Poco puede interesar el relato de las dificultades que ocurrieron para

el desembarque y exploracion de la tierra descubierta; la circunstancia

de haber reconocido en ella dos grandes rios, uno que corria de Oriente

á Poniente y que debía ser el Orénoco y otro de Sur á Norte y que debía

de ser uno de los brazos del mismo rio, que forman sus deltas sobre el

Océano, nos dan el punto de llegada, concordando esta descripcion que

hace el Vespucio con la de Herrera del viaje de Ojeda, en que asegura

que llegó á las bocas del Orénoco. De este punto la exploracion

descendió hasta seis grados al Sud de la Línea Equinoccial segun lo

afirma Vespucio, de modo pues que es una gran extension de costa la que

aparece explorada en este viaje, habiendo visitado en ese trayecto el

Golfo de Párias, doblado el Cabo San Roque hasta el punto de la costa

del Brasil que hoy se llama Natal cerca de Parahiba. Esta explicacion

concuerda con lo que dice Vespucio al final de su carta, de que en este

viaje navegaron mas de cinco mil leguas.

Resulta de esto tambien que fué en esta expedicion la primer vez que se

cruzó la Línea Equinoccial y no como lo pretende Herrera, en la que

Pinzon hizo con posterioridad.

Pertenece á Vespucio la gloria de estas observaciones como pasaremos á

demostrarlo.

En la carta primera dirigida á Lorenzo de Medici, que publicamos en el

Apéndice, refiere que navegando hácia el Sud entraron á la Zona Tórrida

dentro del Trópico de Cáncer y á los pocos dias de navegar por esa Zona,

estando el Sol en el zenit á medio dia, no tenían sombra alguna, siendo

así que á otras horas, se veía la sombra á unos ú á otros de los puntos

del horizonte, hasta encontrar que tenían uno y otro Polo equidistantes,

siendo iguales los dias y las noches, esto es: que se hallaban bajo _la

Línea Equinoccial_. En seguida dejó de ver la estrella del Norte y

apenas divisaba las estrellas de la Osa Menor, reconociendo que había

pasado la Línea seis grados al Sud.

Los únicos instrumentos de que podía valerse eran, el cuadrante y el

astrolabio, así es que tuvo gran trabajo para poder determinar la

longitud, recurriendo al medio de observar de noche las oposiciones de

un planeta con otro, sobre todo de la Luna que es de mas rápida marcha;

comparando estas observaciones con el Almanaque de Juan de Monterregio,

compuesto para el meridiano de la ciudad de Ferrara, acordándolo todo

con las tablas del rey Don Alfonso, que en aquel tiempo habíanse

acercado mucho á la verdad; aprovechóse de la circunstancia de la

conjuncion de la luna con Márte que debía tener lugar el 23 de Agosto de

1499, que para aquel meridiano de Ferrara debía ocurrir á las doce de la

noche ó media hora despues y en este hecho basó sus observaciones, que

le dieron ochenta y dos grados y medio del meridiano de Cádiz ó sea una

distancia de mil trescientas sesenta y seis leguas.

Es en estos cálculos, tan adelantados para aquellos tiempos, que mostró

Vespucio su superioridad sobre todos los descubridores del Nuevo Mundo,

incluso Colon.

Debe notarse que Vespucio refiere la Longitud que observó, al meridiano

de Cádiz y no á aquel para el cual habían sido hechos los cálculos de

Monterregio, pero debe tambien notarse que la conjuncion de la Luna con

Marte que debía tener lugar á la media noche en el meridiano de Ferrara,

debía ocurrir á las once y veintiun minutos en el de Cádiz, que es mas

Occidental cerca de treinta y nueve minutos; observó pues en el

meridiano en que se encontraba á las siete y treinta y cuatro minutos,

que la Luna estaba un grado y algunos minutos mas al Oriente de Marte, y

á media noche tres grados treinta minutos, de lo cual resulta por

movimiento horario relativo de los dos planetas, dos grados, veinticinco

minutos en el intérvalo de cuatro horas, veinte y seis minutos; por

consecuencia un grado, cinco minutos (suponemos que sean cinco esos

minutos) en la primera observacion, responden á una hora, cincuenta

minutos aproximadamente; deduciéndose de las siete horas, treinta y

cuatro minutos, en que hizo la observacion, resulta que tuvo lugar la

conjuncion á las cinco horas, cuarenta y cuatro minutos en el meridiano

que Américo se encontraba.

Y si la misma conjuncion debia ocurrir en el meridiano de Cádiz á las

once horas y veintiun minutos, resulta que la diferencia de tiempo para

todos los meridianos es de cinco horas, treinta y siete minutos, ó sea

cinco horas, treinta minutos, pequeña diferencia con lo expresado por

Vespucio. Haciendo uso de la analogía; si veinticuatro horas dan tres

cientos sesenta grados, cuantos darán cinco horas y media? Tendremos

ochenta y dos grados, treinta minutos, como distancia entre los dos

Paises. Con todo Vespucio erró en este cálculo que rectificó en

observaciones posteriores.

Sin embargo, no demuestra Vespucio haber sido un astrónomo perfecto; él

mismo lo dá á entender en las expresiones que usa relativamente á las

estrellas fijas que observó y mas que todo, en haber hecho una

observacion de la Luna, al comparecer esta sobre el Horizonte, sin

corregir el error de la paralaje, y de una paralaje horizontal, que es

la mayor de todas, lo que sin duda fué la causa del error á que nos

hemos referido. Pero por la misma razon, nos admira que hubiese hecho la

medida del tiempo confrontándolo con las distancias celestes, método que

en la Historia de la Astronomía se atribuye á Guillermo IV de Asia y

que, perfeccionado despues, debia ser la base de esta ciencia.

Este primer viaje de Vespucio dió por resultado en primer lugar la

confirmacion de la conjetura de Colon de que la tierra visitada era un

Continente. "Despues de haber navegado, dice él, cerca de cuatrocientas

leguas contínuamente por la costa, concluimos que esta era TIERRA FIRME,

que juzgué el confin del Asia por la parte del Oriente y el principio

por la de Occidente."

En segundo lugar determinó Vespucio con este viaje la corriente del

Golfo de Méjico, respecto de la cual dice, que son las del estrecho de

Gibraltar y del Faro de Mesina, como un tranquilo estanque.

En tercer lugar halló un método para el cálculo de las longitudes

desconocido por todos hasta entónces.

Con este solo viaje, Américo Vespucio aparece como uno de los que han

desempeñado mas importante mision en los descubrimientos del Océano, del

arte de navegar, y del Continente Americano.

Antes de él, Colon no pudo decir, refiriéndose á dicho Continente, sinó:

_Esa tierra debe ser un continente_, Vespucio fué el primero que pudo

decir:--_Esta tierra es un Continente_. Si Toscanelli determinó la

teoría del descubrimiento, si Colon inició denodadamente la práctica de

esa teoría, Vespucio ha segundado dignamente á uno y otro y si no ha

merecido que su nombre señale los mas grandes continentes del mundo,

sería tambien injusto que no figurase entre los primeros descubridores.

En cuanto á la creencia de que el Continente descubierto era el confin

del Asia, era el error de Toscanelli y del mismo Colon, error que debía

conservarse aun por mucho tiempo.

CAPITULO XIII.

Segundo viaje de Vespucio--Dificultades para establecer su

data--Fué un viaje de rectificacion--Explicacion--Invitacion del

Rey de Portugal--Tercer viaje--Punto de llegada--Exploracion hasta

los treinta grados--Cuarto viaje--Fué tambien de

rectificacion--Bahia de Todos Santos--Primera colonizacion

Brasilera--Bahia de Cabo Frio--Regreso á España--Nombramiento de

Piloto Mayor del Reyno--Muerte de Vespucio.

Para determinar el segundo viaje de Vespucio nos hallamos con mayores

dificultades que las que dejamos vencidas en los capítulos anteriores.

No se ha encontrado como respecto á su primer viaje, carta alguna

dirigida á Lorenzo de Medici ó á otra persona, carta que revista

carácter auténtico y que no tenga las sospechas de antedatas y de

adulteraciones que tiene la carta en cuatro capítulos dirigida á

Soderini, y que como hemos dicho, ha aparecido publicada fuera de Italia

sin hallarse en sus archivos original ó Códice con que confrontarla.

Cierto es que comparando la carta dirigida á Lorenzo de Medici con esta

otra, se encuentra semejanza de estilo y el mismo empleo de españolismos

y cierto es tambien que no habiendo sido conocida la primera sinó mucho

despues de aparecer publicada la segunda, los que adulteraron esta no

pudieron tener á aquella por modelo para componerla del todo.

De esto nos es dado inducir que la carta de Soderini no es del todo

apócrifa, por mas que no nos merezcan fé sus datas y sus referencias y á

falta de otro documento podremos servirnos del segundo capítulo de

dicha carta, para lo relativo á este segundo viaje.

En la carta dirigida á Medici respecto al primer viaje, se leen al final

estas palabras:--"Estan armandomé tres naves para que vaya nuevamente á

descubrir y creo que estarán prontas á mediados de Setiembre próximo."

Esto decia Vespucio en 18 de Julio de 1500, así pues, por mucho que se

demorase el armamento de las naves, no dejarian de estar prontas á fines

del mismo año. Esta referencia nos autoriza á fijar la fecha de su

segundo viaje en esa época.

Partieron las tres naves referidas del puerto de Cádiz llegando á las

islas del Cabo Verde despues de haber pasado á la vista de la isla de la

Gran Canaria, yendo á hacer provision á la[4] Isla del Fuego.

De ella se hizo rumbo al S. O. y en cuarenta y cuatro dias llegaron á

una tierra nueva que juzgaron ser tierra firme y continua á la de que se

hizo mencion en el primer viaje, la cual está situada dentro de la Zona

Tórrida, á los cinco grados de latitud Sud. Si el lector recuerda que en

el primer viaje llegó Vespucio á la boca del Orenoco y de alli navegó al

S. O. hasta seis grados latitud Sud, reconocerá como se armoniza aquella

relacion con esta y cuan justas han sido nuestras observaciones críticas

sobre estos documentos, pues lo que dejamos referido es tomado, casi

textualmente, del capítulo segundo de la carta al Soderini, salvo la

fecha de la partida y de la llegada, que se conoce que es aquí lo único

que ha sido alterado.

Llegó pues Vespucio en su segundo viaje al mismo punto, ó un grado

ménos, donde concluyó su primer viaje, por lo cual dice:--_llegamos á

una tierra nueva que juzgamos tierra firme y continua con la arriba

mencionada_.

Pero es tal la deficiencia de datos que nada mas podemos decir con

seguridad respecto de este segundo viaje. En cuanto al primero, hemos

podido confrontar las relaciones del mismo Vespucio con las del

historiador Herrera, que siéndole notoriamente contrario, no puede ser

mejor apoyo para sus afirmaciones. Pero Herrera, y al decir Herrera,

decimos Muñoz, Charlesbois y todos los que lo han copiado, nada dicen de

este segundo viaje y nos hallamos con un solo documento que si bien no

nos deja duda de que tal viaje tuvo efecto, porqué concuerda con

referencias de la carta relativa al primer viaje, cuya autenticidad es

indudable, no nos dá luz alguna sobre los detalles de esta expedicion,

tal es la confusion y las alteraciones que en él se han hecho.

Sin embargo, podemos asegurar por el estudio profundo que hemos hecho de

este documento, que desde los cinco grados de latitud Sur, donde llegó

Vespucio en su segundo viaje, no fué á explorar la tierra _nueva_ y

_contigua_ á la _anteriormente descubierta_, sinó que navegó hácia el

Nor Oeste y este rumbo, que sus historiadores no han podido conciliar,

nos demarca precisamente que en vez de seguir hácia el Sur la costa

Americana, dobló el Cabo San Roque y siguió la diagonal del perfil de

esa costa que va hasta el mar de las Antillas, es decir que hizo en

sentido contrario, el mismo trayecto que hizo en su primer viaje,

rectificando los puntos que ya habia descubierto hasta el golfo ó

ensenada de Venezuela. Fué pues este segundo viaje no de nuevos

descubrimientos, sino de rectificacion.

Así se explica que, al referir este segundo viaje, repita en la carta

dirigida á Soderini, muchas cosas de las ya dichas á Lorenzo de Medici,

pues debiendo referirse á las mismas tierras, las particularidades que

omitiese en la relacion del primer viaje, pudo bien referirlas en el

segundo, sin ser fuera de propósito.

En resúmen, Vespucio recorrió, en su primer y segundo viaje, la costa

Americana desde el Orénoco hasta el grado seis latitud Sur y desde este

mismo punto, hasta el mismo Orénoco, á cuya costa le dió el nombre de

_Costa de las Perlas_.

Regresó Vespucio á Cádiz, de este viaje, en 8 de Setiembre de 1501.[5]

Hallándose en Sevilla reposando de sus fatigas, recibió un mensaje del

Rey de Portugal invitándolo á que se pusiera á su servicio para nuevos

descubrimientos y despues de algunas vacilaciones aceptó la invitacion,

segun nos lo refiere en una de sus cartas.

Ya por este tiempo el Piloto Portugués Pedro Alvarez Cabral, navegando á

poca distancia de las islas de Cabo Verde, fué sobrecojido por furiosa

tempestad que lo lanzó gran distancia dentro del mar; despues de haber

corrido largo tiempo la tormenta, hallóse á vista de una tierra y de un

puerto en que se refugió, por lo cual llamóle _Puerto Seguro_. Ignorante

en la Cosmografía, no supo determinar la situacion precisa de ese punto,

ni era capaz de volver á él, pero habia encendido su relato en el

Monarca el deseo de su descubrimiento, ya que el nuevo pacto de

demarcacion permitiale hacer exploraciones hácia ese rumbo.

Con ese objeto habia hecho aparejar la escuadra en la cual debia ir

Vespucio para ayudar á los descubrimientos.

En cuanto á la fecha de este tercer viaje, debemos observar que nos

parece inverosímil el mes de Mayo, establecido en la carta á Soderini,

pues el lapso de tiempo transcurrido entre Setiembre y este mes, es

demasiado largo, para el solo efecto de trasladarse Vespucio de Sevilla

á Lisboa y de salir la expedicion que ya estaba preparada, habiendo

urgencia en que saliese.

Es de suponer pues, que no se demorase mucho en Lisboa y que este

tercer viaje, empezase á fines del mismo año de 1501. Por último

diciendo en su carta que esta jornada duró _quince meses_, debemos

suponer tambien que concluyó á fines del año siguiente ó, cuando mas

tarde, á principios de 1503.

Despues de una navegacion muy contrariada y tormentosa, arribó la flota

á un punto contiguo al mismo en que Vespucio concluyó su primer viaje y

del cual empezó su segunda exploracion que, como recordará el lector,

era el quinto grado de latitud Sur. Por eso dice: "Esta tierra firme

empieza del otro lado de la Línea Equinoccial, ocho grados hácia el Polo

Antártico, navegando cerca de esta costa hasta pasar el Trópico de

Capricornio hácia dicho Polo por diez y siete y medio grados, hasta

donde teniamos el horizonte á treinta grados." Debemos advertir que

decimos treinta y no cincuenta como está en el texto, por que esa es una

equivocacion notoria habiendo tomado el tres por un cinco.[6]

Tenemos pues que en este tercer viaje exploró Vespucio desde el puerto

de Pernambuco hasta Porto Alegre, resultando que en estos tres viajes

Américo habia reconocido desde las Bocas del Orénoco, mas de las dos

terceras partes de la gran extension de la costa Oriental de la América

del Sur, siendo de notar que estas exploraciones las iba haciendo

sucesivamente, empezando una donde precisamente concluia la otra.

El cuarto viaje, fué para las tierras descubiertas en el tercero, lo que

el segundo para las exploradas en el primero; esto es: un viaje de pura

rectificacion, pues llegó al mismo punto y recorrió la misma costa. Sea

dicho en verdad que Vespucio no se proponia tanto hacer esta

rectificacion, como el seguir buscando los puntos soñados por los

Cosmógrafos antiguos y por supuesto, recibiendo á cada paso sorpresas y

desengaños. Recien despues de este cuarto y último viaje aparece

Vespucio convencido de que no eran sinó sueños esos itinerarios de

Tolomeo y de Toscanelli, pues llama _Nuevo Mundo_ á las tierras

últimamente conocidas.

Debió empezar este viaje, inmediatamente despues de concluido el

anterior, es decir en 1503 para que concluyese en 1504, pues en 1505, se

hallaba Vespucio nuevamente en España.

Refiere que fué muy desgraciado este viaje en su principio, habiendo

perdido la nave Capitana, por haber cometido el gefe de la expedicion la

imprudencia de ir primero á la Sierra Leona, tierra de la Etiopía

Austral. En cuanto á la navegacion al S. O. no hallamos otra novedad que

el tropiezo con una isla que podría tener como una legua de largo y poco

distante de la Costa Americana, por lo cual suponemos fuese la Isla de

San Fernando de Noronha.

Como este viaje era de rectificacion, ibanse reconociendo prolijamente

los puntos de la costa. Descubrieron así un puerto que le pusieron por

nombre Bahia de Todos Santos, que es el mismo en que actualmente existe

la ciudad de este nombre, segunda en importancia del Brasil. De este

puerto, donde habian esperado en vano al Capitan por mas de diez y siete

dias, salió la expedicion al mando de Vespucio y despues de navegar

doscientas sesenta leguas, arribaron á otro puerto, donde levantaron una

fortaleza, dejando en ella veinticuatro hombres que se habian salvado de

la nave Capitana. Cual fuese este puerto, en que tuvo principio la

primer colonizacion del Brasil, lo explica un documento que hemos visto

transcripto en la obra del Señor Varnhagen, del cual resulta que el

Cosmógrafo Mayor Alonso de Santa Cruz, en su Islario ofrecido al

Emperador Carlos V, que se halla manuscrito en la Biblioteca Imperial de

Viena, dice: "Junto á esta Bahia (de Cabo Frio) fué donde Américo

_Bespucho_, Piloto Mayor de Castilla, en el último viaje que hizo, fundó

una casa donde dejó veinticuatro cristianos." Por otra parte la

distancia de doscientas y tantas leguas que dá Vespucio por recorridas

desde Bahia á este punto, condice con el referido documento.

Antes de concluir debemos llamar la atencion sobre la referencia que

hace el mismo documento de haber sido este el último viaje de Vespucio,

ya que el mismo Señor Varnhagen, pretende, tan sin razon, que hiciese un

quinto y sexto viaje.

Como hemos dicho, á principios de 1505 hallábase Vespucio nuevamente en

España, nombrado Piloto Mayor del Reyno, lo que consta, primero: de su

carta de naturalizacion expedida en Toro en 24 de Abril de 1505 y

segundo: de la carta que Cristóbal Colon escribió en Febrero del mismo

año á su hijo Diego, refiriéndole que Vespucio, que debia ir á la Corte

por sus propios asuntos, estaba dispuesto á servirlo en la instancia que

tenia entablada para recuperar sus regalias.

En 1512 murió Vespucio en Sevilla, como ya hemos tenido ocasion de

decirlo, refiriéndonos á un asiento de la Casa de Contratacion, en que

consta el pago de los últimos sueldos que devengó en su empleo y que

dejó como legado á la Iglesia Metropolitana de aquella ciudad.

CAPITULO XIV.

Quien merecia haber dado su nombre al Nuevo Mundo--Inocencia de

Vespucio--Cuando apareció el nombre de América--Opiniones sobre

este nombre--Carácter de Vespucio--Nobleza de sus

sentimientos--Paralelo entre Colon y Vespucio.

Ha dicho un gran poeta francés que hay hombres desgraciados respecto á

sus descubrimientos; Cristóbal Colon no pudo dar su nombre al Continente

que descubrió y Guillotin no pudo quitar el suyo á la máquina que

inventó.

Pero, bien miradas las cosas, ni Colon ni Américo tenian un derecho

perfecto á cubrir con sus nombres la inmensa extension de los

Continentes Americanos, sí este derecho derivar debiese de la prioridad

del descubrimiento ó de la exploracion completa de sus costas.

Colon recien en su cuarto viaje tuvo evidencia de que era un Continente

la tierra que tenia delante, pues en su tercer viaje, como lo hemos

dicho, no hizo sinó conjeturarlo.

Vespucio exploró muchísima mas extension de costa y tuvo ántes que aquel

la evidencia de que eran las de un Continente. Ninguno de los dos

exploró un palmo de terreno en la América del Norte, de modo pues que el

fallo de la posteridad no puede pronunciarse en favor de uno ni de otro

nombre.

Á lo que Colon tiene incuestionable derecho es al Océano, pues aun

admitiendo como verdaderas las expediciones anteriores de los

Escandinavos á la América del Norte, Colon fué el primero que se lanzó

cientificamente por el anchuroso piélago, buscando la solucion del mas

grandioso problema económico de los tiempos modernos. Así pues el

Atlántico debiera llamarse Océano de Colon.

La conciencia universal prescindiendo de estas consideraciones, ha

querido honrar á Américo sirviéndose de su nombre para señalar la tierra

de promision que debe resolver mejor que las que se buscaban, aquel gran

problema de la humanidad.

Sí hay en esto injusticia debe reconocerse que Américo no contribuyó á

ella, no usurpó derechos ajenos, no lanzó imposturas, como se ha

pretendido, para conseguirlo.

Ya hemos dicho que en sus últimos viajes, convencido de que las tierras

que habia descubierto, no eran el confin del Asia como lo habia creido

en los primeros, las llamó Nuevo Mundo.

En España esas tierras eran conocidas con el nombre de Indias; sus Reyes

se llamaban _Hispaniarum Indiarumque_; los códigos que dictaban para

ellas se llamaban: _Leyes de Indias_; todas las provisiones y documentos

llevaban ese título de _Indias_.

El nombre de América no aparece en carta geográfica alguna publicada

ántes del año 1535. Encuentrasé una, en una edicion de Tolomeo impresa

en aquel año en Lyon; la fecha de la carta, sin embargo es anterior y su

título es: _Orbis Typus Universalis Juxta Hidrographarum tradictionem

exactissime depicta_--1522. En esta, carta hácia el Polo Antártico se vé

una lengua de tierra que no puede discernirse si sea Isla ó Continente,

y en un vacio cerca del Brasil se lee--_América_. Pero es de notarse que

del otro lado de La Línea Equinoccial se lee tambien _Caput S. Cru_,

debiéndose tener presente que el Brasil era llamado _Terra Sancta

Crucis_ y que esta es una carta de navegar, por lo cual debe suponerse

que ha sido sacada de las cartas dibujadas por Vespucio.

En cuanto á las opiniones sobre el orígen del nombre de América, hay

muchas y muy variadas. La mas antigua de todas es la de Natalio Conte

que en su historia de las turbulencias de Francia habla de la emigracion

de Villegagnon con los Hugonotes á un rincon del Brasil y asegura que

esos deportados franceses llamaron á aquel pais América, por haberla

descubierto Américo Vespucio. Pero esta emigracion tuvo lugar en 1555 y

el nombre de América estaba ya en uso desde 1512.

La segunda opinion pertenece á Tiraboschi, que á este respecto dice lo

siguiente: "El empleo dado á Vespucio le dió ocasion de inmortalizar su

nombre, aplicándolo á las provincias nuevamente descubiertas. Así pues

debiendo dibujar las cartas para navegar, comenzó á indicar á aquellos

países llamándolos _América_; este nombre usado por los navegantes llegó

á ser universal." Antonio Herrera dice solamente: "Porqué era necesario

que uno quedase en Sevilla para hacer los marcas, pareció que de esto

era mas práctico Américo Vespucio, y se mandó que se le encomendase con

título de Piloto Mayor.... y de aquí tomaron aquellas partes de las

Indias del Medio dia el nombre de Américo, etc."

Es indudable pues que al principio no se dió el nombre de América sinó á

la costa del Brasil que este habia descubierto, á las que hemos visto

que habia llamado Nuevo Mundo. Por lo demas, la opinion de Tiraboschi,

no se funda sinó en la afirmacion de Herrera, pero este no afirma que

Vespucio diese su nombre á las tierras descubiertas.

Prévost, mas bien parcial contra Vespucio, dice lo siguiente: "Diaz de

Solis y Yañez Pinzon recibieron órden de ir á la Corte con Américo

Vespucio y Juan de la Cosa.... y fué órdenado que los descubrimientos

continuasen hácia el Sud á lo largo de la costa del Brasil.... el Rey

hizo equipar dos carabelas, que fueron confiadas á tan famosos pilotos.

Pero se juzgó necesario retener uno de ellos en Sevilla para que hiciese

los itinerarios y Vespucio fué nombrado para este oficio. De esta

eleccion y de las cartas patentes dadas en Burgos confirmando esto, ha

tomado el Nuevo Mundo el nombre de America. La justicia y la razon

exigian, segun Herrera, que hubiese tomado el nombre de Cristóbal Colon

á quien se debia su primer descubrimiento, pero la declaracion del Rey

de España llegó á ser una ley para toda la Europa etc."

Américo Vespucio · 第 5 / 8 段