El chico tira el sombrero contra el suelo y se mesa los cabellos.
Confiese vd. que todo eso es delicioso; sobre todo, por los trámites.
Póngala vd. de otro modo: está vd. en visita; una niña que se quedó á
comer, le flecha á vd. Miéntras los otros cantan.... vd. la dice que es
muy hermosa y que ha lucido para vd. la felicidad.
La niña sonríe y quiere llevar las cosas á la broma.
El novio, que ve que ese camino le perjudica, se enséria, habla de
su orfandad, aunque tenga más padres que el coro de Catedral, de su
porvenir tempestuoso y.... tu amor ó la muerte.
La polla escucha cabizbaja.... con la relacion de aquellos infortunios,
han venido á sus ojos las lágrimas.
—No me ame vd., yo soy muy exigente.
—Prueba que sabes amar....
Y no.... y sí.... y nos están viendo, y de una conferencia de esas de
baños eléctricos, queda la gente con las coyunturas descompuestas.
Póngala vd. de otro modo:
La dama.
El escribiente.
Un padre rehacio.
Un seductor hipócrita.
Una causa política sin éxito.
Un clérigo despreocupado.
Entrometidos, valientes, chismosos y demás animales dañinos.
Estos dramas son de cajeta: ella se emberrinchina, él se aferra, el
padre persigue, el seductor arma intrigas y provoca celos, y hay
carreras y palizas, y se complica el sereno.... y triunfa la buena
causa, y entre los vítores del pueblo, se celebran las nupcias....
prévio aquello de: _En atencion á los méritos y servicios_.....
Mejor se las cuento á vdes. Dos pollos, pollo y polla por supuesto, se
enamoran precisamente porque no se pueden ver, y se abre una estupenda
série de campañas, de chuparse los dedos. Menudean las jaquecas,
llueven los ataques.... los celos tienen en peso la casa, y al fin, se
verifica el enlace, para abrirse otra sucesion de pleitos bajo el órden
constitucional.
Pero en todos esos incidentes, cuánto rasgo de infinita ternura y de
heroismo.
Aquella polluela pendiente del cambio de fortuna, sin una queja, ni un
desahogo, perseguida por sus padres, agasajada por un novio opulento,
y ella, remachada á su esperanza que florece entre la última yerba del
presupuesto, ó colgada de una charretera de teniente.
[Illustration: _LIT. DE H. IRIARTE MEXICO._