el desembarque y exploracion de la tierra descubierta; la circunstancia
de haber reconocido en ella dos grandes rios, uno que corria de Oriente
á Poniente y que debía ser el Orénoco y otro de Sur á Norte y que debía
de ser uno de los brazos del mismo rio, que forman sus deltas sobre el
Océano, nos dan el punto de llegada, concordando esta descripcion que
hace el Vespucio con la de Herrera del viaje de Ojeda, en que asegura
que llegó á las bocas del Orénoco. De este punto la exploracion
descendió hasta seis grados al Sud de la Línea Equinoccial segun lo
afirma Vespucio, de modo pues que es una gran extension de costa la que
aparece explorada en este viaje, habiendo visitado en ese trayecto el
Golfo de Párias, doblado el Cabo San Roque hasta el punto de la costa
del Brasil que hoy se llama Natal cerca de Parahiba. Esta explicacion
concuerda con lo que dice Vespucio al final de su carta, de que en este
viaje navegaron mas de cinco mil leguas.
Resulta de esto tambien que fué en esta expedicion la primer vez que se
cruzó la Línea Equinoccial y no como lo pretende Herrera, en la que
Pinzon hizo con posterioridad.
Pertenece á Vespucio la gloria de estas observaciones como pasaremos á
demostrarlo.
En la carta primera dirigida á Lorenzo de Medici, que publicamos en el
Apéndice, refiere que navegando hácia el Sud entraron á la Zona Tórrida
dentro del Trópico de Cáncer y á los pocos dias de navegar por esa Zona,
estando el Sol en el zenit á medio dia, no tenían sombra alguna, siendo
así que á otras horas, se veía la sombra á unos ú á otros de los puntos
del horizonte, hasta encontrar que tenían uno y otro Polo equidistantes,
siendo iguales los dias y las noches, esto es: que se hallaban bajo _la
Línea Equinoccial_. En seguida dejó de ver la estrella del Norte y
apenas divisaba las estrellas de la Osa Menor, reconociendo que había
pasado la Línea seis grados al Sud.
Los únicos instrumentos de que podía valerse eran, el cuadrante y el
astrolabio, así es que tuvo gran trabajo para poder determinar la
longitud, recurriendo al medio de observar de noche las oposiciones de
un planeta con otro, sobre todo de la Luna que es de mas rápida marcha;
comparando estas observaciones con el Almanaque de Juan de Monterregio,
compuesto para el meridiano de la ciudad de Ferrara, acordándolo todo
con las tablas del rey Don Alfonso, que en aquel tiempo habíanse
acercado mucho á la verdad; aprovechóse de la circunstancia de la
conjuncion de la luna con Márte que debía tener lugar el 23 de Agosto de
1499, que para aquel meridiano de Ferrara debía ocurrir á las doce de la
noche ó media hora despues y en este hecho basó sus observaciones, que
le dieron ochenta y dos grados y medio del meridiano de Cádiz ó sea una
distancia de mil trescientas sesenta y seis leguas.
Es en estos cálculos, tan adelantados para aquellos tiempos, que mostró
Vespucio su superioridad sobre todos los descubridores del Nuevo Mundo,
incluso Colon.
Debe notarse que Vespucio refiere la Longitud que observó, al meridiano
de Cádiz y no á aquel para el cual habían sido hechos los cálculos de
Monterregio, pero debe tambien notarse que la conjuncion de la Luna con
Marte que debía tener lugar á la media noche en el meridiano de Ferrara,
debía ocurrir á las once y veintiun minutos en el de Cádiz, que es mas
Occidental cerca de treinta y nueve minutos; observó pues en el
meridiano en que se encontraba á las siete y treinta y cuatro minutos,
que la Luna estaba un grado y algunos minutos mas al Oriente de Marte, y
á media noche tres grados treinta minutos, de lo cual resulta por
movimiento horario relativo de los dos planetas, dos grados, veinticinco
minutos en el intérvalo de cuatro horas, veinte y seis minutos; por
consecuencia un grado, cinco minutos (suponemos que sean cinco esos
minutos) en la primera observacion, responden á una hora, cincuenta
minutos aproximadamente; deduciéndose de las siete horas, treinta y
cuatro minutos, en que hizo la observacion, resulta que tuvo lugar la
conjuncion á las cinco horas, cuarenta y cuatro minutos en el meridiano
que Américo se encontraba.
Y si la misma conjuncion debia ocurrir en el meridiano de Cádiz á las
once horas y veintiun minutos, resulta que la diferencia de tiempo para
todos los meridianos es de cinco horas, treinta y siete minutos, ó sea
cinco horas, treinta minutos, pequeña diferencia con lo expresado por
Vespucio. Haciendo uso de la analogía; si veinticuatro horas dan tres
cientos sesenta grados, cuantos darán cinco horas y media? Tendremos
ochenta y dos grados, treinta minutos, como distancia entre los dos
Paises. Con todo Vespucio erró en este cálculo que rectificó en
observaciones posteriores.
Sin embargo, no demuestra Vespucio haber sido un astrónomo perfecto; él
mismo lo dá á entender en las expresiones que usa relativamente á las
estrellas fijas que observó y mas que todo, en haber hecho una
observacion de la Luna, al comparecer esta sobre el Horizonte, sin
corregir el error de la paralaje, y de una paralaje horizontal, que es
la mayor de todas, lo que sin duda fué la causa del error á que nos
hemos referido. Pero por la misma razon, nos admira que hubiese hecho la
medida del tiempo confrontándolo con las distancias celestes, método que
en la Historia de la Astronomía se atribuye á Guillermo IV de Asia y
que, perfeccionado despues, debia ser la base de esta ciencia.
Este primer viaje de Vespucio dió por resultado en primer lugar la
confirmacion de la conjetura de Colon de que la tierra visitada era un
Continente. "Despues de haber navegado, dice él, cerca de cuatrocientas
leguas contínuamente por la costa, concluimos que esta era TIERRA FIRME,
que juzgué el confin del Asia por la parte del Oriente y el principio
por la de Occidente."
En segundo lugar determinó Vespucio con este viaje la corriente del
Golfo de Méjico, respecto de la cual dice, que son las del estrecho de
Gibraltar y del Faro de Mesina, como un tranquilo estanque.
En tercer lugar halló un método para el cálculo de las longitudes
desconocido por todos hasta entónces.
Con este solo viaje, Américo Vespucio aparece como uno de los que han
desempeñado mas importante mision en los descubrimientos del Océano, del
arte de navegar, y del Continente Americano.
Antes de él, Colon no pudo decir, refiriéndose á dicho Continente, sinó:
_Esa tierra debe ser un continente_, Vespucio fué el primero que pudo
decir:--_Esta tierra es un Continente_. Si Toscanelli determinó la
teoría del descubrimiento, si Colon inició denodadamente la práctica de
esa teoría, Vespucio ha segundado dignamente á uno y otro y si no ha
merecido que su nombre señale los mas grandes continentes del mundo,
sería tambien injusto que no figurase entre los primeros descubridores.
En cuanto á la creencia de que el Continente descubierto era el confin
del Asia, era el error de Toscanelli y del mismo Colon, error que debía
conservarse aun por mucho tiempo.
CAPITULO XIII.
Segundo viaje de Vespucio--Dificultades para establecer su
data--Fué un viaje de rectificacion--Explicacion--Invitacion del
Rey de Portugal--Tercer viaje--Punto de llegada--Exploracion hasta
los treinta grados--Cuarto viaje--Fué tambien de
rectificacion--Bahia de Todos Santos--Primera colonizacion
Brasilera--Bahia de Cabo Frio--Regreso á España--Nombramiento de
Piloto Mayor del Reyno--Muerte de Vespucio.
Para determinar el segundo viaje de Vespucio nos hallamos con mayores
dificultades que las que dejamos vencidas en los capítulos anteriores.
No se ha encontrado como respecto á su primer viaje, carta alguna
dirigida á Lorenzo de Medici ó á otra persona, carta que revista
carácter auténtico y que no tenga las sospechas de antedatas y de
adulteraciones que tiene la carta en cuatro capítulos dirigida á
Soderini, y que como hemos dicho, ha aparecido publicada fuera de Italia
sin hallarse en sus archivos original ó Códice con que confrontarla.
Cierto es que comparando la carta dirigida á Lorenzo de Medici con esta
otra, se encuentra semejanza de estilo y el mismo empleo de españolismos
y cierto es tambien que no habiendo sido conocida la primera sinó mucho
despues de aparecer publicada la segunda, los que adulteraron esta no
pudieron tener á aquella por modelo para componerla del todo.
De esto nos es dado inducir que la carta de Soderini no es del todo
apócrifa, por mas que no nos merezcan fé sus datas y sus referencias y á
falta de otro documento podremos servirnos del segundo capítulo de
dicha carta, para lo relativo á este segundo viaje.
En la carta dirigida á Medici respecto al primer viaje, se leen al final
estas palabras:--"Estan armandomé tres naves para que vaya nuevamente á
descubrir y creo que estarán prontas á mediados de Setiembre próximo."
Esto decia Vespucio en 18 de Julio de 1500, así pues, por mucho que se
demorase el armamento de las naves, no dejarian de estar prontas á fines
del mismo año. Esta referencia nos autoriza á fijar la fecha de su
segundo viaje en esa época.
Partieron las tres naves referidas del puerto de Cádiz llegando á las
islas del Cabo Verde despues de haber pasado á la vista de la isla de la
Gran Canaria, yendo á hacer provision á la[4] Isla del Fuego.
De ella se hizo rumbo al S. O. y en cuarenta y cuatro dias llegaron á
una tierra nueva que juzgaron ser tierra firme y continua á la de que se
hizo mencion en el primer viaje, la cual está situada dentro de la Zona
Tórrida, á los cinco grados de latitud Sud. Si el lector recuerda que en
el primer viaje llegó Vespucio á la boca del Orenoco y de alli navegó al
S. O. hasta seis grados latitud Sud, reconocerá como se armoniza aquella
relacion con esta y cuan justas han sido nuestras observaciones críticas
sobre estos documentos, pues lo que dejamos referido es tomado, casi
textualmente, del capítulo segundo de la carta al Soderini, salvo la
fecha de la partida y de la llegada, que se conoce que es aquí lo único
que ha sido alterado.
Llegó pues Vespucio en su segundo viaje al mismo punto, ó un grado
ménos, donde concluyó su primer viaje, por lo cual dice:--_llegamos á
una tierra nueva que juzgamos tierra firme y continua con la arriba
mencionada_.
Pero es tal la deficiencia de datos que nada mas podemos decir con
seguridad respecto de este segundo viaje. En cuanto al primero, hemos
podido confrontar las relaciones del mismo Vespucio con las del
historiador Herrera, que siéndole notoriamente contrario, no puede ser
mejor apoyo para sus afirmaciones. Pero Herrera, y al decir Herrera,
decimos Muñoz, Charlesbois y todos los que lo han copiado, nada dicen de
este segundo viaje y nos hallamos con un solo documento que si bien no
nos deja duda de que tal viaje tuvo efecto, porqué concuerda con
referencias de la carta relativa al primer viaje, cuya autenticidad es
indudable, no nos dá luz alguna sobre los detalles de esta expedicion,
tal es la confusion y las alteraciones que en él se han hecho.
Sin embargo, podemos asegurar por el estudio profundo que hemos hecho de
este documento, que desde los cinco grados de latitud Sur, donde llegó
Vespucio en su segundo viaje, no fué á explorar la tierra _nueva_ y
_contigua_ á la _anteriormente descubierta_, sinó que navegó hácia el
Nor Oeste y este rumbo, que sus historiadores no han podido conciliar,
nos demarca precisamente que en vez de seguir hácia el Sur la costa
Americana, dobló el Cabo San Roque y siguió la diagonal del perfil de
esa costa que va hasta el mar de las Antillas, es decir que hizo en
sentido contrario, el mismo trayecto que hizo en su primer viaje,
rectificando los puntos que ya habia descubierto hasta el golfo ó
ensenada de Venezuela. Fué pues este segundo viaje no de nuevos
descubrimientos, sino de rectificacion.
Así se explica que, al referir este segundo viaje, repita en la carta
dirigida á Soderini, muchas cosas de las ya dichas á Lorenzo de Medici,
pues debiendo referirse á las mismas tierras, las particularidades que
omitiese en la relacion del primer viaje, pudo bien referirlas en el
segundo, sin ser fuera de propósito.
En resúmen, Vespucio recorrió, en su primer y segundo viaje, la costa
Americana desde el Orénoco hasta el grado seis latitud Sur y desde este
mismo punto, hasta el mismo Orénoco, á cuya costa le dió el nombre de
_Costa de las Perlas_.
Regresó Vespucio á Cádiz, de este viaje, en 8 de Setiembre de 1501.[5]
Hallándose en Sevilla reposando de sus fatigas, recibió un mensaje del
Rey de Portugal invitándolo á que se pusiera á su servicio para nuevos
descubrimientos y despues de algunas vacilaciones aceptó la invitacion,
segun nos lo refiere en una de sus cartas.
Ya por este tiempo el Piloto Portugués Pedro Alvarez Cabral, navegando á
poca distancia de las islas de Cabo Verde, fué sobrecojido por furiosa
tempestad que lo lanzó gran distancia dentro del mar; despues de haber
corrido largo tiempo la tormenta, hallóse á vista de una tierra y de un
puerto en que se refugió, por lo cual llamóle _Puerto Seguro_. Ignorante
en la Cosmografía, no supo determinar la situacion precisa de ese punto,
ni era capaz de volver á él, pero habia encendido su relato en el
Monarca el deseo de su descubrimiento, ya que el nuevo pacto de
demarcacion permitiale hacer exploraciones hácia ese rumbo.
Con ese objeto habia hecho aparejar la escuadra en la cual debia ir
Vespucio para ayudar á los descubrimientos.
En cuanto á la fecha de este tercer viaje, debemos observar que nos
parece inverosímil el mes de Mayo, establecido en la carta á Soderini,
pues el lapso de tiempo transcurrido entre Setiembre y este mes, es
demasiado largo, para el solo efecto de trasladarse Vespucio de Sevilla
á Lisboa y de salir la expedicion que ya estaba preparada, habiendo
urgencia en que saliese.
Es de suponer pues, que no se demorase mucho en Lisboa y que este
tercer viaje, empezase á fines del mismo año de 1501. Por último
diciendo en su carta que esta jornada duró _quince meses_, debemos
suponer tambien que concluyó á fines del año siguiente ó, cuando mas
tarde, á principios de 1503.
Despues de una navegacion muy contrariada y tormentosa, arribó la flota
á un punto contiguo al mismo en que Vespucio concluyó su primer viaje y
del cual empezó su segunda exploracion que, como recordará el lector,
era el quinto grado de latitud Sur. Por eso dice: "Esta tierra firme
empieza del otro lado de la Línea Equinoccial, ocho grados hácia el Polo
Antártico, navegando cerca de esta costa hasta pasar el Trópico de
Capricornio hácia dicho Polo por diez y siete y medio grados, hasta
donde teniamos el horizonte á treinta grados." Debemos advertir que
decimos treinta y no cincuenta como está en el texto, por que esa es una
equivocacion notoria habiendo tomado el tres por un cinco.[6]
Tenemos pues que en este tercer viaje exploró Vespucio desde el puerto
de Pernambuco hasta Porto Alegre, resultando que en estos tres viajes
Américo habia reconocido desde las Bocas del Orénoco, mas de las dos
terceras partes de la gran extension de la costa Oriental de la América
del Sur, siendo de notar que estas exploraciones las iba haciendo
sucesivamente, empezando una donde precisamente concluia la otra.
El cuarto viaje, fué para las tierras descubiertas en el tercero, lo que
el segundo para las exploradas en el primero; esto es: un viaje de pura
rectificacion, pues llegó al mismo punto y recorrió la misma costa. Sea
dicho en verdad que Vespucio no se proponia tanto hacer esta
rectificacion, como el seguir buscando los puntos soñados por los
Cosmógrafos antiguos y por supuesto, recibiendo á cada paso sorpresas y
desengaños. Recien despues de este cuarto y último viaje aparece
Vespucio convencido de que no eran sinó sueños esos itinerarios de
Tolomeo y de Toscanelli, pues llama _Nuevo Mundo_ á las tierras
últimamente conocidas.
Debió empezar este viaje, inmediatamente despues de concluido el
anterior, es decir en 1503 para que concluyese en 1504, pues en 1505, se
hallaba Vespucio nuevamente en España.
Refiere que fué muy desgraciado este viaje en su principio, habiendo
perdido la nave Capitana, por haber cometido el gefe de la expedicion la
imprudencia de ir primero á la Sierra Leona, tierra de la Etiopía
Austral. En cuanto á la navegacion al S. O. no hallamos otra novedad que
el tropiezo con una isla que podría tener como una legua de largo y poco
distante de la Costa Americana, por lo cual suponemos fuese la Isla de
San Fernando de Noronha.
Como este viaje era de rectificacion, ibanse reconociendo prolijamente
los puntos de la costa. Descubrieron así un puerto que le pusieron por
nombre Bahia de Todos Santos, que es el mismo en que actualmente existe
la ciudad de este nombre, segunda en importancia del Brasil. De este
puerto, donde habian esperado en vano al Capitan por mas de diez y siete
dias, salió la expedicion al mando de Vespucio y despues de navegar
doscientas sesenta leguas, arribaron á otro puerto, donde levantaron una
fortaleza, dejando en ella veinticuatro hombres que se habian salvado de
la nave Capitana. Cual fuese este puerto, en que tuvo principio la
primer colonizacion del Brasil, lo explica un documento que hemos visto
transcripto en la obra del Señor Varnhagen, del cual resulta que el
Cosmógrafo Mayor Alonso de Santa Cruz, en su Islario ofrecido al
Emperador Carlos V, que se halla manuscrito en la Biblioteca Imperial de
Viena, dice: "Junto á esta Bahia (de Cabo Frio) fué donde Américo
_Bespucho_, Piloto Mayor de Castilla, en el último viaje que hizo, fundó
una casa donde dejó veinticuatro cristianos." Por otra parte la
distancia de doscientas y tantas leguas que dá Vespucio por recorridas
desde Bahia á este punto, condice con el referido documento.
Antes de concluir debemos llamar la atencion sobre la referencia que
hace el mismo documento de haber sido este el último viaje de Vespucio,
ya que el mismo Señor Varnhagen, pretende, tan sin razon, que hiciese un
quinto y sexto viaje.
Como hemos dicho, á principios de 1505 hallábase Vespucio nuevamente en
España, nombrado Piloto Mayor del Reyno, lo que consta, primero: de su
carta de naturalizacion expedida en Toro en 24 de Abril de 1505 y
segundo: de la carta que Cristóbal Colon escribió en Febrero del mismo
año á su hijo Diego, refiriéndole que Vespucio, que debia ir á la Corte
por sus propios asuntos, estaba dispuesto á servirlo en la instancia que
tenia entablada para recuperar sus regalias.
En 1512 murió Vespucio en Sevilla, como ya hemos tenido ocasion de
decirlo, refiriéndonos á un asiento de la Casa de Contratacion, en que
consta el pago de los últimos sueldos que devengó en su empleo y que
dejó como legado á la Iglesia Metropolitana de aquella ciudad.
CAPITULO XIV.
Quien merecia haber dado su nombre al Nuevo Mundo--Inocencia de
Vespucio--Cuando apareció el nombre de América--Opiniones sobre
este nombre--Carácter de Vespucio--Nobleza de sus
sentimientos--Paralelo entre Colon y Vespucio.
Ha dicho un gran poeta francés que hay hombres desgraciados respecto á
sus descubrimientos; Cristóbal Colon no pudo dar su nombre al Continente
que descubrió y Guillotin no pudo quitar el suyo á la máquina que
inventó.
Pero, bien miradas las cosas, ni Colon ni Américo tenian un derecho
perfecto á cubrir con sus nombres la inmensa extension de los
Continentes Americanos, sí este derecho derivar debiese de la prioridad
del descubrimiento ó de la exploracion completa de sus costas.
Colon recien en su cuarto viaje tuvo evidencia de que era un Continente
la tierra que tenia delante, pues en su tercer viaje, como lo hemos
dicho, no hizo sinó conjeturarlo.
Vespucio exploró muchísima mas extension de costa y tuvo ántes que aquel
la evidencia de que eran las de un Continente. Ninguno de los dos
exploró un palmo de terreno en la América del Norte, de modo pues que el
fallo de la posteridad no puede pronunciarse en favor de uno ni de otro
nombre.
Á lo que Colon tiene incuestionable derecho es al Océano, pues aun
admitiendo como verdaderas las expediciones anteriores de los
Escandinavos á la América del Norte, Colon fué el primero que se lanzó
cientificamente por el anchuroso piélago, buscando la solucion del mas
grandioso problema económico de los tiempos modernos. Así pues el
Atlántico debiera llamarse Océano de Colon.
La conciencia universal prescindiendo de estas consideraciones, ha
querido honrar á Américo sirviéndose de su nombre para señalar la tierra
de promision que debe resolver mejor que las que se buscaban, aquel gran
problema de la humanidad.
Sí hay en esto injusticia debe reconocerse que Américo no contribuyó á
ella, no usurpó derechos ajenos, no lanzó imposturas, como se ha
pretendido, para conseguirlo.
Ya hemos dicho que en sus últimos viajes, convencido de que las tierras
que habia descubierto, no eran el confin del Asia como lo habia creido
en los primeros, las llamó Nuevo Mundo.
En España esas tierras eran conocidas con el nombre de Indias; sus Reyes
se llamaban _Hispaniarum Indiarumque_; los códigos que dictaban para
ellas se llamaban: _Leyes de Indias_; todas las provisiones y documentos
llevaban ese título de _Indias_.
El nombre de América no aparece en carta geográfica alguna publicada
ántes del año 1535. Encuentrasé una, en una edicion de Tolomeo impresa
en aquel año en Lyon; la fecha de la carta, sin embargo es anterior y su
título es: _Orbis Typus Universalis Juxta Hidrographarum tradictionem
exactissime depicta_--1522. En esta, carta hácia el Polo Antártico se vé
una lengua de tierra que no puede discernirse si sea Isla ó Continente,
y en un vacio cerca del Brasil se lee--_América_. Pero es de notarse que
del otro lado de La Línea Equinoccial se lee tambien _Caput S. Cru_,
debiéndose tener presente que el Brasil era llamado _Terra Sancta
Crucis_ y que esta es una carta de navegar, por lo cual debe suponerse
que ha sido sacada de las cartas dibujadas por Vespucio.
En cuanto á las opiniones sobre el orígen del nombre de América, hay
muchas y muy variadas. La mas antigua de todas es la de Natalio Conte
que en su historia de las turbulencias de Francia habla de la emigracion
de Villegagnon con los Hugonotes á un rincon del Brasil y asegura que
esos deportados franceses llamaron á aquel pais América, por haberla
descubierto Américo Vespucio. Pero esta emigracion tuvo lugar en 1555 y
el nombre de América estaba ya en uso desde 1512.
La segunda opinion pertenece á Tiraboschi, que á este respecto dice lo
siguiente: "El empleo dado á Vespucio le dió ocasion de inmortalizar su
nombre, aplicándolo á las provincias nuevamente descubiertas. Así pues
debiendo dibujar las cartas para navegar, comenzó á indicar á aquellos
países llamándolos _América_; este nombre usado por los navegantes llegó
á ser universal." Antonio Herrera dice solamente: "Porqué era necesario
que uno quedase en Sevilla para hacer los marcas, pareció que de esto
era mas práctico Américo Vespucio, y se mandó que se le encomendase con
título de Piloto Mayor.... y de aquí tomaron aquellas partes de las
Indias del Medio dia el nombre de Américo, etc."
Es indudable pues que al principio no se dió el nombre de América sinó á
la costa del Brasil que este habia descubierto, á las que hemos visto
que habia llamado Nuevo Mundo. Por lo demas, la opinion de Tiraboschi,
no se funda sinó en la afirmacion de Herrera, pero este no afirma que
Vespucio diese su nombre á las tierras descubiertas.
Prévost, mas bien parcial contra Vespucio, dice lo siguiente: "Diaz de
Solis y Yañez Pinzon recibieron órden de ir á la Corte con Américo
Vespucio y Juan de la Cosa.... y fué órdenado que los descubrimientos
continuasen hácia el Sud á lo largo de la costa del Brasil.... el Rey
hizo equipar dos carabelas, que fueron confiadas á tan famosos pilotos.
Pero se juzgó necesario retener uno de ellos en Sevilla para que hiciese
los itinerarios y Vespucio fué nombrado para este oficio. De esta
eleccion y de las cartas patentes dadas en Burgos confirmando esto, ha
tomado el Nuevo Mundo el nombre de America. La justicia y la razon
exigian, segun Herrera, que hubiese tomado el nombre de Cristóbal Colon
á quien se debia su primer descubrimiento, pero la declaracion del Rey
de España llegó á ser una ley para toda la Europa etc."