Vering me está poniendo desde hace meses vejigatorios en los dos

brazos... El tratamiento me es extremadamente desagradable; sin

hablar de los dolores, estoy privado por completo del uso de mis

brazos por uno o dos días. Debo convenir en que los zumbidos son un

poco más débiles que antes, principalmente en la oreja izquierda,

que fué en la que comenzó mi sordera; pero mi oído en verdad no ha

mejorado nada hasta el presente, y no me atrevo a decir si está peor

aún.--Mi estómago va mejor, y cuando me baño durante algunos días en

agua tibia, me encuentro bastante bien por ocho o diez días más. De

cuando en cuando tomo algún fortificante para el estómago, y también

he comenzado, siguiendo tu consejo, la aplicación de yerbas contra el

vientre.--Vering no quiere oír hablar de duchas; y por otra parte,

no estoy muy contento con él, porque en verdad tiene pocos cuidados

y atención para mi mal; si yo no fuera a su casa--y esto me es muy

difícil--no lo vería nunca. ¿Qué piensas tú de Schmidt? No cambio

médico de buena gana; pero me parece que Vering es demasiado práctico

para renovar muchas de sus ideas por la lectura; y Schmidt en esto me

parece un hombre distinto, que acaso no será tan negligente.--Se dicen

maravillas del galvanismo. ¿Qué piensas tú de ello? Un médico me ha

contado que vió a un niño sordomudo recobrar el oído, y a un hombre,

que hacía siete años estaba sordo, también curado.--Precisamente acabo

de saber que Schmidt está haciendo experiencias acerca de esto.

De nuevo vivo en forma algo más agradable; frecuento el trato de los

demás. Apenas podrías creer cuál vida de soledad y de tristeza he

llevado desde hace dos años; mi enfermedad se levantaba por todas

partes delante de mí como un espectro, y yo huía de los demás. ¡Debía

parecer un misántropo, cuando lo soy tan poco!--Este cambio, una

amada, una encantadora muchacha lo ha realizado; me ama y yo la amo:

he aquí de nuevo algunos momentos felices, después de dos años; y es

la primera vez que pienso que el matrimonio puede dar la felicidad.

Desgraciadamente no es de mi condición; y ahora, a decir verdad, no

podría casarme porque es necesario que trabaje valerosamente aún. Si

no fuera por mi oído habría desde hace largo tiempo recorrido la mitad

del mundo, y esto debo hacerlo. No hay mayor placer para mí que ejercer

mi arte y mostrarlo.--No creo que fuera feliz en vuestra casa. ¡Quién

podría darme la felicidad! Vuestra misma solicitud me pesaría, y a

cada instante leería yo la compasión en vuestros rostros, para juzgarme

más miserable todavía.--¿Qué me atraía hacia esos bellos lugares de mi

patria? ¡Nada más que la esperanza de alcanzar una situación mejor, y

que yo llegara a no tener este mal! ¡Oh, si estuviera libre de este

mal tendría el mundo entre mis brazos! Mi juventud, sí, lo siento,

apenas está comenzando; porque ¿no he estado siempre enfermo? Mi fuerza

física crece más que nunca desde hace algún tiempo, junto con mi vigor

intelectual. Cada día me acerco más al fin que entreveo sin poderlo

definir. Pero sólo con estos pensamientos puede vivir tu Beethoven. ¡No

es posible descansar! No conozco otro descanso que el sueño, y soy tan

desventurado que tengo que concederle más tiempo que antes. Que esté

sólo a medias libre de este mal, y entonces, como un hombre más dueño

de sí mismo, más maduro, iré hacia vosotros y estrecharemos nuestros

viejos lazos de amistad.

Debéis verme tan feliz como me sea concedido serlo aquí abajo; pero no

desventurado. ¡No, porque esto no lo podría soportar! Quiero morder al

destino, que no me doblegará indudablemente por completo. ¡Oh, es tan

bello vivir la vida mil veces!--Para una vida tranquila, no, lo siento,

no nací.

Muchos recuerdos buenos para Lorchen... ¿Tú me amas un poco, no es

verdad? Pues está seguro de mi afección y de mi amistad. Tu

BEETHOVEN.

CARTA DE WEGELER Y DE ELEONORA VON BREUNING A BEETHOVEN.[95]

Coblenza, 28 de diciembre de 1825.

Mi querido Luis:

No puedo dejar partir para Viena a uno de los diez hijos de Ries, sin

que me venga a la mente tu recuerdo. Si después de veintiocho años que

hace que abandoné Viena no has recibido una larga carta cada dos meses,

puedes culpar de ello a tu silencio para las primeras que te envié.

Esto no está bien, y menos ahora, porque nosotros, viejos como somos,

vivimos sólo del pasado y encontramos placer, por encima de todo, en

los recuerdos de nuestra juventud. Para mí, al menos, mi conocimiento y

mi estrecha amistad contigo, gracias a tu buena madre que Dios bendiga,

es un punto luminoso en mi vida hacia el cual me vuelvo con placer...

Levanto los ojos hacia ti como hacia un héroe y me siento orgulloso

de poder decir: “No he dejado de tener influjo sobre su desarrollo;

me confiaba sus deseos y sus ensueños; y cuando, más tarde, fué tan

mal comprendido a menudo, yo sabía lo que ambicionaba”. ¡Alabado

sea Dios que me concedió hablar de ti con mi mujer, y ahora con mis

hijos! La casa de mi suegra era tu casa más que tu propia casa, sobre

todo después de la muerte de tu noble madre. Dinos una vez solamente:

“Sí, pienso en vosotros, en la alegría y en la tristeza”. El hombre,

hasta cuando se ha elevado tan alto como tú, sólo es feliz una vez en

la vida, cuando es joven. A las piedras de Bonn, de Kreuzberg, de

Godesberg, de la Pépinière, etc., deben volar alegremente tus ideas

muchas veces.

Ahora quiero hablarte de mí, de nosotros, para darte un ejemplo de la

manera en que tú debes contestarme.

Después de mi retorno de Viena, en 1796, todo iba bastante mal para

mí; durante muchos años tuve que vivir sólo de mis consultas como

médico; y esto duró largo tiempo en esta región miserable, antes de que

tuviera lo necesario. Fuí después profesor, con un sueldo, y me casé

en 1802. Un año más tarde tuve una hija, que vive aún y que está ya

completamente formada; tiene, con un juicio muy recto, la serenidad de

su padre, y toca hasta cansarse las sonatas de Beethoven; no es esto un

mérito en ella, sino más bien un don innato. En 1807 nació un niño, que

ahora estudia en Berlín medicina; y dentro de cuatro años lo enviaré a

Viena. ¿Te encargarás de cuidarlo?... He festejado en el mes de agosto

mi sexagésimo aniversario, en unión de unos sesenta amigos y conocidos,

entre quienes estaban las personas principales de la ciudad. Desde 1807

resido aquí, donde tengo ahora una casa hermosa y una buena posición;

mis superiores están contentos de mí y el rey me ha dado algunas

condecoraciones y medallas. Lorchen y yo estamos bastante bien.--Y

ahora que te he hecho conocer nuestra situación, te toca tu turno...

¿No querrás nunca apartar tus miradas de la torre de San Esteban? ¿No

tiene el viaje ningún encanto para ti? ¿No querrás nunca volver a ver

el Rhin?--Recibe de Madame Lore toda clase de recuerdos cordiales, así

como de mí. Tu viejo amigo,

WEGELER.

Coblenza, 29 de diciembre de 1825.

¡Caro Beethoven, tan querido desde hace tanto tiempo! Quería que

Wegeler os escribiese de nuevo, y ahora que este deseo se ha cumplido

creo que es mi deber agregar aún dos palabras, no solamente para avivar

vuestro recuerdo, sino también para renovar la pregunta insistente

sobre si no tenéis, pues, ningún deseo de volver a ver el Rhin y el

lugar de vuestro nacimiento, y proporcionarnos a Wegeler y a mí la

más grande de las alegrías. Nuestra Lenchen os da gracias por tantas

horas felices; tiene tanto placer en oír hablar de vos; y como conoce

todas las mínimas aventuras de nuestra alegre juventud en Bonn, del

disgusto y de la reconciliación... ¡sería muy feliz de conoceros!--La

niña, desgraciadamente, no tiene talento para la música; pero ha hecho

tanto, con tanta aplicación y perseverancia que puede tocar vuestras

sonatas, variaciones, etc.; y como la música es siempre el más grande

de los alivios para Wegeler, ella le proporciona así muchas horas

agradables. Julius tiene talento para la música, pero hasta la fecha

ha sido negligente; desde hace seis meses está aprendiendo a tocar

violoncello con alegría y placer, y como hay en Berlín un buen profesor

creo que adelantará mucho.--Los dos niños son grandes y se parecen a

su padre, tanto que el buen humor de Wegeler, a Dios gracias, no se

ha perdido por completo... Tiene un gran placer en tocar los temas

de vuestras variaciones; los primeros tienen su preferencia, pero a

menudo toca algunos de los nuevos con una increíble paciencia.--Vuestro

_Opferlied_ está colocado por encima de todo, y nunca va Wegeler a

su alcoba sin sentarse al piano.--Así, querido Beethoven, podéis ver

cuánto y qué durable y vivo es vuestro recuerdo en nosotros. Decidnos,

pues, una vez siquiera, que esto tiene algún precio a vuestros ojos y

que no hemos sido completamente olvidados.--Si no fuera tan difícil a

veces realizar nuestros más caros deseos, habríamos ya ido a Viena a

visitar a mi hermano, para tener el placer de veros; pero no es posible

pensar en tal viaje ahora que nuestro hijo está en Berlín.--Wegeler os

ha dicho cuál es nuestra situación, y seríamos injustos en quejarnos,

porque aun los tiempos más difíciles han sido mejores para nosotros que

para muchos de los demás.--La mayor felicidad está en que nos hallamos

bien y que tenemos buenos hijos. Sí, ellos no nos han causado ninguna

pena, y son alegres y buenos.--Sólo Lenchen ha tenido un gran dolor:

cuando nuestro pobre Burscheid murió; fué una pérdida que nosotros no

olvidaremos nunca. Adiós, querido Beethoven, y pensad en nosotros con

toda lealtad y bondad.

ELN. WEGELER.

DE BEETHOVEN A WEGELER

Viena, 7 de octubre de 1826[96].

Mi viejo y amado amigo:

El placer que me ha causado tu carta y la de tu Lorchen, no lo puedo

expresar. En verdad debí haberte contestado inmediatamente; pero soy

un poco perezoso, sobre todo para escribir, porque pienso que sin

necesidad de hacerlo me conocen las mejores personas. En mi memoria he

hecho a menudo la contestación; mas cuando quiero ponerme a escribir,

frecuentemente arrojo lejos de mí la pluma, porque no estoy en aptitud

de escribir lo que siento. Me acuerdo de todo el cariño que me has

demostrado siempre, por ejemplo, de cuando hiciste blanquear mi alcoba

dándome tan agradable sorpresa. Me acuerdo también de la familia

Breuning. Que hayamos tenido que separarnos los unos de los otros, eso

está en el curso natural de las cosas: cada uno debía seguir el fin

que le estaba asignado, y tratar de alcanzarlo; y sólo los eternos

principios inconmovibles del bien nos han mantenido siempre firmemente

unidos. Por desgracia no puedo escribirte hoy tanto como quisiera,

porque estoy en cama...

Tengo presente siempre la silueta de tu Lorchen (ya se lo he dicho),

para que veas como todo lo que ha sido de bueno y de amado en mi

juventud es precioso para mí siempre.

...En mi casa se dice: _Nulla dies sine linea_, y, sin embargo, dejo

dormir a la Musa; pero es para que despierte más vigorosa en seguida.

Espero dar aún al mundo algunas obras, y después, como un niño viejo,

iré a terminar mi jornada terrestre entre las gentes sencillas[97].

...Entre las honrosas distinciones que he recibido y que sé te causarán

placer, te informo que acabo de recibir del difunto rey de Francia una

medalla con esta inscripción: _Dada por el rey al señor Beethoven_,

y que llegó a mis manos acompañada de un escrito muy afectuoso del

_primer gentil hombre del rey, duque de Chatres_[98].

Conténtate con esto por ahora, mi viejo y querido amigo. Los recuerdos

del pasado se apoderaron de mí hoy y te envío esta carta con abundantes

lágrimas; es apenas el principio, porque bien pronto recibirás

otra; y mientras más me escribas mayor placer me proporcionarás. No

hay necesidad de demandarlo, cuando se trata de amigos como somos

nosotros. Adiós. Te ruego des un beso tiernamente en mi nombre a tu

querida Lorchen y a tus niños, y que pienses en mí. ¡Que Dios sea con

vosotros!

Como siempre tu fiel y verdadero amigo, que te ama.

BEETHOVEN.

A WEGELER

Viena, 17 de febrero de 1827.

Mi viejo y digno amigo:

Recibí de Breuning, para mi felicidad, tu segunda carta. Estoy muy

débil todavía para contestarte; pero puedes pensar que todo lo que me

dices ha sido en mi bien, y lo deseo. En cuanto a mi convalecencia,

si puedo llamarla así, va mejor pero lentamente; se presume que será

necesario esperar la cuarta operación, aun cuando los médicos no dicen

nada de ella. Me revisto de paciencia y pienso que todo mal nos trae

consigo algún bien... ¡Cuántas cosas querría decirte ahora! Pero estoy

demasiado débil, no puedo más que abrazarte en mi corazón, a ti y a tu

Lorchen. Con amistad verdadera y consagración a ti y a los tuyos, tu

viejo y fiel amigo.

BEETHOVEN.

A MOSCHELES

Viena, 14 de marzo de 1827.

Mi querido Moscheles:

El 27 de febrero fuí operado por cuarta vez, y ahora aparecen de

nuevo indicios seguros de que debo esperar bien pronto una quinta

operación. ¿En qué terminará todo esto? ¿qué será de mí si dura algún

tiempo todavía?--En verdad que es dura la carga que me ha tocado;

pero me conformo a la voluntad del destino, y ruego a Dios solamente

que se digne decidir, en su voluntad divina, que para todo el largo

tiempo en que yo deba sufrir en vida la muerte, esté al abrigo de las

necesidades[99]. Así tendré fuerza para soportar mi carga, por dura y

por terrible que pueda ser, resignándome a la voluntad del Altísimo.

Vuestro amigo,

L. V. BEETHOVEN.

PENSAMIENTOS DE BEETHOVEN

SOBRE MÚSICA.

_No hay regla que no se pueda violar a causa de_ Schoner. (“Plus

beau”)[100].

La música debe hacer brotar el fuego en el espíritu de los hombres.

* * * * *

La música es una revelación más alta que la sabiduría y la filosofía.

* * * * *

No hay nada más bello que acercarse a la divinidad y derramar sus

irradiaciones sobre la raza humana.

* * * * *

¿Por qué escribo?--Porque lo que tengo en mi corazón es preciso que

salga fuera, y esto me hace escribir.

* * * * *

¿Creéis que pienso en un violín sagrado, cuando el Espíritu me habla y

escribo lo que me dicta?

(A Schuppanzigh).

* * * * *

Según mi manera habitual de componer, hasta cuando se trata de música

instrumental tengo siempre el conjunto delante de mis ojos.

(A Treitschke).

* * * * *

Escribir sin piano es necesario... Poco a poco va naciendo la facultad

de representarnos lo que deseamos y sentimos, que es una necesidad tan

esencial para los seres nobles.

(Al archiduque Rodolfo).

* * * * *

La descripción pertenece a la pintura. Puede también la poesía, en

esto, estimarse feliz (en comparación) con la música; su dominio no

es tan limitado como el mío; pero, en desquite, el mío se extiende

más lejos en otras regiones. Y no se puede tan fácilmente alcanzar mi

imperio.

(A Wilhelm Gerhard).

* * * * *

La libertad y el progreso son la finalidad del arte, como lo son de

la vida entera. Si no tenemos nosotros la solidez de los maestros de

antaño, por lo menos el refinamiento de la civilización ha ampliado

muchos horizontes.

(Al archiduque Rodolfo).

* * * * *

No tengo costumbre de retocar mis composiciones, una vez terminadas.

No lo he hecho nunca porque estoy penetrado de esta verdad: que todo

cambio parcial altera el carácter de la composición.

(A Thomson).

* * * * *

La música pura de las iglesias debería ser ejecutada solamente por las

voces, a excepción del _Gloria_, o de algún otro texto de este género.

Prefiero por eso a Palestrina; pero es un absurdo imitarlo sin poseer

su espíritu ni sus concepciones religiosas.

(Al organista Freudenberg).

* * * * *

Cuando algún alumno vuestro tiene en el piano el juego de dedos

conveniente, la justa medida, y que toca las notas muy exactamente,

fijaos sólo en el estilo y no lo detengáis por pequeñas faltas, ni

se las hagáis notar sino al fin del trozo.--Este método forma los

_músicos_, lo cual es, después de todo, una de las primeras finalidades

del arte musical... Para los pasajes (de virtuosismo) hacedle emplear a

su turno todos los dedos... Sin duda, empleando menos dedos, se obtiene

un efecto “perlado”, como se dice, o “como una perla”; pero a menudo

son más amadas otras joyas[101].

(A Czerny).

* * * * *

Entre los músicos de otros tiempos sólo Haendel, el alemán, y Sebastián

Bach tenían genio.

(Al archiduque Rodolfo, 1819).

* * * * *

Mi corazón palpita plenamente por el alto y grande arte de Sebastián

Bach, este patriarca de la armonía (_dieses Urvaters der Harmonie_).

(A Hofmeister, 1801).

* * * * *

En todo tiempo he sido de los más fervientes admiradores de Mozart, y

seguiré siéndolo hasta el fin de mi vida.

(Al abate Stadler, 1826).

* * * * *

Estimo vuestras obras por encima de todas las obras teatrales. Me

encuentro en éxtasis cada vez que escucho una obra vuestra nueva, y en

ella tomo más interés que en las mías propias: verdaderamente os estimo

y os amo... _Seréis siempre de mis contemporáneos aquél a quien más

estimo. Si queréis proporcionarme un placer extremo bastará sólo con

que me escribáis algunas líneas, lo cual me aliviará mucho. El arte une

a todas las personas_, y mucho más a los verdaderos artistas; _y tal

vez os dignéis también contarme_ en el número de ellos[102].

(A Cherubini, 1823).

SOBRE CRÍTICA

Por lo que a mí concierne como artista, no se ha podido decir nunca que

yo haya hecho el menor caso de lo que se escriba acerca de mí.

(A Schott, 1825).

* * * * *

Pienso con Voltaire “que algunos piquetes de moscas no pueden detener a

un caballo en su fogosa carrera”.

(1826).

* * * * *

En cuanto a estos imbéciles, no hay más que dejarlos hablar. Su

charlatanería seguramente que no hará a nadie inmortal, como tampoco

privará de la inmortalidad a ninguno de aquéllos a quienes Apolo la ha

concedido.

(1801).

BIBLIOGRAFÍA

Si se desea conocer mejor a Beethoven, se podrá recurrir a las obras y

documentos principales, cuya lista sumaria es la siguiente:

I.--SOBRE LAS CARTAS DE BEETHOVEN

Ludwig Nohl.--_Briefe Beethovens_, 1865, Stuttgart.

Ludwig Nohl.--_Neue Briefe Beethovens_, 1867, Stuttgart.

Ludwig Ritter von Koechel.--_83 Original Briefe L. V. B. an den

Erzherzog Rudolph._, 1865, Viena.

Alfred Schoene.--_Briefe von Beethoven an Marie Graefin Erdoedy, geb.

Graefin Niszky und Mag. Brauchle._ 1866, Leipzig.

Theodor von Frimmel.--_Neue Beethoveniana_, 1886.

_Katalog der mit der Beethoven-Feier zu Bonn, an 11-15 mai 1890

verbundenen Ausstellung von Handschriften, Briefen, Bildnissen,

Reliquien Ludwig van Beethoven’s._, 1890, Bonn.

La Mara.--_Musikerbriefe aus fünf Jahrhunderten._, 1892, Leipzig.

Dr. A. Christian Kalischer.--_Neue Beethoven-Briefe._ 1902, Berlín y

Leipzig.

Dr. A. Christian Kalischer.--_Beethoven’s Sammtliche Briefe_, Kritische

Ausgabe mit Erlaüterungen. 1906, Berlín.

Dr. Fritz Prelinger.--_Beethovens Sammtliche Briefe und

Aufzeichnungen._ 1907, Viena y Leipzig, 3 vols.

Una selección de las cartas de Beethoven fué publicada en traducción

francesa, con introducción y notas de Juan Chantavoine, en 1904, en

París.

II--SOBRE LA VIDA DE BEETHOVEN.

Gottfried Fischer.--_Manuscrit_ (Interesante principalmente para

conocer la infancia de Beethoven.--Fischer murió en Bonn en 1864, y

era propietario de la casa en que vivieron dos generaciones de la

familia de Beethoven. Él y su hermana Cecilia conocieron íntimamente

a Beethoven cuando era niño, y escribieron sus recuerdos, que son

preciosos a condición de que se les use con alguna crítica).--El

manuscrito está en la _Beethovenhaus_ de Bonn. Deiters (véase adelante)

ha publicado algunos extractos de este manuscrito.

F.-G. Wegeler und Ferdinand Ries.--_Biographische Notizen ueber Ludwig

van Beethoven_ (precioso sobre todo para conocer la primera mitad

de su vida). 1838, Coblenza. Traducción francesa de 1862, agotada;

reimpresión por el Dr. Kalischer de 1905.

Ludwig Nohl.--_Eine stille Liebe zu Beethoven._ 1857, Berlín.

(Publicación del diario de la señorita Fanny Giannatasio del Rio, a

quien conoció y amó Beethoven hacia 1816).

Anton Schindler.--_Beethovens Biographie_, 1840.--Traducción francesa

de 1866, agotada.--Importante para conocer la segunda mitad de su vida.

Anton Schindler.--_Beethoven in París_ 1842. Münster.

Gerhard von Breuning.--_Aus dem Schwarzspanierhause._ 1874. (La

_Schwarzspanierhaus_ es la casa de Viena donde murió Beethoven. Fué

destruida durante el invierno de 1903).

Moscheles.--_The life of Beethoven._ 2 vols. 1841, Londres.

Alexander Wheelock Thayer (traducido del inglés al alemán y

continuado por Hermann Deiters).--_Ludwig van Beethovens Leben_, 3

vols.--Comenzado en 1866 e interrumpido por la muerte del autor en

1897, en Trieste, donde era Cónsul de los Estados Unidos; la obra se

detiene en el año de 1816.--Deiters resolvió terminarla, completando

los libros ya publicados; pero solamente el primer volumen de su

traducción se ha publicado hasta hoy.--Es por muchas razones la

obra más importante sobre Beethoven, desde el punto de vista de la

documentación.

Ludwig Nohl.--_Beethovens Leben_, 1864-1877. 4 vols.

Ludwig Nohl.--_Beethoven nach den Schilderungen seiner Zeitgenossen._

Stuttgart.

A. B. Marx.--_L. van Beethovens Leben und Schaffen._ 1863, 2 vols. 5ª

edición aumentada por G. Behncke, 1902, Berlín.

Victor Wilder.--_Beethoven, sa vie et son oeuvre._ 1883.

Mariam Tenger.--_Beethovens unsterbliche Geliebte._ 1890.--El valor

histórico de este libro ha sido puesto en duda algunas veces; pero

hasta la fecha no tenemos razones suficientes para negarle crédito.

Mariam Tenger fué la confidente de los últimos años de Teresa; y es

verosímil que Teresa, vieja ya, debió involuntariamente idealizar sus

recuerdos; el fondo del relato parece exacto.

A. Ehrhard.--_Franz Grillparzer._ 1900.

Theodor von Frimmel.--_Ludwig van Beethoven_ (en la colección de

_Berühmte Musiker_). 1901, Berlín.

August Goellerich.--_Beethoven_ (en la colección Die Musik de R.

Strauss), 1903.

Jean Chantavoine.--_Beethoven_, 1907.

Die Musik.--_Beethovenhefte_, Berlín.

III.--SOBRE LA OBRA DE BEETHOVEN.

Beethoven.--_Oeuvres complètes_, gran edición crítica, Breitkopf und

Haertel, Leipzig, 38 vols.

G. Nottebohm.--_Thematisches Verzeichniss der im Druck erschienenen

Werke von Ludwig van Beethoven_, 1868, Leipzig.

A.-W. Thayer.--_Chronologisches Verzeichniss der Werke v. B._ 1865,

Berlín.

G. Nottebohm.--_Ein Skizzenbuch von Beethoven._ 1865.

Nottebohm.--_Ein Skizzenbuch von B. aus dem Jahre 1803._ 1880.

Nottebohm.--_Beethovens Studien._ 1873.

Nottebohm.--_Beethoveniana._--_Zweite Beethoveniana._ 1872-87.

George Grove.--_Beethoven and his nine Symphonies_, 1896, Londres.

J.-G. Prodhomme.--_Les symphonies de Beethoven_, 1906.

Alfredo Colombani.--_Le Nove Sinfonie di Beethoven._ 1897. Turín.

Ernst von Elterlein.--_B. Klaviersonaten._ 5ª edición, 1895.

Willibald Nagel.--_B. und seine Klaviersonaten_, 2 vols. 1903-1905.

Shedlock.--_The pianoforte sonata._ 1900, Londres.

Ch. Czerny.--_Pianoforte-Schule_ (Cuarta parte, capítulos II y III).

Theodor Helm.--_B. Streichquartette_, 1885.

H. de Curzon.--_Les lieder et airs détachés de B._ 1906.

Otto Jahn.--_Leonore_, Klavierauszug mit Text, nach der zweiten

Bearbeitung, 1852.

Dr. Erich Prieger.--_Fidelio_, Klavierauszug mit Text, nach der ersten

Bearbeitung, 1906.

Wilhelm Weber.--_B. Missa Solemnis._ 1897.

Prof. Dr. Richard Sternfeld.--_Zur Einführung in L. v. B. Missa

Solemnis._

Ignaz von Seyfried.--_L. v. B. Studien im Generalbass, Kontrapunkt, und

in der Kompositions Lehre._ 1832.

W. de Lenz.--_Beethoven et ses trois styles._ (Análisis de sonatas para

piano) (agotado). 1854.

Oulibicheff.--_Beethoven, ses critiques et ses glossateurs_, 1857.

Wasielewski.--_Beethoven._ 2 vols. 1886, Berlín.

R. Schumann.--_Écrits sur la musique et les musiciens_, primera serie,

traducción de H. de Curzon, 1894.

Richard Wagner.--_Beethoven_, 1870, Leipzig.

La obra musical de Friedrich Wilhelm Rust (1739-1796) de Dessau,

recientemente encontrada gracias a la publicación que uno de sus nietos

ha hecho de algunas de sus sonatas, es útil de conocer para quienes

quieran estudiar la formación del genio musical de Beethoven. El hijo

más joven de Rust, Wilhelm-Carl, vivió en Viena de 1807 a 1827 y

estuvo en relaciones con Beethoven. Rust, Carlos Felipe Emmanuel Bach

y los sinfonistas de Mannheim han sido los verdaderos precursores de

Beethoven.--Véase _Beethoven und die Mannheimer_ por Hugo Riemann (_Die

Musik_, 1907-8).

Vidas Ejemplares: Beethoven—Miguel Ángel—Tolstoi · 第 5 / 31 段