[Nota 581: Como nota el señor Bonilla, _el Conde_, ahora, y _la
Condesa_ cinco líneas después, que así se lee en la edición príncipe,
son manifiestas erratas, por _el Marqués_ y _la Marquesa_.]
[Nota 582: Nuevo juramento aristocrático, como atrás el del Duque.]
[Nota 583: Dar _culebra_--dice el _Diccionario_ de autoridades--«es
dar algún chasco pesado, que suele ser con golpes».]
[Nota 584: Eran y son las famosísimas _Gradas_, según a fines del
siglo XVI las describió Mateo Alemán _(Guzmán de Alfarache_, parte I,
libro I, cap. II), «un andén o paseo hecho a la redonda della [de la
Iglesia Mayor o Catedral] por la parte de afuera, tan alto como a los
pechos, considerado desde lo llano de la calle, todo cercado de gruesos
mármoles y fuertes cadenas». Durante el siglo XVI y casi todo el
siguiente--advertí en mi edición crítica de _Rinconete y Cortadillo_,
pág. 383--«_las Gradas_ fueron el sitio más concurrido de Sevilla:
tienda donde se vendía y se compraba de todo lo que no eran cosas de
comer; almoneda de cuanto la muerte y la pobreza hacían salir de las
casas; mentidero de toda la ciudad; lugar en que los ciegos rezaban o
mascullaban sus oraciones; punto de cita para todo sevillano, y plaza de
curiosidad para todo forastero.»]
[Nota 585: Hoy no sería de buen pasar decirlo así: diríamos _don
Cleofás y su camarada_.]
[Nota 586: _La calle de Bayona_--dice González de León, _Noticia
histórica del origen de los nombres de las calles de Sevilla,_ pág.
204--«es otra de las calles que tomaron el nombre después de la
conquista, de la nación o provincia que pasó a habitarlas.... No es muy
ancha; sus casas son cómodas y grandes, y pasa, tomando una vuelta, de
las Gradas de Poniente de la catedral, pasada la callejuela de la Mosca,
a la puerta del Arenal». En esta calle tuvo su casa de posadas el ex
farandulero y notable amigo de Cervantes Tomás Gutiérrez, de quien hemos
sacado a luz curiosas noticias mi querido amigo don Adolfo Rodríguez
Jurado y yo en diversos trabajos cervantinos. Recientemente han mudado
el nombre de esta calle, llamándola de _Federico Sánchez Bedoya_.]
[Nota 587: La antigua calle _de la Pajería,_ también nombrada en
otro tiempo _del Mesón de los Caballeros_, se llama desde años ha _de
Zaragoza_, en conmemoración del bizarrísimo comportamiento de los
zaragozanos durante nuestra gloriosa guerra de la Independencia.]
[Nota 588: Era grande agravio cortar la cara a una mujer, porque
esto, sobre menoscabar su hermosura, hacía pública para siempre la
afrenta, por ir indeleblemente marcada en el sitio más visible; pero a
las malas mujeres se las solía amenazar además con _cortarles las
piernas_, dando a entender con ello que por su torpe oficio las tenían
poco menos a la vista que el rostro.]
[Nota 589: Así lo dijo Andrés de Claramonte, en la jorn. III de _De
lo vivo a lo pintado_:
«LISBELLA. Cuando yo no os conocía,
viles y bárbaros celos,
como engañáis, como cielos,
por deidades os tenía;
mas después que he conocido
vuestros rigores eternos,
_veo que sois los infiernos_,
en que padece el sentido.»]
[Nota 590: _Otro día,_ en equivalencia de _al día siguiente_, como
en muchos lugares del _Quijote_ (II, 331, 4; III, 30, 15; IV, 91, 6; VI,
26, 1, etc.).]
[Nota 591: La calle de _la Morería,_ que va desde la de San Pedro a
la plaza de los Descalzos, perteneció al barrio que se llamó _del
Adarvejo_ y habitaron los moros hasta que en 1503 se les expulsó por
mandado de los Reyes Católicos.]
[Nota 592: Refiriéndose Vélez a los _antojos_ o _anteojos_ con que
el Cojuelo y don Cleofás concurrieron a la academia anterior, juega de
aquel vocablo en sus dos acepciones.]
[Nota 593: Con el _dixi_, en efecto, del cual nos queda el _he
dicho_ de hoy, solían terminarse las oraciones académicas. En el
_Quijote_ (II, 36), Trifaldín el de la Barba Blanca no acaba el discurso
que hace en casa de los Duques sin el _Dije_ de rúbrica.]
[Nota 594: Claro es que se refiere a Orfeo y a su mujer Eurídice.
Quizá Vélez le llamó _el Músico de Tracia_ recordando aquellos versos de
Lope, en _La Gatomaquia_, silva I:
«...Cantó un soneto en voz medio formada
en la arteria bocal, con tanta gracia
como pudiera _el músico de Tracia_....»
Pero antes que Lope, le había llamado así Camoens en una de sus elegías:
«E o musico de Thracia, _ja seguro
De perder sua Eurydice tangendo,
M'ajudara ferindo o ar escuro_.»]
[Nota 595: Reminiscencia de una de las epístolas de Horacio, citada
por el señor Bonilla.]
[Nota 596: Nuevamente se lee _dragmáticos_ en la edición original,
como _dragmático_ en el tranco anterior (245, 2)[540].]
[Nota 597: Llamaban _bailinistas_ a los que escribían la letra para
los bailes. A continuación de las _Pregmáticas y Ordenanzas_ de la
academia que se celebró en el Buen Retiro en 1637, presidida por Luis
Vélez de Guevara, que no son sino estas mismas, con ligeras variantes
(Biblioteca Nacional, Ms. 10293), hay algunas _cédulas_, una de las
cuales comienza así: «A un poeta _bailinista_ nuevo se le han perdido
dos seguidillas y unas mudanças de cruzado....»]
[Nota 598: Dice festivamente _villancieres_, por _poetas de
villancicos_, como se decía, al uso de Borgoña, _panetier_, _salsier_,
_grefier_, etc. Tirso de Molina, en el acto II de _Privar contra su
gusto_:
«CALVO. Ha dado en mudar los nombres
el palacio a sus oficios,
en nuestra España novicios;
ya llama a sus gentilhombres
_acroyes_; ya hay _sanserván,
furriel, costiller, salsier,
guardamangel, sumiller,
panatiel_, que guarda el pan,
y otros mil; con que deseo
que el palacio me sustente
y ocupe principalmente
entre aquestos del bureo,
por holgarme y burear.
Quisiera yo, pues, señora,
que, siendo mi intercesora,
el Duque me hiciera dar
uno que, acabado en _el_,
a los demás imitara
y de nuevo se criara.
INFANTA. Y ¿cuál es?