Partidos eftos quatro Chriftianos, dende à pocos dias fufcediò tal

tiempo de frios, i tempeftades, que los Indios no podian arrancar las

Raìces: i de los Cañales en que pefcaban ià no havia provecho ninguno; i

como las Cafas eran tan defabrigadas, començòfe à morir la Gente; i

cinco Chriftianos, que eftaban en rancho en la Cofta, llegaron à tal

eftremo, que fe comieron los vnos à los otros, hafta que quedò vno folo,

que por fer folo no huvo quien lo comiefe. Los nombres de ellos fon

eftos: Sierra, Diego Lopez, Corral, Palacios, Gonçalo Ruiz. De efte cafo

fe alteraron tanto los Indios, i hovo entre ellos tan gran efcandalo,

que fin duda, fi al principio ellos lo vieran, los matàran, i todos nos

vieramos en grande trabajo. Finalmente, en mui poco tiempo, de ochenta

Hombres, que de ambas partes alli llegamos, quedaron vivos folos quince:

i defpues de muertos eftos; diò à los Indios de la Tierra vna enfermedad

de eftomago, de que muriò la mitad de la Gente de ellos: i creieron, que

nofotros eramos los que los matabamos; i teniendolo por mui cierto,

concertaron entre sì de matar à los que haviamos quedado. Yà que lo

venian à poner en efecto, vn Indio, que à mi me tenia, les dixo, que no

creiefen, que nofotros eramos los que los matabamos, porque fi nofotros

tal poder tuvieramos, efcusàramos que no murieran tantos de nofotros,

como ellos vian que havian muerto, fin que les pudieramos poner remedio,

i que ià no quedabamos fino mui pocos, i que ninguno hacia daño, ni

perjuicio, que lo mejor era, que nos dexafen. Y quifo Nueftro Señor, que

los otros figuieron efte confejo, i pareicer, i anfi fe eftorvò fu

propofito. A efta Isla pufimos por nombre, Isla de Malhado. La Gente que

alli hallamos fon grandes, i bien difpueftos: no tienen otras Armas fino

Flechas, i Arcos, en que fon por eftremo dieftros. Tienen los Hombres la

vna Teta horadada de vna parte à otra, i algunos ai que las tienen

ambas; i por el agujero que hacen, traen vna Caña atravefada, tan larga,

como dos palmos i medio, i tan gruefa, como dos dedos: traen tambien

horadado el Labio de abaxo, i puefto en èl vn pedaço de la Caña, delgada

como medio dedo. Las Mugeres fon para mucho trabajo. La habitacion que

en efta Isla hacen, es defde Octubre, hafta en fin de Hebrero. El fu

mantenimiento es las Raìces que he dicho, facadas debaxo el Agua por

Noviembre, i Diciembre. Tienen Cañales, i no tienen mas Peces de para

efte tiempo: de aì adelante comen las Raìces. En fin de Hebrero vàn à

otras partes à bufcar con que mantenerfe, porque entonces las Raìces

comiençan à nafcer, i no fon buenas. Es la Gente del Mundo, que mas aman

à fus Hijos, i mejor tratamiento les hacen: i quando acaefce que à

alguno fe le muere el Hijo, lloranle los Padres, i los Parientes, i todo

el Pueblo, i el llanto dura vn Año cumplido, que cada dia por la mañana,

antes que amanezca, comiençan primero à llorar los Padres, i tras efto

todo el Pueblo: i efto mifmo hacen al medio dia, i quando amanefce: i

pafado un Año que los han llorado, hacenle las Honras del muerto, i

lavanfe, i limpianfe del tizne que traen. A todos los Defuntos lloran de

efta manera, falvo à los viejos, de quien no hacen cafo, porque dicen,

que ià han pafado fu tiempo, i de ellos ningun provecho ai, antes ocupan

la Tierra, i quitan el mantenimiento à los niños. Tienen por coftumbre

de enterrar los Muertos, fino fon los que entre ellos fon Fificos, que à

eftos quemanlos; i mientras el fuego arde, todos eftàn bailando, i

haciendo mui gran fiefta, i hacen polvos los huefos: i pafado vn Año,

quando fe hacen fus Honras, todos fe jafan en ellas, i à los Parientes

dàn aquellos polvos à beber de los huefos en Agua. Cada vna tiene vna

Muger conofcida. Los Fificos fon los Hombres mas libertados; pueden

tener dos, i tres, i entre eftas ai mui gran amiftad, i conformidad.

Quando viene que alguno cafa fu Hija, el que la toma por Muger, dende el

dia que con ella fe cafa, todo lo que matare caçando, ò pefcando, todo

lo trae la Muger à la cafa de fu Padre, fin ofar tomar, ni comer alguna

cofa de ello, i de cafa de el Suegro le llevan à èl de comer: i en todo

efte tiempo el Suegro, ni la Suegra no entran en fu cafa, ni èl ha de

entrar en cafa de los Suegros, ni Cuñados: i fi acafo fe toparen por

alguna parte, fe defvian vn tiro de Ballefta el vno del otro; i

entretanto que afi vàn apartandofe, llevan la cabeça baxa, i los ojos en

tierra pueftos; porque tienen por cofa mala verfe, ni hablarfe. Las

Mugeres tienen libertad para comunicar, i converfar con los Suegros, i

Parientes; i efta coftumbre fe tiene defde la Isla, hafta mas de

cinquenta leguas por la Tierra adentro.

Otra coftumbre ai, i es, que quando algun Hijo, ò Hermano muere, en la

cafa donde muriere, tres mefes no bufcan de comer, antes fe dexan morir

de hambre, i los Parientes, i los Vecinos les proveen de lo que han de

comer. Y como en el tiempo que aqui eftuvimos muriò tanta Gente de

ellos, en las mas Cafas havia mui gran hambre, por guardar tambien fu

coftumbre, i cerimonia; i los que lo bufcaban, por mucho que trabajaban,

por fer el tiempo tan recio, no podian hacer fino mui poco; i por efta

caufa los Indios que à mi me tenian, fe falieron de la Isla, i en vnas

Canoas fe pafaron à Tierra-firme à vnas Baìas, adonde tentian muchos

Hoftiones, i tres mefes del Año no comen otra cofa, i beben mui mala

Agua. Tienen gran falta de Leña, i de Mofquitos mui grande abundancia.

Sus Cafas fon edificadas de Efteras, fobre muchas Cafcaras de Hoftiones,

i fobre ellos duermen encueros, i no los tienen fino es acafo; i afi

eftuvimos hafta en fin de Abril, que fuimos à la Cofta de la Mar, à do

comimos Moras de Çarças todo el Mes, en el qual no cefan de hacer fus

Areitos, i fieftas.

_CAP. XV. De lo que nos acaefciò en Isla la de Malhado._

En aquella Isla, que he contado, nos quifieron hacer Fificos, fin

examinarnos, ni pedirnos los Titulos, porque ellos curan las

enfermedades foplando al enfermo, i con aquel foplo, i las manos, echan

de èl la enfermedad, i mandaron nos que hiciefemos lo mifmo, i

firviefemos en algo: nofotros nos reìamos de ello, diciendo, que era

burla, i que no fabiamos curar, i por efto nos quitaban la comida, hafta

que hiciefemos lo que nos decian. Y viendo nueftra porfia, vn Indio me

dixo à mì, que Yo no fabia lo que decia en decir, que no aprovecharia

nada aquello que èl fabia, ca las Piedras, i otras cofas que fe crian

por los Campos, tienen virtud; i que èl con vna Piedra caliente,

traiendola por el eftomago, fanaba, i quitaba el dolor, i que nofotros

que eramos hombres, cierto era que teniamos maior virtud, i poder. En

fin, nos vimos en tanta necefidad, que lo hovimos de hacer, fin temer

que nadie nos llevafe por ello la pena. La manera que ellos tienen en

curarfe es efta: que en viendofe enfermos, llaman vn Medico, i defpues

de curado, no folo le dàn todo lo que pofeen, mas entre fus parientes

bufcan cofas para darle. Lo que el Medico hace, es dalle vnas fajas

adonde tiene el dolor, i chupanles al derredor de ellas. Dàn cauterios

de fuego, que es cofa entre ellos tenida por mui provechofa, i Yo lo he

experimentado, i me fufcediò bien de ello; i defpues de efto, foplan

aquel lugar que les duele, i con efto creen ellos, que fe les quita el

mal. La manera con que nofotros curamos, era fantiguandolos, i

foplarlos, i reçar vn _Pater nofter_, i vn _Ave Maria_, i rogar lo mejor

que podiamos à Dios Nueftro Señor, que les diefe falud, i efpirafe en

ellos, que nos hiciefen algun buen tratamiento. Quifo Dios Nueftro

Señor, i fu mifericordia, que todos quellos por quien fuplicamos, luego

que los fantiguamos, decian à los otros, que eftaban fanos, i buenos; i

por efte refpecto nos hacian buen tratamiento, i dexaban ellos de comer

por darnoslo à nofotros, i nos daban Cueros, i otras cofillas. Fue tan

eftremada la hambre que alli fe pasò, que muchas veces eftuve tres dias

fin comer ninguna cofa, i ellos tambien lo eftaban, i parefciame fer

cofa impofible durar la vida, aunque en otras maiores hambres, i

necefidades me vi defpues, como adelante dirè. Los Indios que tenian à

Alonfo del Caftillo, i Andrès Dorantes, i à los demàs que havian quedado

vivos, como eran de otra Lengua, i de otra Parentela, fe pafaron à otra

parte de la Tierra-firme à comer Hoftiones, i alli eftuvieron hafta el

primero dia del Mes de Abril, i luego bolvieron à la Isla, que eftaba de

alli hafta dos leguas, por lo mas ancho del Agua, i la Isla tiene media

legua de travès, i cinco en largo.

Toda la Gente de efta Tierra anda defnuda, folas las Mugeres traen de

fus cuerpos algo cubierto con vna Lana que en los Arboles fe cria. Las

Moças fe cubren con vnos Cueros de Venados. Es Gente mui partida de lo

que tienen vnos con otros. No ai entre ellos Señor. Todos los que fon de

vn Linage andan juntos. Habitan en ella dos maneras de Lenguas, à los

vnos llaman de Capoques, i à los otros de Han: tienen por coftumbre,

quando fe conofcen, i de tiempo à tiempo fe vèn, primero que fe bablen,

eftàr media hora llorando; i acabado efto, aquel que es vifitado, fe

levanta primero, i dà al otro todo quanto pofee, i el otro lo refcibe: i

de aì à vn poco fe và con ello, i aun algunas veces, defpues de

refcebido, fe vàn fin que hablen palabra. Otras eftrañas coftumbres

tienen, mas Yo he contado las mas principales, i mas feñaladas por pafar

adelante, i contar lo que mas nos fufcedio.

_CAP. XVI. Como fe partieron los Chriftianos de la Isla de Malhado._

Defpues que Dorantes, i Caftillo bolvieron à la Isla, recogieron configo

todos los Chriftianos, que eftaban algo efparcidos, i hallaronfe por

todos catorce. Yo, como he dicho, eftaba en la otra parte en

Tierra-firme, donde mis Indios me havian llevado, i donde me havia dado

tan gran enfermedad, que ià que alguna otra cofa me diera efperança de

vida, aquella baftaba para del todo quitarmela. Y como los Chriftianos

efto fupieron, dieron à vn Indio la Manta de Martas, que del Cacique

haviamos tomado, como arriba diximos, porque los pafafe donde Yo eftaba

para verme; i afi, vinieron doce, porque los dos quedaron tan flacos,

que no fe atrevieron à traerlos configo: los nombres de los que entonces

vinieron, fon: Alonfo del Caftillo, Andrès Dorantes, i Diego Dorantes,

Valdiviefo, Eftrada, Toftado, Chaves, Gutierrez, Afturiano Clerigo,

Diego de Huelva, Eftevanico el Negro, Benitez: i como fueron venidos à

Tierra-firme, hallaron otro, que era de los nueftros, que fe llamaba

Francifco de Leon; i todos trece por luengo de Cofta. Y luego que fueron

pafados los Indios, que me tenian, me avifaron de ello, i como quedaban

en la Isla Hieronimo de Alaniz, i Lope de Oviedo. Mi enfermedad eftorvò

que no les pude feguir, ni los vì. Yo huve de quedar con eftos mifmos

Indios de la Isla mas de vn Año, i por el mucho trabajo que me daban, i

mal tratamiento que me hacian, determinè de huir de ellos, i irme à los

que moran en los Montes, i Tierra-firme, que fe llaman los de Charruco,

porque Yo no podia fufrir la vida, que con eftos otros tenia; porque

entre otros trabajos muchos, havia de facar las Raìces para comer debaxo

del Agua, i entre las Cañas, donde eftaban metidas en la Tierra; i de

efto traìa Yo los dedos tan gaftados, que vna Paja que me tocafe, me

hacia fangre de ellos, i las Cañas me rompian por muchas partes, porque

muchas de ellas eftaban quebradas, i havia de entrar por medio de ellas,

con la Ropa que he dicho que traìa. Y por efto Yo pufe en obra de

pafarme à los otros, i con ellos me fufcediò algo mejor: i porque Yo me

hice Mercader, procurè de vfar el Oficio lo mejor que fupe; i por efto

ellos me daban de comer, i me hacian buen tratamiento, i rogabanme, que

me fuefe de vnas partes à otras, por cofas que ellos havian menefter;

porque por raçon de la Guerra, que contino traen, la Tierra no fe anda,

ni fe contrata tanto. E ià con mis Tratos, i Mercaderias entraba la

Tierra adentro todo lo que queria, i por luengo de Cofta me alargaba

quarenta, ò cinquenta leguas. Lo principal de mi trato, era pedaços de

Caracoles de la Mar, i Coraçones de ellos, i Conchas, con que ellos

cortan vna fruta, que es como Frifoles, con que fe curan, i hacen fus

Bailes, i Fieftas; i efta es la cofa de maior prefcio que entre ellos

ai, i Cuentas de la Mar, i otras cofas. Afi efto era lo que io llevaba

la Tierra adentro; i en cambio, i trueco de ello traìa Cueros, i Almagra

con que ellos fe vntan, i tiñen las Caras, i Cabellos; Pedernales para

puntas de Flechas, Engrudo, i Cañas duras para hacerlas, i vnas Borlas,

que fe hacen de Pelos de Venados, que las tiñen, i paran coloradas: i

efte Oficio me eftaba à mi bien, porque andando en èl tenia libertad

para ir donde queria, i no era obligado à cofa alguna, i no era Efclavo,

i donde quiera que iba me hacian buen tratamiento, i me daban de comer

por refpeto de mis Mercaderias; i lo mas principal, porque andando en

ello, Yo bufcaba por donde me havia de ir adelante, i entre ellos era

mui conofcido: holgaban mucho quando me vian, i les traìa lo que havian

menefter; i los que no me conofcian, me procuraban, i defeaban vèr por

mi fama. Los trabajos que en efto pasè, ferìa largo contarlos, afi de

peligros, i hambres, como de tempeftades, i frios, que muchos de ellos

me tomaron en el Campo. i folo, donde por gran mifericordia de Dios

Nueftro Señor efcapè; i por efta caufa Yo no trataba el Oficio en

Invierno, por fer tiempo, que ellos mifmos en fus Choças, i Ranchos

metidos, no podian valerfe, ni ampararfe. Fueron cafi feis Años el

tiempo que Yo eftuve en efta Tierra folo entre ellos, i defnudo, como

todos andaban. La raçon por què tanto me detuve, fue por llevar conmigo

vn Chriftiano, que eftaba en la Isla, llamado Lope de Oviedo. El otro

Compañero de Alaniz, que con èl havia quedado, quando Alonfo del

Caftillo, i Andrès Dorantes, con todos los otros, fe fueron, muriò

luego; i por facarlo de alli, Yo pafaba à la Isla cada Año, i le rogaba,

que nos fuefemos à la mejor maña que pudiefemos en bufca de Chriftianos,

i cada Año me detenia, diciendo, que el otro figuiente nos iriamos. En

fin, al cabo lo faquè, i le pasè el Ancon, i quatro Rios, que ai por la

Cofta, porque èl no fabia nadar, i anfi fuimos con algunos Indios

adelante, hafta que llegamos à vn Ancon, que tiene vna legua de travès,

i es por todas partes hondo: i por lo que de èl nos parefciò, i vimos,

es, el que llaman del Efpiritu Santo, i de la otra parte dèl vimos vnos

Indios, que vinieron à vèr los nueftros, i nos dixeron, como mas

adelante havia tres Hombres como nofotros, i nos dixeron los nombres de

ellos; i preguntandoles por los demàs, nos refpondieron, que todos eran

muertos de frio, i de hambre: i que aquellos Indios de adelante, ellos

mifmos por fu pafatiempo havian muerto à Diego Dorantes, i à Valdiviefo,

i à Diego de Huelva, porque fe havian pafado de vna cafa à otra; i, que

los otros Indios fus vecinos, con quien agora eftaba el Capitan

Dorantes, por raçon de vn fueño que havian foñado, havian muerto à

Efquivèl, i à Mendez. Preguntamosles, què tales eftaban los vivos?

dixeron nos, que mui maltratados, porque los Mochachos, i otros Indios,

que entre ellos fon mui holgaçanes, i de mal trato, les daban muchas

coces, i bofetones, i palos, i que efta era la vida que con ellos

tenian. Quefimonos informar de la Tierra adelante, i de los

mantenimientos que en ella havia, refpondieron, que era mui pobre de

Gente, i que en ella no havia que comer, i que morian de frio, porque no

tenian Cueros, ni con que cubrirfe. Dixeron nos tambien, fi queriamos

vèr aquellos tres Chriftianos, que de aì à dos dias los Indios que los

tenian venian à comer Nueces vna legua de alli à la Vera de aquel Rio: i

porque viefemos, que lo que nos havian dicho del mal tratamiento de los

otros era verdad, eftando con ellos dieron al Compañero mio de

bofetones, i palos, i Yo no quedè fin mi parte, i de muchos pellaços de

lodo que nos tiraban, i nos ponian cada dia las Flechas al coraçon,

diciendo, que nos querian matar como à los otros nueftros Compañeros. Y

temiendo efto Lope de Oviedo, mi Compañero, dixo, que queria bolverfe

con vnas Mugeres de aquellos Indios, con quien haviamos pafado el Ancon,

que quedaban algo atràs. Yo porfiè mucho con èl que no lo hiciefe, i

pasè muchas cofas, i por ninguna via lo pude detener; i afi fe bolviò, i

Yo quedè folo con aquellos Indios, los quales fe llamaban Quevenes, i

los otros con quien èl fe fue, llaman Deaguanes.

_CAP. XVII. Como vinieron los Indios i truxeron à Andrès Dorantes, i à

Caftillo, i à Eftevanico._

Defde à dos dias que Lope de Oviedo fe havia ido, los Indios que tenian

à Alonfo del Caftillo, i Andrès Dorantes, vinieron al mefmo Lugar, que

nos havian dicho, à comer de aquellas Nueces, de que fe mantienen,

moliendo vnos granillos con ellas, dos Mefes del Año, fin comer otra

cofa, i aun efto no lo tienen todos los Años, porque acuden vno, i otro

no: fon del tamaño de las de Galicia, i los Arboles fon mui grandes, i

ai gran numero de ellos. Vn Indio me avisò como los Chriftianos eran

llegados, i que fi Yo queria verlos, me hurtafe, i huiefe à vn Canto de

vn Monte, que èl me fenalò; porque èl, i otros Parientes fuios havian de

venir à vèr aquellos Indios, i que me llevarian configo adonde los

Chriftianos eftaban. Yo me confiè de ellos, i determinè de hacerlo,

porque tenian otra Lengua diftinta de la de mis Indios: i puefto por

obra, otro dia fueron, i me hallaron en el lugar que eftaba feñalado: i

afi me llevaron configo. Yà que lleguè cerca de donde tenian fu

Apofento, Andrès Dorantes faliò à vèr quien era, porque los Indios le

havian tambien dicho como venia vn Chriftiano; i quando me viò, fue mui

efpantado, porque havia muchos dias que me tenian por muerto, i los

Indios afi lo havian dicho. Dimos muchas gracias à Dios de vernos

juntos: i efte dia fue vno de los de maior placer, que en nueftros dias

havemos tenido: i llegado donde Caftillo eftaba, me preguntaron, què

donde iba? Yo le dixe, que mi propofito era de pafar à Tierra de

Chriftianos, i que en efte raftro, i bufca iba. Andrès Dorantes

refpondiò, que muchos dias havia que èl rogaba à Caftillo, i à

Eftevanico, que fe fuefen adelante, i que no lo ofaban hacer, porque no

fabian nadar, i que temian mucho los Rios, i Ancones por donde havian de

pafar, que en aquella Tierra ai muchos. Y pues Dios Nueftro Señor havia

fido fervido de guardarme entre tantos trabajos, i enfermedades, i al

cabo traerme en fu compañia, que ellos determinaban de huir, que Yo los

pafaria de los Rios, i Ancones que topafemos; i avifaronme, que en

ninguna manera diefe à entender à los Indios, ni conofciefen de mì, que

Yo queria pafar adelante, porque luego me matarian; i que para efto era

menefter que Yo me detuviefe con ellos feis Mefes, que era tiempo en que

aquellos Indios iban à otra Tierra à comer Tunas. Efta es vna Fruta, que

es del tamaño de Huevos, i fon bermejas, i negras, i de mui buen gufto.

Comenlas tres Mefes del Año, en los quales no comen otra cofa alguna;

porque al tiempo que ellos las cogian, venian à ellos otros Indios de

adelante, que traìan Arcos para contratar, i cambiar con ellos: i que

quando aquellos fe bolviefen, nos huìriamos de los nueftros, i nos

bolveriamos con ellos. Con efte concierto Yo quedè alli, i me dieron por

Efclavo à vn Indio, con quien Dorantes eftaba; el qual era tuerto, i fu

Muger, i vn Hijo que tenia, i otro que eftaba en fu compañia; de manera,

que todos eran tuertos. Eftos fe llaman Marianes: i Caftillo eftaba con

otros fus vecinos, llamados Iguafes. Y eftando aqui ellos me contaron,

que defpues que falieron de la Isla de Malhado, en la Cofta de la Mar

hallaron la Barca en que iba el Contador, i los Frailes al travès; i que

iendo pafando aquellos Rios, que fon quatro mui grandes, i de muchas

corrientes, les llevò las Barcas en que pafaban à la Mar, donde fe

ahogaron quatro de ellos, i que afi fueron adelante hafta que pafaron el

Ancon, i lo pafaron con mucho trabajo: i à quince leguas adelante

hallaron otro: i que quando alli llegaron, ià fe les havian muerto dos

Compañeros, en fesenta leguas que havian andado, i que todos los que

quedaban eftaban para lo mifmo, i que en todo el camino no havian comido

fino Cangrejos, i Yerva Pedrera: i llegados à efte vltimo Ancon, decian,

que hallaron en èl Indios, que eftaban comiendo Moras; i como vieron à

los Chriftianos, fe fueron de alli à otro cabo: i que eftando

procurando, i bufcando manera para pafar el Ancon, pafaron à ellos vn

Indio, i vn Chriftiano, i que llegado, conofcieron que era Figueroa, vno

de los quatro que haviamos embiado adelante en la Isla de Malhado, i

alli les contò, como èl, i fus Compañeros havian llegado hafta aquel

Lugar, donde fe havian muerto dos de ellos, i vn Indio, todos tres de

frio, i de hambre, porque havian venido, i eftado en el mas recio tiempo

del mundo, i que à èl, i á Mendez havian tomado los Indios, i que

eftando con ellos, Mendez havia huìdo, iendo la via lo mejor que pudo de

Panuco, i que los Indios havian ido tras èl; i que lo havian muerto: i

que eftando èl con eftos Indios, fupo de ellos, como con los Mariames

eftaba vn Chriftiano, que havia pafado de la otra parte, i lo havia

hallado con los que llamaban Quevenes: i que efte Chriftiano era

Hernando de Efquivèl, natural de Badajoz, el qual venia en compañia del

Comifario, i que èl fupo de Efquivèl el fin en que havian parado el

Governador, i Contador, i los demàs, i le dixo, que el Contador, i los

Frailes havian echado al travès fu Barca entre los Rios; i viniendofe

por luengo de Cofta, llegò la Barca del Governador con fu Gente en

tierra, i èl fe fue con fu Barca, hafta que llegaron à aquel Ancon

grande, i que alli tornò à tomar la Gente, i la pasò del otro cabo, i

bolviò por el Contador, i los Frailes, i todos los otros; i contò, como

eftando defembarcados, el Governador havia revocado el Poder que el

Contador tenia de Lugar-Teniente fuio; i diò el cargo à vn Capitan, que

traìa configo, que fe decia Pantoja, i que el Governador fe quedò en fu

Barca, i no quifo aquella noche falir à tierra, i quedaron con èl vn

Maeftre, i vn Page, que eftaba malo, i en la Barca no tenian Agua, ni

cofa ninguna que comer; i que à media noche el Norte vino tan recio, que

facò la Barca à la Mar, fin que ninguno la viefe, porque no tenia por

refon fino vna Piedra, i que nunca mas fupieron dèl; i que vifto efto,

la Gente que en tierra quedaron, fe fueron por luengo de Cofta, i que

como hallaron tanto eftorvo de Agua, hicieron Balfas con mucho trabajo,

en que pafaron de la otra parte; i que iendo adelante llegaron à vna

punta de vn Monte, orilla del Agua, i que hallaron Indios, que como los

vieron venir, metieron fus Cafas en fus canoas, i fe pafaron de la otra

parte à la Cofta; i los Chriftianos viendo el tiempo que era, porque era

por el Mes de Noviembre, pararon en efte Monte porque hallaron Agua, i

Leña, i algunos Cangrejos, i Marifcos, donde de frio, i de hambre fe

començaron poco à poco à morir. Allende de efto, Pantoja, que por

Teniente havia quedado, les hacia mal tratamiento, i no lo pudiendo

fufrir Soto-Maior, Hermano de Vafco Porcallo, el de la Isla de Cuba, que

en el Armada havia venido por Maeftre de Campo, fe rebolviò con èl, i le

diò vn palo, de que Pantoja quedò muerto, i afi fe fueron acabando; i

los que morian, los otros los hacian tafajos, i el vltimo que muriò fue

Soto-Maior i Efquivèl, lo hiço tafajos, i comiendo dèl, fe mantuvo hafta

primero de Março, que vn Indio de los que alli havian huìdo, vino à vèr

fi eran muertos, i llevò à Efquivèl configo; i eftando en poder de efte

Indio, el Figueroa lo hablò, i fupo de èl todo lo que havemos contado; i

le rogò que fe viniefe con èl, para irfe ambos la via del Panuco; lo

qual Efquivèl no quifo hacer, diciendo, que èl havia fabido de los

Frailes, que Panuco havia quedado atràs, i afi fe quedò alli, i Figueroa

fe fue à la Cofta adonde folia eftàr.

_CAP. XVIII. De la Relacion que diò de Efquivèl._

Naufragios de Alvar Núñez Cabeza de Vaca · 第 3 / 16 段