XVI

Á las once de la mañana, Alberto estaba en pie y apercibido á emprender

la vuelta á Cenciella. Antes de marcharse, escribió á Fina un lacónico

billete:

«_Señorita Josefina Tramontana._

_Fina: mi conciencia me exige renunciar á ti. Soy indigno de

tu amor. Procura olvidarme. No intentes saber la causa de mi

determinación. Te basta saber, de mi boca, que no te merezco.

Adiós: quizá no volveremos á vernos nunca. Temo causarte dolor;

¡perdóname! Si no tuviera ahora la entereza de romper nuestras

relaciones, tal vez te acarrease mayores amarguras andando el

tiempo, y acaso llegaras á despreciarme. Sírvate esto de consuelo,

¡pobre consuelo, en verdad!_

_Adiós. Te quiero más que nunca. Te querré siempre ¡la más

admirable y pura de las mujeres!_

La pata de la raposa (Novela) · 第 30 / 66 题