los Sectarios, sacado del culto divino prescrito en ellas, y practicado
por la Iglesia; pues todas las ceremonias del templo las tienen por
gentílicas y profanas, muy distantes de poder venir de Dios. Fuera
increible el furor, que subministra las armas á estos impugnadores de la
verdadera Fe, si no lo viésemos en tantos libros como esparcen, y no
respiran otra cosa que odio y aversion á la Religion Christiana. Faltan
aquí á una máxîma fundamental de Lógica, pues hablan decisivamente de lo
que no estan bastantemente instruidos. Quieren gobernarlo todo por su
Filosofía, y les falta la Teología, sin la qual no pueden dar un paso
asegurado en estas materias; y ya que no quieran la Escolástica,
debieran á lo menos estar versados en la _Polémica_. ¿Cómo han de
impugnar lo que no saben? ¿Cómo han ver claramente la conexîon de lo que
aseguran con los principios fundamentales del juicio, si los ignoran?
Las ceremonias que usa la Iglesia, unas sacadas de los Libros Sagrados,
otras instituidas por ella para mayor culto de Dios, son exâctísimas, y
las mas á propósito para una casta y sincera adoracion de la Divinidad.
Si se introducen abusos, se han de condenar estos, mas no el buen uso.
[21] La Iglesia solo sale fiadora de sus establecimientos santos, y
arreglados á la razon y á la Religion: si estos establecimientos los
practicaran los Angeles, todo sería puro; pero como son los hombres los
que los exercitan, se mezcla alguna vez en ellos lo humano. La Iglesia
tolera muchas cosas, que no las aprueba. Quando son opuestas á la Fe, ó
las buenas costumbres, no calla, antes bien corrige, é increpa con toda
paciencia y doctrina. En lo demas corrige los abusos, segun lo permiten
los tiempos, la oportunidad, y la prudencia. Si por estos abusos se
hubiera de hacer juicio de las cosas, fuera menester arrancar todas las
viñas para que no hubiera beodos, quitar el comercio para evitar las
fraudes, abolir los juzgados para que no hubiera injusticias. Esto es lo
que enseña la buena razon gobernada de la Lógica: lo demas son extravíos
del furor y de las pasiones. Las ceremonias judaicas son en dos maneras:
unas se enderezan á manifestar la sumision, humildad, amor, y
reverencia, con que el hombre ha de adorar á Dios: otras son
significativas del Mesías, que esperaban, y estas le representaban en
figura. Las primeras han quedado en la Iglesia Christiana, porque son
puras y santísimas: las otras se han extinguido, porque su uso fuera
falso, y su significacion engañosa, por haberse cumplido en Jesu-Christo
con toda realidad lo que ellas manifestaban en imagen y en sombras.
[22] Sobre el tiempo en que se acabaron y se declararon mortíferas estas
últimas ceremonias judaicas, si fué quando Jesu-Christo dixo en la Cruz:
_Consummatum est_[a], ó fué quando los Apóstoles juntos en Concilio en
Jerusalen dixeron: _Visum est Spiritui Sancto & nobis ut abstineatis à
sanguine & suffocato_[b], hubo una gran contienda entre S. GERÓNIMO y S.
AGUSTIN, defendiendo cada uno su parte, sobre lo qual se escribieron
algunas Cartas muy dignas de ser leidas; pues se puede aprender en ellas
la disciplina del primer siglo de la Iglesia, y la moderacion con que se
han de tratar los Escritores quando son de opiniones y pareceres
contrarios. Los Christianos, ademas de las ceremonias, que hemos dicho,
que conservaban de los Hebreos, tomaron algunas de los Gentiles donde
predicaban el Evangelio, y eran aquellas que miraban á Dios y no tenian
mezcla de idolatría, error, ni supersticion. Las tomaban
santificándolas, christianizándolas, y haciendo que con buen uso se
enderezasen al verdadero Dios las mismas, que con abusos se dirigian á
los ídolos, al modo que nos aprovechamos de algunas máxîmas de los
Filósofos Gentiles, christianizándolas, y haciéndolas servir á la
verdadera Religion, como que las sacamos de injustos poseedores para
hacerlas justamente nuestras. ¿No tomamos cada dia estilos y costumbres
de las naciones extrañas, haciéndolas propias? Oxalá que en esto
imitásemos la prudente conducta de la Iglesia, que solo ha tomado lo mas
puro, y lo que puede servir á mayor gloria y culto del Dios que
veneramos.
[Nota a: Joann. _cap. 19. vers. 30._]
[Nota b: _Act. cap. 15. vers. 28. & 29._]
[23] Nuestro PEDRO CIRUELO compuso una Obra excelente sobre el uso y
significacion de los ritus y ceremonias Eclesiásticas. Despues trató
este punto el Cardenal BARONIO. El Autor del precioso libro: _Methodus
legendorum Ecclesiae Patrum_, explicó muy bien este asunto, y
últimamente el Papa Benedicto Decimoquarto en su Obra _de Sacrificio
Missae_. MIDLETON hizo un viage á Roma para impugnar mas á su gusto las
ceremonias de la Iglesia Católica. Iba bien preocupado de las
turbulentas prevenciones de su País en materias de Religion. La
Filosofía gentílica era su guia, y en lugar de librarse de las
preocupaciones, se arraigó mas en ellas, y disparó un escrito contra las
ceremonias lleno de agitacion y de amargura. Si antes de tomar la pluma
hubiera leido de espacio los Autores citados, que han profundado esta
materia, y hubiera pesado las razones con buenas noticias de la
Teología, se hubiera hallado mas bien dispuesto á tratar este punto, y
pudiera haberse gobernado con mejor Lógica.
[24] El mayor argumento que creen hacer los Sectarios contra las Sagradas
Escrituras es la contrariedad, que ellos hallan entre los Misterios
Sagrados y los milagros con la razon; pues siendo esta de Dios, y no
pudiéndose contradecir, no se han de tener por reveladas las cosas que
se oponen á ella: de aquí deducen, que no ha de haber mas que la
Religion natural; es decir, la que alcanza el hombre por la naturaleza
gobernada de la razon, y que lo demas es fingido y arbitrario. Este es
el sistema dominante de nuestros dias, explicado con el nombre de
_Naturalismo_, y el mas pernicioso, porque el _Atheismo, Deismo_, y
_Materialismo_ caminan con sus errores á cara descubierta: los
_Naturalistas_ los siguen con disimulo. No se les cae de la boca el
adorable nombre de Dios: explican algunos de sus soberanos atributos:
aprueban muchas de sus divinas perfecciones, que es todo lo que alcanza
la flaca razon; pero lo demas, que se sabe por pura revelacion, lo
niegan todo, que es lo mismo que destruir de todo punto la Religion[a].
Ya hemos visto que la razon no basta para conocer, amar y adorar á Dios
dignamente: que la revelacion es necesaria para acompañar y dirigir la
razon á fin de caminar con acierto: resta mostrar ahora que los
mysterios y milagros que las Sagradas Escrituras nos proponen no son
contrarios á la razon. Confesamos que los sacrosantos Mysterios de la
Trinidad y Encarnacion, como otras verdades reveladas, son superiores á
toda razon, pero negamos que sean contrarias á ella.
[Nota a: _Inde enim est quod qui_ Naturalistae _vocantur ita studeant
Theologiae naturali ut revelatam prorsus contemnant, aut saltem insuper
habeant_.... Naturalistae, _enim sunt qui Theologia naturali contenti
revelatam vel rejiciunt, vel saltem cognitu minus necessariam judicant_.
Wolf. _Theolog. natur. proleg, §. 19. & 20. pag. 11_.]
[25] Tiene la Religion sus principios y máxîmas fundamentales, como los
tiene cada una de las Artes. Estos principios son superiores á la
comprehension natural; pero se conforman muy bien con ella, porque se
fundan en la omnipotencia, bondad y misericordia de Dios, que no se
oponen á la razon. Conoce el juicio, que Dios _puede_ infinitamente mas
de lo que el hombre puede alcanzar. Con este principio de luz natural se
compone muy bien lo prodigioso de los mysterios y de los milagros, de
modo que no se puede dudar racionalmente que Dios los pueda hacer, sino
si los ha hecho, y esto lo tenemos probado ya en los argumentos
antecedentes. El pecado original y sus resultas, la reparacion del
género humano por Jesu-Christo, la vida eterna con premio de los buenos
y castigo de los malos, junto con los mysterios, institucion de
Sacramentos, y otros dogmas conexôs con estos, son las verdades
fundamentales de la Religion Christiana. Son superiores á la razon,
porque esta por sí sola no las puede alcanzar, por ser de orden
sobrenatural; pero no la destruyen ni se oponen á ella, antes bien la
fortalecen, ilustran, y sosiegan. Si el hombre considera las miserias y
penalidades que le afligen, y sabe que son resultas del pecado original
que contaminó á todo el género humano, queda satisfecho, porque alcanza
con la luz de la revelacion lo que su debil razon no podia penetrar.
[26] PEDRO BAYLE, renovando los errores de los Manicheos, quiere
averiguar el origen de los males físicos y morales de los hombres por
las luces naturales; mas sus conatos fueron vanos como lo demostró
LEIBNITZ en su _Teodicea_, compuesta principalmente para tratar este
asunto. Otros, que despues han querido recalcarse en esto sin añadir
cosa nueva, andan buscando en los Filósofos Gentiles el apoyo de sus
opiniones; pero en vano, porque estos conocieron el mal, mas su origen
le ignoraron. Considerando PLINIO, que los demas animales quando nacen,
ya están provistos de lo necesario para la vida, menos el hombre, que
entre el llanto y la inmundicia pereceria si no le ayudasen, trató á la
naturaleza de madre de las bestias, y madrastra de los hombres[a]. Si
hubiera tenido noticia del pecado original, y que por él nos vienen,
ademas de la ignorancia y concupiscencia, todas las penalidades de que
inevitablemente estamos cercados, hubiera discurrido con mas acierto. Si
contemplamos, que esta triste habitacion del mundo no es correspondiente
al fin á que somos criados y á que continuamente nos sentimos movidos,
nos parecerá muy bien el dogma de la vida eterna, donde los malos serán
castigados, y los buenos gozarán la inmensidad de bienes que Dios les
tiene preparados en su Reyno. Si atentamente reflexîonamos sobre nuestra
flaqueza, que somos inclinados al vicio, y que si podemos con nuestras
fuerzas exercitar una, ú otra virtud, es imposible practicarlas todas,
entenderémos que la asistencia del Ser supremo nos es necesaria para
obrar conforme á sus soberanos ordenamientos. Finalmente, haciendo
reflexîon, que una culpa en que se ofendió á un Dios inmenso, pedia una
reparacion y satisfaccion igual, que la suma Bondad y Misericordia
Divina querian salvar al hombre, y para esto prometió Dios enviar un
Mesías, facilmente creerémos, que Jesu-Christo, hijo del eterno Padre,
hecho hombre, es nuestro Salvador, y entenderémos que su encarnacion,
nacimiento, vida, muerte, resurreccion, y milagros, ademas de no
desdecir de la Omnipotencia y Magestad Divina, no habian de ser como las
cosas de los hombres, sino correspondientes á la dignidad y grandeza de
un hombre Dios, todo mysterioso y sobrenatural, como que se enderezaba á
fines muy superiores á toda la naturaleza.
[Nota a: Plin. _Praefat. in lib. 7. Hist. Natur_.]
[27] En ninguno de estos puntos fundamentales de la Religion Christiana
encuentra la razon cosa que la destruya ni se le oponga, antes con estas
sobrenaturales luces entiende lo que desea saber, y sin ellas nunca lo
podria alcanzar. Tantos hombres ilustrados como creen y profesan esta
santa Religion: tanta sangre derramada en su defensa: tanta sumision con
que se practíca, ¿eran compatibles con una creencia opuesta á la razon?
¿No estaría esta luchando continuamente por desasirse de ella, como
sucede en todo lo que el entendimiento percibe y no se acomoda con sus
luces? El célebre LOCK decia, que, si la revelacion propusiese máxîmas
evidentemente opuestas á la razon y destructivas de ella, no se debiera
recibir; pero á favor de la Religion añade, que lo que ella enseña se ha
de creer, aunque sea superior á la razon, y pone el exemplo de la caida
de los Angeles malos, la Resurreccion de los muertos, y otros Artículos,
con los quales nada, dice, tiene que ver directamente la razon[a].
LEIBNITZ compuso un tratado _de la Concordia de la Fe y de la razon_,
que hace parte de la _Teodicea_[b]; y, entre otras cosas señaladas con
que prueba, que los mysterios de la Religion Christiana son superiores á
la razon, mas no contrarios á ella, dice, que para impugnar esta
Religion santísima eran menester _demostraciones evidentes_, que no
puede haber[c]; pues las razoncillas, discursillos, y agudezas
saltantes, no son para apartarnos de una creencia divina, que es
enteramente conforme con la razon.
[Nota a: Lock _Esai del entendiment humain, lib. 4. chap. 8. pag. 578.
588. y sig_.]
[Nota b: _Oper. tom. I. pag. 60_.]
[Nota c: Leibnitz _Theodicea Oper. tom. I. pag. 85_.]
[28] Siempre me he maravillado, que los Sectarios, teniéndose por
ilustrados con tanta Filosofía, nieguen los milagros. El _Arte de
pensar_ probó muy bien que la creencia de los milagros es conforme á la
buena Lógica[a]. Por milagro entendemos una obra superior á las fuerzas
de la naturaleza. Si lo consideramos de parte de Dios, único Autor de
los milagros, ¿qué cosa mas racional que el pensar, que no se agotó su
potencia con fabricar el Mundo, sujetando sus partes á ciertas y
determinadas leyes con que se mueven y exercitan sus operaciones; y que
es propio de su poder alterarlas y mudarlas, segun los fines
correspondientes é su inefable sabiduría? Si el que fabríca un relox
suele hacer esto con su máquina, mudando con su arte el orden de ella,
segun sus intenciones, sin destruir la obra, ¿cómo se ha de negar al
supremo Hacedor de todas las cosas? Tan correspondiente es á la
divinidad y á su poder suspender, alterar, y mudar el orden físico del
Universo, como fabricarle; y lo contrario es disminuir la dignidad y
grandeza del Todo Poderoso. De parte de la naturaleza física no hay
dificultad ninguna, porque siendo esta criada con ciertas y determinadas
leyes, con que obedece la voz de su Criador, sigue y executa sus
ordenamientos: tan propio es de su constitucion obrar por las leyes del
milagro, como por los comunes; pues en entrambas hace y executa la ley
que se le ha impuesto.
[Nota a: _Arte de pensar, part. 4. cap. 14. pag. 518._]
[29] De parte de la razon no hay repugnancia, porque del modo que
alcanzamos, que el mundo ha sido hecho por Dios, comprehendemos que le
hizo libremente, y libremente le puede gobernar; ademas que á las
nociones que tenemos de la Omnipotencia corresponden las facultades de
mudar el orden establecido en el Universo; y no hay razon alguna que nos
dicte, que no puede Dios dar á las partes del mundo otro orden y otras
leyes de las que les impuso en su formacion. Resta, pues, ver si los
milagros que conocemos como posibles han llegado á la execucion, ó, como
se dice comunmente, á la _actualidad_. En este punto la fe de unos pocos
Sectarios no puede contrarestar á la de los Patriarcas y Profetas del
Viejo Testamento, á la de los Apóstoles, á la de los Padres, á la de
tantos varones santos y sabios que los aseguran, y mucho menos á la
autoridad de la Iglesia. Entre estos hay conformidad en admitirlos: los
Sectarios están tantos á tantos, afirmando los unos y negando los otros.
[30] Digna es de verse la Disertacion de VARBURTHON sobre el milagro que
estorbó á JULIANO el Apóstata reedificar el Templo de Jerusalén, donde
prueba concluyentemente este milagro y otros contra MIDLETON. Dicen:
¿quién sabe hasta dónde llegan las fuerzas de la naturaleza para conocer
que el prodigio sale mas allá de ellas? Yo repongo: ¿quién sabe las
fuerzas de la naturaleza para conocer que el prodigio no sale de la
esfera de ellas? Tanto ignoran los Sectarios hasta donde llegan las
fuerzas naturales, como nosotros. A nuestro favor hay los testimonios
mas auténticos, á quienes no se puede de negar la fe sin faltar al
rubor. No somos fáciles como el vulgo en tener qualquiera novedad por
milagro. Caminamos con las precauciones que muestran el estudio de la
Física y la buena Lógica, á las quales siguen en esto los sabios
advertimientos de la Iglesia; pero alcanzamos con la razon la
posibilidad de los milagros, y creemos todos los que se refieren en las
Santas Escrituras, los que aprueba la Iglesia, y los que, siendo
exâminados debidamente, y aprobados por varones inteligentes en la
Física y en la Religion, hallamos conformes á la buena Lógica, y
verdadera crítica.
[31] Otro argumento hacen los Sectarios contra la divinidad de las
Sagradas Letras. Dicen, que nosotros probamos la revelacion de las
Divinas Escrituras por la autoridad de la Iglesia, y la infalibilidad de
la Iglesia por las Escrituras lo qual es peticion de principio y círculo
vicioso. Es cierto, que una de las pruebas de la revelacion de las
Escrituras Santas es la autoridad de la Iglesia, y al contrario; pero no
lo es que en esto se cometa círculo vicioso ni peticion de principio.
Quando las cosas son entre sí conexâs, de modo, que haya atadura y
enlace necesario entre ellas, se prueban una por otra sin círculo
vicioso. Las causas se prueban bien por los efectos, y estos por las
causas. Los signos se prueban por los significados, y estos por los
signos: así el fuego, aunque esté oculto, se prueba por el humo, y este
descubre el fuego. La caida de las hojas de los árboles prueba la venida
del Invierno; esta hace inferir la caida de las hojas. En los adjuntos
se ve esto mas claramente, quando un mismo efecto procede de una misma
causa que obra en distintos sugetos. La venida del Sol despues del
solsticio hiemal causa en los árboles una alteracion considerable, y lo
mismo hace en la sangre de los animales: el buen Físico prueba la
conmocion de la sangre, aunque sea oculta, quando ve la mutacion en los
árboles; y al contrario los hombres delicados, por la alteracion que en
sí mismos sienten, prueban que va en los árboles á hacerse mutacion.
[32] Lo mismo sucede en las alteraciones del ayre, que á un mismo tiempo
alteran la atmósfera y á los animales, y por unos se prueba la conmocion
de otros, como lo hizo VIRGILIO[a], mostrando por la mudanza del ayre
sereno en lluvioso la mutacion de los ánimos; por cuya mutacion los que
padecen achaques habituales prueban la mudanza del tiempo. Así se dan la
mano estas cosas, y conspiran unas con otras con admirable enlace,
sirviéndose de pruebas con recíproca correspondencia. La causa de la
revelacion de las Divinas Escrituras y de la infalibilidad de la Iglesia
es una misma, que es _Dios_. El efecto que es la divina _inspiracion_ es
uno mismo en distintos sugetos, de suerte que uno, como cosas adjuntas,
puede servir de prueba para el otro; al modo que sucede en las piedras
de un arco, que una sostiene á la otra, y las dos mutuamente se
fortalecen por un mismo principio, que es la gravedad, ó peso, y el
orden con que estan colocadas. Los mismos que hacen este argumento usan
de esta prueba en su Filosofía. Como ven que de la materia con varias
combinaciones se forman algunas cosas, por la generacion de los cuerpos
quieren probar que sus principios son la materia y combinaciones: quando
hacen analysis de estos cuerpos, por la materia y las combinaciones que
descubren, deducen su generacion, sin que por esto crean cometer círculo
vicioso. Este punto puede leerse en FACCIOLATO[b]. Otras objeciones de
poco momento, que hacen los Sectarios contra la necesidad de la
revelacion, se pueden satisfacer cumplidamente con lo que hasta aquí
llevamos propuesto, así en la Lógica, como en el presente Discurso,
porque todas ellas, ó envuelven algun sofisma, ó error nacido del mal
uso de los sentidos, vehemencia de las pasiones, ó preocupacion del
juicio. Las artes, con que encubren estos defectos, ya ocultando el
designio, ya usando de autoridades truncadas, ó ilegítimas, ó ya de
otras mil maneras de atraher á su partido los ánimos, son fáciles de
descubrir y probar, si se pone la debida atencion y se usa de una buena
Lógica, y por eso las dexo á la advertencia, é integridad de los
lectores.
[Nota a: Virgil. _Georgic I. vers. 417. y siguient_.]
[Nota b: Facciolat. _de Pistil. versat. acroas. 6. pag. 72. y sig_.]
[33] Servirá de exemplo que confirme esto, lo que sucede con los
escritos de Mr. Roseaux, uno de los mas famosos Sectarios de estos
tiempos. Mr. ROSEAUX, nacido en Francia y criado en Ginebra, es uno de
aquellos Escritores _heteróclitos_ es decir, _vagos inciertos_, que se
andan de cosa en cosa, sin fixarse en nada, que sin haber hecho
profesion fundamental de las Ciencias, las quiere manejar todas,
gobernado por las solas luces de su comprehension. Muestra este Escritor
ingenio perspicaz y vivo, imaginacion abundante y acalorada, el juicio
desigual; pues dado que en algunas cosas es firme, en muchas otras y mas
principales es floxo y sin fuerza. Así como no hay hombre tan malo en
quien no se halle alguna cosa buena, del mismo modo no hay Escritor por
disparatado que sea, que no haya dicho alguna verdad, y esto le sucede á
Mr. Roseaux, como sucedió tambien á los mas de los Filósofos de la
Grecia. Entregado este Escritor todo á sus propias luces para filosofar,
se ha formado sistemas, como es propio de los que tienen ingenio sin
juicio, y ha hecho en el mundo Literario-político lo mismo que CARTESIO
en el Filosófico.
[34] He dicho en el mundo _Literario-político_, porque la literatura de
Mr. Roseaux no se extiende á tratar de puntos particulares de las Artes
y Ciencias; y acaso esto no pudiera hacerlo, pues se echa de ver que no
está impuesto en los fundamentos de ellas: empléase su talento en
asuntos comunes, mas políticos que filosóficos, queriendo siempre hacer
una mezcla de ellos. Su _Emilio_, ó tratado de la educacion es un
sistema tan fingido y arbitrario para la formacion de un nuevo mundo
civil, como el de Cartesio para la fábrica de un nuevo mundo físico. La
instruccion de Mr. Roseaux se reduce á haberse versado en algunos puntos
de los Escritores Griegos y Romanos, cuyos pensamientos vierte despues,
unas veces como suyos, otras refiriéndose á su original. Como ha
procurado publicar sus pensamientos con un estilo brillante, interpolado
de máxîmas _saltantes_; esto es, desencadenadas, pero metidas para
agradar, y con el agrado introducirse mas bien en el corazon de los
lectores incautos; de ahí ha nacido el que no le hayan faltado
alabadores. Discretamente se compara este Escritor al Alquimista, que
buscando vanamente el remedio universal, halla con sus maniobras otros
remedios, que se le ofrecen sin pensar en ello, los quales, sin tener
conexîon con el objeto principal, si se aplican debidamente, pueden ser
de alguna utilidad. Mr. Roseaux, preocupado con sus vanos sistemas, y
caminando en ellos con suma preocupacion, ha dexado en el camino caer
algunas cosas, que pueden ser útiles. En su _Emilio_ ha impugnado á los
Materialistas, cosa que por venir de esta mano puede servir para hacer
frente á esta casta de Sectarios.