Va cruzando en las llanuras,
Va corriendo en las montañas,
Con sus músculos de fierro,
Con su penacho de llamas,
Con su estridor que remeda
El retumbar de las aguas,
El intrépido gigante
Que devora las distancias;
Parece que en su carrera
Muros rompe y velos rasga,
Que extiende verdes campiñas,
Que engendra las sierras altas,
Y va soltando los rios
Que cantan en las cañadas:
Las alegres sementeras
Le saludan cuando pasa,
Y repite sus acentos
Pavorosa la barranca.
Parece que lleva un vítor
Cuando corre entre las casas,
Y que al contento congrega
En el campo á las cabañas,
Que alzan sus plumeros de humo
Sobre sus techos de tablas.
A su paso se detienen
Los caballos y las vacas,
Y curiosas al principio
A su encuentro se adelantan,
Y cuando le miran cerca
Retroceden y se escapan.
Va despertando la noche
El rumor de sus pisadas,
Y á modo de sol viajero
Su ojo fijo lanza llamas.
Ruge y vibran los espacios
Como si en lo alto á las almas
Dijera: “haced los honores
A la humanidad que pasa.”
Y así corrientes de pueblos
Se conocen y se enlazan,
Y en el seno del Progreso
Con santa efusion se abrazan,
Los que entre los hielos nacen
Y los que hacen en Africa.
Tú, imperando, vendrá un dia
Que el hombre en comunion santa
A tus clamores de bronce
Responda con mil hosannas....
Siendo los pueblos familias....
Y el mundo, la comun patria.