[20] Otro argumento contra la Divinidad de las Sagradas Escrituras hacen

los Sectarios, sacado del culto divino prescrito en ellas, y practicado

por la Iglesia; pues todas las ceremonias del templo las tienen por

gentílicas y profanas, muy distantes de poder venir de Dios. Fuera

increible el furor, que subministra las armas á estos impugnadores de la

verdadera Fe, si no lo viésemos en tantos libros como esparcen, y no

respiran otra cosa que odio y aversion á la Religion Christiana. Faltan

aquí á una máxîma fundamental de Lógica, pues hablan decisivamente de lo

que no estan bastantemente instruidos. Quieren gobernarlo todo por su

Filosofía, y les falta la Teología, sin la qual no pueden dar un paso

asegurado en estas materias; y ya que no quieran la Escolástica,

debieran á lo menos estar versados en la _Polémica_. ¿Cómo han de

impugnar lo que no saben? ¿Cómo han ver claramente la conexîon de lo que

aseguran con los principios fundamentales del juicio, si los ignoran?

Las ceremonias que usa la Iglesia, unas sacadas de los Libros Sagrados,

otras instituidas por ella para mayor culto de Dios, son exâctísimas, y

las mas á propósito para una casta y sincera adoracion de la Divinidad.

Si se introducen abusos, se han de condenar estos, mas no el buen uso.

[21] La Iglesia solo sale fiadora de sus establecimientos santos, y

arreglados á la razon y á la Religion: si estos establecimientos los

practicaran los Angeles, todo sería puro; pero como son los hombres los

que los exercitan, se mezcla alguna vez en ellos lo humano. La Iglesia

tolera muchas cosas, que no las aprueba. Quando son opuestas á la Fe, ó

las buenas costumbres, no calla, antes bien corrige, é increpa con toda

paciencia y doctrina. En lo demas corrige los abusos, segun lo permiten

los tiempos, la oportunidad, y la prudencia. Si por estos abusos se

hubiera de hacer juicio de las cosas, fuera menester arrancar todas las

viñas para que no hubiera beodos, quitar el comercio para evitar las

fraudes, abolir los juzgados para que no hubiera injusticias. Esto es lo

que enseña la buena razon gobernada de la Lógica: lo demas son extravíos

del furor y de las pasiones. Las ceremonias judaicas son en dos maneras:

unas se enderezan á manifestar la sumision, humildad, amor, y

reverencia, con que el hombre ha de adorar á Dios: otras son

significativas del Mesías, que esperaban, y estas le representaban en

figura. Las primeras han quedado en la Iglesia Christiana, porque son

puras y santísimas: las otras se han extinguido, porque su uso fuera

falso, y su significacion engañosa, por haberse cumplido en Jesu-Christo

con toda realidad lo que ellas manifestaban en imagen y en sombras.

[22] Sobre el tiempo en que se acabaron y se declararon mortíferas estas

últimas ceremonias judaicas, si fué quando Jesu-Christo dixo en la Cruz:

_Consummatum est_[a], ó fué quando los Apóstoles juntos en Concilio en

Jerusalen dixeron: _Visum est Spiritui Sancto & nobis ut abstineatis à

sanguine & suffocato_[b], hubo una gran contienda entre S. GERÓNIMO y S.

AGUSTIN, defendiendo cada uno su parte, sobre lo qual se escribieron

algunas Cartas muy dignas de ser leidas; pues se puede aprender en ellas

la disciplina del primer siglo de la Iglesia, y la moderacion con que se

han de tratar los Escritores quando son de opiniones y pareceres

contrarios. Los Christianos, ademas de las ceremonias, que hemos dicho,

que conservaban de los Hebreos, tomaron algunas de los Gentiles donde

predicaban el Evangelio, y eran aquellas que miraban á Dios y no tenian

mezcla de idolatría, error, ni supersticion. Las tomaban

santificándolas, christianizándolas, y haciendo que con buen uso se

enderezasen al verdadero Dios las mismas, que con abusos se dirigian á

los ídolos, al modo que nos aprovechamos de algunas máxîmas de los

Filósofos Gentiles, christianizándolas, y haciéndolas servir á la

verdadera Religion, como que las sacamos de injustos poseedores para

hacerlas justamente nuestras. ¿No tomamos cada dia estilos y costumbres

de las naciones extrañas, haciéndolas propias? Oxalá que en esto

imitásemos la prudente conducta de la Iglesia, que solo ha tomado lo mas

puro, y lo que puede servir á mayor gloria y culto del Dios que

veneramos.

[Nota a: Joann. _cap. 19. vers. 30._]

[Nota b: _Act. cap. 15. vers. 28. & 29._]

[23] Nuestro PEDRO CIRUELO compuso una Obra excelente sobre el uso y

significacion de los ritus y ceremonias Eclesiásticas. Despues trató

este punto el Cardenal BARONIO. El Autor del precioso libro: _Methodus

legendorum Ecclesiae Patrum_, explicó muy bien este asunto, y

últimamente el Papa Benedicto Decimoquarto en su Obra _de Sacrificio

Missae_. MIDLETON hizo un viage á Roma para impugnar mas á su gusto las

ceremonias de la Iglesia Católica. Iba bien preocupado de las

turbulentas prevenciones de su País en materias de Religion. La

Filosofía gentílica era su guia, y en lugar de librarse de las

preocupaciones, se arraigó mas en ellas, y disparó un escrito contra las

ceremonias lleno de agitacion y de amargura. Si antes de tomar la pluma

hubiera leido de espacio los Autores citados, que han profundado esta

materia, y hubiera pesado las razones con buenas noticias de la

Teología, se hubiera hallado mas bien dispuesto á tratar este punto, y

pudiera haberse gobernado con mejor Lógica.

[24] El mayor argumento que creen hacer los Sectarios contra las Sagradas

Escrituras es la contrariedad, que ellos hallan entre los Misterios

Sagrados y los milagros con la razon; pues siendo esta de Dios, y no

pudiéndose contradecir, no se han de tener por reveladas las cosas que

se oponen á ella: de aquí deducen, que no ha de haber mas que la

Religion natural; es decir, la que alcanza el hombre por la naturaleza

gobernada de la razon, y que lo demas es fingido y arbitrario. Este es

el sistema dominante de nuestros dias, explicado con el nombre de

_Naturalismo_, y el mas pernicioso, porque el _Atheismo, Deismo_, y

_Materialismo_ caminan con sus errores á cara descubierta: los

_Naturalistas_ los siguen con disimulo. No se les cae de la boca el

adorable nombre de Dios: explican algunos de sus soberanos atributos:

aprueban muchas de sus divinas perfecciones, que es todo lo que alcanza

la flaca razon; pero lo demas, que se sabe por pura revelacion, lo

niegan todo, que es lo mismo que destruir de todo punto la Religion[a].

Ya hemos visto que la razon no basta para conocer, amar y adorar á Dios

dignamente: que la revelacion es necesaria para acompañar y dirigir la

razon á fin de caminar con acierto: resta mostrar ahora que los

mysterios y milagros que las Sagradas Escrituras nos proponen no son

contrarios á la razon. Confesamos que los sacrosantos Mysterios de la

Trinidad y Encarnacion, como otras verdades reveladas, son superiores á

toda razon, pero negamos que sean contrarias á ella.

[Nota a: _Inde enim est quod qui_ Naturalistae _vocantur ita studeant

Theologiae naturali ut revelatam prorsus contemnant, aut saltem insuper

habeant_.... Naturalistae, _enim sunt qui Theologia naturali contenti

revelatam vel rejiciunt, vel saltem cognitu minus necessariam judicant_.

Wolf. _Theolog. natur. proleg, §. 19. & 20. pag. 11_.]

[25] Tiene la Religion sus principios y máxîmas fundamentales, como los

tiene cada una de las Artes. Estos principios son superiores á la

comprehension natural; pero se conforman muy bien con ella, porque se

fundan en la omnipotencia, bondad y misericordia de Dios, que no se

oponen á la razon. Conoce el juicio, que Dios _puede_ infinitamente mas

de lo que el hombre puede alcanzar. Con este principio de luz natural se

compone muy bien lo prodigioso de los mysterios y de los milagros, de

modo que no se puede dudar racionalmente que Dios los pueda hacer, sino

si los ha hecho, y esto lo tenemos probado ya en los argumentos

antecedentes. El pecado original y sus resultas, la reparacion del

género humano por Jesu-Christo, la vida eterna con premio de los buenos

y castigo de los malos, junto con los mysterios, institucion de

Sacramentos, y otros dogmas conexôs con estos, son las verdades

fundamentales de la Religion Christiana. Son superiores á la razon,

porque esta por sí sola no las puede alcanzar, por ser de orden

sobrenatural; pero no la destruyen ni se oponen á ella, antes bien la

fortalecen, ilustran, y sosiegan. Si el hombre considera las miserias y

penalidades que le afligen, y sabe que son resultas del pecado original

que contaminó á todo el género humano, queda satisfecho, porque alcanza

con la luz de la revelacion lo que su debil razon no podia penetrar.

[26] PEDRO BAYLE, renovando los errores de los Manicheos, quiere

averiguar el origen de los males físicos y morales de los hombres por

las luces naturales; mas sus conatos fueron vanos como lo demostró

LEIBNITZ en su _Teodicea_, compuesta principalmente para tratar este

asunto. Otros, que despues han querido recalcarse en esto sin añadir

cosa nueva, andan buscando en los Filósofos Gentiles el apoyo de sus

opiniones; pero en vano, porque estos conocieron el mal, mas su origen

le ignoraron. Considerando PLINIO, que los demas animales quando nacen,

ya están provistos de lo necesario para la vida, menos el hombre, que

entre el llanto y la inmundicia pereceria si no le ayudasen, trató á la

naturaleza de madre de las bestias, y madrastra de los hombres[a]. Si

hubiera tenido noticia del pecado original, y que por él nos vienen,

ademas de la ignorancia y concupiscencia, todas las penalidades de que

inevitablemente estamos cercados, hubiera discurrido con mas acierto. Si

contemplamos, que esta triste habitacion del mundo no es correspondiente

al fin á que somos criados y á que continuamente nos sentimos movidos,

nos parecerá muy bien el dogma de la vida eterna, donde los malos serán

castigados, y los buenos gozarán la inmensidad de bienes que Dios les

tiene preparados en su Reyno. Si atentamente reflexîonamos sobre nuestra

flaqueza, que somos inclinados al vicio, y que si podemos con nuestras

fuerzas exercitar una, ú otra virtud, es imposible practicarlas todas,

entenderémos que la asistencia del Ser supremo nos es necesaria para

obrar conforme á sus soberanos ordenamientos. Finalmente, haciendo

reflexîon, que una culpa en que se ofendió á un Dios inmenso, pedia una

reparacion y satisfaccion igual, que la suma Bondad y Misericordia

Divina querian salvar al hombre, y para esto prometió Dios enviar un

Mesías, facilmente creerémos, que Jesu-Christo, hijo del eterno Padre,

hecho hombre, es nuestro Salvador, y entenderémos que su encarnacion,

nacimiento, vida, muerte, resurreccion, y milagros, ademas de no

desdecir de la Omnipotencia y Magestad Divina, no habian de ser como las

cosas de los hombres, sino correspondientes á la dignidad y grandeza de

un hombre Dios, todo mysterioso y sobrenatural, como que se enderezaba á

fines muy superiores á toda la naturaleza.

[Nota a: Plin. _Praefat. in lib. 7. Hist. Natur_.]

[27] En ninguno de estos puntos fundamentales de la Religion Christiana

encuentra la razon cosa que la destruya ni se le oponga, antes con estas

sobrenaturales luces entiende lo que desea saber, y sin ellas nunca lo

podria alcanzar. Tantos hombres ilustrados como creen y profesan esta

santa Religion: tanta sangre derramada en su defensa: tanta sumision con

que se practíca, ¿eran compatibles con una creencia opuesta á la razon?

¿No estaría esta luchando continuamente por desasirse de ella, como

sucede en todo lo que el entendimiento percibe y no se acomoda con sus

luces? El célebre LOCK decia, que, si la revelacion propusiese máxîmas

evidentemente opuestas á la razon y destructivas de ella, no se debiera

recibir; pero á favor de la Religion añade, que lo que ella enseña se ha

de creer, aunque sea superior á la razon, y pone el exemplo de la caida

de los Angeles malos, la Resurreccion de los muertos, y otros Artículos,

con los quales nada, dice, tiene que ver directamente la razon[a].

LEIBNITZ compuso un tratado _de la Concordia de la Fe y de la razon_,

que hace parte de la _Teodicea_[b]; y, entre otras cosas señaladas con

que prueba, que los mysterios de la Religion Christiana son superiores á

la razon, mas no contrarios á ella, dice, que para impugnar esta

Religion santísima eran menester _demostraciones evidentes_, que no

puede haber[c]; pues las razoncillas, discursillos, y agudezas

saltantes, no son para apartarnos de una creencia divina, que es

enteramente conforme con la razon.

[Nota a: Lock _Esai del entendiment humain, lib. 4. chap. 8. pag. 578.

588. y sig_.]

[Nota b: _Oper. tom. I. pag. 60_.]

[Nota c: Leibnitz _Theodicea Oper. tom. I. pag. 85_.]

[28] Siempre me he maravillado, que los Sectarios, teniéndose por

ilustrados con tanta Filosofía, nieguen los milagros. El _Arte de

pensar_ probó muy bien que la creencia de los milagros es conforme á la

buena Lógica[a]. Por milagro entendemos una obra superior á las fuerzas

de la naturaleza. Si lo consideramos de parte de Dios, único Autor de

los milagros, ¿qué cosa mas racional que el pensar, que no se agotó su

potencia con fabricar el Mundo, sujetando sus partes á ciertas y

determinadas leyes con que se mueven y exercitan sus operaciones; y que

es propio de su poder alterarlas y mudarlas, segun los fines

correspondientes é su inefable sabiduría? Si el que fabríca un relox

suele hacer esto con su máquina, mudando con su arte el orden de ella,

segun sus intenciones, sin destruir la obra, ¿cómo se ha de negar al

supremo Hacedor de todas las cosas? Tan correspondiente es á la

divinidad y á su poder suspender, alterar, y mudar el orden físico del

Universo, como fabricarle; y lo contrario es disminuir la dignidad y

grandeza del Todo Poderoso. De parte de la naturaleza física no hay

dificultad ninguna, porque siendo esta criada con ciertas y determinadas

leyes, con que obedece la voz de su Criador, sigue y executa sus

ordenamientos: tan propio es de su constitucion obrar por las leyes del

milagro, como por los comunes; pues en entrambas hace y executa la ley

que se le ha impuesto.

[Nota a: _Arte de pensar, part. 4. cap. 14. pag. 518._]

[29] De parte de la razon no hay repugnancia, porque del modo que

alcanzamos, que el mundo ha sido hecho por Dios, comprehendemos que le

hizo libremente, y libremente le puede gobernar; ademas que á las

nociones que tenemos de la Omnipotencia corresponden las facultades de

mudar el orden establecido en el Universo; y no hay razon alguna que nos

dicte, que no puede Dios dar á las partes del mundo otro orden y otras

leyes de las que les impuso en su formacion. Resta, pues, ver si los

milagros que conocemos como posibles han llegado á la execucion, ó, como

se dice comunmente, á la _actualidad_. En este punto la fe de unos pocos

Sectarios no puede contrarestar á la de los Patriarcas y Profetas del

Viejo Testamento, á la de los Apóstoles, á la de los Padres, á la de

tantos varones santos y sabios que los aseguran, y mucho menos á la

autoridad de la Iglesia. Entre estos hay conformidad en admitirlos: los

Sectarios están tantos á tantos, afirmando los unos y negando los otros.

[30] Digna es de verse la Disertacion de VARBURTHON sobre el milagro que

estorbó á JULIANO el Apóstata reedificar el Templo de Jerusalén, donde

prueba concluyentemente este milagro y otros contra MIDLETON. Dicen:

¿quién sabe hasta dónde llegan las fuerzas de la naturaleza para conocer

que el prodigio sale mas allá de ellas? Yo repongo: ¿quién sabe las

fuerzas de la naturaleza para conocer que el prodigio no sale de la

esfera de ellas? Tanto ignoran los Sectarios hasta donde llegan las

fuerzas naturales, como nosotros. A nuestro favor hay los testimonios

mas auténticos, á quienes no se puede de negar la fe sin faltar al

rubor. No somos fáciles como el vulgo en tener qualquiera novedad por

milagro. Caminamos con las precauciones que muestran el estudio de la

Física y la buena Lógica, á las quales siguen en esto los sabios

advertimientos de la Iglesia; pero alcanzamos con la razon la

posibilidad de los milagros, y creemos todos los que se refieren en las

Santas Escrituras, los que aprueba la Iglesia, y los que, siendo

exâminados debidamente, y aprobados por varones inteligentes en la

Física y en la Religion, hallamos conformes á la buena Lógica, y

verdadera crítica.

[31] Otro argumento hacen los Sectarios contra la divinidad de las

Sagradas Letras. Dicen, que nosotros probamos la revelacion de las

Divinas Escrituras por la autoridad de la Iglesia, y la infalibilidad de

la Iglesia por las Escrituras lo qual es peticion de principio y círculo

vicioso. Es cierto, que una de las pruebas de la revelacion de las

Escrituras Santas es la autoridad de la Iglesia, y al contrario; pero no

lo es que en esto se cometa círculo vicioso ni peticion de principio.

Quando las cosas son entre sí conexâs, de modo, que haya atadura y

enlace necesario entre ellas, se prueban una por otra sin círculo

vicioso. Las causas se prueban bien por los efectos, y estos por las

causas. Los signos se prueban por los significados, y estos por los

signos: así el fuego, aunque esté oculto, se prueba por el humo, y este

descubre el fuego. La caida de las hojas de los árboles prueba la venida

del Invierno; esta hace inferir la caida de las hojas. En los adjuntos

se ve esto mas claramente, quando un mismo efecto procede de una misma

causa que obra en distintos sugetos. La venida del Sol despues del

solsticio hiemal causa en los árboles una alteracion considerable, y lo

mismo hace en la sangre de los animales: el buen Físico prueba la

conmocion de la sangre, aunque sea oculta, quando ve la mutacion en los

árboles; y al contrario los hombres delicados, por la alteracion que en

sí mismos sienten, prueban que va en los árboles á hacerse mutacion.

[32] Lo mismo sucede en las alteraciones del ayre, que á un mismo tiempo

alteran la atmósfera y á los animales, y por unos se prueba la conmocion

de otros, como lo hizo VIRGILIO[a], mostrando por la mudanza del ayre

sereno en lluvioso la mutacion de los ánimos; por cuya mutacion los que

padecen achaques habituales prueban la mudanza del tiempo. Así se dan la

mano estas cosas, y conspiran unas con otras con admirable enlace,

sirviéndose de pruebas con recíproca correspondencia. La causa de la

revelacion de las Divinas Escrituras y de la infalibilidad de la Iglesia

es una misma, que es _Dios_. El efecto que es la divina _inspiracion_ es

uno mismo en distintos sugetos, de suerte que uno, como cosas adjuntas,

puede servir de prueba para el otro; al modo que sucede en las piedras

de un arco, que una sostiene á la otra, y las dos mutuamente se

fortalecen por un mismo principio, que es la gravedad, ó peso, y el

orden con que estan colocadas. Los mismos que hacen este argumento usan

de esta prueba en su Filosofía. Como ven que de la materia con varias

combinaciones se forman algunas cosas, por la generacion de los cuerpos

quieren probar que sus principios son la materia y combinaciones: quando

hacen analysis de estos cuerpos, por la materia y las combinaciones que

descubren, deducen su generacion, sin que por esto crean cometer círculo

vicioso. Este punto puede leerse en FACCIOLATO[b]. Otras objeciones de

poco momento, que hacen los Sectarios contra la necesidad de la

revelacion, se pueden satisfacer cumplidamente con lo que hasta aquí

llevamos propuesto, así en la Lógica, como en el presente Discurso,

porque todas ellas, ó envuelven algun sofisma, ó error nacido del mal

uso de los sentidos, vehemencia de las pasiones, ó preocupacion del

juicio. Las artes, con que encubren estos defectos, ya ocultando el

designio, ya usando de autoridades truncadas, ó ilegítimas, ó ya de

otras mil maneras de atraher á su partido los ánimos, son fáciles de

descubrir y probar, si se pone la debida atencion y se usa de una buena

Lógica, y por eso las dexo á la advertencia, é integridad de los

lectores.

[Nota a: Virgil. _Georgic I. vers. 417. y siguient_.]

[Nota b: Facciolat. _de Pistil. versat. acroas. 6. pag. 72. y sig_.]

[33] Servirá de exemplo que confirme esto, lo que sucede con los

escritos de Mr. Roseaux, uno de los mas famosos Sectarios de estos

tiempos. Mr. ROSEAUX, nacido en Francia y criado en Ginebra, es uno de

aquellos Escritores _heteróclitos_ es decir, _vagos inciertos_, que se

andan de cosa en cosa, sin fixarse en nada, que sin haber hecho

profesion fundamental de las Ciencias, las quiere manejar todas,

gobernado por las solas luces de su comprehension. Muestra este Escritor

ingenio perspicaz y vivo, imaginacion abundante y acalorada, el juicio

desigual; pues dado que en algunas cosas es firme, en muchas otras y mas

principales es floxo y sin fuerza. Así como no hay hombre tan malo en

quien no se halle alguna cosa buena, del mismo modo no hay Escritor por

disparatado que sea, que no haya dicho alguna verdad, y esto le sucede á

Mr. Roseaux, como sucedió tambien á los mas de los Filósofos de la

Grecia. Entregado este Escritor todo á sus propias luces para filosofar,

se ha formado sistemas, como es propio de los que tienen ingenio sin

juicio, y ha hecho en el mundo Literario-político lo mismo que CARTESIO

en el Filosófico.

[34] He dicho en el mundo _Literario-político_, porque la literatura de

Mr. Roseaux no se extiende á tratar de puntos particulares de las Artes

y Ciencias; y acaso esto no pudiera hacerlo, pues se echa de ver que no

está impuesto en los fundamentos de ellas: empléase su talento en

asuntos comunes, mas políticos que filosóficos, queriendo siempre hacer

una mezcla de ellos. Su _Emilio_, ó tratado de la educacion es un

sistema tan fingido y arbitrario para la formacion de un nuevo mundo

civil, como el de Cartesio para la fábrica de un nuevo mundo físico. La

instruccion de Mr. Roseaux se reduce á haberse versado en algunos puntos

de los Escritores Griegos y Romanos, cuyos pensamientos vierte despues,

unas veces como suyos, otras refiriéndose á su original. Como ha

procurado publicar sus pensamientos con un estilo brillante, interpolado

de máxîmas _saltantes_; esto es, desencadenadas, pero metidas para

agradar, y con el agrado introducirse mas bien en el corazon de los

lectores incautos; de ahí ha nacido el que no le hayan faltado

alabadores. Discretamente se compara este Escritor al Alquimista, que

buscando vanamente el remedio universal, halla con sus maniobras otros

remedios, que se le ofrecen sin pensar en ello, los quales, sin tener

conexîon con el objeto principal, si se aplican debidamente, pueden ser

de alguna utilidad. Mr. Roseaux, preocupado con sus vanos sistemas, y

caminando en ellos con suma preocupacion, ha dexado en el camino caer

algunas cosas, que pueden ser útiles. En su _Emilio_ ha impugnado á los

Materialistas, cosa que por venir de esta mano puede servir para hacer

frente á esta casta de Sectarios.

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