MARÍA. Por Dios, no sea tan pesimista. 75

DON RAFAEL. Ea... a nuestro asunto. Señor don

León, declare usted. (_María se retira a una distancia en

que puede escuchar._)

LEÓN. Declaro...

DON RAFAEL. ¿Cómo tuvo principio ese... esa 80

inclinación...?

LEÓN. Una noche, dos meses ha, fui llamado por

María...

DON RAFAEL. Eso ya lo sé... cuando le pidió a usted

un socorro para su familia, y usted no pudo dárselo. 85

(_Riendo._) ¡Graciosísimo! Ya me lo ha contado ella.

LEÓN. Aquella noche fue...

DON RAFAEL. Cuando le vendió el vestido a esa fantasiosa...

¡Buen golpe, de maestro!... Adelante.

LEÓN. Desde aquel punto y ocasión, señor Cura, se 90

encendió en mí un fuego de amor tan vivo...

DON RAFAEL. ¡Mucho, mucho!

LEÓN. María emprendió para el sostenimiento de su

familia una serie de trabajos que hacen de ella una grande

heroína. 95

DON RAFAEL. ¡Mucho! ¡Si no ha nacido otra que

se le iguale! (_Risueño, con ingenua admiración._)

LEÓN. Yo la ayudaba en sus empresas mercantiles.

DON RAFAEL. También lo sé... Adelante.

LEÓN. Como la ayudó usted dándole el dinerito del 100

Cielo...

DON RAFAEL. Le habría dado el de la tierra si lo

hubiera tenido. Le di el del Cielo porque no tenía otro...

Bueno: con que la amó usted...

LEÓN. La amé por su abnegación, por su piedad filial, 105

por la valentía que desplegaba en aquella lucha... la

amé también por su belleza... todo hay que decirlo...

DON RAFAEL. Naturalmente... Si fuera un coco de

fea, todo eso de la abnegación y de la valentía habría

sido música... 110

LEÓN. La amé por su talento incomparable, por esa

dignidad, unida a la gracia...

DON RAFAEL. (_Moderando el entusiasmo descriptivo

de León._) Bueno, bueno. Bien a la vista está su

mérito... 115

LEÓN. Yo bien sé que no la merezco: ella es grande;

yo, aunque también de padres ilustres, soy un infeliz

hombre, atado a un bajo comercio. A la presente condición

humilde he venido por mis errores de otros días,

de días muy lejanos, don Rafael. (_Con viveza y calor._) 120

Aberraciones de las que ya estoy corregido, radicalmente

corregido, bien lo sabe usted. Abierta está mi alma a

los ojos de Dios. Los de usted también han entrado en

ella...

MARÍA. (_Sin acercarse._) Créalo, don Rafael, si cree 125

en mí.

DON RAFAEL. Creo... Su enmienda y reforma no

son nuevas para mí.

LEÓN. María conoce mi amor. Yo adivino el suyo.

Si ella y Dios me deparan la dicha inefable de llamarla 130

mi esposa, creeré que esto no es la Tierra, sino el Cielo.

DON RAFAEL. Tierra es, y bien dura y triste... valle

de lágrimas. (_Suspirando._) Bien. Ya puede usted

acercarse, María, y decirme... (_María se acerca, los

ojos bajos._) aunque casi no es preciso... 135

MARÍA. (_Con modestia._) Le quiero por su inteligencia,

por sus desgracias, por el inmenso esfuerzo moral

que significa su regeneración, consumada por él mismo,

solo con su conciencia. Por esto, y por gratitud, le quiero,

y decidida estoy... a... (_Vergonzosa, enmudece._) 140

DON RAFAEL. Acabe, hija... Ya, para lo que falta...

LEÓN. ¡Oh, júbilo inmenso! (_Con vivo entusiasmo,

abrazando a don Rafael._) Déjeme usted que le abrace...

DON RAFAEL. Apriete, apriete. Ya puede estar

orgulloso. (_Con pesimismo._) Pero... 145

MARÍA. ¿Pero qué...? (_Vivamente, atacándole por

un lado._) Usted no nos abandona; usted hace suya

nuestra causa.

LEÓN. (_Atacándole por el otro lado._) Usted sabe dar a

Dios lo divino, lo humano a los hombres. 150

DON RAFAEL. (_Apartándoles._) Sí, sí: sé todo eso...

pero sé también que contra ese afecto... todo lo santo y

noble que se quiera... se alza un poder tiránico,

incontrastable.

Mariucha · 第 156 / 254 题