El 24 de abril de 1880 acordó la Diputación provincial fundar un Colegio
de Niñas, bajo la dirección de las Madres del Sagrado Corazón de Jesús.
Y se dispuso:
1º—Ceder provisionalmente á dicha Congregación la mitad del edificio,
que ocupa la Diputación; pudiendo disponer la Comunidad de la planta
alta y baja de dicho local, que fué ocupado hasta hace poco por los
Padres de la Compañía de Jesús, en cuyo lugar estaba establecido el
Instituto-Colegio por ellos dirigido.
2º—Que dicho edificio sea adoptado á las necesidades del Colegio,
introduciendo en él las modificaciones que indique dicha señora
Superiora.
3º—Dotar al establecimiento del material necesario, según indicación de
aquella señora.
4º—Fijar el tiempo de duración de los cursos desde el 1º de octubre al
31 de julio de cada año, ó sean diez meses.
5º—Determinar que la pensión que se abonará por el curso serán de 200
pesos por cada niña; y que éstas recibirán la instrucción primaria y
secundaria, y además los idiomas francés é inglés, según el plan de
estudios establecido por la Congregación del Sagrado Corazón de Jesús y
conforme á su institución; plan que deberá conocer la Diputación, así
como las demás noticias que desee obtener y que no se opongan á los
estatutos de la Congregación.
6º—Que la Diputación provincial cubrirá el _déficit_ de la cuota mensual
de gastos, que le presentará la señora Superiora de dicha Congregación,
incluyendo entre estos los del material para el culto y los de sueldos
del Capellán; _déficit_, que será abonado hasta que se complete el
número máximo de 40 alumnos. Bien entendido, que en cualquiera época en
que el número de éstas no sea el antes indicado, continuará la
Diputación satisfaciendo el _déficit_ que resulte, cesando dicha
obligación cuando se complete el número de 40 alumnas, según queda antes
expresado.
7º—Que siendo el edificio, en que ha de establecerse el Colegio, cedido
á la Corporación provisionalmente, por no reunir las condiciones
higiénicas y demás necesarias, queda la Diputación provincial en la
obligación de adquirir terreno á propósito para construir de planta un
edificio capaz para contener 80 alumnas internas, debiendo reunir dicho
edificio todas aquellas condiciones; cuya construcción se llevará á cabo
á la brevedad posible, dada la urgencia que el caso requiere.
8º—Que la Diputación provincial abonará los gastos de reparación del
edificio hasta que el número de alumnas llegue á 50, siendo á cargo de
la Comunidad dichas reparaciones cuando exceda de aquel; debiendo éstas
verificarse durante los meses de vacaciones; y siendo siempre de cuenta
de la Diputación las reparaciones, cuando los desperfectos no sean
originados por uso.
9º—Que, según el Real Decreto de 29 de enero de 1867, la inspección é
inmediata vigilancia del Colegio, así bajo el punto de vista religioso
como respecto de las condiciones con arreglo á las cuales se ha de dar
la educación, estén á cargo del Prelado Diocesano; entendiéndose éste
con la administracción en todo lo concerniente á los estudios.
10º—Que también abonará la Diputación provincial el importe del pasaje
de las Madres del Sagrado Corazón de Jesús, que vengan á ponerse al
frente de este establecimiento.
11º—Que este convenio no podrá rescindirse sino en caso de
desistimientos y de común acuerdo entre los que lo celebran.
La Diputación provincial designó á los doctores don Francisco J.
Hernández y don Manuel Alonso para que determinaran las condiciones
higiénicas y climatológicas del lugar donde había de construirse el
edificio. Ordenó al Inspector de obras provinciales que redactase el
proyecto y presupuesto; poniéndose de acuerdo con la señora Superiora de
la Congregación del Sagrado Corazón de Jesús para la distribución
interior del edificio. Nombró una Comisión de su seno para la compra y
elección del terreno en Santurce; para la instalación provisional y la
definitiva del Colegio y para la adquisición del mobilario necesario.
El edificio se levantó, invirtiendose en su construcción de piedra y
ladrillo al rededor de cien mil pesos. Es de orden compuesto, sólido y
de dos plantas. Tiene magnífico jardín y amplia huerta. Y está rodeado
de una gran tapia que le defiende del exterior. Por su frente da á la
carretera que va de San Juan á Rio Piedras; por sus espaldas á la
pequeña ensenada de San Gerónimo. Con el cambio de nacionalidad de la
Isla, las Madres del Corazón de Jesús construyeron un edificio propio, y
el edificio del cual nos estamos ocupando se ha dedicado á un
Asilo-Escuela de niñas pobres, bajo el nombre de _Girls’ Charity
School_.