[4] Asi como el cuerpo humano consta de distintas potencias con que

exercita muy diversas operaciones, las quales conspiran á un mismo fin,

que es la conservacion de la vida, con orden maravilloso entre todas

ellas, del mismo modo en el Alma hay varias facultades, potencias, y

fuerzas con que produce muchos actos, que todos conspiran, se ordenan, y

mutuamente se ayudan al fin de exercitar la razon. Irémos aquí

descubriendo estas potencias del Alma, segun el orden que naturalmente

guardan en sus operaciones: mostrarémos los objetos de cada una de

ellas: y manifestarémos como todas se ayudan y concurren al exercicio de

la racionalidad. No solo los Filósofos antiguos, sino tambien los

modernos tratan este asunto con suma confusion, atribuyendo á una

potencia lo que es de otra, y mezclando entre sí las cosas que debieran

separar, de donde nace mucha obscuridad, y de ella muchos errores y

falsedades, de que estan llenos los libros antiguos y modernos de

Lógica. La misma naturaleza enseña á todos los hombres, si quieren ser

atentos en observar lo que pasa en su interior, que nada hay en su

entendimiento que no haya tomado ocasion de los sentidos. En el

exercicio de la Medicina tenemos todos los dias motivo de asegurarnos de

esto en las varias suertes de males, en que se dañan los sentidos, y la

razon. Un hombre que por la mañana usaba de sus sentidos y demas

potencias mentales, por la tarde, acometido de una fuerte apoplegía, ni

siente, ni razona, y así está como un tronco mientras dura la

enfermedad. La primera potencia, pues, que hay que explicar es la

sensible, porque es la puerta por donde entran al entendimiento los

primeros objetos sobre que se ha de exercitar. Las cosas de á fuera, que

se presentan á nuestros sentidos, se llaman _objetos sensibles_. Quando

se aplican á los órganos de los sentidos, ya sea por sí mismas, ya por

partículas que de sí despiden, hacen empujo, ó impresion en ellos. Al

punto que esto sucede, percibe el hombre el objeto por una alteracion

que en sí experimenta, debiéndose distinguir como cosas diversas el

empujo del objeto y la percepcion de él, pues aquel es puramente físico,

y esta es produccion de la potencia sensitiva. Esta potencia de percibir

el objeto sensible se llama en Griego [Griego: _Athaetikae dunamis_]: en

Latin _vis sentiendi_: en las Escuelas _principium sensationis_: en

Castellano _fuerza, potencia sensible_, ó, como otros dicen,

_sensitiva_: el acto de esta potencia, esto es, la alteracion nueva que

se experimenta á la presencia del objeto en los órganos de los sentidos,

se llama en Griego [Griego: _Athaesis_]: en Latin _sensus_: en las Escuelas

_sensatio_: en Castellano _sensacion_, ó percepcion de los objetos

sensibles. Pongamos un exemplo. Tocan á uno el pie con un palo, ó

acercan á las narices una rosa: el palo y la rosa son objetos sensibles

del tacto y del olfato: el inmediato contacto, aproximacion activa de

estos objetos á los sentidos es el empujo, _impresion_ que hacen en

ellos: la advertencia (permítaseme usar de esta voz) percepcion que el

hombre tiene de estos objetos, y de la impresion de ellos en su cuerpo

es la _sensacion_. A este modo sucede en todos los demas sentidos.

[5] Luego que se ha hecho la percepcion de los objetos sensibles,

instantaneamente se forma en lo interior del hombre una imagen, forma, ó

expresion del objeto, de modo que se pinta su figura, hábito exterior, y

forma, que encierra los caractéres distintivos de cada cosa. La potencia

de engendrar esta imagen se llama en Griego [Griego: _phantasia_]: en Latin

_imaginatio_: en Castellano _fantasía, imaginacion_. El acto de esta

potencia, esto es, la imagen ó representacion del objeto sensible se

llama en Griego [Griego: _phantasma_]: en Latin _imago, species, forma_: en

las Escuelas _aprehensio_; en Castellano _imagen, representacion_ de la

cosa. Los modernos, desde que se ha introducido por todas partes el uso

de la lengua Francesa, comunmente le llaman _idea_ con poca propiedad, y

confundiendo las operaciones del entendimiento, como verémos en el

capítulo siguiente. Hasta aquí no hay mas que simple percepcion del

objeto sensible, y representacion de él en la fantasía, sin afirmacion,

ni negacion. Para quitar equivocaciones, así de lo dicho, como de lo que

se ha de decir en adelante, advierto, que la voz _sensible_ en

Castellano se toma como la latina _sensibilis_ en dos significaciones,

porque unas veces recae sobre la potencia, y se dice facultad, ó fuerza

sensible, que es como si dixéramos potencia de sentir: otras veces sobre

el objeto; y así á este le llamamos _sensible_, que vale tanto como

decir cosa que se puede percibir con los sentidos.

[6] Síguese por el orden natural la potencia de combinar, esto es,

juntar, unir, desunir, separar las imágenes de los objetos externos

pintadas en la fantasía. Las potencias sensitiva é imaginativa tienen

por objeto inmediato las cosas externas, que hacen impresion en los

sentidos: esta potencia de que hablamos, y las demas que irémos

explicando, tienen por objeto próximo las imágenes y representaciones de

la imaginacion, y por objetos remotos las cosas externas. Esta potencia

de combinar, junta, ó separa las imágenes simples de mil maneras

diferentes. La union la hace por la expresion _es_, la separacion por la

expresion _no es_. Estas expresiones se llaman _cópula_, porque atan las

cosas entre sí, de modo que si las juntan se llama cópula _afirmativa_,

y si las separan _negativa_. Esta potencia en Griego se llama [Griego:

_Noaema_]: en latin _intelligentia_: en las Escuelas _principium

discursus_: en castellano no sé que tenga nombre propio; pero su

principal fuerza se explica con la voz _ingenio_, de la qual yo me

valdré en esta Obra, puesto que llamamos así en Español la potencia

mental con que el hombre inventa, descubre, halla, y compone, ó

descompone innumerables combinaciones de las cosas. La accion de esta

potencia se llama en Griego [Griego: _Ennoia_]: en latin _cognitio,

intellectio_: en castellano _inteligencia_, conocimiento,

comprehension_. A dos clases se pueden reducir las innumerables

combinaciones y enlaces de esta potencia, porque unas son simples,

quando una cosa se junta con otra, como _Pedro es hombre, Pedro no es

sabio_: otras son compuestas, quando se juntan algunas de las simples

para formar otra, como _el Sol ha salido: siempre que el Sol ha salido

es de dia: luego es de dia._ A la combinacion simple llaman los Griegos

[Griego: _Apophansis_]: los Latinos _enuntiatio_: en las Escuelas

_judicium, propositio:_ en Castellano _proposicion_. La combinacion

compuesta se llama en Griego _sylogismus_: en Latin _raciocinatio_: en

las Escuelas _discursus_: En Castellano _razonamiento, discurso,

argumento, sylogismo_. Las varias afecciones de las proposiciones y

sylogismos ya en afirmar y negar: ya en modificar, restriñir, ampliar:

ya en conformarse con la verdad, ó en fingir y falsificar con diversas

combinaciones, se explicarán mas adelante. Lo que conviene prevenir aquí

es, que esta es la potencia, sobre la qual trabaja principalmente la

Lógica, pues su instituto es entender, aclarar, y asegurar la legítima

disposicion que han de tener las combinaciones simples y compuestas, y

cada una de las partes que las componen, y el todo que resulta en las

proposiciones y sylogismos, con el fin de asegurarse de la verdad.

[7] Resta explicar la potencia principal de la mente humana, superior en

alcances y en dignidad á las que hemos declarado. Hay en el hombre una

fuerza, facultad, ó potencia de conocer la exâctitud, orden, verdad,

falsedad, proporcion, propiedad, y buena constitucion de los actos de

las potencias propuestas, y de juzgar y conocer de ellas, descansando

sobre lo que halla cumplido y conforme á lo verdadero, y no pudiendo

quedar satisfecha con lo falso. En los brutos hay potencia sensitiva é

imaginativa, porque estas pueden residir en lo corporeo: no hay ni puede

haber la potencia de combinar, y mucho menos la de juzgar de las cosas,

porque estas dos son propias del hombre, y no pueden estar en cosa

corporea y material, sino en puro espíritu, como pienso demostrarlo por

razones filosóficas en la _Metafísica_. Lo cierto es, que si el hombre

entra dentro de sí mismo, meditando lo que le sucede en el exercicio de

estas potencias, y ve con cuidado lo que hacen y pueden hacer los

brutos, conocerá claramente el orden superior en que está constituido

sobre ellos, ellos, y que hay en su constitucion un principio

espiritual que le distingue de todo lo que no es hombre. Esta potencia

de que hablamos se llama en Griego [Griego: Nous]: en Latin _mens_: en

Castellano _juicio_. Los actos, ú operaciones de esta potencia se llaman

en Griego [Griego: Synesis]: en Latin _ratio_: en Castellano _razon_; y

conviene no confundir la _razon_ con el _raciocinio_, porque este es el

sylogismo que pertenece al ingenio, ú potencia de combinar, y puede ser

bien ó mal ordenado; no así la razon, que siempre ha de ser justa, ó

arreglada á lo que corresponde. Esta potencia, que es la mas superior de

la mente, la mas estimable, y la que mas se debe cultivar, tiene por

objeto inmediato los actos de las otras potencias ya explicadas, de modo

que mirándolos juzga sobre ellos. Quando se para porque no conoce ni

distingue bien su objeto en todas sus circunstancias, este acto se llama

_suspension de juicio_: quando contempla sus objetos, deteniéndose en

exâminarlos, _atencion_: quando juzga sobre ellos si son exâctos,

ordenados, verdaderos, &c. _reflexîon_: si despues de reflexîonados se

asegura de sus propias determinaciones, se llama _conciencia_. El modo

que tiene de obrar es este: Hay ciertas verdades que pueden llamarse

fundamentales, porque estan plantadas en el alma, como verémos en el

capítulo siguiente, y son el fundamento del juicio, las quales son

tambien la razon primitiva que sirve para exercitarse esta potencia.

Qualquiera cosa es, ó no es: es imposible que una cosa sea y no sea: las

cosas que son una misma con una tercera, son tambien unas mismas entre

sí: de la nada, entre las cosas criadas, no se puede hacer nada: el todo

es mayor que su parte: si á cosas iguales se añaden cosas iguales, los

todos quedan iguales: y otras muchas proposiciones, que tienen una

firmísima certeza, sin que necesiten de probarse, porque todo el género

humano está convencido de ellas, son los fundamentos sobre que obra la

potencia de juzgar: y quando halla conformidad entre los actos de las

otras potencias, y estas proposiciones, asiente y descansa sobre ellas,

como que son entonces conformes á la razon, ó, lo que es lo mismo, se

alcanza con la razon la union, conformidad y enlace de los actos

intelectuales con las máxîmas primitivas; al contrario si los halla

disconformes, distantes, y no componibles con las verdades

fundamentales, entonces disiente y los rechaza. Por eso nada le importa

tanto al hombre como ilustrar esta potencia y gobernar bien sus actos.

Los principios que para esto necesita, demas de los que llevamos

propuestos, son los que subministran como seguros las Artes y Ciencias.

La Religion le da máxîmas ciertas para juzgar lo que á ella toca: la

Moral para buscar el bien y huir del mal: la Física para entender la

naturaleza y juzgar de sus operaciones: la Jurisprudencia para conocer

lo justo é injusto, la Política para gobernar los Pueblos con acierto; y

así de las demas: de suerte, que cada qual debe trabajar en adornar esta

potencia con máxîmas fixas y seguras, que le sirvan de norma para el

exercicio de la razon. Estas máxîmas, quando son generales, van con la

naturaleza: las particulares se aprenden con el buen estudio de cada

Ciencia en particular. En la Lógica solo se exercita el juicio,

exâminando si la potencia de combinar ha formado bien, ó mal los

raciocinios, pues el juzgar de las demas Artes no se ha de hacer por la

Lógica, sino por los principios, ó máxîmas fundamentales de cada una de

ellas; bien que siendo uno de los modos mas aptos para conocer la

conformidad de los actos intelectuales con las primeras verdades el

reducirlos á sylogismos, por eso la Lógica tiene un uso transcendental á

todas las Ciencias. Los Griegos y Romanos primero, y despues los

Escolásticos, que siguieron sus pisadas, hablaron de estas potencias con

mucha confusion, tomando unas por otras, y mezclando sin orden los actos

de ellas, atribuyendo á una la operacion que pertenece á la otra. Los

modernos en lugar de quitar esta confusion, por lo comun la han

aumentado, como ha de confesarlo qualquiera que esté bien enterado de lo

que llevamos propuesto, y los lea sin preocupacion, lo qual es causa de

haberse escrito entre muchas _Lógicas_ muy pocas que sean exâctas. En

los vocablos ha habido todavía mas confusion, porque á la poca exâctitud

de los Filósofos se ha añadido el uso del Pueblo, que es el árbitro de

las lenguas. Yo he procurado escoger las voces mas expresivas de los

Autores, para que se uniese con la doctrina de ellos lo que propongo, y

los he fixado para el uso determinado que de ellos he de hacer en este

escrito. Si HUARTE en su Exámen de ingenios hubiera separado las

potencias mentales y sus actos, atribuyendo á cada una lo que le

corresponde, hubiera hecho singular su obra; bien que aun con la

confusion que en esto tiene es muy digna de las alabanzas que le han

dado los eruditos Extrangeros. Una cosa es preciso advertir, que en

nuestra lengua la voz _Entendimiento_ significa el conjunto de todas las

potencias mentales, que llevamos explicadas; y _Pensamiento_ los actos

de estas mismas potencias, de qualquiera suerte que sean.

[8] La _Memoria_ es una potencia transcendental á todas las que llevamos

propuestas. Su objeto son las imágenes de la fantasía. Forma esta

necesariamente imágenes simples de las cosas que se presentan á los

sentidos. Despues las forma tambien de los mismos actos del

entendimiento _sensibilizándolos_, esto es, haciéndolos en cierto modo

sensibles, porque la verdad, justicia, igualdad, proporcion, relaciones

que son objetos de las operaciones mentales, y aun los mismos actos del

entendimiento sin ser sensibles, las pinta como si lo fueran, formando

las imágenes de estas cosas por la similitud, composicion,

correspondencia y forma de otras que lo son. Así el Geómetra se fabrica

una imagen mental del punto y de la linea, como si fueran sensibles. Lo

mismo hace el Aritmético, el Metafísico y el Jurisconsulto, quando cada

uno de estos forma en su imaginativa representaciones sensibles de los

objetos insensibles de sus profesiones. Las combinaciones tantas y tan

varias del ingenio, y las resoluciones del juicio las sensibiliza la

imaginativa de la misma manera. El primer origen de estas imágenes viene

de los sentidos, porque viene de los fantasmas, ó representaciones

simples que la fantasía forma de las cosas; pero, como he dicho, de las

simples, que son legítimas, fabríca otras, que solo representan en

alguna semejanza los actos mentales; y conviene no dexarse llevar de las

imágenes así formadas, porque, ni son exâctas, ni á propósito para que

por ellas se asegure el juicio de la realidad de las cosas. Tambien se

ha de cuidar de no confundir estas imágenes mentales con los principios

de juzgar que tiene el entendimiento, los quales aunque obran sobre

tales imágenes, son de superior orden, y no partícipes de lo corporeo.

Los errores que de la confusion de estas cosas nacen los irémos

mostrando en sus lugares. A la potencia de formar las imágenes de que

acabamos de hablar llaman en las escuelas _entendimiento agente_, y á

las potencias que obran en vista de estas imágenes _entendimiento

paciente_. La Memoria es la potencia mental, que conserva, renueva, y

como que reproduce toda suerte de imágenes, así simples y sensibles,

como intelectuales; y aunque por sí no hace al hombre racional, ni

sabio, ni inteligente; pero es un depósito, ó almacen, del qual las

demas potencias toman la materia, esto es, los objetos sobre que se han

de exercitar; y así conviene llenar la memoria de copiosas imágenes bien

colocadas, bien distintas y separadas, sin confusion alguna, y no

gobernar el juicio por ellas, sino por los principios fundamentales de

la razon, que son muy superiores. Sucede que quando se forma la imagen

de una cosa en la fantasía, se juntan con ella el lugar, tiempo, ocasion

y enlace de las demas cosas que la acompañan. La memoria se aprovecha de

todas, porque á veces nos acordamos de una cosa por la conexîon de otra,

sin la qual no seria facil renovarse la imagen de la primera. A esta

manera de exercitar la memoria llamaron los Filósofos _reminicencia_. La

potencia de la memoria se llama en Griego [Griego: _Mnaemae_]: en latin y

en castellano _memoria_: y en las tres lenguas tienen el mismo nombre

los actos de esta potencia. Aunque las potencias del entendimiento que

hemos explicado sean distintas, y diversas en el modo de obrar, se

hallan tan enlazadas unas con otras, que momentaneamente exercitan sus

actos sin estorbarse, y se ayudan sin embarazarse: de modo que la

prontitud imponderable con que valiéndose unas de otras producen sus

actos, es causa de mucha confusion, y de errores en los que no meditan,

ni trabajan en entender lo que toca á cada una de ellas. Disputan los

Escolásticos si estas potencias están _identificadas_, esto es, son el

mismo ser esencial del alma, ó se distinguen de ella. Ademas de ser de

todo punto inaveriguable esta qüestion, dado que se pudiese esto llegar

á saber, no serviria para perficionar el entendimiento humano; con que

los argumentos y contenciones con que las Escuelas se oponen entre sí,

no aprovechan para otra cosa que para mantener voluntarias é

interminables disensiones por cosas que no importan nada. Lo que hay de

cierto es, que las potencias intelectuales residen en el alma, y son el

fondo de su propia naturaleza. Así como la naturaleza de cada cosa lleva

consigo necesariamente, y sin poderle jamas faltar, la potencia,

principio, y facultad de producir sus propias, y especiales operaciones,

del mismo modo á la naturaleza del alma en el hombre le corresponde la

potencia de producir los conceptos mentales, como lo llevamos explicado.

CAPITULO III.

_De las ideas._

Logica · 第 4 / 28 段