la Lógica, convenidos en vituperar la de las Escuelas, con todo ninguno
de ellos (salvo lo poco que hay en Gasendo) escribió Lógica de
propósito. Mr. ARNAUD, ya fuese solo, ó ayudado de sus compañeros de
Puerto-Real, poco mas de la mitad del siglo pasado, publicó una Lógica
con el título: _Arte de pensar_, que como halló los ánimos dispuestos á
despreciar la antigüedad y á recibir qualesquiera novedades por una
parte, y por otra este libro les alhagaba el gusto, fué generalmente
recibido con grande aceptacion, tanto que en breve se hicieron muchas
ediciones, se trasladó á la lengua Latina, y los que escribieron Cursos
Filosóficos no pusieron en ellos otra Lógica que esta, con solas algunas
mutaciones, que mas sirven de adorno que de alterar la sustancia. Como
esta Lógica está tambien traducida en Castellano, y todo el mundo tiene
noticia de ella, no hay necesidad que yo explique por menor lo que
contiene; solo sí juzgo conveniente poner algunas advertencias sobre
ella, para que nadie se entregue á su letura sin el debido
discernimiento. El _Arte de pensar_ es una Lógica puramente Cartesiana,
mas Metafísica que Lógica, llena de exemplos de Moral, Física, Teología
y otras Ciencias; de manera, que es menester primero entender á estas
que leer este libro, porque si no es de este modo, los exemplos que se
toman de estas Artes se tuercen al Cartesianismo con perjuicio de la
verdad. Síguese de esto otro inconveniente, que aquí se hacen las demas
Ciencias servir á la Lógica, quando esta Arte se ha establecido para
servir á las otras, y por eso es transcendental á todas las Artes y
Ciencias. Los continuos defectos que con estudio procura descubrir en
Aristóteles, aunque no siempre lo hace con toda exâctitud, producen dos
malos efectos: el uno retraer á los Lectores de la lectura de este
Filósofo, sin la qual no puede haber perfecta Lógica: el otro atraher
los ánimos á la Filosofía Cartesiana, que en todas sus partes, así en lo
físico, como en lo intelectual, es sistemática y poco apreciable. El
desprecio que hace de las categorías Aristotélicas[a]: el poner la
esencia del cuerpo en la extension[b]: el tener por obscuras las
nociones de las qualidades sensibles, como calor, frio, &c.[c]: el
ponerse como inventor del modo de conocer la bondad de todos los
sylogismos[d], y otras muchas cosas á este modo, no solo son agenas de
la verdad, sino perjudiciales á las ciencias respectivas á que
pertenecen, como lo conocerán los que estén debidamente instruidos en
estas cosas, y fuera facil mostrarlo si correspondiese á nuestro asunto.
El Autor del _Arte de pensar_ ha puesto al principio de su libro dos
Discursos: el uno para manifestar que la extension de noticias de su
Lógica es necesaria para que esta Arte no sea esteril, como era hasta
aquí, y dexar el entendimiento ilustrado con ellas. Pero estos fines
generales no se han de lograr con la Lógica, cuyo destino no es ese,
sino con el estudio bien fundado de las Ciencias. El otro Discurso es
para responder á las objeciones, y en especial á la que se le hizo del
mal uso de los exemplos. En la realidad no satisface á este reparo el
Autor de esta Lógica, ni ha podido estorbar que despues de sus
respuestas continuasen en impugnarla algunos Escritores inteligentes[e].
Solo resta poner lo que dice en favor de Aristóteles en este Discurso[f]
despues de haberle hollado extremadamente en su Lógica: "Es cierto
(dice) que Aristóteles en la realidad es de un entendimiento muy vasto y
muy extendido, que descubre en los asuntos que trata un gran número de
conexîones y conseqüencias ... y sin embargo de la confusion que se
halla en sus _Analíticos_, debemos confesar, que casi todo quanto
sabemos de reglas de Lógica es tomado de allí." Esta confesion es
legítima, porque lo que hay en el _Arte de pensar_, que pertenezca
verdaderamente á la Lógica, todo está en Aristóteles: lo demas que se
lleva la mayor parte, y pudiera haberse excusado, es de Cartesio, y de
algunos sectarios suyos.
[Nota a: _Part. 1. cap. 3. pág. 59. edic. de la Haya de 1700._]
[Nota b: _Cap. 7. pág. 76._]
[Nota c: _Cap. 9. pág. 93._]
[Nota d: _Part. 3. cap. 10. pág. 308._]
[Nota e: Véase Amort _Philos. Polling. pág. 546. y siguient. edic. de
Augus. de 1730._ Bruckero _tom. 5. pág. 588._]
[Nota f: _Pág. 31. y 32._]
[17] Como el _Arte de pensar_ agradó tanto á los Filósofos, los que
despues han escrito Cursos de Filosofía, por la mayor parte no han hecho
otra cosa que copiarle, sin otra diferencia que mudar en algunos puntos
el orden, algunos exemplos, y los adornos del estilo, erudicion, y otros
tales, que cada uno los ha puesto segun su estudio é inteligencia. Este
es el juicio que ha de hacerse de la Lógica de PURCHOT, CORSINI, BRIXIA,
y otras muchas de que estamos hoy inundados, de las quales, dado que se
puede tomar alguna cosa, se ha de considerar como original el _Arte de
pensar_. De la Lógica de HEINECCIO no hago mencion, pues por su nimia
brevedad, demasiada division de asuntos, extravío á materias que no son
de Lógica, poco fundamento para radicarse en los principios, y no añadir
cosa ninguna á los Escritores propuestos, no debe mirarse como á
propósito para la instruccion, sino como un compendio de noticias
literarias, que le importe á uno volverlas á la memoria despues que las
ha sabido. ¿Quién creyera que CLERICO (_Le-Clerc_) no habia de hacer
otra cosa en su Lógica que copiar en lo principal el _Arte de pensar_, y
añadir algunas cosas de Mallebranche y de Cartesio? Lo que se debe notar
en la Lógica de Clerico es, que los mas de los exemplos los toma de la
Teología, y como era sectario de los Socinianos, con mucha maña procura
introducir con título de Lógica los errores de su secta, de los quales
está llena, y es bien lo adviertan los lectores para no dexarse
sorprender de estos engaños. Gloríase de ser el único que ha hallado el
modo de conocer la bondad de los sylogismos sin las reglas, que
comunmente se trahen para eso[a]. La novedad que intenta introducir se
reduce á aclarar bien los vocablos, y á entender lo que contienen las
premisas y la conclusion[b]. Lo de los vocablos lo trató Aristóteles
con tanta extension, que en la enumeracion de los sofismas puso una
buena parte de ellos en las voces, ponderando la necesidad que hay de
aclararlas, para que se sepa el sentido en que se toman en qualquiera
argumento. El entender las verdades que encierran las proposiciones de
un silogismo no toca á la Lógica, sino á las demas Ciencias, á quienes
pertenece el asunto respectivo de cada proposicion. Así que por la
Lógica no sabemos si hemos de negar ó conceder las proposiciones del
sylogismo, porque ese conocimiento nos viene de otras Artes; le toca
solo ver si la formacion del sylogismo es conforme á las reglas que
muestran su buena constitucion, no debiéndose confundir la _ciencia_ con
el _modo de saber_. Fué Clérico contencioso, satisfecho, despreciador de
los hombres mas grandes, sin reparar en atribuirles lo que no dixeron, ó
torcerlo á sus designios, como lo hizo con San Agustin y San Gerónimo, y
se echa de ver en las contiendas que tuvo con GUILLERMO CAVE, PEDRO
BAYLE, y otros Filósofos de su tiempo. Como este Escritor fué erudito,
harto versado en la antigüedad, y no poco instruido en las cosas de los
modernos, ha dado á sus escritos unos adornos que atraen á los que se
paran en la superficie de las cosas sin sondearlas.
[Nota a: _Ratio vero solvendorum sine regulis syllogismorum, ea
simplicissima licet atque ex ratiocinationis natura petita, à nemine,
qualis hic describitur, quem equidem norim, tradita fuerat._ Cleric.
_Oper. Philos. tom. 1. praefat. edic. de Amst. de 1722._]
[Nota b: _Logic, part. 4. c. 5. t. 1. pág. 215._]
[18] Con dificultad se hallará obra de Lógica mas extensa que la de
WOLFIO. Este Escritor, siempre prolixo, ha hecho con título de Lógica un
volumen que encierra innumerables cosas, porque trata en el Discurso
Preliminar de la Filosofía y todas sus partes: despues en lo interior de
la obra, ademas de lo que puede tocar á la Lógica, trata con extension
muchísimos puntos de Metafísica, Animástica, y mixtos de estas Ciencias
con la Etica y Teología. Algunas cosas buenas hay en esta obra, que no
tanto pertenecen á la Lógica como á otras Artes; y con haberse propuesto
el designio de exponer en el Discurso Preliminar el fin que se proponia
en su obra, para eso solo ha empleado ciento y sesenta y ocho párrafos,
sin contar los escolios que van al pie de ellos. De esto se puede
inferir qué será lo demas. El método que usa es el geométrico, que no
tiene lugar en todas las partes de la Filosofía por los inconvenientes
que explicamos en esta obra, hablando del _método_. Pero como veo que
hoy se hace gala de aplicar el método geométrico á todas las cosas,
entre las quales hay muchas que no le admiten bien, no puedo escusar de
proponer aquí las palabras de Mr. ALEMBERG, cuya autoridad los
aficionados á lo moderno no dexarán de recibir con aprobacion. "Sería,
dice, el mayor de los errores el imaginar que la esencia de las
demonstraciones consista en la forma geométrica (que solo es accesoria y
como la corteza) con una lista de difiniciones, axîomas, proposiciones,
y corolarios. Esta forma es tan poco esencial á la prueba de las
verdades Matemáticas, que muchos Geómetras modernos la han abandonado
como inutil. Con todo eso, hallando algunos Filósofos este aparato como
á propósito para engañar (sin duda porque los habia engañado á ellos
mismos), le han aplicado indiferentemente á todas suertes de asuntos:
han creido que raciocinar de esta forma era ajustado; pero han mostrado
por sus errores, que en las manos de un espíritu falso, ó de mala fé,
esta exterioridad matemática no es otra cosa que un medio de engañarse
mas facilmente á sí mismo y á los otros. Se han llegado á poner figuras
de Geometría en los tratados del alma: se ha reducido á _teoremas_ el
inexplicable enigma de la accion de Dios sobre las criaturas: se ha
profanado el nombre de _demonstracion_ en un asunto donde aun los
términos de _conjetura_ y de _verosimilitud_ serían casi temerarios. Así
que no es menester mas que echar los ojos sobre proposiciones tan
orgullosamente calificadas para descubrir engaño tan grosero, para
quitar la máscara al Sofista revestido de Geómetra, y para convencerse,
que los títulos son señal tan equívoca del mérito de las obras como del
mérito de los hombres[a]". Para mayor desengaño del abuso que se hace
hoy del método geométrico, aplicándolo á las Ciencias en que no
conviene, es menester oír al mismo Wolfio, que es uno de los que le han
seguido con extremado teson en todas materias. "Por lo que pertenece á
SPINOSA (dice) la que llama Ethica suya la dispuso segun el método
recibido de los Geómetras con difiniciones, axîomas, proposiciones, y
demonstraciones; pero no se sigue de esto que haya procedido con método
filosófico, explicando suficientemente los términos de cada difinicion,
y no usando en las demonstraciones de otros principios que los que
estuviesen bastantemente probados, y guardando la forma genuina de las
demonstraciones, como era necesario para filosofar con buen método[b]".
Este lugar de Wolfio sirve á un mismo tiempo para conocer el engañoso
modo que tuvo Spinosa de propalar su _atheismo_, y para desengañarnos de
que los escritos filosóficos que llevan los aparatos de los Geómetras no
han de ser recibidos sin exâmen, puesto que la verdad no se sujeta á
estas apariencias.
[Nota a: _Elemens de Philosof. n. 5. tom. 4. p. 40. edic. de Amsterd. de
1764._]
[Nota b: _Logic. Disc. prelimin. §. 167. in schol. p. 64. edic. de
Verona de 1735._]
[19] Es preciso decir alguna cosa de la Lógica de ANTONIO GENUENSE por
andar hoy en manos de todos. Este Escritor es de varia leccion, y en
todos los asuntos que trata la introduce, no siempre con la perspicuidad
que es necesaria, porque le es comun amontonar noticias de Autores
antiguos y modernos en cada materia sin el discernimiento, que han de
menester los Lectores para tomar partido. Es tambien sumamente
apasionado por los Filósofos modernos, porque continuamente está
declamando contra la Filosofía antigua, y celebrando los Autores de la
nueva. El método geométrico, que usa en su Metafísica, está sujeto á
todas las imperfecciones que hemos notado en el párrafo antecedente, y
estamos ciertos que ninguno se instruirá bien en los fundamentos de la
Filosofía por la obra del Genuense: á los que ya estén instruidos, les
servirá de entretenimiento filosófico su letura por la variedad de
especies que lograrán con ella. Esto es aquí de paso: en otra obra
darémos con mas extension la crítica de los escritos filosóficos del
Genuense. En la Lógica le sucede lo mismo que á Wolfio, porque
difiniéndola _Arte que aumenta, forma, y rige la razon y el juicio en el
estudio de la sabiduría_[a], se vé precisado á meter en la Lógica todas
las Ciencias, pues que todas aumentan, forman, y gobiernan el juicio y
la razon. Efectivamente en su Lógica trata de todo, especialmente de la
_crítica_, y la mayor parte de los asuntos pertenecen á otras Artes, de
suerte que sin el conocimiento de ellas no sirve esta Lógica, y lo que
en ella se trae para las Ciencias no son mas que piezas sueltas para
formar hombres que hablen de todo con poca solidez y profundidad. Lo
cierto es, que lo que hay de Lógica en esta obra es muy poco; pero lo
que en monton hay de otras Ciencias es muchísimo. Es verdad que ha
mostrado no gustar mucho de Wolfio, especialmente por no haber este
juntado la Crítica con la Lógica, y por haberse atado demasiadamente á
Leibnitz[b]; pero el que coteje la Lógica del Genuense y la de Wolfio
verá, que en la abundancia de asuntos, materias, y orden de tratados,
tienen mucha semejanza y conformidad. Hablando de la Filosofía Ecléctica
dice, que es la mas principal para los Teólogos[c]. Mas conviene
advertir que el Eclecticismo es necesario en la Filosofía y demas
Ciencias humanas; pero de la Teología debe apartarse siempre, porque los
certísimos principios de la escritura y tradicion, en que ha de
fundarse, no dan lugar al Teólogo, como tal, para hacerse Ecléctico.
Hablando de la Teología Gentílica y de las fuentes de donde ha de
tomarse[d], cita entre los antiguos Padres á Clemente Alexandrino,
Eusebio, Arnobio, Lactancio, y San Agustin, advirtiendo que no siempre
hablan como Filósofos, sino alguna vez como Oradores, y que deben leerse
con esa advertencia. Al mismo tiempo alaba sumamente para esto á Vosio,
Burnet, y otros tales, sin ponerles nota ninguna; y quisiera yo que esto
se hubiera hecho al rebes, porque quien haya leido á Clemente
Alexandrino, á Lactancio, y á San Agustin sobre la Teología de los
Gentiles, conocerá que son originales de estos modernos, y que es muy
grande la ventaja que les llevan en estos asuntos. Del mismo modo me
disuena la alabanza que hace del _Espíritu de las leyes_, que dice ser
obra que excede con grandes ventajas á todos los sistemas políticos[e],
porque demas de ser muy pomposa, debiera ir acompañada de los
grandísimos defectos que hay en ella, para que los Lectores se
aprovechasen de lo bueno y evitasen lo malo. De Lactancio dice que hizo
burla de los Antípodas, y que por eso ahora los niños se rien de él[f].
A mí me parece, que si los niños se rien de Lactancio, los prudentes le
disculpan. Es digno de notarse lo que dice de los Escritores de
Metafísica, es á saber, que con trabajo se hallará un Metafísico que
haya evitado, ó el fanatismo, ó el materialismo[g]. Esta advertencia por
esta mano es muy apreciable por la aficion que este Autor tiene á los
modernos, cuyos tratados de Metafísica no se pueden leer sin esa
cautela. Tambien es digno de notarse lo que trae en estas palabras: "En
el presente siglo (dice) basta en una conclusion de Física citar á
NEWTON, para que sin otro motivo se tenga por verdadera. Así sucedió en
otro tiempo, que las inepcias de algunos sabios, de las quales DIÓGENES
LAERCIO ha llenado sus libros, se alabasen. De aquí nace tambien, que un
poco de erudicion en los nobles y en las matronas se levanta hasta el
Cielo, quando en otros fuera ignorancia.... Los libros de la otra parte
de los montes son recibidos de los nuestros á ojos cerrados, como si el
entendimiento y la razon se hubiesen ido á estár entre los Franceses y
los Ingleses, y nosotros hubiéramos quedado brutos[h]". Muy del caso
fuera que los nuestros, como lo hacen en otras cosas, creyeran en esto
al Genuense.
[Nota a: _Ars Logico-Critic. Proleg. §. 9. pag. 3. edic. de 1766._]
[Nota b: _Logic. Prolegom. §. 48. y 49. pag. 20. y lib. 2. cap. 5. §. 1.
en la nota pag. 92._]
[Nota c: _Logic. lib. 1. c. 6. §. 16. pag. 69._]
[Nota d: _Logic. lib. 2. c. 5. §. 9. pag. 95._]
[Nota e: _Logic. lib. 2. c. 1. §. 4. pag. 104._]
[Nota f: _Logic. lib. 3. c. 1. §. 7. pag. 145._]
[Nota g: _Logic. lib. 2. c. 5. §. 4. pag. 93._]
[Nota h: _Logic. lib. 2. c. 3. §. 4. pag. 86._]
[20] LUIS ANTONIO VERNEI, conocido entre los literatos con el nombre de
_Barbadinho_, ha hecho su Lógica en seis libros, en la qual sigue las
pisadas del Genuense, con quien tenia comunicacion[a], de manera que en
el método, asuntos, materias, y modo de tratarlas, son muy semejantes,
bien que con la diferencia que el Genuense muestra estár mas instruido
en la antigüedad, que Vernei. Nada nuevo hay en esta Lógica voluminosa;
y aunque en ella se tratan materias de todas las Artes, siendo así que
es poquísimo lo que hay de verdadera Lógica[b], no hubo otro trabajo que
el de copiar á otros modernos que han hecho lo mismo. La erudicion es
mucha, pero acinada, y con señas de no haberse sacado de los originales,
por donde es tumultuaria, desordenada, y de ningun modo á propósito para
instruir con fundamento á los Lectores; pero sí acomodada para llenarles
la cabeza de varias especies, y hacer que parezcan sabios sin serlo.
Sobre todo es intolerable el desprecio que hace de los antiguos, y la
ciega deferencia á los modernos. En la Dedicatoria al Rey de Portugal
dice: _Que los modernos á lo menos son iguales, alguna vez superiores á
los antiguos, porque ¿quién hay entre estos que en las Ciencias mas
sérias nos haya dexado otra cosa que principios rudos y desordenados?_
Pasa despues á hacer comparaciones entre la Lógica de Aristóteles y la
de Gasendo, del _Arte de pensar_, Du-Hamel, Regis, y otros semejantes
modernos, hallando sumos defectos en aquel, y grandes perfecciones en
estos, y concluye: "Aunque todos se quejen he de decir que solo el
librito de la Lógica de Heineccio, ó de Wolfio, si se atiende al orden,
perspicuidad y utilidad de las cosas, excede en grande manera las
Bibliotecas de Aristóteles, Teofrasto, y Chrisippo". Si Vernei probase
lo que afirma, hiciéramos aprecio de esta y otras muchas cosas
semejantes, que en tono de magisterio dexa sentadas; pero como el decir
y no probar es voluntariedad, dexamos esas expresiones para que las
estimen y las sigan los que se precian de discípulos suyos, apreciando
mas su Lógica que las máxîmas Bibliotecas de los Escolásticos. Despues
que Vernei en la prefacion de la edicion primera de su Lógica[c] ha
manifestado los defectos que hay en las Lógicas que salen en el presente
siglo y en las del pasado, sienta como máxîma aprobada por el
consentimiento de hombres doctísimos, _que los principales documentos de
la Lógica conviene introducirlos en los entendimientos tiernos, no por
los Maestros en las Escuelas, sino por las amas en la cuna_[d]. Parécese
á este consejo la advertencia que nos dá sobre Erasmo, Huecio,
Scaligero, Vosio, Salmasio, Grocio y otros Escritores semejantes, los
quales coloca en la clase de _pedantes_[e]. Dexo los desprecios de
Aristóteles, continuados y repetidos en esta obra, porque estoy en la
inteligencia, que con la aversion que tiene Vernei á la antigüedad, no
le ha leido, y se echa de ver en la poca exâctitud con que refiere sus
opiniones. Quando trata del uso que se ha de hacer de la Lógica, despues
de haber encargado el exercicio en el _Arte de pensar_, en Purchot,
Rohault, Mallebranche, amonestando que no se gaste el tiempo en los
escritos de los Escolásticos, porque de estos se puede leer uno, ú otro
quando no hay otra cosa que hacer, para sacar la utilidad de notar sus
errores mas claros, dice, que se lea la Historia, especialmente lo que
Clérico en su _Arte Crítica_ ha dicho de Quinto Curcio, ó algunos
Historiadores Portugueses, como Osorio, Maffei, Faria, ó Rodriguez
Costa; y no contento con esto, para mayor exercicio en la Lógica,
aconseja, que se lean las Oraciones de Ciceron, Perpiñan, Paleario, y
otros semejantes, prometiendo que el que lo hiciere así ha de superar á
los demas en muchos grados[f]. Fuera largo notar otras particularidades
de esta obra, y acaso saldríamos de nuestro instituto; lo que no puedo
omitir es, que merece alabanza en advertir á los jóvenes "que muchos de
los Autores que propone, como que han ilustrado la Lógica, son hereges,
y que no los han de leer, sino segun lo que prescriben las leyes, y
entonces con cautela: que no nos hace falta su letura, _porque quanto
bueno hay en ellos lo han puesto los Católicos en sus escritos_[g]".
Tambien es digno de notarse, que este Escritor no gustaba del estilo
matemático aplicado á otras Artes, y por este motivo reprehende á
Wolfio, sentando que su lenguage es inutil para instruir á los
jóvenes[h]. Culpa tambien á Leibnitz, porque sentaba que la Filosofía no
podia tener las luces que necesita sin los principios de la Matemática,
suponiendo que esto nacia de la preocupacion y demasiado amor á esta
Ciencia[i], por donde asegura que Gravesande, Keil, Wolfio y otros
tales, que siguen el riguroso método geométrico, no son á propósito para
los principiantes[j].
[Nota a: _De re Lógica, lib. 1. c. 7. pag. 33._]
[Nota b: _Nostra haec Logica quamvis morosis censoribus copiosa
videatur, si rerum ordinem & praecepta consideramus, brevis sit ... si
praecepta ab exemplis separentur, facilè apparebit, quàm paucis
praeceptis contineantur innumerae res gravissimae quae hic traduntur,
pag. 24._]
[Nota c: _P. 20. edic. de Valencia de 1768._]
[Nota d: _Verè ac summo doctissimorum hominum consensu hoc dico:
praecipua Logices decreta non à praeceptoribus in schola, sed à
nutricibus in cunabulis teneris mentibus instillari oportere, p. 21._]
[Nota e: _De re Logica, lib. 6. cap. 1. §. IX. in nota, pag. 292._]
[Nota f: _De re Logica, lib. 6. c. 5. p. 335._]
[Nota g: _De re Logica, lib. 1. capit. 7. pag. 33._]
[Nota h: _Lib. 1. cap. 7. pag. 31._]
[Nota i: _Logic. lib. 1. pág. 32_.]
[Nota j: _De re Logica, lib. 6. c. 5. p. 335_.]
[21] Resta ahora informar á los lectores brevemente de lo que hemos
hecho en esta Obrita. Se imprimió la primera vez mi Lógica año 1747; y
no habiendo cesado yo en los 23 años que han pasado hasta ahora de
estudiar, y meditar, segun lo han permitido mi salud y mis ocupaciones:
habiendo puesto mi principal estudio en los originales, sin los quales
entiendo que ninguno llega á saber nada con fundamento, con las noticias
que de nuevo he adquirido, me ha parecido preciso para hacer la segunda
impresion de esta Lógica el enmendarla y añadirla, quitándole todo lo
que pudiese ser sistemático, y dando cuenta de lo que cada dia se anda
escribiendo en tantas Lógicas como se publican. Considerando al mismo
tiempo que la única y verdadera Lógica es la de Aristóteles, he
procurado hacer el _principal_ fondo de la mia _Aristotélico_, siguiendo
la doctrina que este gran Filósofo propuso en los libros Lógicos que
antes hemos manifestado. Siguiendo tambien su exemplo me he valido de
algunas cosas de la _Metafísica_, de la _Animástica_, y de otras partes
de la Filosofía; pero con la moderacion de no traer mas que lo preciso
para la Lógica. Estoy en la firme persuasion, que es muy poco lo que en
la substancia han adelantado los modernos sobre los antiguos en la
Lógica. Lo mas que han hecho es aclarar algunos puntos, y darles mayor
luz y hermosura; y como mi máxîma constante en los estudios es, que se
ha de estudiar la antigüedad en sí misma, y que de los modernos se ha de
tomar lo que hubiesen adelantado de nuevo quando lo hayan hecho; y
quando no, lo que sirve á poner mas en claro é ilustrar lo que enseñaron
los antiguos, eso mismo es lo que he procurado hacer en esta Lógica,
enderezándolo todo á la gloria de Dios, y bien de las gentes.
_Nisi utile est quod facimus, stulta est gloria_.
Phaedr. Fabul. lib. 3. Fab. XVII. vers. 12.
LIBRO PRIMERO.
CAPITULO I.
_DE LAS OPERACIONES DEL ALMA en general._
[1] El hombre se compone de dos partes esenciales, es á saber, Cuerpo, y
Alma. El Cuerpo es substancia material y sensible, y organizada de modo
que cada una de sus partes contiene un artificio maravilloso, y todas
juntas conspiran á producir las acciones especiales que le pertenecen.
El Alma es substancia espiritual, inmortal, indivisible, criada por
Dios, que la introduce en el Cuerpo quando ya este se halla con las
disposiciones, y organizacion necesaria para recibirla. Mas es de
admirar, que siendo de naturaleza tan diferente el Cuerpo, y el Alma, se
unen entre sí tan estrechamente mientras dura la vida, que el uno no
puede obrar sin dependencia del otro, de suerte, que las cosas que tocan
al cuerpo las percibe el alma, y esta comunica especiales movimientos al
cuerpo.
[2] Y aunque sea verdad, que no podemos comprehender claramente el modo
con que una substancia espiritual se une con otra material, ni de qué
manera recíprocamente concurren á producir las operaciones; no obstante
si atendemos con cuidado lo que pasa dentro de nosotros, quando
pensamos, ó queremos alguna cosa, y reflexíonamos en lo que entonces nos
sucede, descubrirémos con bastante certidumbre la union de estas dos
substancias, y el origen de sus principales operaciones.
[3] Las acciones que el hombre exercita, ó son materiales y corporeas, ó
espirituales. El Alma es á la verdad la causa principal de todas; pero
se diferencian entre sí, porque las primeras se executan por disposicion
del cuerpo, y las segundas _especialmente_ existen en el Alma. El
movimiento del brazo, lengua, y piernas: el del corazon, nervios, y
todos los murecillos del cuerpo, proceden del Alma, y no obstante con
razon se llaman corporeos, porque todos se exercitan con el cuerpo. Pero
el imaginar, discurrir, juzgar, y por decirlo de una vez _pensar_, y
_querer_, son acciones espirituales propias del Alma. Estos son
principios ciertos tomados de la Física y Animástica, y nos valemos de
ellos como presupuestos bien seguros para averiguar lo que pertenece á
la Lógica.
CAPITULO II.
_De las operaciones mentales del Alma._