DON RAFAEL. Lo diré yo. Es que no pueden habituarse...
cuestión de sangre, de nacimiento... no se
acomodan a estos menesteres mercantiles.
MARÍA. Bah, bah. (_Acariciándoles._) Por Dios, queridos
papás, reflexionad en lo que consumimos; y si 485
habéis pensado mejor arbitrio para vivir decorosamente,
decídmelo... Pero ahora no. (_Impaciente._) Estoy de
prisa.
FILOMENA. ¿Tienes que salir?