LEÓN. Antes de veinte días pude comprar un carro.
MARÍA. (_Gozosa._) Ya veo, ya veo... Se le revelaba
a usted un mundo.
LEÓN. Me sentía poseedor de cualidades nuevas, de
ideas nuevas, de nuevas aptitudes... Buscaba en mí, 255
por curiosidad, al hombre antiguo, y no lo encontraba.
Aquí de la expresión de usted, que me llega al alma:
«No es aquél, Cesáreo; es otro.»
MARÍA. Su historia, señor mío, me conmueve, me
anonada. La veo no menos maravillosa que las vidas de 260
santos y que las empresas de los conquistadores más
atrevidos. Lo demás...
LEÓN. Lo demás apenas necesita explicaciones: honradez
intachable; trabajo continuo noche y día; diligencia,
prontitud, buena fe; cumplimiento exacto, 265
infalible, de todo compromiso comercial... conciencia
tranquila, robustez, salud...
MARÍA. (_Suspira hondamente._) ¡Cuántos bienes después
de tanta adversidad!
LEÓN. Y ahora, señorita, desenmascarado absolutamente 270
el vecino negro, dígame usted en qué puedo
servirla.
MARÍA. (_Aparte._) Después de oírle, siento más vergüenza
que antes. (_Alto._) No soy digna de acercarme
a usted con la pretensión de... No, no puedo decirlo... 275
Usted ha turbado mis ideas... Yo le creía un hombre
inferior... y ahora es usted tan grande que casi no me
atrevo a mirarle. (_Inquieta, recorre la escena._) ¡Oh!
no, imposible. Debo retirarme. (_Llamando en voz baja._)
Cirila. (_Acude ésta a su lado._) ¡No me atrevo; siento 280
una vergüenza...!
CIRILA. En casa no duermen. Tu papá se pasea de
sala en sala. Debemos irnos.
MARÍA. (_Dudando._) No, no: aguarda... ¡Dios mío,
qué ansiedad! 285
LEÓN. Estamos solos, señorita. Puede explicarme...
MARÍA. No, no, León: me falta valor. Soy una pobre
señorita mal educada, incapaz de resolver cosa alguna...
Lo que yo pretendía, lo que me impulsó a llamarle, es
algo que a sus ojos me rebajaría, y yo no quiero rebajarme 290
a los ojos de usted, de quien ha sabido ser creador
de sí mismo. Hágase usted cuenta de que no le llamé,
de que no nos hemos visto, y retírese... Le suplico que
se retire.
LEÓN. (_Con calma, que encubre una calculada expectación 295
y deseos de penetrar en las ideas de María._) Bien,
señorita, en ese caso... (_Con gran lentitud._) Si es deseo
de usted que me retire... poniéndome siempre a sus
órdenes... (_Se va retirando muy despacio, parándose y
volviendo la cabeza._) me retiraré. 300
MARÍA. (_Con súbito arranque._) León. (_Aparte a
Cirila._) Sí, sí: lo diré... es preciso. Me volvería loca
si no lo dijese. Ello es ridículo, humillante; ¿pero qué
importa? (_Alto._) Usted comprenderá que no es por
mí... que obligada me veo por... Hay duras necesidades... 305
que abruman...
CIRILA. (_Aparte a María._) Ángel, dilo pronto, en
dos palabras, para que acabe tu agonía.
MARÍA. (_Con gran esfuerzo._) Mi padre, mi familia...
LEÓN. Yo haré menos violenta esa manifestación, 310
anticipándome...
MARÍA. Sí... hable usted por mí...
LEÓN. El Marqués se halla en situación precaria...
Lo sé: he visto alguna carta dirigida por el señor Marqués
a personas de la villa... 315
MARÍA. ¡Oh, qué vergüenza! (_Premiosa, trémula._)
Mi padre me ordenó que escribiese a usted una de esas
cartas... la escribí... Luego me pareció, viéndole a
usted tan humilde, que de palabra... sería mejor...
Perdone usted mi atrevimiento. Mi padre es bueno; 320
sólo que el pobrecito sueña con engrandecimientos y
regeneraciones que no vienen, que no vendrán... Es
bueno, y mi madre una excelente señora, y mis hermanitos...
(_Sollozando_) son muy buenos también... están...
en el colegio... Tenga compasión de nosotros... En mi 325
casa se ha llegado a una situación tan... no sé cómo
decirlo... tal vez usted no lo crea. (_Más ahogado el
sollozo._) Yo procuro ocultar a mi padre la terrible verdad
de nuestra miseria. Yo sola la sé, yo y Cirila, que
más que mi criada, es mi amiga. Los demás viven en 330
un mundo de ilusiones, de mentiras... Mi hermano los
mantiene en el engaño... Nos hundimos; rodamos al
precipicio, a la abyección... Esto lo veo yo... lo veo...
pero no puedo remediarlo, no sé remediarlo... no sé,
no sé... (_Rompe en llanto. Cirila llora también en 335
silencio._)
LEÓN. Es en usted mérito grande ver la situación
en su realidad terrible, mirarla cara a cara...
MARÍA. (_Más serena._) Sí, señor... la miro... cara
a cara. 340
LEÓN. Heroína es usted, y está llamada a entrar en
batalla con las mayores desdichas... Pero usted tiene
un corazón grande, un corazón valiente, ¿verdad?
MARÍA. Quiero tenerlo.