relativa á su tercer viaje.
El tercer escrito es otra carta dirigida al mismo Lorenzo de Medici en
que describe mas circunstanciadamente ese tercer viaje.
En cuanto á su cuarto viaje no puede haber carta alguna dirigida al
mismo Lorenzo de Medici, que murió en la época en que Américo partia de
Lisboa para emprenderlo, esto es en Mayo de 1503 segun la fecha de la
carta ó poco antes, como nosotros lo demostraremos; pero aparece con
fecha 4 de Setiembre de 1504, una carta dirigida á Pedro Soderini,
Gonfaloniero de la República Florentina, que comprende la relacion de
sus cuatro viajes. Esta carta misma se vé en otras colecciones, dirigida
á Renato Rey de Jerusalem y de Sicilia, alteracion ridícula, pues en esa
carta se hace mencion de haber sido condiscípulo de aquel á quien se
dirige, cosa que no puede ser aplicable sinó á Soderini, como lo hemos
visto en el capítulo octavo.
La primera carta dirigida á Lorenzo de Medici, se ha publicado con un
epígrafe, puesto por agena mano, para hacer creer que es la relacion de
su segundo viaje; comparada con el capítulo segundo de la dirigida á
Soderini que habla del mismo segundo viaje, es muy difícil coordinarlas.
En primer lugar, la introduccion de esa carta supone que Vespucio estaba
en correspondencia con Medici, pero en correspondencia puramente
mercantil, ó almenos agena á sus viajes ó á otra cosa de tal
importancia, lo que concuerda con lo que hemos dicho en el Capítulo
primero de que desde España le instruia del estado de los negocios, como
que era su agente mercantil.
Dice en esa introduccion que _hace tiempo que no le escribe y que esto
aviene por no haber ocurrido cosa digna de mencion_. Pero no es
presumible que dejase de considerar digno de mencion á su primer vlaje,
al menos tan digno de mencion como el segundo y es inadmisible que
entrase á hablar de este viaje sin hacer la menor referencia del
primero, á lo ménos para reanudar su relacion.--¿Habria ya escrito al
mismo Medici sobre ese viaje?--Pero en este caso se habria encontrado la
carta como se han encontrado las otras. Ademas dice Vespucio que la
presente carta tiene por objeto darle á conocer su llegada á España de
su viaje, que no llama primero ni segundo y porque supone que tendrá
placer en saber estas noticias, con cuyas palabras dá á entender
claramente que abre recien una serie de epístolas sobre este asunto y no
que continúa una relacion empezada con anterioridad.
Por otra parte, el punto de partida para el Océano desconocido aparece
en esta carta tomado de la Isla de la Gomera, la mas Occidental de las
Canarias, mientras que en el segundo capítulo de la carta á Soderini,
aparece este punto de partida, tomado de la Isla de Fuego al Sud de las
del Cabo Verde. En una se dice haber navegado cuarenta y cuatro dias al
Sud y en la otra solo veintitres dias en la misma direccion.
Ademas el punto principal y mejor descrito del Continente Americano, es
en la carta dirigida á Lorenzo de Medici, el Golfo de Párias, punto que
condice con el punto descrito en el capítulo primero de la carta á
Soderini con el nombre de Puerto y Provincia de _Lariab_, palabra que
los autores interpretan por _Párias_, siendo causa de la variante los
errores de copia.
Así pues, es nuestra persuacion que la referida carta dirigida á Medici
no se refiere al segundo viaje de Vespucio, sinó al primero á pesar de
lo que se dice en el epígrafe que se le ha puesto.
Mas nos afirmamos en esta creencia al considerar que dicha carta es
escrita desde la ciudad de Sevilla, como se comprende por las siguientes
palabras de su introduccion: "Y la presente tiene por objeto daros
noticia como hace cerca de un mes que vine de la parte de la India por
la via del mar Océano á esta ciudad de Sevilla etc." De modo que, aunque
en la fecha de la carta no se expresa el lugar desde donde se dirige,
es indudable que la dirigió desde aquella ciudad de España. En la
conclusion de la misma carta se leen las siguientes palabras: "Aquí me
están armando tres naves para que nuevamente vaya á descubrir etc." Y
como nadie ha pretendido que Vespucio hiciera mas de dos viajes por
cuenta de España, ni aun que proyectase un tercer viaje, no cabe la
menor duda de que su carta dirigida á Medici se refiere al primero y no
al segundo de sus viajes.
Pero esta marca la fecha de su partida en 18 de Mayo de 1499 y no 1497
como se lee en la carta dirigida á Soderini. Estando á la primera data
ella concuerda con el viaje de Ojeda y con lo referido por el
historiador Herrera y un documento que concuerda así con otros
testimonios, debe ser mas creido que un documento que no tiene
concordantes. No dejaremos de mencionar tambien lo que dice Vespucio en
un párrafo de su carta referida que, hallándose despues de su
descubrimiento _cerca de una Isla llamada la Española, descubierta por
el Almirante Colon seis años hace acordamos de ir á ella_. Estas
palabras son un dato precioso para convencernos de la verdad de la fecha
de este viaje, pues habiendo descubierto Colon esa Isla á fines de 1492,
la data de 1499 tiene otra concordancia á mas de las expresadas, y el
haber arribado á la Española, otra coincidencia con lo referido por
Herrera. Por otra parte la carta á Soderini se conoce porqué ha
aparecido publicada, sin que aparezca ciertamente donde lo fué primero,
mientras que la carta á Medici fué extraida de un códice existente en la
Biblioteca Ricardiana de Florencia.
No queremos decir que aquella carta sea apócrifa, pero si que ha sido
antedatada tan poco razonablemente como se puso en la otra aquel
epígrafe que indica ser la relacion del segundo viaje.
La causa de haber antedatado aquella carta y de haber puesto tal
epígrafe en ésta, es fácil demostrar. Colon partió para su tercer viaje
en 1498 y fué la primer vez que tocó en el Continente Americano; en
aquella antedata se hacía llegar primero á Vespucio, resolviéndose asi
la disputa de quien había sido el primero en descubrir el Nuevo Mundo,
como si no hubiese gloria sinó para el que consiguiera pisar por primera
vez la tierra firme.
Que no fué Vespucio el autor de la antedata es bien fácil demostrarlo.
La fecha de la carta á Medici es anterior cuatro años á la dirigida á
Soderini y no puede suponerse que quisiera verse desmentido tan
facilmente y que habiendo tenido la intencion de cometer tal impostura,
no hubiese antedatado las dos cartas.
Y como la publicacion de esas relaciones se hizo cuando surgió la
polémica de quien habia llegado primero al Continente Americano, si
Colon ó Vespucio, parece fuera de duda, que la antedata ha sido hecha
por los mismos polemistas, parciales del segundo.
CAPITULO XI.
Obra del Sr. Varnhagen--Error en que ha incurrido--Explicacion que
dá á los viajes de Vespucio--Aceptacion de la carta dirigida á
Soderini--Error de la latitud--Se demuestra este error--Supone que
Vespucio hiciera un quinto y sexto viaje--Se rechaza esta
suposicion.
Entre los modernos no conocemos otro autor que se haya ocupado de estas
cuestiones, sino el señor F. A. de Varnhagen, hoy baron de Porto Seguro
diplomático brasilero, que escribió dos opúsculos, el primero titulado:
_Le premier voyage d'Amérique Vespuci, définitivement expliqué, dans ses
details_, y el segundo: _Amérique Vespuci, son caractére, ses ecrits,
même les moins authentiques, sa vie et ses navigations_, ámbos escritos
en idioma francés.
Mucho deseabamos conocer esta obra, que al fin hemos podido ver en la
Biblioteca de esta Provincia, porque creíamos hallar en ella muchos
datos relativos al segundo y tercer viaje de Vespucio, por la facilidad
que necesariamente debía tener para encontrarlos, persona tan altamente
colocada como el autor, cuya residencia ha sido y es desde mucho tiempo,
en las cortes Europeas. Pero nos hemos equivocado; el Señor Varnhagen no
ha tenido á su vista mas datos que los que tenemos nosotros, por mas que
los haya buscado, como lo dice.
Sin poder utilizar su obra en ese sentido, nos ocuparemos de las
apreciaciones que hace respecto de los viajes de Vespucio. El Señor
Varnhagen es partidario caluroso de éste, al extremo de que sus obras
mas que una historia, son un elógio del descubridor florentino. No es
extraño; se necesita mucha frialdad, mucha despreocupacion para no
dejarse cautivar por los escritos de los autores Toscanos y el Señor
Baron de Porto Seguro, hizo un viaje á Florencia expresamente, para
estudiar estas cuestiones, como el mismo lo dice en una de sus obras.
Pero ántes de hacer este viaje había leído y estudiado la relacion que
Vespucio dirigió á Pedro Soderini, en la que, en cuatro capítulos,
refiere sus cuatro viajes; los dos primeros en las naves Españolas y los
dos segundos por órden del Rey de Portugal.
Aceptó esa relacion en todas sus partes como auténtica, la estudió
detenidamente, hizo esfuerzos para conciliar sus contradicciones, se
valió de toda su erudicion cosmográfica, lingüistica y aun orientalista
y tan seguro estaba de sus conclusiones que no vaciló en poner por
título á su obra:--_explicacion definitiva_.--Despues de estos estudios,
despues de creer hallada esta _verdad definitiva_, hallarse en Florencia
con nuevos datos, entre ellos, la carta dirigida por Vespucio á Lorenzo
de Medici en la Biblioteca Ricardiana de aquella ciudad, era una
contradiccion insufrible para un carácter como el del autor.
Así es que, contra la opinion, aun de los mas apasionados en favor del
explorador florentino, calificó esa carta de absurda; la tachó de indigna
de crédito por no ser original, pero no ha hecho una demostracion
crítica de las absurdidades y contradicciones que atribuye á ese
documento.
Cierto es que dicha carta hallada en la arriba expresada Biblioteca, no
es original; pero es cierto que es un códice reputado auténtico por
todos los que han escrito en favor de Vespucio y que sus datas y su
contenido concuerdan con la relacion del historiador Herrera; miéntras
que la carta dirigida al Soderini no concuerda con ningun otro
documento, ni existe en Italia códice alguno con que poder confrontarla.
Todos los razonamientos que hemos hecho para demostrar la tésis
contraria de la que sostiene este autor, no se debilitan con los
calificativos que él emplea, por lo cual no nos detendremos en estas
consideraciones.
Pretende que Vespucio en su primer viaje llegó al cabo _Gracias á Dios_
en Centro América y que la _Venezuela_ de que habla debe ser un punto
cerca de Coatzacoalcos. Cree que no es error ó alteracion la
voz:--_Lariab_--nombre que atribuye Vespucio al puerto y provincia en
que tocó en su primer viaje; la tiene por pura voz Huaxteca, porque en
el número de los quince ó diez y seis nombres de aldeas Huaxtecas de los
que Orozco ha podido recoger, tres acaban en _ab_ y tienen sílabas con
la letra _l_, son:
_Tanlayab_, _Tancuayalab_, _Tancuallalab_; concluyendo por decir que tal
vez la sílaba _ab_ tiene en la lengua Huaxteca un sentido análogo á
aquel de _Tuba_ ó _Tyba_ en Guaraní ó como otras designaciones que se
encuentran en el Céltico y en otras lenguas Orientales en los nombres de
Estados ó Naciones.
Pero en primer lugar sería necesario que estuviese admitido que Vespucio
en su primer viaje llegase al cabo _Gracias á Dios_ y no á las bocas del
Orénoco y que las provincias que visitó, fuesen en realidad Huaxtecas;
en segundo lugar nos parece que el existir en diez y seis nombres de
aldeas, tres que concluyan en _ab_ no es bastante prueba para que se
concluya que la voz _Lariab_ no es adulteracion de la voz _Párias_.
El lector verá en el capítulo siguiente que Vespucio llegó en su primer
viaje á las bocas del Orénoco y al Golfo de Párias y que las razones
cosmográficas que convencen de esto, destruyen la erudita hipótesis de
este autor.
En resúmen, sienta él las conclusiones siguientes:
1^o. Que Américo hizo su primer viaje en 1497 y 98, aceptando por
verdadera la data de la carta dirigida á Soderini.
2^o. Que en este viaje no estuvo en el Golfo de Párias ó Venezuela,
pero sí en las costas de Honduras, de Yucatan, del Golfo Mejicano y
Florida.
3^o. Que tocó al Sur y al Norte de las fronteras del imperio
Mejicano y navegó sus costas sin tocar en él.
4^o. Que esta expedicion concluyó en el Cabo Cañaveral en
veintiocho y medio grados de latitud Norte.
5^o. Que Vespucio circunnavegó en este viaje las penínsulas de
Yucatan y Florida.
6^o. Que de este modo adquirió en 1498 la certidumbre de que Cuba
era Isla.
7^o. Que en este viaje iban Vicente Yañez Pinzon y Juan Diaz de
Solis.
8^o. Que de regreso descubrió las islas Bermudas.
El error de estas conclusiones nos parece demostrado ante todo en el
anacronismo que comete el autor respecto del viaje de Vicente Yañez
Pinzon que tuvo lugar recien en 26 de Enero de 1500 y en el cual no
consta que fuese Vespucio.
Por lo demas, en cuanto á la primera conclusion no es cierto que Américo
hiciera su primer viaje en 1497, pues consta que recien en 1499 se hizo
la primera expedicion haciéndose uso de la licencia general que se
concedió en 1495 y fué modificada en 97 para que los nuevos
descubrimientos no afectasen los derechos adquiridos por Colon.
En cuanto á la segunda conclusion, seria necesario que se hubiese
resuelto la cuestion á que dá lugar la variante que resulta de la
comparacion de varias ediciones de la carta dirigida á Soderini,
respecto al grado de latitud del punto de llegada que se designa en esa
carta, pues en unas ediciones se marcan diez y seis grados y en otras
seis grados de latitud Norte.--Para dar por cierta esta conclusion del
Señor Varnhagen, esto es que Vespucio llegó á las costas de Honduras,
sería necesario dar por cierta la primera de esas latitudes que es la
que corresponde al puerto de Honduras.
Pero el padre Canovai en su _Disertacion Justificativa sobre Vespucio_,
_Cuestion_, IX, demuestra que el haberse puesto el grado diez y seis
como punto de llegada, no ha sido sinó un error de copia: "Con estos
datos (esto es con lo expuesto por el mismo Vespucio en el principio de
esta carta) y con el solo fin de hacer comprender cuan diferente fué la
direccion de Américo de la de Colon, expuse ya que la de este hacía con
el Norte un ángulo de trece grados, seis minutos, mientras que la de
Vespucio hacía un ángulo de cincuenta y seis grados, quince minutos. Por
consiguiente, si se hace extensivo el resultado y se aplica á fijar el
punto de América donde llegó Vespucio en su primer viaje; esto es: si
sobre un Globo Terrestre se traza una línea entre el Occidente y el
Mediodia que empezando de las Canarias haga con el Meridiano el ángulo
dado de cincuenta y seis grados, quince minutos, se verá que,
prescindiendo de la desviacion marítima, se encontraria Orange ó Cayena
en cuatro ó cinco grados al Norte del Ecuador, pero dada alguna
importancia al abatimiento del mar, el punto de llegada podrá
establecerse con seguridad en la Guayana, por los seis grados de latitud
septentrional. Encuentro que en la Imprenta hacen escribir á Américo, no
seis grados, sinó diez y seis grados, y es esto un nuevo error de los
números que fácilmente se enmiendan. Con esos diez y seis grados, el
ángulo de la direccion vendría á ser mucho mayor de los ya definidos
cincuenta y seis grados, quince minutos, por lo cual sin el desastre de
una tempestad ó el voluntario cambio de derrotero, no se separa tanto un
buque regular; por otra parte la nueva tierra que en su segundo viaje
descubrió Vespucio, mas allá de la Línea, era _continua_ ó contigua á la
ya descubierta en el primero, y esto no podría decirse en una distancia,
de la una á la otra, de diez y seis grados ó de mas de mil millas:
observo aun, que con esta latitud se hubiera encontrado Américo entre
varias islas ya conocidas como Santo Domingo, Santa María, Galante, La
Guadalupe, islas ni tan nuevas, ni tan habitadas, ni tan vastas, para
poderlas juzgar _tierra firme_: en fin, aquellos siete y medio grados
que solamente habria debido recorrer para encontrarse en el Trópico de
Cáncer, no importan mas de ciento veinticinco ó ciento treinta leguas,
siendo así que asegura haber hecho mas de cuatrocientas ó quinientas. El
error fué pues ocasionado por aquellos códices de que fué sacada la
relacion; he descubierto en las cartas de Américo dos errores semejantes
y con el cálculo y con la inspeccion ocular de los manuscritos, he
revelado la habitual costumbre de transformar en la cifra 1 aquella
pequeña línea, á veces mas corta y mas gruesa, que en ciertas escrituras
separa los números de las palabras; por esto fué leído _quince_ por
_cinco_, _quince mil cuatrocientos sesenta y seis_, por _cinco mil
cuatrocientos sesenta y seis_ y aquí la misma causa induce á leer _diez
y seis_, por _seis_. Establezco pues de nuevo que á seis grados al Norte
del Ecuador, esto es: no muy léjos del Orénoco, dió fondo el Vespucio."
Esto concuerda tambien con las referencias del historiador Herrera y
demuestra que el Señor Varnhagen para hacer ir á Américo á la costa de
Honduras, de Yucatan y del golfo Mejicano ha tomado la latitud
equivocada de diez y seis grados.
En otro error incurrió el Sr. Varnhagen y en este habia incurrido aun el
padre Canovai--Ambos sirviéndose del mismo texto, suponen que Vespucio
subió hasta el grado veintitres, latitud Norte, fundándose en las
siguientes palabras, que transcribimos en el mismo italiano españolizado
del viajero Florentino:--"Questa terra stá dentro de la Tórrida Zona
giuntamente ó dí basso del paralello che describe il Trópico de Cáncer,
dove alza il Polo dall'Orizonte veintitres grados, nel fine del secondo
clima."--Estas palabras han sido interpretadas por ambos autores, como
si Vespucio dijese que la tierra á donde saltó, _estaba en veintitrés
grados_. Sin embargo, fijándose bien en el sentido de la frase, se vé
que respecto de la tierra no se dá latitud precisa; se dice que ella
está en continuacion ó _juntamente bajo el paralelo del Trópico de
Cáncer, cuyo paralelo está á veintitres grados_. Estos autores han
tomado pues el grado del Trópico, que es ese en verdad, por el grado de
la tierra ó del punto donde fondeó la expedicion, y del cual solo se
dice que _está dentro de la Zona Tórrida_--Así pues, este soñado grado
veintitres sirvió para llevar á Vespucio al golfo de Méjico y á Yucatan.
Ademas, de este punto navegó todavía _ochocientas setenta leguas_ que se
suponen hácia N. O. y del grado veintitres todavia esa distancia nos
llevaria, siguiendo á Vespucio, casi á los hielos del Polo Norte. Esta
interpretacion es pues absurda.
Del mismo modo es alterada en esta carta la direccion N. O. por la
sencilla razon de que tal direccion de la costa Americana no
existe,--del grado veintitres, ni de otro grado de latitud Norte.
Habiendo llegado Vespucio al grado seis latitud Norte, descendió al
Sud-Este por la diagonal de la costa que vá en esa direccion hasta el
Cabo de San Roque; dobló este y llegó al grado tambien seis latitud Sud.
En su segundo viaje hizo el mismo trayecto en sentido contrario y
entónces sí, tomó la direccion N. O. desde el Cabo San Roque.
Así pues, en este documento está mal interpretado el grado veintitres y
alterada evidentemente la direccion del viaje.
Demostrados estos errores, caen por tierra todas las demas conclusiones
de este autor, que no se basan en otros fundamentos.
Supone tambien que Vespucio hizo un quinto y sexto viaje, fundándose en
un documento que dice haber hallado en la Biblioteca de San Márcos de
Venecia, cuyo documento consiste en una relacion de Gerónimo Vianello
que supone dicho viaje practicado en 1506.
Semejante referencia no combina con ningun otro documento y es
encontradictoria con los hechos posteriores á los viajes de que dió
cuenta el mismo Vespucio.
Ni en los archivos de Florencia ni en los de España hay constancia
alguna de que volviese Vespucio á hacer exploraciones despues de su
cuarto viaje.
Concluida esa expedicion, regresó á España donde aparece empleado como
Piloto Mayor del Reyno, en cuyo empleo murió en 22 de Febrero de 1502,
como consta de un asiento del libro de caja de la Tesoreria de la Casa
de Contratacion de Sevilla en la siguiente referencia, que copiamos
textualmente:--"Pagado el 24 de Febrero de 1512 á Manuel Catano Canónigo
de la Santa Iglesia de esta ciudad de Sevilla, como ejecutor
testamentario de Américo Vespucio Piloto Mayor de Su Alteza, ahora
difunto, 10,937 maravedíes, resto que el dicho Américo Vespucio debia de
haber por el estipendio que gozaba de Su Alteza, en cada año, desde el
1^o de Enero de este año, hasta el 22 de este dicho mes de Febrero, en
que murió dicho Américo, á razon de 75,000 maravedíes al año."
CAPITULO XII.
Por que no se hicieron descubrimientos hasta 1499--Vespucio en la
expedicion de Ojeda--Partida de la expedicion--Punto de llegada y
punto de conclusion de este viaje--La Línea Equinoccial--Método de
Vespucio para tomar la latitud y longitud--Error en que
incurrió--Resultados de este primer viaje.
Una vez restablecidas las datas de los documentos que unicamente podemos
consultar en este caso, pasaremos á la narracion de los viajes que
emprendió Américo Vespucio.
Fué sin duda á causa de la licencia general, que dieron los Reyes de
España en 1495 para hacer descubrimientos en el Océano, de que hemos
hablado ya, que se organizó la expedicion de que debia hacer parte
Américo Vespucio.
Nos llama la atencion que estando abiertas las puertas de los
descubrimientos desde aquella fecha, nadie osase emprenderlos, hasta que
en 1499 el ánimo audaz del aventurero Ojeda iniciase la série de
expediciones que completaron el descubrimiento del Continente Americano.
Solamente puede explicarse este período de inaccion por los resultados
negativos, en cuanto á riquezas y comercio, que habían dado los dos
primeros viajes de Colon, siendo así que el único aliciente de estos
viajes, era para la mayor parte, la codicia de fortuna. Como el tercer
viaje de Colon no se efectuó hasta 1497, llevando á España noticias
exageradas de un vasto Continente, cuyas costas estaban cubiertas de
perlas y de piedras preciosas, se explica que fuese despues de esta
fecha que los descubridores se afanasen por organizar y llevar á cabo
sucesivas expediciones.
Hasta ese tiempo Américo Vespucio, segun él mismo lo dice en una de sus
cartas, había experimentado los trances de las variaciones de la fortuna
y fué entónces que resolvió retirarse de los negocios y hacer uso de sus
conocimientos cosmográficos en los descubrimientos que iban á
emprenderse.
Aunque sus historiadores lo nieguen, es fuera de duda por todo lo que
hemos expuesto en uno de los capítulos anteriores, que se alistó en la
expedicion que organizó Ojeda, como lo dice el historiador Herrera.
Por muy audaz que fuese aquel aventurero, por mas que hubiese estado con
Colon en su primer viaje en las Antillas, no podía lanzarse en una
expedicion de esta clase, sin llevar personas inteligentes, que la
dirigiesen, aun que le fuese impuesto por las autoridades de España ó
aun que este se hubiese entendido libremente con él, no se explica de
otro modo la presencia de Vespucio en esta expedicion.
Apesar de que Colon había dado noticia de haber hallado la costa de un
Continente, recordarán nuestros lectores que tales noticias eran muy
inciertas, al extremo que la creencia de ser tal Continente la tierra
visitada, no provenía sinó de una conjetura que hizo aquel al observar
la desembocadura de rios tan grandes que no podían nacer en una isla.
Esta circunstancia prueba la confianza que Vespucio tenía en sus
conocimientos cosmográficos, pues aunque iba en la flota un piloto, ya
se sabe lo que eran estos en aquellos tiempos, hombres puramente
prácticos en la navegacion.
Partió la expedicion del puerto de Cádiz en 18 de Mayo de 1499, haciendo
rumbo hácia las islas Canarias, donde hecha la conveniente provision y
demás aprestos, zarpó de la Gomera y despues de veintitres dias de viaje
con viento fresco y con rumbo al S. O. se avistó una tierra,
reconociéndose haber hecho un trayecto de mil trescientas leguas desde
la ciudad de Cádiz.