Omito la relacion de mis visitas á mis amigos Carrascosa, Gaxiola, Dr.
Rodger, Schleidem y otros amigos, porque las flores de la ternura se
conservan mejor á la sombra.
Por una razon análoga no menciono á mis amigos de la prensa, á quienes
merecí distinguidos favores, y los que supieron conquistar lugar
distinguido en mi corazon.
Cuando volví á mi hotel, dormian todos profundamente: las puertas
estaban entreabiertas, esperando el aviso de los criados.
Yo me tiré vestido en la cama, y oia el despertar de la ciudad
entre las tinieblas, percibiendo á lo léjos el agudo clamor de los
ferrocarriles y vapores.