MAMOTRETO XLI.

Aquí comienza la tercera parte del retrato, y serán más graciosas

cosas que lo pasado. Cómo tornó á casa y afeitó con lo que traia

las sobredichas, y cómo se fueron, y su criado con ellas, y quedó

sola, y contaba todo lo que habia menester para su trato, que queria

comenzar, y de aquí adelante le darémos fin.

_Loz._ Agora que me arremangué á poner trato en mi casa, vale todo

caro, andar, pase por agora por contentar estas putas, que despues yo

sabré lo que tengo de hacer.

_Griega._ Mirámela cuál viene que le nazcan barbas, narices de

medalla.

_Loz._ Parece mi casa atalaya de putas; más puse del mio que no me

distes.

_Julia._ Sus, á mí primero, señora Lozana.

_Loz._ Andá, no cureis, que eso hace primero para esto que á la

postre, vení acá vos, Gaitero, id con ellas y mirá que es convite de

catalanes, una vez en vida y otra en muerte, apañá lo que pudiéredes,

que licencia tenés plomada destas señoras putas, que sus copos lo

pagarán todo, garveá y traer á casa cara y no palos, caminá delante,

id cantando.

_Ramp._

¿Qué dirán que guardo,

Malogrado,

Qué dirán que guardo?

_Loz._ Bueno, por mi vida, bueno como almotacen de mi tierra, aquí

me quedo sola, deseo tenía de venir á mi casa, que, como dicen, mi

casa y mi hogar cien ducados val, ya no quiero andar tras el rabo de

putas. Hasta agora no he perdido nada, de aquí adelante quiero que

ellas me busquen, no quiero que de mí se diga puta de todo trance

alcatara á la fin, yo quiero de aquí adelante mirar por mi honra,

que, como dicen, á los audaces la fortuna les ayuda, primeramente yo

tengo buena mano ligera para quitar cejas, y sélo hacer mejor que yo

me pienso, y tengo aquí esta casa al paso, y tengo este hombre que

mira por mi casa, y me escalienta, y me da dentro con buen ánimo, y

no se sabe sino que sea mi mozo, y nunca me demanda celos, y es como

un siervo ligero, asimismo tengo mucha plática con quien yo tengo

de usar este oficio, yo soy querida y amada de cuantas cortesanas

favoridas hay, yo só conocida así en Roma como en el vulgo y fuera de

Roma de munchos á quien yo he favorecido, y me traerán presentes de

fuera, que terné mi casa abastecida, y si amuestro favor á villanos

vernán sus mujeres, y porque las enseñe cómo se han de hacer bellas

me traerán paxitas de higos y otras mill cosas como la tionlesa por

el cuatrin del sublimato que le vendí, y como le prometí que otra

vez le daria otra cosa mejor, porque secretamente se afeitase, pensó

que hurtaba bogas, y envióme olivas y muchas manzanas y granadas que

de Baena no podian ser mejores; pues si una villana me conoce, ¿qué

haré cuando todas me tomen en plática? que mi casa será colmena, y

tambien si yo asiento en mi casa no me faltarán muchos que yo tengo

ya domados, y mitirillo por encarnazar, y será más á mi honra y á mi

provecho, que no tomo sabor en casa de otrie, y si quisiere comer en

mi casa, será á costa de otrie y sabráme mejor. Que no verná hombre

aquí que no saque dél cuando de la leña, otro el carbon y otro el

vino, y otro el pan, y otro la carne, y ansí de mano en mano sacaré

la expesa, que no se sentirá, y esto riendo y burlando, que cada uno

será contento de dar para estas cosas, porque no parece que sean

nada cuando el hombre demanda un bayoque para peras, y como les sea

poquedad sacar un bayoque, sacarán un julio y un carlin, y por ruin

se tiene quien saca un groso. Ansí que si yo quiero saber vivir,

es menester que muestre no querer tanto cuanto me dan, y ellos no

querrán tomar el demas, y ansí se quedará todo en casa; otros vernán

que traerán el seso en la punta del caramillo, y con éstos se ganará

más, porque no tienen tiento hasta variar su pasion, y demandándoles

darán cuanto tienen, y vernán otros que, con el amor que tienen,

no comen, y hacelles hé comprar de comer, y pagar lo comprado, y

hacelles hé que coste, y comeré yo y mi criado, y así se castigan los

necios, y vernán otros que no serán Salomones, y afrentallos luégo

en dos ó tres julios para cartas, y vernán otros novicios que agora

vuelan, á estos tales no demandalles nada, sino fingir que si ellos

tuviesen que yo no pasaria necesidad, y darme han fin á las bragas,

y cuanto más si los alabo de valientes y que son amados de la tal,

y que no vinieron á tiempo, y que el enamorado ha de ser gastador

como el tal, y no mísero como el tal, y alabarlos que tienen gran

cosa, que es esto para muchachos hacelles reyes, y á todos mirar

de qué grado y condicion son, y en qué los puedo yo coger, y á qué

se extiende su facultad, y ansí sacaré provecho y pagamiento, si

no en dineros, en otras cosas, como de pajes rapiña, y de hijos de

mercaderes robayna, y ansí daré á todos melecina; yo sé que si me

dispongo á no tener empacho, y vo por la calle con mi cestillo, y

llevo en él todos los aparejos que se requieren para aconchar, que

no me faltará la merced del señor, y si soy vergonzosa seré pobre, y

como dicen, mejor es tener que no demandar, así que si tengo de hacer

este oficio, quiero que se diga que no fué otra que mejor lo hiciese

que yo. ¿Qué vale á ninguno lo que sabe si no lo procura saber y

hacer mejor que otrie? ejemplo gratia, si uno no es buen jugador,

¿no pierde? ¿si es ladron bueno, sábese guardar que no lo tomen? ha

de poner el hombre en lo que hace gran diligencia, y poca vergüenza y

rota conciencia para salir con su empresa al corrillo de la gente.

Retrato de la Lozana Andaluza En lengua española muy clarísima, compuesto en Roma. · 第 49 / 86 题