Marzo de 1877.
Estábamos á la orilla del _Lago Salado_, cruzábamos lo que se llama el
_Cañon del Diablo_, profundísima barranca que parece formada á pico:
trozándose una inmensa montaña que se abre en su cima, se cuelga y
precipita en un abismo espantoso.
Por allí asoman, y se extienden, y se inclinan los rieles, sobre
tejidos de barras de hierro, que á lo léjos forman caprichosos calados
por entre los cuales se ven cruzar las aguas despedazando su corriente.
Al Sur se ven las cercas de madera, las palizadas, las sementeras y los
edificios de Utah, del país de los _Mormones_, de que tanto se habla, y
que son ciertamente dignos de profundo estudio.
El tren hizo alto un momento: de entre las chocillas salian corriendo
primorosas muchachitas, que con sus piernitas desnudas, sus zapatitos
de lana y sus cestillos y trastos, subieron al tren alegres y
juguetonas, á ofrecernos café caliente, leche, bizcochos y dulces.
La niña que nos servia era deliciosa de hermosura y alegría: iba,
venia, atendia á todos y mostraba complacencia en servirnos. Los
mexicanos hicimos una colecta de algunos pesos para gratificarla....
cuando la recibió.... mostró extraordinaria sorpresa, incredulidad
suma; pero la persuadimos que aquello era suyo y para sus padres:
entónces.... saltaba, nos daba á todos las manos, y se fué corriendo y
brincando sobre la nieve, derramandola felicidad....
El tren continuó su marcha.... íbamos por un terreno en que la
vegetacion, la vida, triunfaban de la nieve.... verdes pinos....
risueños trigales, el sol reflejando en los lagos, los ganados en la
ladera del monte, los becerros atravesando en fuerza de carrera por el
llano, espantados con los bufidos de la locomotora....
En el interior de la locomotora, todos hablábamos de _Mormones_.
Un viajero frances cautivó nuestra atencion, diciéndonos que él habia
visitado la ciudad del _Lago Salado_. Casi todos nos agrupamos al
rededor de su asiento, y él, con la mayor amabilidad y compostura,
habló de esta manera:
“De Ogden hay ferrocarril hasta la ciudad de _Lago Salado_, y recorren
esa distancia los pasajeros, en dos horas y media.
“Al camino lo hace muy pintoresco el hermoso lago que va á la derecha,
con sus infinitas montañas al Oeste, que le sirven como de muro y se
reflejan en sus cristalinas aguas, inversas, de una manera gigantesca y
caprichosa.
“No existen peces en el lago, porque su agua es extremadamente salobre;
pero sí patos de gran tamaño y color negro, que me sorprendió verlos
allí, por la razon de que no tienen de qué alimentarse.
“Llegué á la ciudad á las ocho y media de la noche, habiendo salido de
Ogden á las seis, y desde luego descansé en un elegante y bien servido
hotel, situado en la calle principal de la ciudad.
“Era por este tiempo: hacia un frio que se sentia en los huesos;
caia en copos tupidos la nieve é invadia las aceras hasta hacerlas
intransitables.
“La costumbre es limpiar las aceras diariamente y amontonar, ó mejor
dicho, formar murallas á sus orillas, de modo que se camina como por
cañadas formadas, por las paredes de las casas de un lado, y por el
otro, de la nieve. Cuando brilla el sol, aparece una ciudad encerrada
en muros de cristal.
“Las calles son amplias y rectas, todas ellas con hileras de árboles
por sus dos lados y una corriente de agua potable á su pié, en
acueducto aseado y á propósito para que se surtan todas las casas de la
ciudad.
“Al siguiente dia de mi permanencia en Utah, me acompañó, en calidad de
_cicerone_, un dependiente del hotel.
“El gran Tabernáculo ó templo _Mormon_ es el edificio que más
sobresale: es como una inmensa cúpula sostenida por innumerables
columnas y abierta á todos los vientos.
“Se distingue á lo léjos como una media naranja, sobre los otros
edificios de la ciudad: puede contener el edificio, que tiene el
aspecto de un perol boca abajo, doce mil personas, y en caso de
incendio, se desocuparia instantáneamente.
“Las condiciones acústicas del edificio son tan excelentes, que no
obstante su extension, desde cualquiera de sus extremos la voz del
opuesto lado se escucha, sin perderse una sílaba, aunque no se esfuerce.
“El órgano del templo es como otro edificio, tiene tres mil tubos y los
hay de cinco y seis piés de altura.
“El H^[no.] _Mormon_, encargado del templo, nos dijo que allí mismo se
construyó el órgano, en un taller que nos mostró.
“Otro de los grandes edificios es el Museo, especulacion de un viejo
que muestra con gran prosopopeya petrificaciones vulgares, pájaros
disecados, vestidos y armas de indios. Nosotros lo recorrimos de prisa,
para visitar la gran casa de comercio de Bringam Young.
“Ropa, sedería, armas, instrumentos de labranza, muebles, todos los
inventos de las ciencias y de las artes, se encuentran en aquel
espléndido bazar.
“Los dependientes serán de treinta á cuarenta, entre hombres y mujeres,
todos hijos de Bringam Young.
“El teatro, aunque edificio de grande magnitud, no tiene nada de
extraordinario.
“El templo de que hice mencion anteriormente es de madera y fierro:
ahora se construye uno nuevo de granito, de una magnificencia superior
á todo encarecimiento: es costumbre que los viajeros den su limosna
para la construccion del nuevo templo.”
Cesó de hablar el caballero frances, y ví á mis compañeros poco
satisfechos de su narracion. Se ha pintado á los _Mormones_ de un modo
tan fantástico; la circunstancia de poseer cada uno de esos chicos
cinco y seis mujeres, y vivir, segun dicen, en paz, cuando por mi
tierra muchos no se la pueden entender con una, exigia algo de crónica,
algo de cuchicheo y de chisme, que no se encontraba en la relacion del
frances, ó algun estudio sobre el particular.
Entónces yo dije que poseia una carta sobre el particular, de mi
erudito y sabio hermano y amigo, Ignacio Ramirez.
Mostraron los circunstantes mexicanos interes por conocer mi carta,
y yo dí lectura á la siguiente, que veo como la mayor gala y como el
más valioso ornamento de mis pobres Viajes, aprovechando la ocasion de
hacer pública mi gratitud, á aquel cuyo talento admiro más cada dia, y
cuyas virtudes y patriotismo son honra de mi patria.
Oigamos al ilustre _Nigromante_, miéntras llegamos á Ogden:
“SR. D. GUILLERMO PRIETO.
“Querido _Fidel_:
“Voy á referirte todo lo que he leido con relacion á los _Mormones_,
procurando, con este trabajo, satisfacer tus deseos, y estudiar, al
mismo tiempo, cómo se forma una religion verdadera, supuesto que la
revelacion de Smith es, segun éste pretende, la única fidedigna.
“Salomon Spaulding, eclesiástico, doctor y comerciante, fué desgraciado
en todas sus profesiones; para agravar sus penas se metió á erudito.
Los yankees, como asíduos lectores de la Biblia, son propensos á
resolver el problema sobre los primeros pobladores de la América,
por medio de un dilatado viaje que se supone hicieron en otro tiempo
varias tribus judías; así es que Spaulding hizo fácilmente su Exodo
americano. En su entusiasmo, para acreditar su teoría, escribió una
obra, suponiéndola traduccion de otra, donde en estilo bíblico se
cuenta que Lehi, con sus hijos Laman, Lemuel, Sam y Nephi y con las
esposas de éstos, en el reinado de Zedekias, salió de Jerusalem y vino
á dar al nuevo continente. Figuran tambien en el libro otros nombres
como los de Mormon, Moroni, Mosiah y Helam, héroes, profetas y personas
distinguidas, siempre necesarias en un dilatado drama. Establecidas
las tribus semíticas en la América Setentrional, sobrevinieron los
disgustos y las guerras consiguientes, hasta haberse declarado Dios
en favor de los Nepitas, que por lo mismo fueron destruidos por los
feroces é impíos Lamanitas: de éstos descienden los actuales _pieles
rojas_.
“El caviloso anticuario trató de publicar la Odisea, pero no encontró
un socio capitalista; se murió dejando en ajenas manos su mujer y su
manuscrito. La viuda, en tiempo oportuno, hizo la revelacion verdadera
de la falsa revelacion de su consorte difunto; y el manuscrito paró en
manos de Sidney Rigdon, impresor, teólogo, versátil en sus creencias
religiosas, grande ergotista y más amigo de esta vida transitoria que
de la eterna: era uno de tantos que se afanan por encontrar la religion
verdadera para los otros, partiendo de la conviccion de que ellos no
necesitan ninguna.
“Dueño Rigdon de este tesoro, no sabia cómo emplearlo, cuando la
Providencia le deparó un mozalbete que ella habia destinado para
trastornar el mundo. Joseph Smith, primer profeta de los _Mormones_,
nació en 13 de Diciembre de 1805, en Sharon, condado de Windsor; y
en 1816 pasó con sus padres, hermanos y hermanas á Palmira, lugarejo
perteneciente á Nueva-York. Smith, padre, se dedicó á varias humildes
profesiones, por no tener ninguna; fué principalmente cervecero,
varillero, cavador de pozos y buscador de tesoros. Smith, hijo,
trabajaba lo ménos que podia. Elegante de aldea, aborrecia por igual
su estado humilde y los medios comunes para mejorarlo. Sensual,
misterioso en sus palabras y acciones, pasaba sus ocios pescando en
el rio y cazando ratas almizcladas. Ignorante hasta apénas saber leer
y escribir, se dedicó sin embargo á repetir de memoria numerosos
versículos de la Biblia. Ese mozuelo, con ocasion de que su padre y
hermanos abrian un pozo, se apoderó de una piedra trasparente que tenia
la figura de un pié; hallazgo que en vano le reclamaron los dueños del
terreno: esa piedra sirvió de base á su pedestal de profeta.
“Esto pasaba en 1819, cuando tú habias entrado en tu segundo año de
edad. Intencionalmente aproximo tales nombres y tales fechas. Pocos
años despues, segun refieres en el bellísimo prólogo de tu “Viaje á
los Estados-Unidos,” inventabas unos cristalitos por medio de los
cuales se veian campos, mares y cielos, completándose el encanto por la
maravilla de un cajoncito que, sin agotarse, producia onzas de oro.
Tu infantil invencion revelaba al mundo un poeta; pero el vidrito de
Smith, mejorado despues con otros vidritos, iba á convertir todas tus
ilusiones en sorprendentes realidades. Armado el mozalbete haragan con
su curiosidad geológica, dió y tomó en que á través de ella descubria
lo pasado y lo futuro; positivistas los yankees, solicitaron al zahorí
para que les enseñase, no de dónde vinieron los indígenas al Nuevo
Mundo, ni si la tierra fué criada en siete dias, ni á dónde irán á
parar sus almas, ni ningun problema científico, sino pura y simplemente
dónde habia dinero enterrado.
“Entónces ya tuvo el jóven Smith una profesion tan nueva como preciosa;
muchos, muchos tesoros buscó sin descubrir ninguno, porque siempre el
encanto se deshacia á causa de que alguno de los concurrentes hablaba
mal á propósito; pero ganaba el importe de las buscas, y la numerosa
familia de su padre pudo vivir con algun desahogo.
“Creció tanto la fama del _vidente_, que llegó á los oidos de Rigdon;
éste, pues, cargó con su misterioso manuscrito, y despues de muchas
conferencias secretas, se publicó solemnemente la primera página del
mormonismo. Hé aquí en extracto lo que esa historia contiene:
“Un ángel, con todo el aparato escénico que acostumbran los ángeles,
se apareció repetidas veces á José Smith: despues de haberlo sometido
á las pruebas convenientes, le llevó á un montículo, y le dijo:
“Escarba.” Smith, que era un escarbador hereditario, comenzó á
profundizar la tierra y á levantar piedras, hasta que formada por
varias de éstas, descubrió una caja donde se encerraban, figurando un
libro, varias láminas que el profeta unas veces llama de bronce y
otras de oro. Sobre ese libro aparecieron unos anteojos propios para
el más agigantado de los gigantes; uno de sus cristales sirve para
ver lo pasado, y el otro, para el porvenir: tales vidritos se llaman:
el “Urim” y el “Zhummim.” Ya ves cómo la revelacion ha derrotado
completamente á la poesía.
“Amigo de proceder con órden, José Smith comenzó aplicando uno de los
extensos lentes, no sé si el “Urim” ó el “Zhummim,” á la lectura del
libro que el cielo le habia entregado.
“La Biblia mormónica, lo mismo que el “Manuscrito descubierto” de
Spaulding, se ocupa del viaje que varias tribus judías hicieron desde
hace más de tres mil años al nuevo continente, y de la destruccion de
los Nefitas por los degenerados Lamanitas; ese libro nos revela que la
brújula ha sido descubierta y usada desde, por lo ménos, hace cuatro
mil años; que los geroglíficos egipcios se han usado desde entónces
en la América, desfigurándose con el tiempo hasta convertirse en la
escritura azteca y maya; que los mahometanos no inventaron ni la voz ni
el instrumento _cimitarra_; que ya desde entónces la voz Biblia, que
designa la coleccion del Antiguo, y Nuevo Testamento, era tan conocida,
que Cristo y su crucifixion se mencionan como acontecimientos sabidos
desde la dispersion de Babilonia; y que el Señor Dios siempre ha
aborrecido la poligamia; pero en el fondo esa obra contiene lo que todo
libro revelado: la Moral saliendo de los brazos de la Fé.
“Smith, más afortunado que Spaulding, encontró, no sin alguna
dificultad, quien le costease los gastos de imprenta. Martin Harris,
anciano de frente levantada, cabellera alisada cayendo en bucles sobre
la oreja, y con todas las arrugas que caracterizan á la vejez; medio
teólogo, lleno de supersticion y fatigado por ingénita codicia; usurero
y mal casado, solo por contradecir á su esposa y ganar un ciento
cincuenta por ciento, aceptó la empresa de publicar á su costa el libro
revelado: publicólo, se arruinó, pero quedó divorciado.
“Cuando Harris vacilaba en sus compromisos, se le dieron por Smith,
en copia, algunas páginas del libro milagroso. Harris consultó con
varias personas, cuya opinion no le fué favorable. Una circunstancia
hizo que ántes de conocer los fragmentos de la obra, vacilasen
algunos inteligentes. El profesor Rafinesque llamó la atencion de los
sabios sobre algunas láminas de oro encontradas en nuestra República,
y que contenian extrañas inscripciones; recordáronse entónces
hallazgos semejantes en diversas planchas metálicas, y se renovaron
todas las antiguas teorías sobre el orígen de los indios; para los
hebreo-maniacos aparecia muy natural que se descubriese algo semítico y
que en pos de las inscripciones saliesen de las entrañas de la tierra
los libros sagrados de los judíos. Cuando muchos sabios se dicen: “Esto
es posible,” la muchedumbre clama: _Esto se ha realizado!_
“El profesor Anthon, citado como testigo del monumento egipcio por la
opinion pública, desmintió la especie burlándose de los pretendidos
caractéres geroglíficos, y de la doctrina mormónica, y de Martin
Harris. Este, entónces, como buen creyente, se confirmó en la fé
mormónica, aprontó sus ahorros y fué el primer editor de la Biblia del
Siglo XIX, tan fecundo en biblias.
“La sociedad mormónica quedó solemnemente establecida. Ya, desde
entónces, la formaban los hermanos y hermanas y los padres de José
Smith; Olivier Cowdery, secretario del profeta; Sidney Rigdon, que
tuvo derecho y autoridad para publicar despues el apéndice bíblico,
titulado: “_Doctrinas y pactos_;” Martin Harris, satisfecho de
haber compensado todas sus pérdidas con un divorcio que le permitió
intervenir en una milagrosa concepcion segun los rumores que corrieron
sobre una hermana de Smith, y muchos otros que pronto fueron potentados
de la Iglesia.
“La concordia entre el profeta y sus primeros apóstoles, duró poco,
así lo quiso el Señor. En prueba de ello, en 1831, Smith tuvo una
revelacion del tenor siguiente: “Escúchame, dijo el Señor Dios, en lo
que concierne á mi servidor Olivier Cowdery. No conviene á mi sabiduría
que le confíe el dinero que debe llevar á Sion, si no es que lo
acompañe una persona segura y fiel.”
“El gobierno de Smith, fué una série no interrumpida de revelaciones;
te mencionaré las más importantes: “Conviene, dijo una revelacion del
Señor, que se fabrique una casa para mi servidor, José Smith.” En otra
revelacion, quiso el Señor que se construyese un palacio para Smith y
sus esposas. Y por fin, el Señor se resolvió á que su pueblo aceptase
la poligamia, no dando para tanta inconsecuencia otra razon, sino esta:
“_Yo soy alfa y omega._”
“Los habitantes de Palmira no se vieron en tan extraños
acontecimientos, por no tener á su disposicion el “Urim” y el
“Zhummim,” un conjunto de maravillas y la renovacion del mundo,
sino la audacia en la mentira, la santificacion del escándalo y un
peligro contínuo para la seguridad de sus bienes; multiplicaron,
pues, de tal suerte sus hostilidades, que Smith y su Iglesia tuvieron
que trasladarse á Kirtland en el Ohio. Aquí reinó la “efusion del
espíritu,” y todos los habitantes se convirtieron en profetas; fué
necesario que el Señor prescribiese que Smith tenia concedido el
monopolio de las revelaciones.
“Poco despues, para libertarse de la accion inmediata de toda
autoridad, resolvió el legislador trasladar su pueblo á las fronteras
occidentales, que tenia entónces la poblacion de los Estados-Unidos;
emprendióse, pues, una marcha atrevida hasta Independencia, en el
condado de Jackson. Así pinta la localidad el mismo Smith: “La
temperatura es deliciosa durante nueve meses del año; la nueva Sion,
la ciudad que estableceremos, quedará situada á igual distancia del
Atlántico y del Pacífico, en el grado 39 de latitud y entre los 10º y
20º de longitud occidental; será, por lo mismo, uno de los lugares más
afortunados del mundo.”
“Ese establecimiento no duró mucho tiempo. Smith tuvo que ausentarse
para volver á Kirtland, donde fué emplumado y donde la suerte le
fué adversa en toda clase de negocios; y cuando regresó á Sion,
sosteniendo una nueva lucha contra la fortuna, se vió expulsado del
Estado de Missouri, y aceptó un asilo en el Illinois, donde fundaron á
Nauvoo, “La Biblia.” Aquí fué donde se desarrollaron admirablemente la
prosperidad material y la organizacion característica de la secta.
“Bajo el nombre de diezmo, los _Mormones_ contribuyen para los gastos
públicos con todo lo que les sobra de sus gastos privados, á juicio
del profeta. La institucion es una mezcla de la propiedad individual
y del comunismo. Así, el gobierno disfruta de influencia y de
recursos poderosos. Vióse Smith derepente con la múltiple investidura
de revelador, jefe de la Iglesia, de prefecto y de general, y con
autorizacion, por parte del gobierno de la Union, para levantar una
fuerza respetable. Habitó un magnífico palacio, edificó un templo
monumental, y pudo pasar revista á cuatro mil hombres, acompañado de un
brillante _estado mayor_, donde figuraban diez damas.
“Pero Satanás y sus secuaces no se cansaban en perseguir al santo y á
su Iglesia; José Smith, candidato para la presidencia de la República,
murió á manos de infames asesinos, y los _Mormones_ tuvieron que
abandonar á Nauvoo para refugiarse en Utah, desierto que entónces
pertenecia á la Nacion Mexicana. La historia de tan audaz y dilatada
peregrinacion, es conmovedora. Doscientas mil personas abandonaron
sus comodidades, y á pié, á caballo y en carros, atraviesan vastas
soledades, donde sus pasos levantan sal en vez de polvo; donde el
silencio es importunado por el aullido del lobo; donde el mosquito,
como los héroes, nace del fango y se alimenta de sangre; donde la
vegetacion se arrepiente de su nacimiento y se oculta entre las
desnudas rocas; donde el manto de la nieve dura seis meses sobre el
suelo; y donde los vientos no corren, sino patinan. Las jóvenes,
orgullo de Nauvoo, lavando sus vestidos en una fuente extraviada y
sin más adorno que su hermosura, celebraban las fiestas religiosas,
entonando los himnos de las tribus judías, cuando marcharon al
cautiverio de Babilonia. La nieve era lecho nupcial, cuna y sepulcro.
“En esos dias, el yankee se apoderaba de la Alta California, se
descubrian los placeres de oro, y los _Mormones_ podian improvisar una
maravilla en el _Lago Salado_. Pero, muerto Smith, ¿quién ha podido
recoger su herencia, presentarse como profeta, dirigir la inaudita
expedicion é imponer su voluntad á los creyentes y á los gentiles? Ese
hombre extraordinario ha sido Brigham Young, que acaba de entregarse al
eterno reposo.
“Brigham Young, adoptó el mormonismo en Kirtland, el año de 1832. Nació
en Veomont, cuatro años ántes que José Smith. Era audaz, astuto y gran
conocedor del corazon humano. Urbano en su trato y de buen gusto en sus
placeres. Comprendia fácilmente toda clase de negocios y se expresaba
con facilidad y elocuencia. Su organizacion atlética le inclinaba á
rivalizar con Hércules, en algunas de sus hazañas escandalosas. Y su
incontestable superioridad le dió la mano para elevarlo á una altura en
que se ha sostenido hasta su muerte.
“Brigham Young asaltó el poder, luchando con poderosos rivales; derrotó
en la opinion pública y expulsó á un hermano del primer profeta;
excluyó de la herencia pontifical al hijo mayor de Smith, haciendo
notoria la incredulidad del jóven y de su madre Emma, en lo relativo
al orígen divino de la revelacion sobre la poligamia, y excomulgó
solemnemente al tremendo Rigdon, que era acaso el verdadero padre del
mormonismo.
“Brigham Young, por medio de sábias y minuciosas precauciones, hizo
posible la peregrinacion de doscientas mil personas por el desierto;
y arrancó de entre los bancos de sal, en Utah, una ciudad con sus
palacios, sus jardines, su movimiento industrial y mercantil, y su
templo.
“Brigham Young ha visto caer bajo el puñal de los celos á los
principales jefes del mormonismo, y siéndoles superior en intemperancia
erótica, ha podido dominar las tempestades públicas y privadas que á
cada paso levanta la poligamia. Los disturbios domésticos ocupan una
página extensa y curiosa en la historia de los santos del último dia, y
la intervencion de Brigham Young, se hace á veces tan necesaria, como
la intervencion de nuestro gobierno en los pronunciamientos locales, y
esa mediacion es tan desinteresada como la nuestra. Por lo comun, las
riñas conyugales terminan con una paliza.
“La sobrevigilancia de Brigham Young, dice Rocheford, desciende á veces
hasta los últimos pormenores domésticos y hasta los más fútiles adornos
del tocado. Así, ha predicado en el templo, contra los abultadores:
“_Hace algun tiempo que observo en vuestros talles algunas hinchazones
insólitas. ¿Qué significan esas modas ridículas? Salid y volved sin ese
aparato mundano. No es hácia las espaldas donde debeis lucir vuestras
protuberancias. Veo, no sin ira, que de seis meses á esta parte, en la
ciudad santa, nacen muy pocos muchachos._”
“Muerto Young, ¿qué será del mormonismo? yo no tengo el “Urim” ni
el “Zhummim” para revelarlo; puede ser que tú descubras algo con
tus cristalitos. Pero la prosperidad actual de esa tribu es la
encarnacion de una verdad importante; así en la sociedad como en el
individuo, los estados de barbarie y de civilizacion no son sucesivos
sino simultáneos. En la república-modelo coexisten la libertad y la
lucha de razas, la monogamia y la poligamia, la libertad individual
y el comunismo, y la teocracia y la democracia. Algunos escritores
consideran la poblacion de Utah como un remolino; pero los mismos
Estados-Unidos, ¿no son una vorágine?
“La única leccion que para mi uso he sacado de estos estudios, se
reduce á que la religion verdadera del _Lago Salado_ se ha concebido
y formado lo mismo que las falsas; pero no terminaré sin hacerte
notar que los _Mormones_, por medio del trabajo, han desterrado del
Desierto dos plagas de los países más favorecidos por la naturaleza; la
mendicidad y el infanticidio.
“En verdad te lo digo, hermano mio, la poligamia es un acto de
barbarie. Esclavizarse toda la vida á una mujer por amor, se concibe
y tiene su utilidad y su poesía; los pesares entónces son las espinas
de la flor. Pero solo por incontinencia, alumbrar numerosos hogares,
pagar numerosos caseros, luchar con innumerables suegros, fastidiarse
en todos los lechos y sacrificar á las queridas la esposa, es pagar
muy caro el vicio; sobre todo en este siglo en que la Vénus de lance,
muy diversa de la Vénus vaga, está de tal suerte acreditada, que no
hay marido de esos que lloran en el teatro, que no desee poseer una
mujer infiel por el placer de perdonarla. Sin embargo, yo creo que las
señoras _Mormonas_ disfrutan alguna compensacion, supuesto que cuando
en Utah algun pequeñuelo afirma que conoce á su padre, todo el mundo
exclama: _Este niño es más sabio que su madre!_
“En cuanto á la iniciativa individual, es seguro que los _Mormones_
hubieran desaparecido desde que llegaron á Utah, si en vez de confiarse
al trabajo hubieran pretendido subvenciones ó derechos protectivos: los
ignorantes y perezosos han inventado la proteccion y las subvenciones,
que son hijas de los caballeros de industria.
“Yo te presento un mundo helado: anímalo con el sol de tu inteligencia;
sepan los _Mormones_ algun dia, que por el _Lago Salado_ pasó el año de
1877 un poeta.
“Tu hermano,