Efta cuenta toda diò Figueroa por la relacion que de Efquivèl havia

fabido, i afi de mano en mano llegò à mi, por donde fe puede vèr, i

faber el fin que toda aquella Armada hovo, i los particulares cafos, que

à cada vno de los demàs acontefcieron. Y dixo mas, que fi los

Chriftianos algun tiempo andaban por alli, podria fer que viefen à

Efquivèl, porque fabia que fe havia huìdo de aquel Indio con quien

eftaba, à otros que fe decian los Mareames, que eran alli vecinos. Y

como acabo de decir, èl, i el Afturiano fe quifieran ir à otros Indios,

que adelante eftaban: mas como los Indios que lo tenian lo fintieron,

falieron à ellos, i dieronles muchos palos, i defnudaron al Afturiano, i

pafaronle vn braço con vna Flecha; i en fin fe efcaparon huiendo, i los

Chriftianos fe quedaron con aquellos Indios, i acabaron con ellos, que

los tomafen por Efclavos, aunque eftando firviendoles fueron tan mal

tratados de ellos, como nunca Efclavos, ni Hombres de ninguna fuerte lo

fueron; porque de feis que eran, no contentos con darles muchas

bofetadas, i apalearlos, i pelarles las barbas por fu pafatiempo, por

folo pafar de vna cafa, ò otra, mataron tres, que fon los que arriba

dixe: Diego Dorantes, i Valdiviefo, i Diego de Huelva, i los otros tres

que quedaban, efperaban parar en efto mifmo: i por no fufrir efta vida,

Andrès Dorantes fe huyò, i fe pasò à los Mareames, que eran aquellos

adonde Efquivèl havia parado, i ellos le contaron como havian tenido

alli à Efquivèl, i como eftando alli fe quifo huir, porque vna Muger

havia foñado, que le havia de matar vn Hijo, i los Indios fueron tras

èl, i lo mataron, i moftraron à Andrès Dorantes fu Efpada, i fus

Cuentas, i Libro, i otras cofas que tenia. Efto hacen eftos por vna

coftumbre que tienen, i es, que matan fus mifmos Hijos por fueños, i à

las Hijas en nafciendo las dexan comer à Perros, i las echan por aì. La

razon porque ellos lo hacen es, fegun ellos dicen, porque todos los de

la Tierra fon fus enemigos, i con ellos tienen continua guerra: i que fi

acafo cafafen fus Hijas, multiplicarian tanto fus enemigos, que los

fujetarian, i tomarian por Efclavos: i por efta caufa querian mas

matallas, que no que de ellas mifmas nafciefe quien fuefe fu enemigo.

Nofotros les diximos, que por què no las cafaban con ellos mifmos? Y

tambien entre ellos dixeron, que era fea cofa cafarlas con fus

Parientes, i que era mui mejor matarlas, que darlas à fus Parientes, ni

à fus enemigos: i efta coftumbre vfan eftos, i otros fus vecinos, que fe

llaman los Iguaces folamente, fin que ningunos otros de la Tierra la

guarden. Y quando eftos fe han de cafar, compran las Mugeres à fus

Enemigos, i el precio que cada vno dà por la fuia, es vn Arco, el mejor

que puede haver, con dos Flechas; i fi acafo no tiene Arco, vna Red,

hafta vna braça en ancho, i otra en largo: matan fus Hijos, i mercan los

agenos: no dura el cafamiento mas de quanto eftàn contentos, i con vna

Higa deshacen el cafamiento. Dorantes eftuvo con eftos, i defde à pocos

dias fe huiò. Caftillo, i Eftevanico fe vinieron dentro à la

Tierra-firme à los Yeguaces. Toda efta Gente fon Flecheros, i bien

difpueftos, aunque no tan grandes como los que atràs dexamos; i traen la

Teta, i el Labio horadados. Su mantenimiento principalmente es Raìces de

dos, ò tres maneras, i bufcanlas por toda la Tierra: fon mui malas, i

hinchan los Hombres que las comen. Tardan dos dias en afarfe, i muchas

de ellas fon mui amargas, i con todo efto fe facan con mucho trabajo. Es

tanta la hambre, que aquellas Gentes tienen, que no fe pueden pafar fin

ellas, i andan dos, ò tres Leguas bufcandolas. Algunas veces matan

algunos Venados, i à tiempos toman algun Pefcado: mas efto es tan poco,

i fu hambre tan grande, que comen Arañas, i huevos de Hormigas, i

Gufanos, i Lagartijas, i Salamanquefas, i Culebras, i Vivoras, que matan

los Hombres, que muerden, i comen Tierra, i Madera, i todo lo que pueden

haver, i eftiercol de Venados, i otras cofas, que dexo de contar; i creo

averiguadamente, que fi en aquella Tierra huviefe piedras, las comerian.

Guardan las efpinas del Pefcado, que comen, i de las Culebras, i otras

cofas, para molerlo defpues todo, i comer el polvo de ello. Entre eftos

no fe cargan los Hombres, ni llevan cofa de pefo, mas llevanlo las

Mugeres, i los Viejos, que es la Gente que ellos en menos tienen. No

tienen tanto amor à fus Hijos, como los que arriba diximos. Ai algunos

entre ellos, que vfan pecado contra natura. Las Mugeres fon mui

trabajadas, i para mucho: porque de veinte i quatro horas que ai entre

dia, i noche, no tienen fino feis horas de defcanfo: i todo lo mas de la

noche pafan en atiçar fus Hornos, para fecar aquellas Raìces, que comen;

i defque amanefce comiençan à cabar, i à traer Leña, i Agua à fus Cafas,

i dàr orden en las otras cofas, de que tienen necefidad. Los mas de

eftos fon grandes Ladrones, porque aunque entre sì fon bien partidos, en

bolviendo vno la cabeça, fu Hijo mifmo, ò fu Padre, le toma lo que

puede. Mienten mui mucho, i fon grandes borrachos, i para efto beben

ellos vna cierta cofa. Eftan tan vfados à correr, que fin defcanfar, ni

canfar, corren defde la mañana hafta la noche, i figuen vn Venado; i de

efta manera matan muchos de ellos, porque los figuen, hafta que los

canfan; i algunas veces los toman vivos. Las Cafas de ellos fon de

Efteras, pueftas fobre quatro Arcos, llevanlas acueftas, i mudanfe cada

dos, ò tres dias, para bufcar de comer: ninguna cofa fiembran, que fe

puedan aprovechar: es Gente mui alegre: por mucha hambre que tengan, por

efo no dexan de bailar, ni de hacer fus Fieftas, i Areytos. Para ellos

el mejor tiempo que eftos tienen, es quando comen las Tunas, porque

entonces no tienen hambre, i todo el tiempo fe les pafa en bailar, i

comen de ellas de noche, i de dia: todo el tiempo que les duran,

exprimenlas, i abrenlas, i ponenlas à fecar; i defpues de fecas,

ponenlas en vnas Seras, como Higos, i guardanlas para comer por el

camino, quando fe buelven, i las cafcaras de ellas muelenlas, i hacenlas

polvo. Muchas veces, eftando con eftos, nos acontefciò tres, ò quatro

dias eftàr fin comer, porque no lo havia: ellos, por alegrarnos, nos

decian, que no eftuviefemos triftes, que prefto havria Tunas, i

comeriamos muchas, i beberiamos del çumo de ellas, i terniamos las

barrigas mui grandes, i eftariamos mui contentos, i alegres, i fin

hambre alguna: i defde el tiempo que efto nos decian, hafta que las

Tunas fe huviefen de comer, havia cinco, ò feis Mefes: i en fin, huvimos

de efperar aqueftos feis Mefes; i quando fue tiempo, fuimos à comer las

Tunas: hallamos por la Tierra mui gran cantidad de Mofquitos, de tres

maneras, que fon mui malos, i enojofos, i todo lo mas del Verano nos

daban mucha fatiga: i para defendernos de ellos, haciamos al derredor de

la Gente muchos fuegos de Leña podrida, i mojada, para que no ardiefen,

i hiciefen humo; i efta defenfion nos daba otro trabajo, porque en toda

la noche no haciamos fino llorar, del humo que en los ojos nos daba, i

fobre efo gran calor, que nos caufaban los muchos fuegos, i faliamos à

dormir à la Cofta; i fi alguna vez podiamos dormir, recordabannos à

palos, para que tornafemos à encender los fuegos. Los de la Tierra

adentro, para efto vfan otro remedio, tan incomportable, i mas que efte

que he dicho; i es, andar con tiçones en las manos, quemando los Campos,

i Montes, que topan, para que los Mofquitos huian, i tambien para facar

debaxo de Tierra Lagartijas, i otras femejantes cofas, para comerlas: i

tambien fuelen matar Venados, cercandolos con muchos fuegos, i vfan

tambien efto, por quitar à los Animales el pafto, que la necefidad les

haga ir à bufcarlo adonde ellos quieren, porque nunca hacen afiento con

fus Cafas, fino donde ai Agua, i Leña, i alguna vez fe cargan todos de

efta provifion, i vàn à bufcar los Venados, que mui ordinariamente eftan

donde no ai Agua, ni Leña: i el dia que llegan matan Venados, i algunas

otras cofas que pueden, i gaftan todo el Agua, i Leña en guifar de

comer, i en los fuegos que hacen para defenderfe de los Mofquitos, i

efperan otro dia para tomar algo que lleven para el camino; i quando

parten, tales vàn de los Mofquitos, que parefce que tienen enfermedad de

Sant Laçaro: i de efta manera fatisfacen fu hambre dos, ò tres veces en

el año, à tan grande cofta como he dicho; i por haver pafado por ello,

puedo afirmar, que ningun trabajo que fe fufra en el Mundo, iguala con

efte. Por la Tierra ai muchos Venados, i otras Aves, i Animales, de las

que atràs he contado. Alcançan aqui Vacas, i Yo las he vifto tres veces,

i comido de ellas: i parefceme, que feran del tamaño de las de Efpaña:

tienen los cuernos pequeños, como Morifcas, i el pelo mui largo, merino,

como vna bernia, vnas fon pardillas, i otras negras; i à mi parefcer

tienen mejor, i mas gruefa carne, que de las de acà. De las que no fon

grandes, hacen los Indios Mantas para cubrirfe, i de las maiores hacen

Çapatos, i Rodelas: eftas vienen de àcia el Norte, por la Tierra

adelante, hafta la Cofta de la Florida, i tiendenfe por toda la Tierra

mas de quatrocientas Leguas: i en todo efte camino, por los Valles por

donde ellas vienen, baxan las Gentes, que por alli habitan, i fe

mantienen de ellas, i meten en la Tierra grande cantidad de Cueros.

_CAP. XIX. De como nos apartaron los Indios._

Quando fueron cumplidos los feis Mefes, que Yo eftuve con los

Chriftianos, efperando à poner en efecto el concierto que teniamos

hecho, los Indios fe fueron à las Tunas, que havia de alli à donde las

havian de coger, hafta treinta Leguas: i ià que eftabamos para huirnos,

los Indios con quien eftabamos, vnos con otros riñeron fobre vna Muger,

i fe apuñearon, i apalearon, i defcalabraron vnos à otros; i con el

grande enojo que huvieron, cada vno tomò fu Cafa, i fe fue à fu parte:

de donde fue necefario, que todos los Chriftianos que alli eramos,

tambien nos apartafemos, i en ninguna manera nos podimos juntar hafta

otro Año: i en efte tiempo Yo pasè mui mala vida, anfi por la mucha

hambre, como por el mal tratamiento, que de los Indios refcibia, que fue

tal, que Yo me huve de huir tres veces de los Amos que tenia, i todos me

anduvieron à bufcar, i poniendo diligencia para matarme; i Dios Nueftro

Señor, por fu mifericordia, me quifo guardar, i amparar de ellos, i

quando el tiempo de las Tunas tornò, en aquel mifmo lugar nos tornamos à

juntar. Yà que teniamos concertado de huirnos, i feñalado el dia, aquel

mifmo dia los Indios nos apartaron, i fuimos cada vno por fu parte: i Yo

dixe à los otros Compañeros, que Yo los efperaria en las Tunas; hafta

que la Luna fuefe llena: i efte dia era primero de Septiembre, i primero

dia de Luna; i avifelos, que fi en efte tiempo no viniefen al concierto,

Yo me iria folo, i los dexaria: i anfi nos apartamos, i cada vno fe fue

con fus Indios, i Yo eftuve con los mios, hafta trece de Luna: i Yo

tenia acordado de me huir à otros Indios, en fiendo la Luna llena; i à

trece dias del Mes llegaron adonde Yo eftaba Andrès Dorantes, i

Eftevanico, i dixeronme como dexaban à Caftillo con otros Indios, que fe

llamaban Anagados, i que eftaban cerca de alli, i que havian pafado

mucho trabajo, i que havian andado perdidos, i que otro dia adelante

nueftros Indios fe mudaron àcia donde Caftillo eftaba, i iban à juntarfe

con los que lo tenian, i hacerfe Amigos vnos de otros, porque hafta alli

havian tenido Guerra: i de efta manera cobramos à Caftillo. En todo el

tiempo que comiamos las Tunas, teniamos fed, i para remedio de efto

bebiamos el çumo de las Tunas, i facabamoslo en vn hoio, que en la

Tierra haciamos, i defque eftaba lleno, bebiamos de èl, hafta que nos

hartabamos. Es dulce, i de color de Arrope: efto hacen, por falta de

otras Vafijas. Ai muchas maneras de Tunas, i entre ellas ai algunas mui

buenas, aunque à mi todas me parefcian afi, i nunca la hambre me diò

efpacio para efcogerlas, ni parar mientes en quales eran mejores. Todas

las mas de Gentes beben Agua llovediça, i recogida en algunas partes,

porque aunque ai Rios, como nunca eftan de afiento, nunca tienen Agua

conofcida, ni feñalada. Por toda la Tierra ai mui grandes, i hermofas

Dehefas, i de mui buenos paftos para Ganados; i parefceme, que feria

Tierra mui fructifera, fi fuefe labrada, i habitada de Gente de raçon.

No vimos Sierra en toda ella, en tanto que en ella eftuvimos. Aquellos

Indios nos dixeron, que otros eftaban mas adelante, llamados Camones,

que viven àcia la Cofta, i havian muerto toda la Gente, que venia en la

Barca de Peñalofa, i Tellez, i que venian tan flacos, que aunque los

mataban no fe defendian: i afi los acabaron todos, i nos moftraron

Ropas, i Armas de ellos, i dixeron, que la Barca eftaba alli al travès.

Efta es la quinta Barca, que faltaba, porque la del Governador ià

diximos como la Mar la llevò: i la del Contador, i los Frailes la havian

vifto echada al travès en la Cofta, i Efquivèl contò el fin de ellos.

Las dos, en que Caftillo, i Yo, i Dorantes ibamos, ià hemos contado,

como junto à la Isla de Malhado fe hundieron.

_CAP. XX. De como nos huimos._

Defpues de havernos mudado, defde à dos dias nos encomendamos à Dios

Nueftro Señor, i nos fuimos huiendo, confiando, qne aunque era ià tarde,

i las Tunas fe acababan, con los frutos que quedarian en el Campo,

podriamos andar buena parte de Tierra. Yendo aquel dia nueftro camino,

con harto temor que los Indios nos havian de feguir, vimos vnos humos, i

iendo à ellos, defpues de Vifperas llegamos allà, do vimos vn Indio, que

como viò que ibamos à èl, huiò, fin querernos aguardar: nofotros

embiamos al Negro tras de èl, i como viò que iba folo, aguardòlo. El

Negro le dixo, que ibamos à bufcar aquella Gente, que hacia aquellos

humos. El refpondiò, que cerca de alli eftaban las Cafas, i que nos

guiaria allà, i afi lo fuimos figuiendo: i èl corriò à dàr avifo de como

ibamos, i à puefta del Sol vimos las Cafas: i dos tiros de Ballefta

antes que llegafemos à ellas, hallamos quatro Indios, que nos efperaban,

i nos refcibieron bien. Diximosles, en Lengua de Mariames, que ibamos à

bufcallos: i ellos moftraron, que fe holgaban con nueftra compañia, i

anfi nos llevaron à fus Cafas; i à Dorantes, i al Negro apofentaron en

Cafa de vn Fifico: i à mi, i à Caftillo en Cafa de otro. Eftos tienen

otra Lengua, i llamanfe Avavares, i fon aquellos que folian llevar los

Arcos à los nueftros, i iban à contratar con ellos; i aunque fon de otra

Nacion, i Lengua, entienden la Lengua de aquellos con quien antes

eftabamos, i aquel mifmo dia havian llegado alli con fus Cafas. Luego el

Pueblo nos ofrefciò muchas Tunas, porque ià ellos tenian noticia de

nofotros, i como curabamos, i de las maravillas, que Nueftro Señor con

nofotros obraba (que aunque no huviera otras) harto grandes eran

abrirnos caminos por Tierra tan defpoblada, i darnos Gente, por donde

muchos tiempos no la havia, i librarnos de tantos peligros, i no

permitir que nos matafen, i fuftentarnos con tanta hambre, i poner

aquellas Gentes en coraçon, que nos tratafen bien, como adelante

dirèmos.

_CAP. XXI. De como curamos aqui vnos dolientes._

Aquella mifma noche, que llegamos, vinieron vnos Indios à Caftillo, i

dixeronle, que eftaban mui malos de la cabeça, rogandole, que los

curafe; i defpues que los huvo fantiguado, i encomendado à Dios, en

aquel punto los Indios dixeron, que todo el mal fe les havia quitado: i

fueron à fus Cafas, i truxeron muchas Tunas, i vn pedaço de carne de

Venado, cofa, que no fabiamos què cofa era; i como efto entre ellos fe

publicò, vinieron otros muchos enfermos en aquella noche, à que los

fanafe, i cada vno traìa vn pedaço de Venado: i tantos eran, que no

fabiamos adonde poner la carne. Dimos muchas gracias à Dios, porque cada

dia iba crefciendo fu mifericordia, i mercedes; i defpues que fe

acabaron las curas, començaron à bailar, i hacer fus Areytos, i Fieftas,

hafta otro dia que el Sol faliò: i durò la fiefta tres dias, por haver

nofotros venido, i al cabo de ellos les preguntamos por la Tierra de

adelante, i por la Gente que en ella hallariamos, i los Mantenimientos

que en ella havia? Refpondieronnos, que por toda aquella Tierra havia

muchas Tunas, mas que ià eran acabadas, i que ninguna Gente havia,

porque todos eran idos à fus Cafas, con haver ià cogido las Tunas: i que

la Tierra era mui fria, i en ella havia mui pocos Cueros. Nofotros,

viendo efto, que ià el Invierno, i tiempo frio entraba, acordamos de

pafarlo con eftos. A cabo de cinco dias, que alli haviamos llegado, fe

partieron à bufcar otras Tunas, adonde havia otra Gente de otras

Nafciones, i Lenguas; i andadas cinco jornadas, con mui grande hambre,

porque en el camino no havia Tunas, ni otra Fruta ninguna, allegamos à

vn Rio, donde afentamos nueftras Cafas, i defpues de afentadas, fuimos à

bufcar vna Fruta de vnos Arboles, que es como Hieros: i como por toda

efta Tierra no ai Caminos, Yo me detuve mas en bufcarla: la Gente fe

bolviò, i Yo quedè folo, i viniendo à bufcarlos, aquella noche me perdì;

i plugò à Dios, que hallè vn Arbol ardiendo, i al fuego de èl pasè aquel

frio aquella noche, i à la mañana Yo me carguè de Leña, i tomè dos

tiçones, i bolvì à bufcarlos, i anduve de efta manera cinco dias,

fiempre con mi lumbre, i carga de Leña, porque fi el fuego fe me matafe

en parte donde no tuviefe Leña, como en muchas partes no la havia,

tuviefe de que hacer otros tiçones, i no me quedafe fin lumbre, porque

para el frio Yo no tenia otro remedio, por andar defnudo, como nafcì; i

para las noches Yo tenia efte remedio, que me iba à las matas del Monte,

que eftaba cerca de los Rios, i paraba en ellas, antes que el Sol fe

pufiefe, i en la Tierra hacia vn hoio, i en èl echaba mucha Leña, que fe

cria en muchos Arboles, de que por alli ai mui gran cantidad, i juntaba

mucha Leña, de la que eftaba caìda, i feca de los Arboles, i al derredor

de aquel hoio hacia quatro fuegos en Cruz, i Yo tenia cargo, i cuidado

de rehacer el fuego de rato en rato, i hacia vnas gavillas de paja

larga, que por alli ai, con que me cubria en aquel hoio: i de efta

manera me amparaba del frio de las noches; i vna de ellas el fuego caiò

en la paja, con que Yo eftaba cubierto, i eftando Yo durmiendo en el

hoio, començò à arder mui recio, i por mucha priefa que Yo me dì à

falir, todavia faquè feñal en los cabellos del peligro en que havia

eftado. En todo efte tiempo no comì bocado, ni hallè cofa, que pudiefe

comer: i como traìa los pies defcalços, corriòme de ellos mucha fangre;

i Dios vsò conmigo de mifericordia, que en todo efte tiempo no ventò el

Norte, porque de otra manera ningun remedio havia de Yo vivir; i à cabo

de cinco dias lleguè à vna Ribera de vn Rio, donde Yo hallè à mis

Indios, que ellos, i los Chriftianos me contaban ià por muerto, i

fiempre creìan, que alguna Vivora me havia mordido. Todos huvieron gran

placer de verme, principalmente los Chriftianos, i me dixeron, que hafta

entonces havian caminado con mucha hambre, que efta era la caufa, que no

me havian bufcado: i aquella noche me dieron de las Tunas que tenian; i

otro dia partimos de alli, i fuimos donde hallamos muchas Tunas, con que

todos fatisfacieron fu gran hambre; i nofotros dimos muchas gracias à

Nueftro Señor, porque nunca nos faltaba fu remedio.

_CAP. XXII. Como otro dia nos truxeron otros enfermos._

Naufragios de Alvar Núñez Cabeza de Vaca · 第 4 / 16 段