MAMOTRETO XL.

Cómo yendo su camino encuentra con tres mujeres, y despues con dos

hombres que la conocen de luengo tiempo.

_Loz._ ¿Para qué es tanto ataparse? que ya veo que no pudo el baño

hacer más que primero habia, salvo lavar lo limpio, y encender color

donde no fué menester arrebol.

_Griega._ Hi, hi, hi; vuestra casa buscamos, y si no os encontrábamos

perdiamos tiempo, que imos á cená á una viña, y si no pasamos por

vuestra mano, no valemos nada, porque tenemos de ser miradas, y van

otras dos venecianas, y es menester que vos, señora Lozana, pongais

en nosotras todo vuestro saber, y pagaos; ansí mismo vaya vuestro

criado con nosotras, y verná cargado de todo cuanto en el banquete se

diere, y avisaldo que se sepa ayudar, porque cuando venga traiga qué

rozar.

_Loz._ Señoras mias, en fuerte tiempo me tomais, que en toda mi casa

no hay cuatrin ni maravedí, ni cosa aparejada para serviros, mas

por vuestro amor, y por comenzar á aviar la gente á casa, yo iré

y buscaré las cosas necesarias para de presto serviros, mi criado

irá, más por haceros placer que por lo que puede traer, y vosotras

miráme bien por él, y no querria que hiciese quistion con ninguno,

porque tiene la mano pesada, y el remedio es que cuando se enciende

como berraco, quien se halla allí más presto le ponga la mano en el

cerro, y luégo amansa, y torna como un manso; veislo viene. Anade,

anda, ¿qué cosa? ¿qué cosa? ¿en qué están las alcavalas? como se vé

vestido, que parece dominguillo de higueral, no estima el resto;

volveos, andá derecho, ansí relumbre la luna en el rollo como este mi

novio, andá á casa, y tenémela limpia, y guardá no rompais vos esa

librea, colgadla; señoras, id á mi casa, que allí moro junto al rio,

pasada la via Asinaria más abaxo, yo voy aquí á una especiería por

ciertas cosas para vuestro servicio, aunque sepa dexar una prenda.

_Griega._ Señora Lozana, tomá, no dexeis prenda, que despues

contarémos, caminá.

_Loz._ ¡Ay pecadora de mí! ¿quién son éstos? aquí me ternán dos

horas, ya los conozco, ¡oxalá me muriera cuando ellos me conocieron!

¡beata la muerte cuando viene despues de bien vivir! Andar, siempre

oí decir que en las adversidades se conocen las personas fuertes;

¿qué tengo de hacer? haré cara, y mostraré que tengo ánimo para

saberme valer en el tiempo adverso.

_Giraldo._ Señora Lozana, ¿cómo esta vuestra merced? no ménos

poderosa ni hermosa os conocí siempre, y si entónces, mejor agora os

suplicamos nos tengais por hermanos, y muy aparejados para vuestro

servicio.

_Loz._ Señores, ¿cuándo dexé yo de ser presta para servir esas

caras honradas? que agora y en todo tiempo tuvieron merecimiento

para ser de mí muy honrados, y no solamente agora que estoy en mi

libertad, mas siendo sujeta no me faltaba inclinacion para serles muy

aficionada, bien que yo y mi casa seamos pobres, al ménos aparejada

siempre para lo que sus mercedes me quisieren mandar.

_Gir._ Señora, servir.

_Loz._ Señores, beso las manos de vuestras mercedes mill veces, y

suplícoles que se sirvan de mi pobreza, pues saben que soy toda suya.

Por vida del Rey, que no me la vayan penar al otro mundo los puercos,

que les he hecho mill honras cuando estábamos en Damiata y en Túnez

de Berbería, y agora con palabras prestadas me han pagado, Dios les

dé el mal año, quisiera yo, pese al diablo, que metieran la mano á la

bolsa por cualque docena de ducados, como hacia yo en aquel tiempo, y

si no los tenía se los hacia dar á mi señor Diomedes, y á sus criados

los hacia vestir, y agora á mala pena me conocen, porque sembré

en porcuna, bien me decia Diomedes, guárdate, que éstos á quien tú

haces bien te han de hacer mal. Mirá qué canes reñegados, villanos

secretos, capotes de terciopelo, por estos tales se debia decir, si

te ví no me acuerdo, quien sirve á munchos no sirve á ninguno.

Retrato de la Lozana Andaluza En lengua española muy clarísima, compuesto en Roma. · 第 48 / 86 题