es del caso tambien suprimir otros. _Materialiter_ y _formaliter_ se
pueden dexar, porque ademas de dárseles varias y difíciles
significaciones, son falsos los significados en su origen, pues se toman
de la materia y forma en el modo que de ellas hablan los Escolásticos,
sobre lo qual apenas han dicho cosa sólida. Los que no son necesarios, y
por otro lado son de una barbarie horrible, deben olvidarse del todo,
como _hecceitas, petreitas, signatè, exercitè, ut quo, ut quod,
specificativè, reduplicativè_, y otros á este modo. Los que pueden
explicarse con voces propias sin mudar el sentido es del caso
exterminarlos como _à parte rei, distincion formal ex natura rei, &c_.
Aunque en las lenguas muertas, como es la Latina, no hay licencia de
añadir ni mudar vocablos, porque estamos precisados á entenderlos en la
significacion que les dieron los que usaron de ellas, si queremos
alcanzar sus pensamientos; con todo en la Teología y cosas Eclesiásticas
deben mantenerse las voces que la Iglesia ha adaptado, aunque no sean
puramente latinas, porque lo contrario sería no entender lo que la
Iglesia nos propone, siendo así que por mantener la doctrina y
disciplina de los mayores ha tenido por preciso conservar los mismos
vocablos con que ellos la enseñaron. Así que es nimiedad reprehensible
de algunos preciados de Gramáticos mudar las voces _Angelus_ en
_Genius_: _Eucharistia_ en _sanctissimum frustulum: Spiritus sanctus_ en
_aura Zephyri coelestis_: _Deum immortalem_ en _Deos immortales_:
_Ecclesia_ en _respublica sacra_: _Apostolos_ en _duodecim viros_:
_Sacramenta_ en _sacra symbola_: _Excommumcatio_ en _dira
proscriptio,&c._ ERASMO en el Diálogo que intitula _Ciceronianus_
satiriza muy bien á estos afectados imitadores de CICERON; y NOLTENIO,
sin embargo de ser su instituto desterrar las voces bárbaras del idioma
Latino, hablando de esto despues de haber vituperado esta nimiedad,
dice: _Retineamus vocabula illa sacra, neque cum profanis illis,
nihilque sacri habentibus, gentium à Dei vera cognitione alienarum
sacris misceamus & confundamus_[a]. Es digno de leerse contra estos
Gramáticos MARCO ANTONIO MURETO, que los convence de estultos é impíos
por afectacion de latinidad, sin embargo de haber sido uno de los
mayores promovedores de la pureza del Latin, y haberle hablado con
perfeccion[b]. JACOBO PERIZONIO dice con poca reflexîon, que los
Teólogos del Concilio de Trento con política no quisieron admitir á los
Gramáticos para interpretar las Sagradas Escrituras, porque conocian que
estos las habian de explicar de diversa manera de la que ellos querian,
puesto que no deseaban alcanzar el verdadero sentido de las palabras,
sino el que se acomodaba á sus doctrinas[c]. A THEOPHRASTO, sin embargo
de haber merecido por su eloqüencia que le llamasen la _Musa ática_, le
dixo en público una Verdulera, _que no sabia hablar_. Los Padres del
Concilio no se juntaron para cosas gramaticales, sino para establecer y
definir la doctrina de la Iglesia. Esta doctrina está en las Santas
Escrituras, y en las Tradiciones Apostólicas que han conservado los
antiguos Padres. Siguiendo estos caminos segurísimos rechazaron los
errores, y dexaron sentada la verdad con los mismos vocablos con que la
Iglesia desde su origen los proponia á los Fieles. Para dar esta
doctrina nunca se consultaron Gramáticos que la puliesen con sus
vocablos y nimiedades, pues los Escritores Sagrados primero, y despues
los Padres la propusieron con las voces mas sencillas y acomodadas á la
inteligencia de los Fieles. Pusieron el cuidado en decir las cosas con
magestad, simplicidad, y energía; mas no hicieron caso ninguno de los
primores de los Gramáticos; y siendo así que una doctrina necesaria para
la salvacion de las gentes, no debia quedar expuesta á la libre
inteligencia de las voces, puso Dios por fiel intérprete de las Sagradas
Letras á su Iglesia, que siendo _columna y firmamento de la verdad_, no
puede errar en el sentido que deben tener, y en la significacion que se
les debe dar. Así que el Pueblo Christiano en esta parte tiene un uso
fixo é invariable de la lengua Eclesiástica, al qual en buena Lógica
debe estar sujeto, y ni Perizonio, ni todos los Gramáticos del Mundo
pueden alterar sin ofender las reglas que la buena razon dicta sobre el
uso de las lenguas. Debiera Perizonio, y otros tales considerar, que una
cosa son los Dogmas de Fe, y otra las explicaciones de ellos. Los
primeros son inmutables, invariables, y tan fixos, que nada se puede
añadir, ni quitar, comprehendidos enteramente en las Sagradas Escrituras
y en las Tradiciones Apostólicas. Las explicaciones de los Dogmas varían
segun los entendimientos los comprehenden. Estas son muy inciertas y
mudables quando cada uno quiere hacerlas, y así han nacido innumerales
errores. La Iglesia, á quien incumbe sostener la pureza de la doctrina
Dogmática, pone método á las explicaciones; y siendo preciso para mayor
claridad inventar vocablos, que declaren el nuevo modo de explicacion,
lo hace, del mismo modo que lo hacen todos con buena Lógica, quando se
han de manifestar cosas nuevas. Lo voz _Homousios_, en Latin
_consubstantialis_, fué recibida en el primer Concilio Niceno para
rechazar las blasfemias de Arrio. SAN HILARIO en el libro _de Synodis_
trata de propósito de la introduccion de la voz _Homousion_, defendiendo
á los Padres del Concilio Niceno, y dice: _Tertiò etiam haec causa
improbandi homousii commemorata à vobis est, quia in Synodo, quae apud
Nicaeam fuit, coacti patres nostri propter eos qui creaturam Filium
dicebant, nomen homousii indidissent, quod non recipiendum idcirco sit,
quia nusquam scriptum reperiretur. Quod à vobis dictum satis miror....
Malo enim aliquid novum commemorasse, quàm impiè respuisse.... Atque ita
non relinquitur vitiosae intelligentiae quaestio, ubi in vitii
damnatione communis assensus est ... Inane enim est, calumniam verbi
pertimescere, ubi res ipsa, cujus verbum est, non habeat
difficultatem_[d]. Nuestro Español Osio se valió con acierto de la voz
_hypostasis_, en latin _persona_, para reprimir los errores de Sabelio y
sus sectarios. SÓCRATES trata de este suceso de Osio con extension,
diciendo los motivos de admitir la voz _hypostasis. Non enim novam
quamdam doctrinam à se primùm excogitatam in Ecclesiam invexerunt, sed
ea sanxerunt, quae & ecclesiastica traditio ab initio docuerat, &c_[e].
HILDEBERTO en el siglo once inventó la voz _transubstantiatio_ para
explicar la mutacion milagrosa de la sustancia del Pan en Cuerpo de
Jesu-Christo en la Eucaristía[f]. Despues la usó el Concilio quarto
Lateranense, que fué general[g]; y últimamente la confirmó con su
autoridad el Concilio de Trento. Nunca con estos vocablos se ha
intentado proponer doctrina nueva; antes por el contrario los Dogmas
antiguos, mal entendidos por algunos sectarios, se han confirmado
haciéndolos mas patentes con las voces nuevas, de modo que habiéndolas
aceptado toda la Iglesia, han adquirido el uso que se requiere, para que
nadie pueda dexar de recibirlas sin faltar á la buena Lógica. No por eso
los Teólogos, y Escritores Eclesiásticos tienen licencia para usar de un
estilo latino bárbaro, é inculto, porque una cosa es las voces nuevas
que adopta la Iglesia en la explicacion de las cosas sagradas, y otra
muy distinta el idioma Latino con que los Escritores Eclesiásticos han
de publicar sus conceptos. En esto deben acomodarse á la legítima lengua
Latina, si quieren ser entendidos, y solo por abuso, y falta de cultura
pueden hablar un latin, que por extravagante le hacen suyo. ¿Quién
puede tolerar el _pariformiter, conformiter, dico quod, meo videri,
salvo meliori_, y otros tales barbarismos introducidos sin necesidad y
por ignorancia del latin? La misma Lógica, que dicta no innoven en los
vocablos introducidos y usados por la Iglesia, dicta tambien que en lo
demas procuren hablar la lengua Latina como corresponde al caracter de
ella. El célebre Lock, despues de valerse de la variedad de Comentarios
que hay sobre el Viejo y Nuevo Testamento, nacida de las varias maneras
con que se toma la significacion de los vocablos, concluye diciendo, que
siendo los preceptos de la Religion natural claros y proporcionados á la
inteligencia del género humano, y las verdades reveladas sujetas á
dificultades que vienen de las lenguas, y á la obscuridad que nace de
las palabras, sería mas provechoso á los hombres aplicarse con mas
cuidado y exâctitud á la observacion de las leyes naturales, que al
sentido que dan á las verdades reveladas[h]. Si el estudio que puso Lock
en exâminar las fuerzas del entendimiento humano, lo hubiera puesto
igualmente en las Sagradas Escrituras, tengo por cierto, que segun era
su penetracion, no hubiera escrito una cosa tan extravagante como esta.
Aunque todo quanto se contiene en los libros del Viejo y Nuevo
Testamento sea infaliblemente verdadero, porque lo ha revelado Dios, con
todo hay dos clases de verdades en ellos: unas enseñan á los hombres lo
que es necesario saber y creer para salvarse: otras encierran máxîmas
muy doctrinales, ciertas en sí mismas, y á propósito para ilustrar á los
hombres, á fin de glorificar á Dios en todas sus obras. Las primeras son
fixas, seguras, y de ningun modo expuestas á la duda, ni equivocacion,
porque no era correspondiente á la infinita bondad de Dios publicar,
dexando expuesta al error, y á la incertidumbre, la doctrina necesaria
para la eterna salud de los hombres. Las otras verdades admiten ciertas
exposiciones, bien que sujetas á reglas de razon y de religion, que
nadie puede dexar de observar. S. AGUSTIN propuso estas reglas de
interpretacion de las divinas Escrituras con admirable perfeccion[i]. Si
los Expositores, ó Comentadores son Católicos, nunca disienten en la
inteligencia de las primeras; si no son Católicos, es ordinaria la
discordia y variacion, como todos lo pueden ver en la estimable obra de
Bossuet _sobre las Variaciones de las Iglesias protestantes_. En el
exámen de las otras verdades hay diferencias de pareceres entre los
Comentadores, y no nacen siempre de los vocablos, sino por lo comun del
sentido de la sentencia. Confundiendo Lock estas cosas ó no
aclarándolas, da motivo á los entendimientos flacos á desconfiar de las
Santas Escrituras, y facilita el camino, que antes de él abrieron otros,
para hacerse á su gusto árbitros de la inteligencia de las verdades
divinas[j]. Concede Lock, que las verdades reveladas exceden nuestros
naturales conocimientos[k]: concede tambien, que el Viejo y Nuevo
Testamento son revelados, é infalibles por la infalibidad de Dios[l]:
pondera mucho la ignorancia y obscuridad de los hombres: conoce lo poco
que alcanzamos con nuestras propias luces, y los errores en que caemos,
de modo que su tratado del entendimiento fuera de los mas á propósito
para convencernos de estas verdades, quando cada uno, si es cuerdo, no
hallase dentro de sí cada dia motivos de conocerlas[m]. Solo desea, que
nos conste que en tal, ó tal sentido se han revelado las divinas
Escrituras, y que esto se ha de averiguar por la _razon_, que llama
_Religion natural_[n]. Pero si los Comentadores no son buenos, porque
tropiezan en la inteligencia de los vocablos: si la razon de los hombres
es corta, limitada, llena de obscuridad y de tinieblas: si nuestra
ignorancia es suma: si nuestros errores nos tienen engañados: si
nuestras luces en su raiz todas dependen de los sentidos: si nuestras
potencias, la memoria, la fantasía, el juicio nos faltan á cada paso: si
las verdades reveladas son superiores á nuestros conocimientos: si
nuestros afectos y pasiones nos ciegan y desfiguran las cosas, como
Lock lo confiesa todo y lo repite muchas veces en su obra, ¿no fuera
imperfeccion en Dios haber puesto por intérprete de su soberana mente en
cosas de la salud de los hombres lo mas obscuro, incierto, errable,
vago, inconstante y negligente, que es la razon humana y religion
natural? ¿No se ha visto por experiencia, que entregadas las divinas
letras á los que siguen esta máxîma, cada uno se ha tomado la licencia
de entenderlas á su modo, por usar cada uno de su razon de distinta
manera? Los Luteranos, primeros establecedores de esta máxîma, las
explican de un modo, de otro los Calvinistas. Los Socinianos,
Arminianos, Syncretistas, los Quakers, y otros sectarios ¿no siguen
doctrinas opuestas, fundándolas todas en las Sagradas Escrituras,
entendidas segun su razon, ó segun su religion natural? Si las cosas del
uso de la vida expuestas á sus sentidos las yerran cada dia los hombres
por la flaqueza de su entendimiento, ¿cómo dexarán de caer en grandes
errores quando quieran meterse á averiguar lo que es muy superior á sus
cortas luces? Es preciso, pues, que Lock conociese, aunque lo habia
callado, que el Intérprete fiel y seguro de las Santas Escrituras en lo
que concierne á la salvacion de los hombres es la Iglesia, puesto que el
mismo Dios, segun consta por la revelacion, la ha dado para esto el don
de la infalibilidad, y debe todo Christiano, una vez que admita la
revelacion de las divinas letras, cautivar su entendimiento en obsequio
de la Fe que la Santa Iglesia le propone. Nunca la Iglesia Católica ha
pretendido que el hombre no use de la razon para afirmarse en la
creencia de la divina enseñanza, ni ha dicho que se crean las cosas que
son evidentemente opuestas á la recta razon; intenta solo enseñar, que
la razon ha de estár subordinada á la Fe en las cosas que esta propone
superiores á aquella, siendo certísimo que hay Misterios sagrados que
exceden la fuerza de la razon, mas no la contradicen ni la destruyen. En
conclusion los Misterios que nos propone la Fe Divina, siendo de
infalible certeza, no son del orden natural, como lo confiesa Lock[o],
ni los conocimientos puramente naturales pueden llegar por sus luces á
penetrarlos[p]; por donde es preciso que lo que es de menor luz se
subordine á la que es superior, y con entrambas el entendimiento quede
iluminado. Este punto le he tratado en mi _Discurso sobre la aplicacion
de la Filosofía á los asuntos de Religion_; y viendo que no Lock solo,
sino otros muchos sectarios se recalcan en sus escritos sobre esto,
ponderando demasiadamente el uso de la razon, y religion natural,
quisiera yo que estuviese corriente el libro de Muratori _de ingeniorum
moderatione in religionis negotio_, donde se trata de propósito este
importante asunto con una doctrina muy sólida, y de un modo muy á
propósito para rechazan á los modernos renovadores de los errores
antiguos en esta materia.
[Nota a: Nolt. _Lexic. antibarb. pag. 419. edic. de Lipsia 1744._]
[Nota b: Muret. _Var. lec. lib. 15. cap. 1. pag. 379. tom. 3. edicion de
Verona de 1728._]
[Nota c: Periz. _en la prefac. á la Minerva de Sanchez de la edicion de
Amsterdam de 1733._]
[Nota d: S. Hilar. _de Synod. núm. 81. seq. pág. 509. edicion de los PP.
de S. Mauro_.]
[Nota e: Socrat. _lib. 3. Hist. Eclesiast. cap. 7. pág. 143. edic. de
1700. con notas de_ Valesio.
_Sobre la introduccion, y uso de la voz_ hypostasis _puede verse_ S.
Basilio el Grande _epist. 114. t. 3. pág. 322. edicion de París de los
PP. de S. Mauro_.]
[Nota f: _Véase el serm. 6. págin. 689. edicion de París de los PP. de
S. Mauro_.]
[Nota g: _Concilior. t. 13. pág. 930. edic. de Coleti de 1730_.]
[Nota h: Lock _Essai, l. 3. c. 9. p. 397. §. 23_.]
[Nota i: S. Aug. _l. I. c. 18. de Sen. ad Gen_.]
[Nota j: Lock _Essai. lib. 4. cap. 17. §. 7. pág. 580_.]
[Nota k: _Lib. 3. cap. 9. §. 23. pág. 397_.]
[Nota l: _Lib. 4. cap. 3. §. 22. pág. 457_.]
[Nota m: _Es muy digno de leerse sobre esto el §. 2 del cap. 14. del
lib. 4. pág. 544. donde prueba Lock, que la cortedad y obscuridad de
conocimientos en esta vida es para que conozcan los hombres, que son
criados para otra mas perfecta_.]
[Nota n: _Lib. 3. cap. 9. §. 23. pág. 397. Véase tambien lib. 4. cap.
18. desde el §. 5. en adelante, pág. 578_.]
[Nota o: _Lib. 4. cap. 18. §. 2. y sig. pág. 576_.]
[Nota p: Ibid. §. 7. & 8. pag. 580_.]
CAPITULO XII.
_Del Raciocinio._
[30] Entre las nociones compuestas la mas principal, y á que se
enderezan todas las otras es el raciocinio, acto del ingenio y potencia
combinatoria, pues en él se juntan muchas proposiciones para formar una
con el fin de descubrir las cosas. Execútase el raciocinio por
_induccion, exemplo, entymema, sylogismo_. Llámase _induccion_ la
manifestacion de un universal por la enumeracion de todos los
particulares. _Este cisne es blanco, tambien lo es este_, y así de los
demas: _luego todo cisne es blanco_. Decia Horacio: _el que no ha
gobernado la nave se abstiene de hacerlo: el que no es Médico no se
atreve á dar medicinas, &c. luego los que no son perítos en las cosas;
no las han de gobernar_[a]. Son innumerables los errores que se cometen
en las Ciencias, especialmente en la Física, por el mal uso de las
inducciones; pues sin hacer bien la enumeracion de los particulares, se
sientan máxîmas universales, que solo son ciertas quando estas incluyen
á aquellos sin faltar ninguno. Un Médico dá una medicina para quitar una
enfermedad, la repite otra vez, y logra la curacion. Forma por induccion
una máxîma general falsísima, creyendo que la tal medicina es remedio
cierto para semejante dolencia. Así continuando en hacerla comun, queda
muchas veces burlado. En el trato civil sucede lo mismo. Ven á uno que
un dia entra en una casa, y lo repite otro dia, y sin mas exámen
pronuncian: _Fulano va todos los dias á tal casa, ú hace tal cosa, &c_.
Es menester mucha reserva, gran exâctitud, suma diligencia para no
engañarse con las inducciones. Esto consiste en que en este raciocinio
procede el entendimiento de las partes al todo; y así como para formar
el género de las difiniciones es necesario saber todos los
particulares, que debaxo de él se comprehenden, del mismo modo es preciso
para hacer una buena induccion: y es de notar, que esta suerte de
argumento, si se hace debidamente en las cosas físicas, es de suma
importancia para las nociones lógicas universales. BACON DE VERULAMIO
trató de la necesidad y utilidad de las inducciones para la Física en el
capítulo segundo del libro quinto _De augmentis scientiarum_, y lo
repitió en los aforismos trece y catorce del primer libro de su _Novum
organum_, alabando en ambas partes la induccion, y vituperando los
sylogismos; mas siendo cierto, que no hay induccion ninguna que no se
pueda reducir á sylogismo, se echa de ver que á este insigne Escritor le
hizo falta aquí, como en otras muchas cosas, la séria letura de
Aristóteles.
[Nota a: _Navem agere ignarus navis timet; abrotonum aegro
Non audet, nisi qui didicit, dare.
Quod medicorum est,
Promittunt medici. Tractant fabrilia fabri._
Horat. _Epist. lib. 2. epist. I. vers. 114._.]
[31] El _exemplo_ que en las Escuelas llaman _paridad_, es un raciocinio
con que descubrimos una cosa por la similitud de otra: _Una piedra, un
bronce, con el continuo ludir se amolda y se suaviza: luego un muchacho,
por duro y áspero que sea, con la educacion y la cultura se amansa y
endulza_. Este modo de raciocinar es muy expuesto al error, porque con
dificultad se encontrarán dos cosas tan del todo semejantes que no se
diferencien en algo; por eso en rigor lógico esta suerte de prueba debe
exâminarse mucho, porque engaña con las apariencias con que dos cosas se
semejan, siendo en lo interior distintísimas. Toda la prueba, y
convencimiento de las historias se funda en el exemplo, pudiendo en
nuestros tiempos suceder lo que en los pasados. Así que para usar de
este raciocinio con acierto conviene comparar las cosas, mirar en qué se
parecen, y en qué disienten, ver los efectos que resultaron, y se pueden
esperar de aquello en que se conforman, y no omitir circunstancia
ninguna de las que pueden hacer del todo semejantes, ó solo en algo
parecidos los casos. Por faltar este exámen Lógico á los Casuistas, que
no usan por lo comun de otra prueba que del _exemplo_, cometen tantas
faltas en la enseñanza de la Moral. Lo mismo sucede á los Políticos,
puesto que no hay dos casos del todo semejantes en los sucesos humanos.
Lo que conviene, así en la Moral, como en la Política, es instruirse
bien en las máxîmas fundamentales de estas Ciencias, y procurar
aplicarlas con acierto á los casos particulares, y los exemplos mirarlos
como hechos que ayudan á hacer con firmeza semejante aplicacion. Todavía
debe aclararse mas este importante asunto. Todos los entes tienen
predicados comunes y singulares. En los comunes se parecen, y se
diferencian en los otros. Quando en lo físico exâminamos las cosas, y
vemos en ellas los atributos comunes, las colocamos baxo una clase; y
este conocimiento, si se hace con exâctitud, nos asegura del sér y
propiedades de los entes, y sirve la inteligencia de unos para los demas
que gozan iguales atributos. La singularidad que hay en cada cosa no es
transcendental á otras, y por eso de los meramente singulares no puede
haber ciencia, sino solo observacion, esto es, conocimiento que dimana
de determinada aplicacion de los sentidos. Así que para que la Física y
la Historia sean útiles, y dén reglas seguras, es menester en su estudio
ver atentamente las cosas, notar los atributos comunes y propios de cada
una, exâminar el origen, progresos y términos que tienen, advertir sus
operaciones, sus resultas, sus movimientos, &c. Y quando dos cosas,
aunque en sí mismas singulares, se convienen en todo lo que hemos
propuesto, se podrá juzgar de una por la similitud de la otra, y se
podrá decir que se gobierna entonces el entendimiento por un
conocimiento seguro. Por faltar en los que se llaman Físicos
experimentales muchas de estas advertencias, se quejaba el P.
Mallebranche del poco mérito de los que suelen hacer, como dicen ellos,
_experiencias_[a]. Quando el hombre averigua así las cosas se vale de
las inducciones para colocarlas en las clases generales, y así se dan la
mano las nociones del entendimiento, y se ayudan mutuamente quando se
gobiernan con buen orden. Haré esto mas patente con exemplos. En lo
físico se observa, que un arbol echa su flor con la venida del Sol, y se
le caen las hojas con la ausencia: esto mismo se vé en los demas
constantemente, y de estos exemplos por induccion se concluye, que el
Sol influye en la generacion y corrupcion de los árboles. Se vé, no una
vez sola, sino innumerables, que la Luna y los demas Planetas, ademas de
nacer, y ponerse todos los dias, caminan por sí de Poniente á Levante,
guardando cada uno ciertas reglas: y de la repeticion de veces que esto
se observa, como que cada vez que se vé es un exemplo, se concluye que
los Planetas exercitan dos movimientos, uno comun de Levante á Poniente,
y otro propio de Poniente á Levante. Así decia bien MANILIO, que el
exemplo mostró el camino á los hombres para formar las reglas fixas de
la Astronomía[b]. En lo Moral se vé que TICIO tiene inclinacion á la
superioridad, tambien la tienen ARISTON, y EUDOXÔ, y así los demas.
Conclúyese de estos exemplos, que este apetito es general en la
naturaleza del hombre. En lo Médico se observa, que el dolor de costado,
que uno padeció, traía consigo cinco cosas; es á saber, calentura
fuerte, tos, dificultad de respirar, pulso duro, y dolor punzante en
algun lado: esto mismo se vió en otro, y constantemente en todos los que
fueron molestados de esta dolencia. Conclúyese de estos exemplos por la
induccion, la máxîma experimental, que todo dolor de costado ha de
llevar precisamente estos males consigo. Si los Médicos observan
atentamente, verán que de cada una de las enfermedades podrán formar
máxîmas generales para su conocimiento tan ciertas como esta, puesto que
todas tienen caractéres propios tan fixos como el dolor de costado
tiene los suyos. Caminando por estas reglas lógicas, y gobernando los
antiguos sus nociones por ellas, nos han dexado sentados los principios
fundamentales de todas las Artes y Ciencias; pues no son otra cosa que
nociones comunes y universales sacadas de exemplos particulares, y
juntas por la induccion para formar máxîmas adaptables á los singulares
de donde proceden.
[Nota a: _Recherch. de la verit. liv. 2. p. 2. chap. 8. tom. I. pag.
447_.]
[Nota b: _Per varios usus artem experientia fecit, Exemplo monstrante
viam_. Manil. _Astronom. lib. I. v. 58. y sig_.]
[32] _Enthimema_ es un raciocinio corto de dos solas proposiciones
expresas (aunque es facil reducirlo á tres), entre las quales la una es
antecedente, y la otra se sigue de ella, como _el Sol ha salido: luego
es de dia_. Esto es lo que comunmente se enseña del entimema; bien que
otras significaciones le dieron los antiguos, que pueden verse en
Facciolato, Escritor pulido y sólido, que trató de propósito este
asunto[a].
[Nota a: Facciolat. _Acroas. 1 p. 1. y sig._]
[33] _Dilema_ es un raciocinio que en su antecedente tiene dos partes, y
con cada una puede incomodar al contrario. Cuenta AULO GELLIO[a], que un
joven rico, llamado EVATHLO, queriendo tomar liciones de orar con
PROTAGORAS, le ofreció mucho dinero, y le dió la mitad de lo tratado al
empezar la enseñanza, ofreciendo pagar lo restante el dia que llegase á
defender una causa ante los Jueces, y la ganase. Mas retardando Evathlo
la execucion, Protágoras le movió un pleyto, y habló en su favor á los
Jueces con este dilema: "Ya sea que te den, Evathlo, sentencia en favor,
ya en contra, me has de pagar la deuda: porque si pierdes el pleyto, la
pagarás por la sentencia: si lo ganas, la pagarás por lo tratado; pues
has ofrecido pagarme el dia que defiendas un pleyto y le ganes." Replicó
Evathlo: "Ya, gane yo el pleyto, ó le pierda, no he de pagarte: porque
si tengo sentencia en favor, quedó exênto: si la tengo en contra, no se
ha cumplido el pacto de pagarte quando ganase el pleyto." A esta especie
de reconvenciones llaman los Griegos _Antistrephon_, los Latinos
_reciprocum argumentum_: en las Escuelas lo usan mucho, no solo en los
dilemas, sino en otras maneras de raciocinios, y los llaman
_retortiones_ del verbo _retorqueo_. Engañan mucho esta suerte de
argumentos, porque entre los dos extremos del dilema suele haber medios,
y tal vez faltan mas extremos, ó de los señalados no salen en todo rigor
las conseqüencias que se proponen. Mas pudiéndose reducir los propuestos
raciocinios á sylogismos, que son la mas universal manera de raciocinar,
puesto que debaxo de sí contienen toda suerte de argumentos, se hará lo
dicho mas patente con lo que vamos á explicar.
[Nota a: Gell. _lib. 5. cap. 10. pag. 170.]
[34] _Sylogismo_ es: "una nocion mental compuesta de tres proposiciones
juntas, de modo que sentadas las dos primeras, la otra aunque contiene
cosa distinta se sigue de ellas por necesidad:" _Todo viviente es
sensitivo: todo hombre es viviente: luego todo hombre es sensitivo_. La
primera proposicion se llama _mayor_, la segunda _menor_, y ambas
_premisas_, la tercera _consiguiente_ ò conclusion_; y la conseqüencia
que denota la nocion con que el entendimiento conoce el enlace y
conexîon necesaria del consiguiente con las premisas, se significa con
la partícula _luego_. En todo sylogismo ha de haber tres términos y no
mas: es á saber, el _extremo menor_, que es el sugeto del consiguiente:
el _extremo mayor_, que es el predicado, y el _medio_, que es por donde
se juntan los otros, y este nunca entra en la conclusion; y entre las
premisas en rigor es la mayor la que contiene el mayor extremo, aunque
en el orden de la colocacion esté primero la otra. _La vida es un bien:
todo bien es apetecible: luego la vida es apetecible_. Aquí la _mayor_
es la segunda proposicion, porque contiene el mayor extremo, y
facilmente se puede mudar la colocacion en esta forma: _Todo bien es
apetecible: la vida es un bien: luego la vida es apetecible_. No siempre
se guarda este orden en las disputas de las Escuelas, pero conviene que
se entienda para conocer el artificio lógico de los sylogismos.