para un hombre que tenía, como yo, la nariz tan grande, los labios tan
gruesos y los ojos tan pequeños”. (_Infancia_, XVII). Habla además con
desolación de “este rostro sin expresión, de rasgos flojos, blandos,
indecisos, sin nobleza, que recuerdan a los simples mujiks; y estas
manos y estos pies tan grandes”. (_Juventud_, I).
[543] “Dividía yo a la humanidad en tres clases: los hombres elegantes,
los únicos dignos de estimación; los hombros no elegantes, dignos de
desprecio y de odio; y la plebe. Esta no existía”. (_Juventud_, XXXI).
[544] Principalmente durante una estancia en San Petersburgo, en
1847-48.
[545] _Adolescencia_, XXVII.
[546] Conversaciones con Paul Boyer, (_Le Temps_, 28 de agosto de 1901).
[547] Nekhludov figura también en _Adolescencia_ y en _Juventud_
(1854): en _Un encuentro en el destacamento_ (1856): en el _Diario de
un Marcador_ (1856): en _Lucerna_ (1857), y en _Resurrección_ (1899).
Debe advertirse que este nombre designa a personajes muy diferentes.
Tolstoi no trató de conservarle el mismo aspecto físico, y Nekhludov
se mata al final del _Diario de un Marcador_. Muestra las diversas
encarnaciones de Tolstoi, en todo lo que tenía de mejor y de peor.
[548] _La Mañana de un Señor._ Tomo II de las _Obras Completas_,
traducción de J. W. Bienstock.
[549] Es contemporánea de las narraciones de _Infancia_.
[550] El 11 de junio de 1851, en el campo fortificado de Stari-Iurt en
el Cáucaso.
[551] _Diario_, traducción da J. W. Bienstock.
[552] _Diario_. 2 de julio de 1851.
[553] Carta a su tía Tatiana, en enero de 1852.
[554] Un retrato de 1851 deja ver ya el cambio que se realiza en su
alma. La cabeza erguida, el semblante se anima, las cavidades de los
ojos son menos sombrías, mientras los ojos conservan todavía su severa
fijeza, y la boca entreabierta, que sombrea un naciente mostacho, es
huraña; tiene siempre algo de orgulloso y provocativo, pero mucha más
juventud.
[555] Las cartas que escribió entonces a su tía Tatiana están llenas
de efusión y de lágrimas. Se decía _Liova-riova_, León el llorón (6 de
enero de 1852).
[556] _La Mañana de un Señor_ es fragmento de un proyecto de _Novela
del propietario ruso_. _Los Cosacos_ son la primera parte de una
gran novela del Cáucaso. La inmensa _Guerra y Paz_ no era, en el
pensamiento del autor, más que una especie de preámbulo de una epopeya
contemporánea, de la cual los _Decembristas_ debían constituir la parte
central.
[557] El peregrino Gricha, o la muerte de la madre.
[558] En una carta a Birukov.
[559] _La Mañana de un Señor_ no fué concluida hasta 1855-56.
[560] _Los dos viejos_, (1885).
[561] _La Incursión_, Tomo III de las _Obras Completas_, traducción de
J. W. Bienstock.
[562] Tomo III de las _Obras Completas_.
[563] Tomo IV de las _Obras Completas_.
[564] Aun cuando hayan sido terminadas mucho más tarde, en 1860 en
Hyères (no fueron publicadas sino hasta 1863), la mayor parte de la
obra es de esta época.
[565] _Los Cosacos._ Tomo III de las _Obras Completas_.
[566] “Tal vez--dice Olenine, enamorado de la joven cosaca,--amo en
ella a la Naturaleza... Amándola siento que formo parte indivisa de la
Naturaleza”. A menudo compara a la que ama con la Naturaleza. “Ella es,
como la Naturaleza, igual, tranquila y taciturna”. Además, relaciona el
aspecto de las montañas lejanas y el de “esta mujer majestuosa”.
[567] Así también en la carta de Olenine a sus amigos de Rusia.
[568] _Diario._ Traducción de J. W. Bienstock.
[569] Se encuentra asimismo esta manera en _La Tala en el Bosque_
concluida en la misma época. Por ejemplo: “Hay tres especies de amor:
1.º, amor estético; 2.º, amor de consagración; 3.º, amor activo, etc.”.
(_Juventud_). O bien “Hay tres clases de soldados: 1.º, los sumisos;
2.º, los autoritarios; 3.º, los fanfarrones, que se subdividen al mismo
tiempo en a, sumisos de sangre fría; b, sumisos obligados; c, sumisos
borrachos, etc.”. (_La Tala del Bosque_).
[570] _Juventud_, XXXII (Volumen II de las _Obras Completas_).
[571] Enviada a la revista el “Sovremennik”, y publicada inmediatamente.
[572] Tolstoi lo recordó, mucho más tarde, en sus conversaciones con
su amigo Teneromo. Particularmente ha contado de una crisis de terror
que le sobrevino una noche que ya estaba acostado, en el “dormitorio”
cavado en plena trinchera. Se encontrará este _Episodio de la guerra de
Sebastopol_ en el volumen intitulado los _Revolucionarios_, traducción
de J. W. Bienstock.
[573] Un poco más tarde, Droujinine amigablemente le pondrá en guardia
contra este peligro: “Tenéis una tendencia excesiva a la delicadeza del
análisis. A veces estáis a punto de decir: en fulano, las pantorrillas
indicaban su deseo de viajar por las Indias... Debéis refrenar esta
inclinación, pero no ahogarla por nada del mundo”. (Carta de 1856,
citada por P. Birukov).
[574] Tomo IV de las _Obras Completas_, páginas 82-85.
[575] Que mutiló la censura.
[576] 2 de septiembre de 1855. Traducción de J. W. Bienstock.
[577] “Su amor propio se confundía con su vida; no encontraba otra
alternativa: ser el primero, o perecer... Deseaba reconocerse superior
a los hombres con quienes se comparaba”.
[578] En 1889, Tolstoi, al escribir un Prefacio para los _Recuerdos
de Sebastopol por un oficial de artillería_, de A. J. Erchov, retorna
con el pensamiento a estas escenas. Todo recuerdo heroico había
desaparecido en ellas. No recuerda sino es que el miedo duró siete
meses, el doble miedo: de la muerte y de la vergüenza, horrible tortura
moral. Todos los triunfos del sitio, para él, se resumían en esto:
haber sido carne de cañón.
[579] Suarés: _Tolstoi_, Edición de “_La Unión para la Acción Moral_”,
1899, reeditada en los “_Cuadernos de la Quincena_”, con el título de
_Tolstoi vivo_.
[580] Turguenef se quejaba, en una conversación, del “estúpido orgullo
nobiliario de Tolstoi, de sus fanfarronadas de Junker”.
[581] “Un rasgo de mi carácter, bueno o malo, pero que me fué peculiar
siempre, consiste en que, hasta a pesar mío, me oponía siempre a las
influencias exteriores epidémicas... Sentía repulsión por la corriente
general”. (Carta a P. Birukov).
[582] Turguenef.
[583] Grigorovitch.
[584] Eugenio Garchine: _Recuerdos de Turguenef_, 1883. Véase _Vida y
Obra de Tolstoi_, por Birukov.
[585] La más violenta, que produjo una ruptura decisiva entre ellos,
tuvo lugar en 1861. Turguenef gustaba de mostrar sus sentimientos
filantrópicos y hablaba de las obras de beneficencia de que se ocupaba
su hija, y nada irritaba más a Tolstoi que la caridad mundana.
“Yo creo, dijo, que una muchacha elegantemente vestida que sostiene
sobre sus rodillas unos harapos sucios y malolientes, representa una
escena teatral que carece de sinceridad”.
La discusión se acaloró. Turguenef, fuera de sí, amenazó a Tolstoi con
abofetearlo; y éste exigió una reparación, al momento, en un duelo a
fusil. Turguenef, que en el acto había lamentado su arrebato, le envió
una carta de excusas; pero Tolstoi no perdonó aquello nunca. Cerca de
veinte años después, como se verá adelante, fué él quien pidió perdón,
en 1878, cuando abjuraba de toda su vida pasada y complacido humillaba
su orgullo delante de Dios.
[586] _Confesiones._ Tomo XIX de las _Obras Completas_, traducción de
J. W. Bienstock.
[587] “No había, dice, ninguna diferencia entre nosotros y un asilo de
alienados. Aun en esta época yo lo sospechaba vagamente; pero, como
lo hacen todos los locos, trataba de locos a los demás, excepto a mí
mismo”. _Ibid._
[588] _Confesiones._
[589] _Diario del príncipe D. Nekhludov, Lucerna._ Tomo V de las _Obras
Completas_.
[590] _Diario del príncipe D. Nekhludov._
[591] En este viaje conoció en Dresden a Auerbach, quien había sido
su primer inspirador para la instrucción del pueblo; a Froebel, en
Kissingen; en Londres, a Herzen; y en Bruselas a Proudhon, quien parece
haberle producido una gran sorpresa.
[592] Sobre todo en 1861 y 1862.
[593] _La Educación y la Cultura._ Véase _Vida y Obra de Tolstoi_. Tomo
II.
[594] Tolstoi ha expuesto estas teorías en la revista _Yasnaia
Poliana_, en 1862. (Tomo XIII de las _Obras Completas_).
[595] Tomo IV de las _Obras Completas_.
[596] Tomo V de las _Obras Completas_.
[597] _Ibid._
[598] Tomo VI de las _Obras Completas_.
[599] Discurso acerca de la “_Superioridad del elemento artístico en la
literatura sobre todas sus corrientes temporales_”.
[600] Le oponía ejemplos de sus mismas obras, como el viejo postillón
de _Tres Muertos_.
[601] Se advertirá que ya otro hermano de Tolstoi, Dmitri, había muerto
de tisis en 1856. Tolstoi mismo se creía atacado de esa enfermedad
en 1856, en 1862 y en 1871. Era, como escribe, en 28 de octubre de
1852, “de una complexión fuerte, pero débil de salud”. Constantemente
sufría por enfriamientos, males de la garganta, de los dientes, de los
ojos, reumatismos. En el Cáucaso, en 1852, debía, “al menos dos días
por semana, recluirse en su casa”. La enfermedad lo detuvo por varios
meses, en 1854, en el camino de Silistrie a Sebastopol. En octubre de
1856 estuvo seriamente enfermo del pecho en Yasnaia Poliana, y en 1862,
por temor a la tisis fué a ponerse en cura a Samara, por medio del
“kumis”, entre los baskires, y volvió allá casi anualmente después de
1870. Su correspondencia con Fet está llena de estas preocupaciones. Y
tal estado de salud hace comprender mejor su obsesión de la idea de la
muerte. Más tarde hablaba de la enfermedad como de su mejor amigo:
“Cuando se está enfermo parece que se desciende una cuesta muy suave,
que, en algún punto, está cerrada por una cortina, ligera cortina de
tela a un lado de la cual está la vida, y al otro, la muerte. ¡Cuánto
el estado de enfermedad supera, en valor moral, al estado de salud!
¡No me habléis de esas gentes que no han estado nunca enfermas! Son
terribles: las mujeres sobre todo; una mujer saludable no es más que
una bestia feroz”. (Conversaciones con M. Paul Boyer, “Le Temps”, 27 de
agosto de 1901).
[602] El 17 de octubre de 1860, carta a Fet. (_Correspondencia
inédita_, página 27-30).
[603] Escrito en Bruselas, en 1861.
[604] Otro cuento de esta época, un simple relato de viaje, que evoca
recuerdos personales, _La Tormenta de nieve_, (1856), tiene una gran
belleza por sus impresiones poéticas y casi musicales. Tolstoi volvió a
emplear este cuadro, más tarde, para _Amo y Criado_ (1895).
[605] Tomo V de las _Obras Completas_.
[606] Cuando era niño, en un acceso de celos, había hecho caer de un
balcón a la que debía de llegar a ser Mme. Bers, su pequeña compañera
de juegos, entonces de nueve años. Ella estuvo por largo tiempo coja.
[607] Véase en _La Felicidad Conyugal_ la declaración de Sergio:
“Suponed a un señor A., un viejo hombre que ha vivido, y una dama B.,
joven, feliz, que no conoce todavía ni a los hombres ni la vida. Por
razón de diversas circunstancias de familia él la amaba como a una
hija, y no pensaba que podría llegar a amarla de otra manera... etc.”.
[608] Acaso ponía también en su obra los recuerdos de una novela de
amor, bosquejada en Yasnaia Poliana en 1856, con una muchacha muy
distinta de él, frívola y mundana, a quien acabó por cansar, aunque
estaban sinceramente enamorados el uno del otro.
[609] De 1857 a 1861.
[610] _Diario_, octubre de 1857, traducción de Bienstock.
[611] Carta a Fet, de 1863. (_Vida y Obra de Tolstoi._)
[612] _Confesiones_, traducción de Bienstock.
[613] “La felicidad de la vida de familia me absorbe por completo”. (5
de enero de 1863).--“¡Soy tan feliz, tan feliz! ¡La amo tanto!” (8 de
febrero de 1863.--Véase _Vida y Obra_).
[614] Ella había escrito algunas novelas cortas.
[615] Recopió, se asegura, siete veces _La Guerra y la Paz_.
[616] Inmediatamente después de su matrimonio, Tolstoi suspendió sus
trabajos pedagógicos, escuelas y revistas.
[617] Tanto como su hermana Tatiana, inteligente y artista, de quien
amaba mucho Tolstoi el talento y genio musical. Decía Tolstoi: “He
tomado a Tania (Tatiana), la he fundido con Sonia (Sofía Bers, condesa
de Tolstoi) y de allí ha salido Natacha”. (Citado por Birukov).
[618] La instalación de Dolly en la casa de campo destartalada; Dolly
y sus hijos; muchos detalles de tocador; sin hablar ya de algunos
secretos del alma femenina, que la intuición de un hombre de genio
acaso no habría bastado a penetrar si una mujer no se los hubiese
descubierto.
[619] Indicio característico de la intervención sobre el espíritu de
Tolstoi por el genio creador: su _Diario_ se interrumpió trece años,
desde el 1.º de noviembre de 1865, en plena composición de _La Guerra y
la Paz_. El egoísmo artístico hizo callar el monólogo de la conciencia.
Esta época de creación es también una época de intensa vida física.
Tolstoi estaba loco por la caza. “En la caza olvido todo...”. (Carta
de 1864). En una de estas cacerías a caballo se rompió el brazo (en
septiembre de 1864) y precisamente durante su convalecencia dictó
las primeras partes de _La Guerra y la Paz._ “Al volver en mí del
desvanecimiento, me dije: yo soy un artista. Y lo soy, pero un artista
aislado”. (Carta a Fet de 23 de enero de 1865). Todas sus cartas de
esta época, escritas a Fet, exultan la alegría creadora. “Miro como
ensayos de pluma, dice, todo lo que he publicado hasta hoy”. (_Ibid._)
[620] Ya entre las obras que ejercieron influjo sobre él, entre los
veinte y los treinta y cinco años, Tolstoi señala:
“Goethe, _Hermann_ y _Dorotea_... Influencia muy grande”.
“Homero, _Ilíada_ y _Odisea_ (en ruso)... Influencia muy grande”.
En junio de 1863 anota en su _Diario_:
“Leo a Goethe y numerosas ideas nacen en mí”.
En la primavera de 1865 Tolstoi releyó a Goethe, y cita el _Fausto_,
“la poesía del pensamiento, la poesía que expresa lo que no puede
expresar ningún otro arte”.
Más tarde sacrificó a Goethe, como a Shakespeare, a su Dios; pero
permaneció fiel en su admiración a Homero. En agosto de 1857 leía, con
igual pasmo, la _Ilíada_ y el _Evangelio_; y, en uno de sus últimos
libros, el panfleto contra Shakespeare (1903), precisamente opone
Homero a Shakespeare, como ejemplo de sinceridad, de mesura y de arte
verdadero.
[621] Las dos primeras partes de _La Guerra y la Paz_ fueron publicadas
en 1865 y 1866, con el título de _El Año de 1805_.
[622] Tolstoi comenzó la obra en 1863, con los _Decembristas_, de
que escribió tres fragmentos (publicados en el Tomo IV de las _Obras
Completas_). Pero advirtió que los cimientos de su edificio no eran
suficientemente seguros, y cavando más adelante, llegó a la época
de las guerras napoleónicas y escribió _La Guerra y la Paz_, cuya
publicación principió en enero de 1865, en el “_Russki Viestnik_”.
El sexto volumen fué terminado en el otoño de 1869. Entonces Tolstoi
remontó el curso de la historia, y concibió el proyecto de una novela
épica sobre Pedro el Grande; y después otra: _Mirovitch_, sobre el
reinado de las emperatrices del siglo XVIII y sus favoritos. En ella
trabajó, de 1870 a 1873, acopiando documentos, bosquejando varias
escenas, pero sus escrúpulos realistas le hicieron renunciar: tenía la
conciencia de que no llegaría a resucitar de manera verídica el alma
de estos tiempos tan distantes. Más tarde, en enero de 1876, concibió
la idea de una nueva novela sobre la época de Nicolás I; después
volvió a los _Decembristas_ apasionadamente, en 1877, recogiendo
testimonios de los supervivientes y visitando los lugares de la
acción. En 1878 escribía a su tía, la condesa A. A. Tolstoi: “¡Es
esta obra para mí tan importante! No podéis imaginaros cuánto me es
importante, tan importante como para vos lo es vuestra fe. Quisiera
decir que más todavía”. (_Correspondencia inédita_, página 9). Pero se
alejó del asunto en la medida que lo profundizaba; ya su pensamiento
estaba en otra parte. El 17 de abril de 1879, escribía a Fet: “_¿Los
Decembristas?_ ¡Dios sabe dónde estarán!... Si me ocupé y escribí de
ellos, me vanaglorio con la esperanza de que tan sólo el olor de mi
espíritu sería insoportable para quienes sólo se interesan por los
hombres, para bien de la humanidad”. (_Ibid._ página 132). En este
momento de su vida la crisis religiosa había principiado, e iba a
quemar a todos sus antiguos ídolos.
[623] La primera traducción francesa de _La Guerra y la Paz_, hecha
en San Petersburgo, data de 1879; pero la primera edición francesa es
de 1885, en tres volúmenes, de la Casa Hachette. Una nueva traducción
íntegra, en seis volúmenes, acaba de ser publicada en las _Obras
Completas_ (Tomo VII-XII).
[624] Pedro Besukhov, que se ha casado con Natacha, será un
“decembrista”. Ha fundado una sociedad secreta para velar por el
bien general, una especie de _Tugendbund_; y Natacha se asocia a
sus proyectos con exaltación. Denissov no comprende una revolución
pacífica, pero está pronto para una revolución armada. Nicolás Rostov
ha guardado su lealtad ciega de soldado; él, que decía, después de
Austerlitz: “Sólo una cosa tenemos que hacer nosotros: cumplir nuestro
deber, batirnos y no pensar más”. Se irrita contra Pedro, y exclama:
“¡Mi juramento ante todo! Si se me ordena marchar contra ti con mi
escuadrón, marcharé y te batiré”. Su esposa, la princesa María, aprueba
sus ideas. El hijo del príncipe Andrés, el pequeño Nicolás Bolkonsky,
de quince años de edad, delicado, enfermizo y encantador, de grandes
ojos, de cabellos de oro, escucha febrilmente la discusión; todo su
amor es para Pedro y para Natacha; no ama ni a Nicolás ni a María, y
tiene culto por la memoria de su padre, de quien apenas se acuerda;
sueña con parecérsele, ser grande, realizar alguna gran hazaña. ¿Cuál?
¡no lo sabe!... “Digan lo que digan, la haré... Sí, la haré. Él mismo
me daría su aprobación”. Y la obra concluye en un juego de niño, que
se mira en la forma de un gran hombre de Plutarco, con su tío Pedro,
precedido de la gloria y seguido de un ejército. Si los _Decembristas_
hubieran sido escritos entonces, no hay duda de que el pequeño
Bolkonsky habría sido uno de los héroes.
[625] He dicho que las dos familias Rostov y Bolkonsky, en _La Guerra
y la Paz_ recuerdan muchos de los rasgos de las familias paterna y
materna de Tolstoi. También hemos visto anunciarse en las narraciones
del Cáucaso y de Sebastopol varios tipos de soldados de _La Guerra y la
Paz_.
[626] Carta del 2 de febrero de 1868, citada por Birukov.
[627] Particularmente, decía, el del príncipe Andrés, en la primera
parte.
[628] Es de lamentarse que la belleza de la concepción poética esté
algunas veces opacada por las charlas filosóficas, con las cuales
Tolstoi recarga su obra, sobre todo en la última parte. Trata de
exponer su teoría de la fatalidad de la historia, y el mal está en
que se vuelve a esta teoría sin cesar y se repite obstinadamente.
Flaubert, que “lanzaba gritos de admiración” mientras leía los dos
primeros volúmenes, que declaraba “sublimes” y “llenos de cosas
a lo Shakespeare”, arroja por fastidio el tercer volumen: “rueda
horriblemente. Se repite, filosofa. Se ve allí al señor, al autor y al
ruso, en tanto que hasta el segundo volumen no se había visto más que a
la Naturaleza y a la humanidad”. (Carta a Turguenef de enero de 1880).
[629] La primera traducción francesa de _Ana Karenina_ se publicó en
dos volúmenes, en 1886, en la casa Hachette. En las _Obras Completas_
la traducción íntegra ocupa cuatro volúmenes. (Tomo XV-XVIII).
[630] Carta a su esposa (archivos de la condesa Tolstoi), citada por
Birukov. (_Vida y Obra._)
[631] El recuerdo de esta noche horrible se encuentra en el _Diario de
un loco_, 1883. (Obras Póstumas).
[632] Cuando está terminando _La Guerra y la Paz_, en el estío de 1869,
descubre a Schopenhauer, que lo entusiasma: “Schopenhauer es el más
genial de los hombres”. (Carta a Fet, 30 de agosto de 1869).
[633] Existe aún, dice, entre Homero y sus traductores, la diferencia
del “agua hervida y destilada y el agua de manantial, fría, hasta
destemplar los dientes, cristalina, asoleada, que a menudo arrastra
arenillas, pero que es más pura y más fresca”. (Carta a Fet, en
diciembre de 1870).
[634] _Correspondencia inédita._
[635] Archivos de la condesa Tolstoi. (_Vida y Obra._)
[636] La novela fué terminada en 1877. Apareció sin el epílogo en el
_Russki Viestniki_.
[637] La muerte de tres niños (18 de noviembre de 1873, febrero de 1875
y fines de noviembre de 1875); de la tía Tatiana, su madre adoptiva (el
20 de junio de 1874), y de la tía Pelagia (22 de diciembre de 1875).
[638] Carta a Fet, de 1.º de marzo de 1876.
[639] “La mujer es la piedra de toque de la carrera de un hombre.
Difícil es amar a una mujer y no hacer nada bueno; y la única manera
para no estar constantemente disgustado, inactivo por causa del amor,
es casarse”. (Traducción Hachette, Tomo I, página 312).
[640] Tomo I, página 86.
[641] Tomo I, página 149.
[642] Lema, al frente del libro.
[643] Adviértase también, en el epílogo, el espíritu netamente hostil a
la guerra, al nacionalismo y al paneslavismo.
[644] “El mal es lo razonable para el mundo. El sacrificio, el amor, es
locura”. (II, 344).
[645] Tomo II, 79.
[646] Tomo II, 346.
[647] Tomo II, 358.
[648] “Ahora me entrego de nuevo a la fastidiosa y vulgar _Ana
Karenina_, con el único deseo de desembarazarme de ella cuanto
antes...”. (Carta a Fet, 26 de agosto de 1875, _Correspondencia
inédita_, página 95).
“Me es indispensable terminar la novela que me fastidia”. (_Ibid._, 1.º
de marzo de 1876).
[649] En las _Confesiones_ (1879). Tomo XIX de las _Obras Completas_.
[650] Hago aquí un resumen de varias páginas de _Confesiones_,
conservando las expresiones de Tolstoi.
[651] _Ana Karenina_, Cit: “Y Levine, amado, feliz, padre de familia,
se aleja, el arma en la mano, como si hubiera temido ceder a la
tentación de poner fin a su suplicio”. (II, 339). Este estado de
espíritu no era particular a Tolstoi y a sus héroes. Estaba Tolstoi
sorprendido con el creciente número de suicidios entre las clases
acomodadas de toda Europa, y principalmente de Rusia; y a ello hace
alusión a menudo en sus obras de este tiempo. Se diría que pasó sobre
la Europa de 1880 una gran ola de neurastenia, que barrió a millares
de seres. Quienes entonces eran adolescentes conservan de esa racha el
recuerdo, y para ellos, la expresión de Tolstoi sobre esta crisis tiene
un valor histórico. Escribió la oculta tragedia de una generación.
[652] _Confesiones_, página 67.
[653] Sus retratos de esta época acusan ese carácter popular. Una
pintura de Kramskoi (1873) representa a Tolstoi en blusa de mujik, la
cabeza inclinada, con un aire de Cristo alemán. La frente empieza a
encalvecer hacia las sienes, las mejillas están hundidas y con barba.
En otro retrato de 1881, tiene aspecto de contramaestre endomingado:
los cabellos cortos, la barba y los bigotes extendidos, el rostro
parece más ancho abajo que arriba; las cejas fruncidas, los ojos
mansos; la nariz, de anchas ventanas como de perro; las orejas enormes.
[654] _Confesiones_, páginas 93-95.