exercita muy diversas operaciones, las quales conspiran á un mismo fin,
que es la conservacion de la vida, con orden maravilloso entre todas
ellas, del mismo modo en el Alma hay varias facultades, potencias, y
fuerzas con que produce muchos actos, que todos conspiran, se ordenan, y
mutuamente se ayudan al fin de exercitar la razon. Irémos aquí
descubriendo estas potencias del Alma, segun el orden que naturalmente
guardan en sus operaciones: mostrarémos los objetos de cada una de
ellas: y manifestarémos como todas se ayudan y concurren al exercicio de
la racionalidad. No solo los Filósofos antiguos, sino tambien los
modernos tratan este asunto con suma confusion, atribuyendo á una
potencia lo que es de otra, y mezclando entre sí las cosas que debieran
separar, de donde nace mucha obscuridad, y de ella muchos errores y
falsedades, de que estan llenos los libros antiguos y modernos de
Lógica. La misma naturaleza enseña á todos los hombres, si quieren ser
atentos en observar lo que pasa en su interior, que nada hay en su
entendimiento que no haya tomado ocasion de los sentidos. En el
exercicio de la Medicina tenemos todos los dias motivo de asegurarnos de
esto en las varias suertes de males, en que se dañan los sentidos, y la
razon. Un hombre que por la mañana usaba de sus sentidos y demas
potencias mentales, por la tarde, acometido de una fuerte apoplegía, ni
siente, ni razona, y así está como un tronco mientras dura la
enfermedad. La primera potencia, pues, que hay que explicar es la
sensible, porque es la puerta por donde entran al entendimiento los
primeros objetos sobre que se ha de exercitar. Las cosas de á fuera, que
se presentan á nuestros sentidos, se llaman _objetos sensibles_. Quando
se aplican á los órganos de los sentidos, ya sea por sí mismas, ya por
partículas que de sí despiden, hacen empujo, ó impresion en ellos. Al
punto que esto sucede, percibe el hombre el objeto por una alteracion
que en sí experimenta, debiéndose distinguir como cosas diversas el
empujo del objeto y la percepcion de él, pues aquel es puramente físico,
y esta es produccion de la potencia sensitiva. Esta potencia de percibir
el objeto sensible se llama en Griego [Griego: _Athaetikae dunamis_]: en
Latin _vis sentiendi_: en las Escuelas _principium sensationis_: en
Castellano _fuerza, potencia sensible_, ó, como otros dicen,
_sensitiva_: el acto de esta potencia, esto es, la alteracion nueva que
se experimenta á la presencia del objeto en los órganos de los sentidos,
se llama en Griego [Griego: _Athaesis_]: en Latin _sensus_: en las Escuelas
_sensatio_: en Castellano _sensacion_, ó percepcion de los objetos
sensibles. Pongamos un exemplo. Tocan á uno el pie con un palo, ó
acercan á las narices una rosa: el palo y la rosa son objetos sensibles
del tacto y del olfato: el inmediato contacto, aproximacion activa de
estos objetos á los sentidos es el empujo, _impresion_ que hacen en
ellos: la advertencia (permítaseme usar de esta voz) percepcion que el
hombre tiene de estos objetos, y de la impresion de ellos en su cuerpo
es la _sensacion_. A este modo sucede en todos los demas sentidos.
[5] Luego que se ha hecho la percepcion de los objetos sensibles,
instantaneamente se forma en lo interior del hombre una imagen, forma, ó
expresion del objeto, de modo que se pinta su figura, hábito exterior, y
forma, que encierra los caractéres distintivos de cada cosa. La potencia
de engendrar esta imagen se llama en Griego [Griego: _phantasia_]: en Latin
_imaginatio_: en Castellano _fantasía, imaginacion_. El acto de esta
potencia, esto es, la imagen ó representacion del objeto sensible se
llama en Griego [Griego: _phantasma_]: en Latin _imago, species, forma_: en
las Escuelas _aprehensio_; en Castellano _imagen, representacion_ de la
cosa. Los modernos, desde que se ha introducido por todas partes el uso
de la lengua Francesa, comunmente le llaman _idea_ con poca propiedad, y
confundiendo las operaciones del entendimiento, como verémos en el
capítulo siguiente. Hasta aquí no hay mas que simple percepcion del
objeto sensible, y representacion de él en la fantasía, sin afirmacion,
ni negacion. Para quitar equivocaciones, así de lo dicho, como de lo que
se ha de decir en adelante, advierto, que la voz _sensible_ en
Castellano se toma como la latina _sensibilis_ en dos significaciones,
porque unas veces recae sobre la potencia, y se dice facultad, ó fuerza
sensible, que es como si dixéramos potencia de sentir: otras veces sobre
el objeto; y así á este le llamamos _sensible_, que vale tanto como
decir cosa que se puede percibir con los sentidos.
[6] Síguese por el orden natural la potencia de combinar, esto es,
juntar, unir, desunir, separar las imágenes de los objetos externos
pintadas en la fantasía. Las potencias sensitiva é imaginativa tienen
por objeto inmediato las cosas externas, que hacen impresion en los
sentidos: esta potencia de que hablamos, y las demas que irémos
explicando, tienen por objeto próximo las imágenes y representaciones de
la imaginacion, y por objetos remotos las cosas externas. Esta potencia
de combinar, junta, ó separa las imágenes simples de mil maneras
diferentes. La union la hace por la expresion _es_, la separacion por la
expresion _no es_. Estas expresiones se llaman _cópula_, porque atan las
cosas entre sí, de modo que si las juntan se llama cópula _afirmativa_,
y si las separan _negativa_. Esta potencia en Griego se llama [Griego:
_Noaema_]: en latin _intelligentia_: en las Escuelas _principium
discursus_: en castellano no sé que tenga nombre propio; pero su
principal fuerza se explica con la voz _ingenio_, de la qual yo me
valdré en esta Obra, puesto que llamamos así en Español la potencia
mental con que el hombre inventa, descubre, halla, y compone, ó
descompone innumerables combinaciones de las cosas. La accion de esta
potencia se llama en Griego [Griego: _Ennoia_]: en latin _cognitio,
intellectio_: en castellano _inteligencia_, conocimiento,
comprehension_. A dos clases se pueden reducir las innumerables
combinaciones y enlaces de esta potencia, porque unas son simples,
quando una cosa se junta con otra, como _Pedro es hombre, Pedro no es
sabio_: otras son compuestas, quando se juntan algunas de las simples
para formar otra, como _el Sol ha salido: siempre que el Sol ha salido
es de dia: luego es de dia._ A la combinacion simple llaman los Griegos
[Griego: _Apophansis_]: los Latinos _enuntiatio_: en las Escuelas
_judicium, propositio:_ en Castellano _proposicion_. La combinacion
compuesta se llama en Griego _sylogismus_: en Latin _raciocinatio_: en
las Escuelas _discursus_: En Castellano _razonamiento, discurso,
argumento, sylogismo_. Las varias afecciones de las proposiciones y
sylogismos ya en afirmar y negar: ya en modificar, restriñir, ampliar:
ya en conformarse con la verdad, ó en fingir y falsificar con diversas
combinaciones, se explicarán mas adelante. Lo que conviene prevenir aquí
es, que esta es la potencia, sobre la qual trabaja principalmente la
Lógica, pues su instituto es entender, aclarar, y asegurar la legítima
disposicion que han de tener las combinaciones simples y compuestas, y
cada una de las partes que las componen, y el todo que resulta en las
proposiciones y sylogismos, con el fin de asegurarse de la verdad.
[7] Resta explicar la potencia principal de la mente humana, superior en
alcances y en dignidad á las que hemos declarado. Hay en el hombre una
fuerza, facultad, ó potencia de conocer la exâctitud, orden, verdad,
falsedad, proporcion, propiedad, y buena constitucion de los actos de
las potencias propuestas, y de juzgar y conocer de ellas, descansando
sobre lo que halla cumplido y conforme á lo verdadero, y no pudiendo
quedar satisfecha con lo falso. En los brutos hay potencia sensitiva é
imaginativa, porque estas pueden residir en lo corporeo: no hay ni puede
haber la potencia de combinar, y mucho menos la de juzgar de las cosas,
porque estas dos son propias del hombre, y no pueden estar en cosa
corporea y material, sino en puro espíritu, como pienso demostrarlo por
razones filosóficas en la _Metafísica_. Lo cierto es, que si el hombre
entra dentro de sí mismo, meditando lo que le sucede en el exercicio de
estas potencias, y ve con cuidado lo que hacen y pueden hacer los
brutos, conocerá claramente el orden superior en que está constituido
sobre ellos, ellos, y que hay en su constitucion un principio
espiritual que le distingue de todo lo que no es hombre. Esta potencia
de que hablamos se llama en Griego [Griego: Nous]: en Latin _mens_: en
Castellano _juicio_. Los actos, ú operaciones de esta potencia se llaman
en Griego [Griego: Synesis]: en Latin _ratio_: en Castellano _razon_; y
conviene no confundir la _razon_ con el _raciocinio_, porque este es el
sylogismo que pertenece al ingenio, ú potencia de combinar, y puede ser
bien ó mal ordenado; no así la razon, que siempre ha de ser justa, ó
arreglada á lo que corresponde. Esta potencia, que es la mas superior de
la mente, la mas estimable, y la que mas se debe cultivar, tiene por
objeto inmediato los actos de las otras potencias ya explicadas, de modo
que mirándolos juzga sobre ellos. Quando se para porque no conoce ni
distingue bien su objeto en todas sus circunstancias, este acto se llama
_suspension de juicio_: quando contempla sus objetos, deteniéndose en
exâminarlos, _atencion_: quando juzga sobre ellos si son exâctos,
ordenados, verdaderos, &c. _reflexîon_: si despues de reflexîonados se
asegura de sus propias determinaciones, se llama _conciencia_. El modo
que tiene de obrar es este: Hay ciertas verdades que pueden llamarse
fundamentales, porque estan plantadas en el alma, como verémos en el
capítulo siguiente, y son el fundamento del juicio, las quales son
tambien la razon primitiva que sirve para exercitarse esta potencia.
Qualquiera cosa es, ó no es: es imposible que una cosa sea y no sea: las
cosas que son una misma con una tercera, son tambien unas mismas entre
sí: de la nada, entre las cosas criadas, no se puede hacer nada: el todo
es mayor que su parte: si á cosas iguales se añaden cosas iguales, los
todos quedan iguales: y otras muchas proposiciones, que tienen una
firmísima certeza, sin que necesiten de probarse, porque todo el género
humano está convencido de ellas, son los fundamentos sobre que obra la
potencia de juzgar: y quando halla conformidad entre los actos de las
otras potencias, y estas proposiciones, asiente y descansa sobre ellas,
como que son entonces conformes á la razon, ó, lo que es lo mismo, se
alcanza con la razon la union, conformidad y enlace de los actos
intelectuales con las máxîmas primitivas; al contrario si los halla
disconformes, distantes, y no componibles con las verdades
fundamentales, entonces disiente y los rechaza. Por eso nada le importa
tanto al hombre como ilustrar esta potencia y gobernar bien sus actos.
Los principios que para esto necesita, demas de los que llevamos
propuestos, son los que subministran como seguros las Artes y Ciencias.
La Religion le da máxîmas ciertas para juzgar lo que á ella toca: la
Moral para buscar el bien y huir del mal: la Física para entender la
naturaleza y juzgar de sus operaciones: la Jurisprudencia para conocer
lo justo é injusto, la Política para gobernar los Pueblos con acierto; y
así de las demas: de suerte, que cada qual debe trabajar en adornar esta
potencia con máxîmas fixas y seguras, que le sirvan de norma para el
exercicio de la razon. Estas máxîmas, quando son generales, van con la
naturaleza: las particulares se aprenden con el buen estudio de cada
Ciencia en particular. En la Lógica solo se exercita el juicio,
exâminando si la potencia de combinar ha formado bien, ó mal los
raciocinios, pues el juzgar de las demas Artes no se ha de hacer por la
Lógica, sino por los principios, ó máxîmas fundamentales de cada una de
ellas; bien que siendo uno de los modos mas aptos para conocer la
conformidad de los actos intelectuales con las primeras verdades el
reducirlos á sylogismos, por eso la Lógica tiene un uso transcendental á
todas las Ciencias. Los Griegos y Romanos primero, y despues los
Escolásticos, que siguieron sus pisadas, hablaron de estas potencias con
mucha confusion, tomando unas por otras, y mezclando sin orden los actos
de ellas, atribuyendo á una la operacion que pertenece á la otra. Los
modernos en lugar de quitar esta confusion, por lo comun la han
aumentado, como ha de confesarlo qualquiera que esté bien enterado de lo
que llevamos propuesto, y los lea sin preocupacion, lo qual es causa de
haberse escrito entre muchas _Lógicas_ muy pocas que sean exâctas. En
los vocablos ha habido todavía mas confusion, porque á la poca exâctitud
de los Filósofos se ha añadido el uso del Pueblo, que es el árbitro de
las lenguas. Yo he procurado escoger las voces mas expresivas de los
Autores, para que se uniese con la doctrina de ellos lo que propongo, y
los he fixado para el uso determinado que de ellos he de hacer en este
escrito. Si HUARTE en su Exámen de ingenios hubiera separado las
potencias mentales y sus actos, atribuyendo á cada una lo que le
corresponde, hubiera hecho singular su obra; bien que aun con la
confusion que en esto tiene es muy digna de las alabanzas que le han
dado los eruditos Extrangeros. Una cosa es preciso advertir, que en
nuestra lengua la voz _Entendimiento_ significa el conjunto de todas las
potencias mentales, que llevamos explicadas; y _Pensamiento_ los actos
de estas mismas potencias, de qualquiera suerte que sean.
[8] La _Memoria_ es una potencia transcendental á todas las que llevamos
propuestas. Su objeto son las imágenes de la fantasía. Forma esta
necesariamente imágenes simples de las cosas que se presentan á los
sentidos. Despues las forma tambien de los mismos actos del
entendimiento _sensibilizándolos_, esto es, haciéndolos en cierto modo
sensibles, porque la verdad, justicia, igualdad, proporcion, relaciones
que son objetos de las operaciones mentales, y aun los mismos actos del
entendimiento sin ser sensibles, las pinta como si lo fueran, formando
las imágenes de estas cosas por la similitud, composicion,
correspondencia y forma de otras que lo son. Así el Geómetra se fabrica
una imagen mental del punto y de la linea, como si fueran sensibles. Lo
mismo hace el Aritmético, el Metafísico y el Jurisconsulto, quando cada
uno de estos forma en su imaginativa representaciones sensibles de los
objetos insensibles de sus profesiones. Las combinaciones tantas y tan
varias del ingenio, y las resoluciones del juicio las sensibiliza la
imaginativa de la misma manera. El primer origen de estas imágenes viene
de los sentidos, porque viene de los fantasmas, ó representaciones
simples que la fantasía forma de las cosas; pero, como he dicho, de las
simples, que son legítimas, fabríca otras, que solo representan en
alguna semejanza los actos mentales; y conviene no dexarse llevar de las
imágenes así formadas, porque, ni son exâctas, ni á propósito para que
por ellas se asegure el juicio de la realidad de las cosas. Tambien se
ha de cuidar de no confundir estas imágenes mentales con los principios
de juzgar que tiene el entendimiento, los quales aunque obran sobre
tales imágenes, son de superior orden, y no partícipes de lo corporeo.
Los errores que de la confusion de estas cosas nacen los irémos
mostrando en sus lugares. A la potencia de formar las imágenes de que
acabamos de hablar llaman en las escuelas _entendimiento agente_, y á
las potencias que obran en vista de estas imágenes _entendimiento
paciente_. La Memoria es la potencia mental, que conserva, renueva, y
como que reproduce toda suerte de imágenes, así simples y sensibles,
como intelectuales; y aunque por sí no hace al hombre racional, ni
sabio, ni inteligente; pero es un depósito, ó almacen, del qual las
demas potencias toman la materia, esto es, los objetos sobre que se han
de exercitar; y así conviene llenar la memoria de copiosas imágenes bien
colocadas, bien distintas y separadas, sin confusion alguna, y no
gobernar el juicio por ellas, sino por los principios fundamentales de
la razon, que son muy superiores. Sucede que quando se forma la imagen
de una cosa en la fantasía, se juntan con ella el lugar, tiempo, ocasion
y enlace de las demas cosas que la acompañan. La memoria se aprovecha de
todas, porque á veces nos acordamos de una cosa por la conexîon de otra,
sin la qual no seria facil renovarse la imagen de la primera. A esta
manera de exercitar la memoria llamaron los Filósofos _reminicencia_. La
potencia de la memoria se llama en Griego [Griego: _Mnaemae_]: en latin y
en castellano _memoria_: y en las tres lenguas tienen el mismo nombre
los actos de esta potencia. Aunque las potencias del entendimiento que
hemos explicado sean distintas, y diversas en el modo de obrar, se
hallan tan enlazadas unas con otras, que momentaneamente exercitan sus
actos sin estorbarse, y se ayudan sin embarazarse: de modo que la
prontitud imponderable con que valiéndose unas de otras producen sus
actos, es causa de mucha confusion, y de errores en los que no meditan,
ni trabajan en entender lo que toca á cada una de ellas. Disputan los
Escolásticos si estas potencias están _identificadas_, esto es, son el
mismo ser esencial del alma, ó se distinguen de ella. Ademas de ser de
todo punto inaveriguable esta qüestion, dado que se pudiese esto llegar
á saber, no serviria para perficionar el entendimiento humano; con que
los argumentos y contenciones con que las Escuelas se oponen entre sí,
no aprovechan para otra cosa que para mantener voluntarias é
interminables disensiones por cosas que no importan nada. Lo que hay de
cierto es, que las potencias intelectuales residen en el alma, y son el
fondo de su propia naturaleza. Así como la naturaleza de cada cosa lleva
consigo necesariamente, y sin poderle jamas faltar, la potencia,
principio, y facultad de producir sus propias, y especiales operaciones,
del mismo modo á la naturaleza del alma en el hombre le corresponde la
potencia de producir los conceptos mentales, como lo llevamos explicado.
CAPITULO III.
_De las ideas._