DON PEDRO. Vamos, ven, y confundamos nuestro
gozo con la alegría popular.
FILOMENA. Alegre está todo: el Cielo, la villa, el
pueblo.
MARÍA. (_Rehaciéndose, con potente esfuerzo, hace rápida 915
transición de la tristeza al contento: su pecho se ensancha,
sus ojos resplandecen._) Y yo, también. (_Con
efusión de su alma cogiendo el brazo de don Rafael._) Yo
también soy pueblo... porque soy pobre.
DON PEDRO. (_Un poco sorprendido de la frase._) ¿Qué, 920
qué?
MARÍA. Llevadme a la fiesta, al campo, al sol... al
sol, que es la pompa de los humildes.