MARÍA. Bien poca cosa: no separarse de mí, ir siempre
a mi lado. (_Permanece meditabunda y llorosa._)
DON RAFAEL. ¿Y no es más que eso? Iré con usted,
a donde quiera.
DON PEDRO. (_Que se aparta de la reja, con los demás, 905
visto ya el paso de la multitud alegre._) Mariucha, ¿pero
no has visto...? (_La observa llorosa._) Hija mía, ¿lloras?
MARÍA. (_Secándose las lágrimas._) No, no, papaíto,
es que...