Como este es un trabajo de _Compilación_, no hemos creido conveniente
copiar lo ya _compilado_ por el profesor don Juan Macho Moreno en su
interesante obra, que varias veces hemos citado. En dicho libro están
reunidos cuidadosamente los Decretos Orgánicos, á que hemos hecho
referencia, los Reales Decretos sobre Escuelas Normales y Derechos
Pasivos, y un sin número de Circulares y órdenes sobre la primera
enseñanza en la isla de Puerto Rico.
Hemos preferido en nuestra labor de compilador escudriñar en los
Archivos del Obispado, de la Sociedad Económica y del Ateneo
Puertorriqueño en busca de nuevos datos; y el lector quedará complacido,
como lo estamos nosotros, de los nuevos hallazgos. Los esfuerzos
realizados por la Instrucción en Puerto Rico no han sido efímeros; y los
resultados adquiridos han sido bien patentes. Más de diez años van
pasados del cambio de nacionalidad. Nuevos métodos de enseñanza se han
inplantado en la Isla. Y, sin embargo, es un deber de buen cronista
consignarlo; ni los jóvenes, que salen de las actuales escuelas saben
más que los niños que salían de las anteriores aulas escolares; ni la
enseñanza secundaria es superior á los antiguos Bachilleratos de los
Padres Jesuitas y del Instituto Civil de Segunda Enseñanza; ni las
escuelas bi-sexuales, establecidas, garantizan la moral como las
antiguas uni-sexuales; y tampoco los edificios públicos construidos en
la Capital para destinarlos á la Instrucción pública son superiores á
los anteriormente edificados.
El Seminario Conciliar, el Asilo de Beneficencia, la Casa de San
Ildefonso, el Instituto y los dos Colegios de Santurce son edificios de
sólida construcción, de manpostería y ladrillo, ceñidos á un orden
arquitectónico, y como libros de piedras harán patente los esfuerzos
llevados á cabo por el régimen gubernamental anterior en pro de la
enseñanza.
Se han construido Casas-Escuelas en muchas poblaciones de la Isla. Pero
la idea no es nueva. Ya el Gobernador Ruiz Dana, en 1888, recomendaba su
construcción á los Ayuntamientos, aconsejándoles consignaran en sus
presupuestos cantidad apropiada.[70] Y en diez años de nuevo gobierno
algo había que hacer, que no íbamos á permanecer inactivos.
Tenemos fundada la Universidad de Puerto Rico; pero sin funcionar en
facultad mayor. Tiene una Escuela de Agricultura anexa; pero sus
discípulos no adquieren mayores conocimientos que los que salían de la
Escuela de Agricultura de la Sociedad Económica y del Instituto Civil.
Hay que trabajar porque esta sea una obra completa.
Hemos adquirido la ventaja, que los jóvenes que estudien Jurisprudencia
no tengan que ir á la Universidad de la Habana á adquirir el título de
Abogado. La primera Legislatura pasó una ley favorable al estudio del
Derecho en el país. Además, los jóvenes que poseen el idioma inglés,
mediante correspondencia con la _Internacional School_ de los Estados
Unidos, pueden estudiar aquí y adquirir un título profesional.