Y entramos en el año de 1880, que tuvo lugar una verdadera
reorganización de las escuelas de Puerto Rico bajo la sabia dirección
del Gobernador don Eulogio Despujol. El 20 de enero de 1880 publicó un
_Decreto_, creando dos Inspecciones de primera enseñanza, una para la
región Norte de la Isla y otra para la del Sur, con el sueldo anual de
1600 pesos cada una, 100 pesos para gastos de escritorio y 500 pesos por
las dietas de 200 dias que habían de emplear en sus visitas, á razón de
2 pesos 50 centavos cada día. Los Inspectores de escuelas, así creados y
no gratuitos, tenían una vigilancia inteligente y continua, dando
uniformidad á la enseñanza y poniendo de manifiesto lo defectuoso para
poder corregirlo oportunamente. Los cargos se proveyeron por concurso; y
fueron designados don José Ramón Babadilla y Rivas, maestro de la
Escuela Superior de Mayagüez, para desempeñar la inspección de la parte
Norte; y don Alejandro Infiesta y García para el distrito Sur.
Al mismo tiempo el Gobernador Despujol disponía que 5 mil pesos, del
presupuesto del Estado, se invertieran en efectos para escuelas
primarias y se repartiese entre todas las de la Isla, enviando cada
Municipio un Comisionado especial á recoger los de sus escuelas.[59]
La Circular de 12 de junio del mismo año revela los esfuerzos que hacía
el Gobernador por levantar las escuelas y elevar la enseñanza primaria
de la Isla. Entre otras cosas, dice lo siguiente, refiriéndose á la
utilidad de la creación de dos Inspectores.
“Al observar como resultados más tangibles de comparación, que en el
período de año y medio transcurrido entre uno y otra estadística (la de
1878 y la 1880) y sin haberse dictado alguna nueva disposición de
carácter general, se habían creado 122 escuelas más. Que por la sola
fuerza de la persuasión se habían decidido casi todos los Ayuntamientos
de la Isla á hacer desaparecer de sus presupuestos el indecoroso sueldo
de 15 pesos mensuales, anteriormente asignado á los profesores rurales.
Y, sobre todo, que el número total de niños de ambos sexos concurrentes
á las escuelas se había elevado de 12,144 á 16,759, arrojando un aumento
de 4,615, grande fué ¿á que negarlo? la satisfacción de pronto
experimentada por este Gobierno General, viendo así recompensados diez y
ocho meses de constante predicación en pro de la enseñanza; que tal
nombre merece la no interrumpida serie de exitaciones y consejos, ora
dirigidos por escrito á las Juntas locales, ora expuestos ante ellas de
palabra, ó en el seno de las corporaciones municipales, después de una
inspección detenida y personalmente girada á todas las escuelas, en cada
una de mis visitas á los pueblos.”
En 1º de julio de 1881 pudo hacerse la siguiente _Estadística_:
Años.│Escuelas.│ Alumnos. │ Gastos. │Gaceta Oficial.
─────┼────┬────┼──────┬────┼───────┬──────┼───────────────
— │ V^s│ H^s│ V^s│ H^s│ P^l│ M^l│——
1864 │ 74│ 48│ 2396│1092│ 35.542│ 1535│N^o 131 de
│ │ │ │ │ │ │ 1867
1867 │ 240│ 56│ 7543│1929│ 90834│ 5050│N^o 131 „ „
1869 │ 246│ 67│ 6192│1937│ 88.133│ 5600│N^o 24 al 70
1878 │ 238│ 91│ 7523│3474│103.078│26.378│N^o 138
1880 │ 328│ 104│10.736│4482│142.454│48.704│N^o 71
1881 │ 372│ 112│18.025│6095│186.334│70.621│N^o „
1884 │ 384│ 117│18.035│6095│191.424│71.245│N^o „
─────┴────┴────┴──────┴────┴───────┴──────┴───────────────
El _Decreto Orgánico_ para la reorganización de las escuelas de
instrucción primaria de Puerto Rico fué suscrito por el Gobernador
Despujol el 1º de septiembre de 1880 y fué aprobado por Real Orden de 1º
de Febrero de 1881.
En el _Preámbulo_ de este documento cae en un error craso el Gobernador,
por la mala información histórica que le suministró el señor Bobadilla y
por culpa de algún otro informador de la Junta de Instrucción pública.
Manifiesta el escritor, que “el primer paso para unificar la enseñanza
se dió en 1820.” El lector, que se fije, en lo que hemos copiado más
arriba del _Directorio General_ del Gobernador don Miguel de Muesas, en
1770, verá que ya los primeros pasos estaban dados para regular la
asistencia de los niños á las escuelas y hasta se hacía obligatoria con
respecto á uno de los hijos.
Indica también el _Preámbulo_, que el Decreto Orgánico de Messina de
1865 vino á dar atinadísimo criterio á las necesidades de la instrucción
en la Isla. Esto también lo consideramos erroneo. Para esa fecha
teníamos ya magníficas escuela elementales y superiores, liceos é
instrucción secundaria, que no desmerecían un ápice de las que le
siguieron hasta la fecha actual. Los colegios de Aguayo, Roig, Rosich,
Marín, Massanet, Monclova y Cuevas dieron alumnos muy sobresalientes. El
Seminario-Colegio de los Padres Jesuitas estaba, para la citada fecha,
dando bachilleres en Artes, que hacían raya en las universidades de
Europa. Es preciso dar á cada cual lo que legitimamente le pertenece. El
Gobernador Despujol hizo grandes esfuerzos en la reorganización de
nuestra enseñanza; pero al autor del _Preámbulo_ se le quedaron muchas
cosas en el tintero al pretender empequeñecer los esfuerzos hechos
anteriormente por la instrución en Puerto Rico, no sólo por particulares
sino por Gobernadores.
A la vista tenemos el programa del Liceo de Mayagüez, de 1845, y
anotamos los ramos de enseñanza que se daban en aquel centro:[60].
_Instrucción primaria._—Religión, Urbanidad, Lectura, Caligrafía
española, inglesa, gótica y redonda, Gramática castellana razonada y
Aritmética teórica y práctica.
_Instrucción secundaria._—Teneduría de libros en partida doble. Lengua
latina. Idiomas francés é inglés. Elocuencia, Poesía y Humanidades
castellanas. Geografía terrestre y astronómica. Historia sagrada,
romana, griega y española. Mitología, Cronología y Biografía. Dibujo,
Pintura á la aguada. Idem de tinta de China. Idem al óleo. Idem en
miniatura al temple y al fresco. Paisajes y adornos. Música vocal y los
instrumentos piano, guitarra, violín y flauta. Geometría y
Trigonometría. Navegación y Filosofía.[61]
Escribimos con documentos, no muy conocidos, á la vista. Léase el
discurso leido por el Director de la Sociedad Económica, don Francisco
Vassallo, el 27 de enero de 1847 al premiar á los alumnos sobresalientes
de aquel Centro y á los del Seminario Conciliar, y se verán los
adelantos que había ya en instrucción pública para esa época.[61]
El Gobernador don Fernando de Norzagaray influyó para que la Junta de
Comercio y Fomento de San Juan hiciera esfuerzos en pro de la
instrucción en Puerto Rico; y en tal virtud dicho Centro el 18 de
noviembre de 1854 fundó la Escuela de Comercio, Agricultura y Náutica.
Había las siguientes cátedras, regentadas por los siguientes profesores:
_Agricultura._—Don José Julián de Acosta.
_Comercio._—Don Claudio Grandy.
_Náutica._—1^{er}. año, Don Román Baldorioty de Castro.
_Náutica._—2º año, Don Claudio Grandy.
Y junto al Presidio, en los terrenos anexos, se creó el _Jardín
Botánico_, á cargo del licenciado don Tomás Babel, farmacéutico.
A ésto hay que añadir las cátedras de Matemáticas, Geografía, Dibujo é
Idiomas de la Económica, que venían funcionando bien desde años
anteriores al 54.
Así se explica, que la Junta de Comercio y Fomento informara al
Gobernador en los siguientes términos:
“Hoy mismo tiene la Junta motivos para darse el parabién por lo que ha
hecho en el fomento de la enseñanza, á causa de los jóvenes, que se han
formado en sus cátedras, puesto que tanto los que han concurrido en
clase de matriculados, como los oyentes se hallan colocados en los
Departamentos del Estado ó en establecimientos particulares ganando
honrradamente las subsistencia de sus familias.[62]
Casi todos los Agrimensores que habían en la Isla de los años de 1860 á
1890 han salido de esta Escuela; y muchos de estos jóvenes ocuparon
plazas de Ayudantes de los Ingenieros de Caminos y otros se hicieron
Arquitectos.
La primera verdadera utilidad que prestó al país el Plan de Estudios del
Sr. Despujol fué la uiformidad dada para la creación _en debida forma_
de una Inspección de Escuelas. Después, la supresión de los maestros
_interinos_ y la provisión de las escuelas _por oposición_. Y para
mejorar el material de enseñanza, invirtió cada año 5 mil pesos para el
fomento de la instrucción en enseres y efectos, á repartir en todas las
escuelas de la Isla. Dedicó mil pesos para ayudar la Escuela de Adultos
de la Capital y 500 pesos para la de Ponce. Y se dispuso á fundar la
_Escuela Normal_.
Junto con el aplauso que tributamos al Gobernador, vayan otros sentidos
para los dignos puertorriqueños don José R. Bobadilla y don Federico
Asenjo, que tanto ayudaron respectivamente en esta obra al entusiasta
gobernante, en la redacción y planteamiento del _Decreto Orgánico_, de
1880.