Aquí comienza la tercera parte del retrato, y serán más graciosas
cosas que lo pasado. Cómo tornó á casa y afeitó con lo que traia
las sobredichas, y cómo se fueron, y su criado con ellas, y quedó
sola, y contaba todo lo que habia menester para su trato, que queria
comenzar, y de aquí adelante le darémos fin.
_Loz._ Agora que me arremangué á poner trato en mi casa, vale todo
caro, andar, pase por agora por contentar estas putas, que despues yo
sabré lo que tengo de hacer.
_Griega._ Mirámela cuál viene que le nazcan barbas, narices de
medalla.
_Loz._ Parece mi casa atalaya de putas; más puse del mio que no me
distes.
_Julia._ Sus, á mí primero, señora Lozana.
_Loz._ Andá, no cureis, que eso hace primero para esto que á la
postre, vení acá vos, Gaitero, id con ellas y mirá que es convite de
catalanes, una vez en vida y otra en muerte, apañá lo que pudiéredes,
que licencia tenés plomada destas señoras putas, que sus copos lo
pagarán todo, garveá y traer á casa cara y no palos, caminá delante,
id cantando.
_Ramp._
¿Qué dirán que guardo,
Malogrado,
Qué dirán que guardo?
_Loz._ Bueno, por mi vida, bueno como almotacen de mi tierra, aquí
me quedo sola, deseo tenía de venir á mi casa, que, como dicen, mi
casa y mi hogar cien ducados val, ya no quiero andar tras el rabo de
putas. Hasta agora no he perdido nada, de aquí adelante quiero que
ellas me busquen, no quiero que de mí se diga puta de todo trance
alcatara á la fin, yo quiero de aquí adelante mirar por mi honra,
que, como dicen, á los audaces la fortuna les ayuda, primeramente yo
tengo buena mano ligera para quitar cejas, y sélo hacer mejor que yo
me pienso, y tengo aquí esta casa al paso, y tengo este hombre que
mira por mi casa, y me escalienta, y me da dentro con buen ánimo, y
no se sabe sino que sea mi mozo, y nunca me demanda celos, y es como
un siervo ligero, asimismo tengo mucha plática con quien yo tengo
de usar este oficio, yo soy querida y amada de cuantas cortesanas
favoridas hay, yo só conocida así en Roma como en el vulgo y fuera de
Roma de munchos á quien yo he favorecido, y me traerán presentes de
fuera, que terné mi casa abastecida, y si amuestro favor á villanos
vernán sus mujeres, y porque las enseñe cómo se han de hacer bellas
me traerán paxitas de higos y otras mill cosas como la tionlesa por
el cuatrin del sublimato que le vendí, y como le prometí que otra
vez le daria otra cosa mejor, porque secretamente se afeitase, pensó
que hurtaba bogas, y envióme olivas y muchas manzanas y granadas que
de Baena no podian ser mejores; pues si una villana me conoce, ¿qué
haré cuando todas me tomen en plática? que mi casa será colmena, y
tambien si yo asiento en mi casa no me faltarán muchos que yo tengo
ya domados, y mitirillo por encarnazar, y será más á mi honra y á mi
provecho, que no tomo sabor en casa de otrie, y si quisiere comer en
mi casa, será á costa de otrie y sabráme mejor. Que no verná hombre
aquí que no saque dél cuando de la leña, otro el carbon y otro el
vino, y otro el pan, y otro la carne, y ansí de mano en mano sacaré
la expesa, que no se sentirá, y esto riendo y burlando, que cada uno
será contento de dar para estas cosas, porque no parece que sean
nada cuando el hombre demanda un bayoque para peras, y como les sea
poquedad sacar un bayoque, sacarán un julio y un carlin, y por ruin
se tiene quien saca un groso. Ansí que si yo quiero saber vivir,
es menester que muestre no querer tanto cuanto me dan, y ellos no
querrán tomar el demas, y ansí se quedará todo en casa; otros vernán
que traerán el seso en la punta del caramillo, y con éstos se ganará
más, porque no tienen tiento hasta variar su pasion, y demandándoles
darán cuanto tienen, y vernán otros que, con el amor que tienen,
no comen, y hacelles hé comprar de comer, y pagar lo comprado, y
hacelles hé que coste, y comeré yo y mi criado, y así se castigan los
necios, y vernán otros que no serán Salomones, y afrentallos luégo
en dos ó tres julios para cartas, y vernán otros novicios que agora
vuelan, á estos tales no demandalles nada, sino fingir que si ellos
tuviesen que yo no pasaria necesidad, y darme han fin á las bragas,
y cuanto más si los alabo de valientes y que son amados de la tal,
y que no vinieron á tiempo, y que el enamorado ha de ser gastador
como el tal, y no mísero como el tal, y alabarlos que tienen gran
cosa, que es esto para muchachos hacelles reyes, y á todos mirar
de qué grado y condicion son, y en qué los puedo yo coger, y á qué
se extiende su facultad, y ansí sacaré provecho y pagamiento, si
no en dineros, en otras cosas, como de pajes rapiña, y de hijos de
mercaderes robayna, y ansí daré á todos melecina; yo sé que si me
dispongo á no tener empacho, y vo por la calle con mi cestillo, y
llevo en él todos los aparejos que se requieren para aconchar, que
no me faltará la merced del señor, y si soy vergonzosa seré pobre, y
como dicen, mejor es tener que no demandar, así que si tengo de hacer
este oficio, quiero que se diga que no fué otra que mejor lo hiciese
que yo. ¿Qué vale á ninguno lo que sabe si no lo procura saber y
hacer mejor que otrie? ejemplo gratia, si uno no es buen jugador,
¿no pierde? ¿si es ladron bueno, sábese guardar que no lo tomen? ha
de poner el hombre en lo que hace gran diligencia, y poca vergüenza y
rota conciencia para salir con su empresa al corrillo de la gente.