Pero la ventana de Berta con sus flores i sus versos eran el teatro de
un amor, i el patíbulo de otro. ¡I qué importa! Manfredo jamás
consentirá en el enlace de su hija con otro que no sea Arturo. ¿Qué
importa? ¿No importará cuando Berta a su vez ya tiene entregado su
corazon al desconocido amante i no tendrá ni voluntad ni fuerzas para
desligarse de él? ¿cuando vive adorando los recuerdos de ese hombre i
los mira a toda hora como los carisísimos pedazos de su corazon?
Alumbraba la luz de un nuevo dia, i con él la luz de una nueva esperanza
para el poeta, de una nueva ilusion para Berta. Como tenia ya de
costumbre, aproximose al alba a su ventana querida i la encontró
adornada otra vez con un nuevo homenaje de cariño.
Un precioso ramillete de flores de café contenia dentro de sí estos
versos mas preciosos aun.
Prendado estoi de una hermosa
Por quien la vida daré
Si me acoje cariñosa;
Por que es cándida i hermosa
_Como la flor del café_.
Son sus ojos refuljentes,
Grana en sus labios se vé
I son sus menudos dientes
Blancos, parejos, lucientes,
_Como la flor del café_.
Una sola vez la hablé
I la dije: ¿Me amas Berta?
I mas cantares te haré,
Que perlas la aurora vierta
_Sobre la flor del café_.
Ser fino i constante juro,
De cumplirlo estoi seguro,
Hasta morir te amaré;
Porque mi pecho es tan puro
_Como la flor del café_.
Ella contestó al momento:
--«De un poeta el juramento
Nunca en la vida creeré,
Porque se vá con el viento,
_Como la flor del café_.»
«Cuando sus almas fogosas
Ofrecen eterna fé,
Nos llaman ninfas i diosas,
Mas fragantes que las rosas
_I las flores del café_.»
«Mas cuando ya han conseguido
Cual céfiro que embebido,
En el valle del Tempé,
Plega sus alas dormido
_Sobre la flor del café_».
«Entonces abandonada
En soledad desgraciada
Dejan la que amante fué,
Como en el polvo agostada
_Yace la flor del café_».
Yo repuse: «Tanta queja
Suspende, Berta, porqué
Tambien la mujer se deja
Picar de cualquier abeja
_Como la flor del café_».
«Quiéreme paloma mia,
I hasta el postrimero dia
No dudes que fiel seré;
Tu serás mi poesia
_I yo tu flor del café_».
"A tu vista cantaré,
I lucirá el arrebol
Que a mis dulces trovas dé
Como a los rayos del sol
_Brilla la flor del café_".
Suspiró con emocion,
Miróme, calló i se fué;
I desde tal ocacion
Siempre sobre el corazon
_Traigo la flor del café_.