Aquella Baìa de donde partimos, ha por nombre la Baìa de Caballos, i

anduvimos fiete dias por aquellos Ancones, entrados en el Agua hafta la

cinta, fin feñal de vèr ninguna cofa de Cofta; i al cabo de ellos

llegamos à una Isla, que eftaba cerca de la Tierra. Mi Barca iba

delante, i de ella vimos venir cinco Canoas de Indios, los quales las

defampararon, i nos las dexaron en las manos, viendo que ibamos à ellas:

las otras Barcas pafaron adelante, i dieron en vnas Cafas de la mifma

Isla, donde hallamos muchas Liças, i huevos de ellas, que eftaban fecas,

que fue mui gran remedio para la necefidad que llevabamos. Defpues de

tomadas, pafamos adelante, i dos Leguas de alli pafamos vn Eftrecho, que

la Isla con la Tierra hacia, al qual llamamos de Sant Miguèl, por haver

falido en fu Dia por èl; i falidos, llegamos à la Cofta, donde con las

cinco Canoas, que Yo havia tomado à los Indios, remediamos algo de las

Barcas, haciendo falcas de ellas, i añadiendolas, de manera que fubieron

dos palmos de bordo fobre el Agua; i con efto tornamos à caminar por

luengo de Cofta, la via del Rio de Palmas, crefciendo cada dia la fed, i

la hambre, porque los Baftimentos eran mui pocos, i iban mui al cabo, i

el Agua fe nos acabò, porque las Botas, que hecimos de las piernas de

los Caballos, luego fueron podridas, i fin ningun provecho: algunas

veces entramos por Ancones, i Baìas, que entraban mucho por la Tierra

adentro, todas las hallamos baxas, i peligrofas: i anfi anduvimos por

ellas treinta dias, donde algunas veces hallabamos Indios Pefcadores,

Gente pobre, i miferable. Al cabo ià de eftos treinta dias, que la

necefidad del Agua era en eftremo, iendo cerca de Cofta, vna noche

fentimos venir vna Canoa, i como la vimos, efperamos que llegafe, i ella

no quifo hacer cara: i aunque la llamamos, no quifo bolver, ni

aguardarnos, i por fer de noche, no la feguimos, i fuimonos nueftra via;

quando amanefciò, vimos vna Isla pequeña, i fuimos à ella, por vèr fi

hallariamos Agua, mas nueftro trabajo fue en valde, porque no la havia.

Eftando alli furtos, nos tomò vna Tormenta mui grande, porque nos

detuvimos feis dias, fin que ofafemos falir à la Mar: i como havia cinco

dias, que no bebiamos, la fed fue tanta, que nos pufo en necefidad de

beber Agua falada; i algunos fe defatentaron tanto en ello, que

fupitameete fe nos murieron cinco Hombres. Cuento efto afi brevemente,

porque no creo que ai necefidad de particularmente contar las miferias,

i trabajos en que nos vimos; pues confiderando el lugar donde eftabamos,

i la poca efperança de remedio, que teniamos, cada vno puede penfar

mucho de lo que alli pafaria; i como vimos que la fed crefcia, i el Agua

nos mataba, aunque la Tormenta no era cefada, acordamos de encomendarnos

à Dios Nueftro Señor, i aventurarnos antes al peligro de la Mar, que

efperar la certinidad de la muerte, que la fed nos daba; i afi falimos

la via, donde haviamos vifto la Canoa, la noche que por alli veniamos; i

en efte dia nos vimos muchas veces anegados, i tan perdidos, que ninguno

huvo, que no tuviefe por cierta la muerte. Plugò à Nueftro Señor, que en

las maiores necefidades fuele moftrar fu favor, que à puefta del Sol

bolvimos vna Punta, que la Tierra hace, adonde hallamos mucha bonança, i

abrigo. Salieron à nofotros muchas Canoas, i los Indios, que en ellas

venian, nos hablaron, i fin querernos aguardar, fe bolvieron. Era Gente

grande, i bien difpuefta, i no traìan Flechas, ni Arcos. Nofotros les

fuimos figuiendo hafta fus Cafas, que eftaban cerca de alli à la Lengua

del Agua, i faltamos en Tierra: i delante de las Cafas hallamos muchos

Cantaros de Agua, i mucha cantidad de Pefcado guifado, i el Señor de

aquellas Tierras ofrefciò todo aquello al Governador, i tomandolo

configo, lo llevò à fu Cafa. Las Cafas de eftos eran de Efteras, que à

lo que parefciò eran eftantes; i defpues que entramos en Cafa del

Cacique, nos diò mucho Pefcado, i nofotros le dimos del Maìz, que

traìamos, i lo comieron en nueftra prefencia, i nos pidieron mas, i fe

lo dimos, i el Governador le diò muchos Refcates; el qual, eftando con

el Cacique en fu Cafa, à media hora de la noche, fupitamente los Indios

dieron en nofotros, i en los que eftaban mui malos, echados en la Cofta,

i acometieron tambien la Cafa del Cacique, donde el Governador eftaba, i

lo hirieron de vna piedra en el roftro. Los que alli fe hallaron,

prendieron al Cacique: mas como los Suios eftaban tan cerca, foltòfeles,

i dexòles en las manos vna Manta de Martas Cebelinas, que fon las

mejores, que creo Yo que en el Mundo fe podrian hallar, i tienen vn

olor, que no parefce fino de Ambar, i Almizcle, i alcança tan lexos, que

de mucha cantidad fe fiente: otras vimos alli, mas ningunas eran tales

como eftas. Los que alli fe hallaron, viendo al Governador herido, lo

metimos en la Barca, i hecimos que con èl fe recogiefe toda la mas Gente

à fus Barcas, i quedamos hafta cinquenta en Tierra, para contra los

Indios, que nos acometieron tres veces aquella noche, i con tanto

impetu, que cada vez nos hacian retraer mas de vn tiro de piedra:

ninguno huvo de nofotros, que no quedafe herido, i Yo lo fui en la cara;

i fi como fe hallaron pocas Flechas, eftuvieran mas proveìdos de ellas,

fin dubda nos hicieran mucho daño. La vltima vez fe pufieron en celada

los Capitanes Dorantes, i Peñalofa, i Tellez, con quince Hombres, i

dieron en ellos por las efpaldas, i de tal manera les hicieron huir, que

nos dexaron. Otro dia de mañana Yo les rompì mas de treinta Canoas, que

nos aprovecharon para vn Norte que hacia, que por todo el dia huvimos de

eftàr alli con mucho frio, fin ofar entrar en la Mar, por la mucha

Tormenta que en ella havia. Efto pafado, nos tornamos à embarcar, i

navegamos tres dias: i como haviamos tomado poca Agua, i los Vafos que

teniamos para llevar afimifmo eran mui pocos, tornamos à caer en la

primera necefidad; i figuiendo nueftra via, entramos por vn Eftero, i

eftando en èl, vimos venir vna Canoa de Indios: como los llamamos,

vinieron à nofotros; i el Governador, à cuia Barca havian llegado,

pidiòles Agua, i ellos la ofrefcieron, con que les diefen en que la

traxefen; i vn Chriftiano Griego, llamado Doroteo Teodoro (de quien

arriba fe hiço mencion) dixo, que queria ir con ellos: el Governador, i

otros fe lo procuraron eftorvar mucho, i nunca lo pudieron, fino que en

todo cafo queria ir con ellos: afi fe fue, i llevò configo vn Negro, i

los Indios dexaron en rehenes dos de fu Compañia; i à la noche los

Indios bolvieron, i traxeronnos nueftros Vafos fin Agua, i no traxeron

los Chriftianos, que havian llevado: i los que havian dexado por

rehenes, como los otros los hablaron, quifieronfe echar al Agua. Mas los

que en la Barca eftaban los detuvieron, i anfi fe fueron huiendo los

Indios de la Canoa, i nos dexaron mui confufos, i triftes, por haver

perdido aquellos dos Chriftianos.

_CAP. X. De la Refriega, que nos dieron los Indios._

Venida la mañana, vinieron à nofotros muchas Canoas de Indios,

pidiendonos los dos Compañeros, que en la Barca havian quedado por

rehenes. El Governador dixo, que fe los daria, con que traxefen los dos

Chriftianos, que havian llevado. Con efta Gente venian cinco, ò feis

Señores, i nos parefciò fer la Gente mas bien difpuefta, i de mas

autoridad, i concierto, que hafta alli haviamos vifto, aunque no tan

grandes como los otros, de quien havemos contado. Traìan los cabellos

fueltos, i mui largos, i cubiertos con Mantas de Martas, de la fuerte de

las que atràs haviamos tomado, i algunas de ellas hechas por mui eftraña

manera, porque en ellas havia vnos laços de labores de vnas Pieles

leonadas, que parefcian mui bien. Rogabannos, que nos fuefemos con

ellos, i que nos darian los Chriftianos, i Agua, i otras muchas cofas: i

contino acudian fobre nofotros muchas Canoas, procurando de tomar la

boca de aquella entrada: i afi por efto, como porque la Tierra era mui

peligrofa para eftàr en ella, nos falimos à la Mar, donde eftuvimos

hafta medio dia con ellos. Y como no nos quifiefen dàr los Chriftianos,

i por efte refpeto nofotros no les diefemos los Indios, començaronnos à

tirar piedras con Hondas, i Varas, con mueftras de flecharnos, aunque en

todos ellos no vimos fino tres, o quatro Arcos.

Eftando en efta contienda, el viento refrefcò, i ellos fe bolvieron, i

nos dexaron: i afi navegamos aquel dia, hafta hora de Vifperas, que mi

Barca, que iba delante, defcubriò vna Punta, que la Tierra hacia, i del

otro cabo fe via vn Rio mui grande: i en vna Isleta que hacia la Punta,

hice Yo furgir, por efperar las otras Barcas. El Governador no quifo

llegar, antes fe metiò por vna Baìa mui cerca de alli, en que havia

muchas Isletas, i alli nos juntamos, i defde la Mar tomamos Agua dulce,

porque el Rio entraba en la Mar de avenida: i por toftar algun Maìz de

lo que traìamos, porque ià havia dos dias que lo comiamos crudo,

faltamos en aquella Isla, mas como no hallamos Leña, acordamos de ir al

Rio, que eftaba detràs de la Punta, vna Legua de alli: i iendo, era

tanta la corriente, que no nos dexaba en ninguna manera llegar, antes

nos apartaba de la Tierra; i nofotros, trabajando, i porfiando por

tomarla. El Norte, que venia de la Tierra, començò à crefcer tanto, que

nos metiò en la Mar, fin que nofotros pudiefemos hacer otra cofa: i à

media Legua que fuimos metidos en ella, fondamos, i hallamos, que con

treinta braças no podimos tomar hondo, i no podiamos entender, fi la

corriente era caufa que no lo pudiefemos tomar; i afi navegamos dos

dias, todavia trabajando por tomar Tierra: i al cabo de ellos, vn poco

antes que el Sol faliefe, vimos muchos humeros por la Cofta: i

trabajando por llegar allà, nos hallamos en tres braças de Agua, i por

fer de noche, no ofamos tomar Tierra; porque como haviamos vifto tantos

humeros, creìamos que fe nos podria recrefcer algun peligro, fin

nofotros poder vèr, por la mucha obfcuridad, lo que haviamos de hacer: i

por efto determinamos de efperar à la mañana, i como amanefciò, cada

Barca fe hallò por sì perdida de las otras: Yo me hallè en treinta

braças; i figuiendo mi viage, à hora de Vifperas vì dos Barcas, i como

fui à ellas, vì que la primera à que lleguè, era la del Governador, el

qual me pregunto, què me parefcia que debiamos hacer? Yo le dixe, que

debia recobrar aquella Barca, que iba delante, i que en ninguna manera

la dexafe, i que juntas todas tres Barcas, figuiefemos nueftro camino,

donde Dios nos quifiefe llevar. El me refpondiò, que aquello no fe podia

hacer, porque la Barca iba mui metida en la Mar, i èl queria tomar la

Tierra, i que fi la queria Yo feguir, que hiciefe que los de mi Barca

tomafen los Remos, i trabajafen, porque con fuerça de braços fe havia de

tomar la Tierra: i efto le aconfejaba vn Capitan, que configo llevaba,

que fe llamaba Pantoja, diciendole, que fi aquel dia no tomaba la

Tierra, que en otros feis no la tomaria, i en efte tiempo era necefario

morir de hambre. Yo vifta fu voluntad, tomè mi Remo, i lo mifmo hicieron

todos los que en mi Barca eftaban para ello, i bogamos hafta cafi puefto

el Sol: mas como el Governador llevaba la mas fana, i recia Gente, que

entre toda havia, en ninguna manera lo podimos feguir, ni tener con

ella. Yo, como vì efto, pedile, que para poderle feguir, me diefe vn

cabo de fu Barca: i èl me refpondiò, que no harian ellos poco, fi folos

aquella noche pudiefen llegar à Tierra. Yo le dixe, que pues via la poca

pofibilidad, que en nofotros havia para poder feguirle, i hacer lo que

havia mandado, que me dixefe, què era lo que mandaba que Yo hiciefe? El

me refpondiò, que ià no era tiempo de mandar vnos à otros, que cada vno

hiciefe lo que mejor le pareciefe que era para falvar la vida, que èl

anfi lo entendia de hacer; i diciendo efto, fe alargò con fu Barca: i

como no le pude feguir, arribè fobre la otra Barca, que iba metida en la

Mar, la qual me efperò; i llegado à ella hallè, que era la que llevaban

los Capitanes Peñalofa, i Tellez: i anfi navegamos quatro dias en

compañia, comiendo por tafa cada dia medio puño de Maìz crudo. A cabo de

eftos quatro dias nos tomò vna Tormenta, que hiço perder la otra Barca:

i por gran mifericordia, que Dios tuvo de nofotros, no nos hundimos del

todo, fegun el tiempo hacia; i con fer Invierno, i el frio mui grande, i

tantos dias, que padefciamos hambre, con los golpes, que de la Mar

haviamos refcibido, otro dia la Gente començò mucho à defmaiar: de tal

manera, que quando el Sol fe pufo, todos los que en mi Barca venian

eftaban caìdos en ella, vnos fobre otros, tan cerca de la muerte, que

pocos havia que tuviefen fentido, i entre todos ellos, à efta hora, no

havia cinco Hombres en pie; i quando vino la noche, no quedamos fino el

Maeftre, i Yo, que pudiefemos marear la Barca; i à dos horas de la

noche, el Maeftre me dixo, que Yo tuviefe cargo de ella, porque èl

eftaba tal, que creìa aquella noche morir: i afi Yo tomè el leme, i

pafada media noche, Yo lleguè, por vèr fi era muerto el Maeftre: i èl me

refpondiò, que èl antes eftaba mejor, i que èl governaria hafta el dia.

Yo cierto aquella hora, de mui mejor voluntad tomara la muerte, que no

vèr tanta Gente delante de mi de tal manera. Y defpues que el Maeftre

tomò cargo de la Barca, Yo reposè vn poco mui fin repofo; ni havia cofa

mas lexos de mi entonces, que el fueño. Y acerca del Alva, pareciòme que

oìa el tumbo de la Mar, porque como la Cofta era baxa, fonaba mucho, i

con efte fobrefalto, llamè al Maeftre, el qual me refpondiò, que creìa

que eramos cerca de Tierra, i tentamos, i hallamonos en fiete braças, i

parefciòle, que nos debiamos tener à la Mar, hafta que amanefciefe; Y

afi Yo tomè vn Remo, i boguè de la vanda de la Tierra, que nos hallamos

vna Legua de ella, i dimos la popa à la Mar; i cerca de Tierra nos tomò

vna ola; que echò la Barca fuera del Agua vn juego de herradura: i con

el gran golpe que diò, cafi toda la Gente que en ella eftaba como

muerta, tornò en sì, i como fe vieron cerca de la Tierra, fe començaron

à defcolgar, i con manos, i pies andando: i como falieron à Tierra à

vnos barrancos, hecimos lumbre, i toftamos del Maìz que traìamos, i

hallamos Agua de la que havia llovido, i con el calor del fuego la Gente

tornò en sì, i començaron algo à esforçarfe. El dia que aqui llegamos

era fexto del Mes de Noviembre.

_CAP. XI. De lo que acaefciò à Lope de Oviedo con vnos Indios._

Defque la Gente huvo comido, mandè à Lope de Oviedo, que tenia mas

fuerça, i eftaba mas recio que todos, fe llegafe à vnos Arboles, que

cerca de alli eftaban, i fubido en vno de ellos, defcubriefe la Tierra

en que eftabamos, i procurafe de haver alguna noticia de ella. El lo

hiço afi, i entendiò que eftabamos en Isla, i viò que la Tierra eftaba

cabada, à la manera que fuele eftàr Tierra donde anda Ganado, i

parefciòle por efto, que debia fer Tierra de Chriftianos, i anfi nos lo

dixo. Yo le mandè, que la tornafe à mirar mui mas particularmente, i

viefe fi en ella havia algunos Caminos, que fuefen feguidos, i efto fin

alargarfe mucho, por el peligro que podia haver. El fue, i topando con

vna vereda, fe fue por ella adelante, hafta efpacio de media Legua, i

hallò vnas Choças de unos Indios, que eftaban folas, porque los Indios

eran idos al Campo, i tomò vna Olla de ellos, i vn Perrillo pequeño, i

vnas pocas de Liças, i afi fe bolviò à nofotros; i parefciendonos que fe

tardaba, embiè otros dos Chriftianos, para que le bufcafen, i viefen què

le havia fufcedido, i ellos le toparon cerca de alli, i vieron, que tres

Indios, con Arcos, i Flechas, venian tras de èl, llamandole, i èl

afimifmo llamaba à ellos por feñas: i afi llegò donde eftabamos, i los

Indios fe quedaron vn poco atràs, afentados en la mifma Ribera; i dende

à media hora acudieron otros cien Indios Flecheros, que agora ellos

fuefen grandes, ò no, nueftro miedo les hacia parefcer Gigantes, i

pararon cerca de nofotros, donde los tres primeros eftaban. Entre

nofotros efcufado era penfar que havria quien fe defendiefe, porque

dificilmente fe hallaron feis, que del fuelo fe pudiefen levantar. El

Veedor, i Yo falimos à ellos; i llamamosles, i ellos fe llegaron à

nofotros: i lo mejor que podimos, procuramos de afegurarlos, i

afegurarnos, i dimosles Cuentas, i Cafcaveles, i cada vno de ellos me

diò vna Flecha, que es feñal de amiftad: i por feñas nos dixeron, que à

la mañana bolverian, i nos traerian de comer, porque entonces no lo

tenian.

_CAP. XII. Como los Indios nos truxeron de comer._

Otro dia, faliendo el Sol, que era la hora que los Indios nos havian

dicho, vinieron à nofotros, como lo havian prometido, i nos traxeron

mucho Pefcado, i de vnas Raìces, que ellos comen, i fon como Nueces,

algunas maiores, ò menores, la maior parte de ellas fe facan debaxo del

Agua, i con mucho trabajo. A la tarde bolvieron, i nos traxeron mas

Pefcado, i de las mifmas Raìces, i hicieron venir fus Mugeres, i Hijos,

para que nos viefen; i anfi fe bolvieron ricos de Cafcaveles, i Cuentas,

que les dimos, i otros dias nos tornaron à vifitar, con lo mifmo que

eftotras veces. Como nofotros viamos, que eftabamos proveìdos de

Pefcado, i de Raìces, i de Agua, i de las otras cofas que pedimos,

acordamos de tornarnos à embarcar, i feguir nueftro camino, i

defenterramos la Barca de la Arena, en que eftaba metida, i fue

menefter, que nos defnudafemos todos, i pafafemos gran trabajo para

echarla al Agua, porque nofotros eftabamos tales, que otras cofas mui

mas livianas baftaban para ponernos en èl; i afi embarcados, à dos tiros

de Ballefta dentro en la Mar, nos diò tal golpe de Agua, que nos mojò à

todos: i como ibamos defnudos, i el frio que hacia era mui grande,

foltamos los Remos de las manos: i à otro golpe que la Mar nos diò,

traftornò la Barca: el Veedor, i otros dos fe afieron de ella para

efcaparfe, mas fufcediò mui al revès, que la Barca los tomò debaxo, i fe

ahogaron. Como la Cofta es mui braba, el Mar de vn tumbo echò à todos

los otros embueltos en las olas, i medio ahogados en la Cofta de la

mifma Isla, fin que faltafen mas de los tres, que la Barca havia tomado

debaxo. Los que quedamos efcapados, defnudos como nafcimos, i perdido

todo lo que traìamos: i aunque todo valia poco, para entonces valia

mucho. Y como entonces era por Noviembre, i el frio mui grande, i

nofotros tales, que con poca dificultad nos podian contar los huefos,

eftabamos hechos propria figura de la Muerte. De mì sè decir, que defde

el mes de Maio pafado, Yo no havia comido otra cofa fino Maìz toftado, i

algunas veces me vì en necefidad de comerlo crudo; porque aunque fe

mataron los Caballos, entretanto que las Barcas fe hacian, Yo nunca pude

comer de ellos, i no fueron diez veces las que comì pefcado. Efto digo,

por efcufar raçones, porque pueda cada vno vèr, què tales eftariamos. Y

fobre todo lo dicho, havia fobrevenido viento Norte, de fuerte, que mas

eftabamos cerca de la muerte, que de la vida: plugo à Nueftro Señor, que

bufcando los tiçones del fuego, que alli haviamos hecho, hallamos lumbre

con que hicimos grandes fuegos: i anfi eftuvimos pidiendo à Nueftro

Señor mifericordia, i perdon de nueftros pecados, derramando muchas

lagrimas, haviendo cada vno laftima, no folo de sì, mas de todos los

otros, que en el mifmo eftado vian. Y à hora de puefto el Sol, los

Indios, creiendo que no nos haviamos ido, nos bolvieron à bufcar, i à

traernos de comer: mas quando ellos nos vieron anfi en tan diferente

habito del primero, i en manera tan eftraña, efpantaronfe tanto, que fe

bolvieron atràs. Yo falì à ellos, i llamèlos, i vinieron mui efpantados,

hicelos entender por feñas, como fe nos havia hundido vna Barca, i fe

havian ahogado tres de nofotros: i alli en fu prefencia, ellos mifmos,

vieron dos muertos, i los que quedabamos, ibamos aquel camino. Los

Indios de vèr el defaftre que nos havia venido, y el defaftre en que

eftabamos, con tanta defventura, i miferia fe fentaron entre nofotros: i

con el gran dolor, i laftima que ovieron de vernos en tanta fortuna,

començaron todos à llorar recio, i tan de verdad, que lexos de alli fe

podia oìr, i efto les durò mas de media hora: i cierto, vèr que eftos

Hombres, tan fin raçon, i tan crudos, à manera de Brutos, fe dolian

tanto de nofotros, hiço que en mì, i en otros de la compañia crefciefe

mas la pafion, i la confideracion de nueftra defdicha. Sofegado ià efte

llanto, Yo preguntè à los Chriftianos, i dixe, que fi à ellos parefcia,

rogaria à aquellos Indios, que nos llevafen à fus Cafas: i algunos de

ellos, que havian eftado en la Nueva-Efpaña, refpondieron, que no fe

debia hablar en ello, porque fi à fus Cafas nos llevaban, nos

facrificarian à fus Idolos: mas vifto que otro remedio no havia, i que

por qualquier otro camino eftaba mas cerca, i mas cierta la muerte, no

curè de lo que decian, antes roguè à los Indios, que nos llevafen à fus

Cafas, i ellos moftraron que havian gran placer de ello, i que

efperafemos vn poco, que ellos harian lo que queriamos; i luego treinta

de ellos fe cargaron de leña, i fe fueron à fus Cafas, que eftaban lexos

de alli, i quedamos con los otros hafta cerca de la noche, que nos

tomaron; i llevandonos afidos, i con mucha priefa, fuimos à fus Cafas, i

por el gran frio que hacia; i temiendo que en el camino alguno no

muriefe, ò defmaiafe, proveieron, que oviefe quatro, ò cinco fuegos mui

grandes, pueftos à trechos, i en cada vno de ellos nos efcalentaban: i

defque vian que haviamos tomado alguna fuerça, i calor, nos llevaban

hafta el otro, tan apriefa, que cafi los pies no nos dexaban poner en el

fuelo: i de efta manera fuimos hafta fus Cafas, donde hallamos que

tenian hecha vna Cafa para nofotros, i muchos fuegos en ella: i defde à

vn hora que haviamos llegado, començaron à bailar, i hacer grande fiefta

(que durò toda la noche) aunque para nofotros no havia placer, fiefta,

ni fueño, efperando quando nos havian de facrificar, i la mañana nos

tornaron á dàr Pefcado, i Raìces, i hacer tan buen tratamiento, que nos

afeguramos algo, i perdimos algo el miedo del facrificio.

_CAP. XIII. Como fupimos de otros Chriftianos._

Efte mifmo dia Yo vi à vn Indio de aquellos vn Refcate, i conofcì que no

era de los que nofotros les haviamos dado: i preguntando donde le havian

havido, ellos por feñas me refpondieron, que fe lo havian dado otros

Hombres como nofotros, que eftaban atràs. Yo viendo efto, embiè dos

Chriftianos, i dos Indios, que les moftrafen aquella Gente, i mui cerca

de alli toparon con ellos, que tambien venian à bufcarnos, porque los

Indios que allà quedaban, los havian dicha de nofotros, i eftos eran los

Capitanes Andrès Dorantes, y Alonfo del Caftillo, con toda la Gente de

fu Barca. Y llegados à nofotros, fe efpantaron mucho de vernos de la

manera que eftabamos, i refcibieron mui gran pena por no tener que

darnos, que ninguna otra cofa traìan, fino la que tenian veftida. Y

eftuvieron alli con nofotros, i nos contaron, como à cinco de aquel

mifmo Mes, fu Barca havia dado al travès legua, i media de alli, i ellos

havian efcapado, fin perderfe ninguna cofa: i todos juntos acordamos de

adobar fu Barca, i irnos en ella los que tuviefen fuerça, i difpoficion

para ello; los otros quedarfe alli hafta que convaleciefen, para irfe,

como pudiefen, por luengo de Cofta, i que efperafen alli, hafta que Dios

los llevafe con nofotros à Tierra de Chriftianos; i como lo penfamos,

afi nos pufimos en ello; i antes que echafemos la Barca al Agua, Tavera,

vn Caballero de nueftra Compañia, muriò; i la Barca que nofotros

penfabamos llevar, hiço fu fin, i no fe pudo foftener à fi mifma, que

luego fue hundida; i como quedamos del arte que he dicho, i los mas

defnudos, i el tiempo tan recio para caminar, i pafar Rios, i Ancones à

nado, ni tener baftimento alguno, ni manera para llevarlo, determinamos

de hacer lo que la necefidad pedia, que era invernar alli; i acordamos

tambien, que quatro Hombres, que mas recios eftaban, fuefen à Panuco,

creiendo que eftabamos cerca de alli; i que fi Dios Nueftro Señor fuefe

fervido de llevarnos allà, diefen avifo de como quedabamos en aquella

Isla, i de nueftra necefidad, i trabajo. Eftos eran mui grandes

nadadores, i al vno llamaban Alvaro Fernandez, Portuguès, Carpintero, i

Marinero: el fegundo fe llamaba Mendez; i al tercero Figueroa, que era

natural de Toledo: el quarto, Aftudillo, natural de Çafra, llevaban

configo vn Indio, que era de la Isla.

_CAP. XIV. Como fe partieron los quatro Chriftianos._

Naufragios de Alvar Núñez Cabeza de Vaca · 第 2 / 16 段