Las religiones.—Los templos.—Los clubs.—La asociacion.
YA hemos indicado cuánta es la libertad religiosa que se practica en
California, los muchos y benéficos templos y la generosa emulacion
que mueve á los sacerdotes de los diferentes cultos para acreditar
sus creencias, difundiendo la instruccion, procurando el alivio y
derramando beneficios en la sociedad en que viven.
En California, cinco familias promovieron, en 1849, la ereccion de un
templo protestante, y despues se multiplicaron sus subdivisiones de
Episcopales, Metodistas, Evangelistas, Presbiterianos, etc.
La religion protestante puede dividirse en dos grandes categorías.
La primera contiene el Episcopalismo, el Congregacionalismo, el
Presbiteranismo. En la segunda, el Metodismo y el Bautismo.
La primera categoría es la de los viejos creyentes, la de la tradicion
y la preeminencia; las segundas se dirigen á las masas. Cuentan los
metodistas con la simpatía de las mujeres del pueblo, y en la cruzada
que formaron contra la embriaguez, tuvieron ocasion de ostentar su
prestigio. Entre los medios de accion de que se sirven los metodistas,
están los _rewals_ (despertadores religiosos), y los _camp meetings_
(asambleas al aire libre).
Se entiende por _rewals_ una visita de la gracia divina, un despertar
á los afectos santos, una resurreccion de la fé en el alma, segun
la voluntad de los confidentes del Señor y acaso conforme á las
necesidades del presupuesto _del cielo_.
Entónces es cuando estallan en los templos esos gritos, esas
convulsiones, esos escándalos, que determinan en poblaciones enteras
mil casos de locura y de suicidio.
El _camp meeting_, nacido tal vez de la necesidad de dirigirse á los
peones del campo ó á los habitantes de pequeñas aldeas, hace sentir
á los creyentes el soplo divino, cantando y bailando, y tienen la
analogía, con las antiguas misiones, en que el enemigo malo no suelta
sus presas y suele colocar su copita de ambrosía, como si dijéramos,
entre la calavera y la disciplina.
Pero en California, por lo que ví, está en completo descrédito el
martirio. Pasaron para siempre en esos lugares felices las lides
religiosas; y si hay algo característico, es la indiferencia de las
masas á esas cuestiones que no dan pesetas sino á reducido número.
Los creyentes tienen sus círculos y sus influencias, sus caballeros de
industria y sus especulaciones; pero el comercio no puede compararse á
ninguno de los ramos favoritos de especulacion.
[Illustration: _LIT. DE H. IRIARTE MEXICO._