NOTAS:

[187] Existió el manuscrito en la Biblioteca de San Isidro hasta

1838, en que desapareció misteriosamente con todos los demás del

mismo establecimiento, trasladados de Real orden al Congreso, para

la Biblioteca de Cortes que había empezado á formar D. Bartolomé J.

Gallardo. Consta con el núm. 89 en el _Índice_ de dichos códices,

publicado en el tomo VI de la _Revista de Archivos, Bibliotecas y

Museos_ (1876), pág. 32.

[188] _Histoire critique de l'Inquisition d'Espagne_... París, 1817, t.

IV, pp. 389-412. Según advierte Llorente, el manuscrito de San Isidro

había pertenecido á un jesuíta llamado Enríquez.

[189] _Verdadeira terceira parte da historia de Carlos-Magno, em que

se escreven as gloriosas açoes e victorias de Bernardo del Carpio.

E de como venceo em batalla os Doze Pares de França, con algumas

particularidades dos Principes de Hispanha, seus poovadores e Reis

primeiros, escrita por Alexandre Caetano Gomes Flaviense..._ Lisboa,

1745, 8.º. Llámase tercera parte porque se cuenta como primera la

traducción portuguesa del _Fierabrás_ castellano ó _Historia de

Carlomagno_, de Nicolás del Piamonte, y por segunda una continuación

muy curiosa del médico Jerónimo Moreira de Carvalho, traductor de la

primera.

[190] _De Pseudo-Turpino_ (tesis latina de Gastón París). París,

Franck, 1865.--Dozy, _Le Faux Turpin_ (en el tomo II, tercera edición

de las _Recherches_, 1881, pp. 372-431, y XCVIII y CVIII).

[191] Á las antiguas ediciones de la _Crónica de Turpín_, por

Sichardo (1566, Francfort, en los _Germanicarum rerum vetustiores

chronographi_), y de Ciampi (Florencia, 1822) ha sustituido la de M.

Castets, profesor de Montpellier, más correcta que las precedentes.

[192] Véase el estudio de Gastón París sobre estos fragmentos,

publicado en la _Romania_ (julio á octubre de 1875).

[193] El mejor análisis de todos ellos es el que se halla en la

admirable _Histoire poétique de Charlemagne_, de G. París (1865), pp.

230-246, y en el artículo de la _Romania_ antes citado. Nada sustancial

añade León Gautier, _Les Epopées françaises_, segunda edición, 1880,

III, pp. 30-52, y aun parece que no examinó directamente las versiones

españolas y alemanas.

[194] Analizado por P. Rajna en la _Romania_, 1873.

[195] Sobre las fuentes de este famoso libro, todavía popular en

Italia, y cuya primera edición se remonta á 1491, es magistral y

definitivo el trabajo de Rajna, _Ricerche intorno a I Reali di

Francia_, Bolonia, 1872.

[196] _De la Poesía heroico-popular castellana_, Barcelona, 1874, pp.

330-341.

[197] _Histoire poétique de Charlemagne_, 239, nota.

[198] En el tomo de _Castilla la Nueva_, de los _Recuerdos y bellezas

de España_, pág. 229.

[199] _De la Poesía heroico-popular_, pág. 334.

[200] _Le Origini dell'Epopea Francese indagate da Pio Rajna_

(Florencia, 1884), pp. 222 y ss.

[201] Fol. 245 de la edición de Valladolid, 1604.

[202] _Les Vieux Auteurs Castillans_, primera edición, 1861, I, 441.

[203] _Reinas Católicas_, I, 215.

[204] Reimpresa por Gayangos en la _Biblioteca de Autores Españoles_,

t. XLIV. Las leyendas carolingias están en el libro II, cap. XLIII.

Vid. en el tomo XVI de la _Romania_ el importante estudio de G. París,

_La Chanson d'Antioche provençale et La Gran Conquista de Ultramar_,

y en _Les Vieux Auteurs Castillans_, del Conde de Puymaigre (segunda

edición, 1890), el cap. VII del tomo II, que trata extensamente de la

_Gran Conquista_ y de sus relaciones con la literatura francesa.

[205] «Códice en folio mayor, escrito en pergamino, á dos columnas,

á fines del siglo XIV ó principios del XV, y señalado con el título

de _Flos Sanctorum_; tiene la marca h. j. 12». Lo de _Flos Sanctorum_

se le puso sin duda porque comienza con una _Vida de Santa María

Magdalena_ y otra de _Santa María Egipciana_. Contiene además otras

leyendas, que se especificarán más adelante.

[206] _Historia de la Reyna Sebilla._ Eds. de Sevilla, por Juan

Cromberger, 1532, y Burgos, por Juan de Junta, 1551.

[207] _Ueber die Wiederanfgefundenen Niederländischen Volksbücher von

der Königin Sibille und von Huon von Bordeaux_, Viena, 1857.

[208] Reimpresa por la Sociedad de Bibliófilos Españoles en 1871,

con un excelente prólogo de D. Pascual Gayangos. La rarísima edición

incunable que sirvió de texto (Sevilla, 1498) se guarda en la

Biblioteca Imperial de Viena. Hay otras de Sevilla, 1533, 1545, etc.

[209] Vid. su análisis en Gautier, _Les Epopées françaises_, II, 260.

[210] _Hystoria del emperador Carlomagno y de los doze pares de

Francia; e de la cruda batalla que hubo Oliveros con Fierabras, Rey de

Alexandria, hijo del grande Almirante Balan..._ Colofón: «_Fue impressa

la presente hystoria... en la muy noble e muy leal cibdad de Sevilla

por Jacobo Cromberger aleman. Acabose a veynte e cuatro dias del mes

de abril. Año del nacimiento de nuestro Salvador Jesuchristo de mill e

quinientos XXV_» (ejemplar que poseyó D. José Salamanca).

[211] _Histoire Littéraire de la France; ouvrage commencé par des

Religieux Bénédictins de la Congrégation de Saint-Maur, et continué

par des Membres de l'Institut (Académie des Inscriptions et Belles

Lettres). Tomo XXII (suite du treizième siècle)_. París, 1852. Pp.

667-700.

[212] _Les Epopées Françaises_, t. III, pp. 190-801.

[213] Esta refundición lleva por título _Les quatre fils d'Aymon,

histoire héroïque, par Huon de Villeneuve, publiée sous une forme

nouvelle et dans le style moderne, avec gravures_ (París, 1848. Dos

pequeños volúmenes). Esta versión es distinta de la que se expende con

el título de _Histoire des quatre fils Aymon, très nobles, très hardis

et très vaillants chevaliers_. (Vid. C. Nisard, _Histoire des livres

populaires ou de la littérature du colportage_, t. II, pp. 448 y ss.).

[214] _Bibliografia dei romanzi e poemi romanzeschi d'Italia_, que

sirve de apéndice y tomo cuarto á la obra del Dr. Julio Ferrario,

_Storia ed analisi degli antichi romanzi di cavalleria_ (Milán, 1829).

Melzi, _Bibliografia dei romanzi e poemi cavallereschi italiani.

Seconda edizione_ (Milán, 1838).

[215] La más antigua edición que se cita de la primera parte del

_Espejo_ es de 1533, de 1536 la de la segunda y de 1550 la de la

tercera, todas de Sevilla. Hállanse juntas las tres en la de Medina del

Campo, por Francisco del Canto, 1586, que parece haber sido la última.

La traducción no es enteramente de Reinosa; al fin de la segunda parte

consta que trabajó en ella Pero López de Santa Catalina.

[216] Este origen está confesado en el encabezamiento del primer libro:

«Aquí comiençan los dos libros del muy noble y esforçado caballero D.

Renaldos de Montalban, llamado en lengua toscana _El enamoramiento del

emperador Carlos Magno_... Traducido por Luys Dominguez». La edición

más antigua que cita Gayangos es de Toledo, por Juan de Villaquirán, «á

doze días del mes de Octubre de mil e quinientos y veinte y tres años»;

la última de Perpiñán, 1585.

[217] _Trabisonda historiata con le figure a li suoi canti, nella quale

si contiene nobilissime battaglie, con la vita et morte di Rinaldo,

di Francesco Tromba da Gualdo di Nocera. In Venetia, per Bernardino

Veneziano de Vidali, nel 1518, a di 25 de Otobrio._ 4.º Cítanse otras

ediciones de 1535, 1554, 1558, 1616 y 1623. La _Trapesonda_ castellana

estaba ya impresa en 1526, ed. de Salamanca, citada en el _Registrum_

de D. Fernando Colón.

[218] El único ejemplar conocido de este libro pertenece á la

Biblioteca de Wolfembuttel: _La Trapesonda. Aqui comiença el quarto

libro del esforçado caballero Reynaldos de Montalban, que trata de los

grandes hechos del invencible caballero Baldo, y las graciosas burlas

de Cingar. Sacado de las obras del Mano Palagrio en nuestro común

castellano._ Sevilla, por Domenico de Robertis, á 18 de Noviembre de

1542.

[219] _Libro del esforçado gigante Morgante y de Roldan y Reinaldos,

hasta agora nunca impresso en esta lengua_ (Colofón)... «_Acabose

el presente libro del valiente y esforçado Morgante en la insigne

ciudad de Valencia, al moli de la Rovella. Fue impresso por Francisco

Diaz Romano, a diez y seis dias del mes de Setiembre. Año de mil y

quinientos y treynta y tres_»...

_Libro segundo de Morgante..._ Valencia, por Nicolás Durán de

Salvaniach, 1585. Trata de «las faceciosas burlas de Margute y las

hazañosas victorias de Morgante; el fin de la guerra de Babilonia, con

muchas otras grandes y valerosas empresas de Reinaldos y Roldan y de

todos los doze pares, con los sabrosos amores del señor de Montalvan»,

y es traducción del _Marguttino_ ó _Morgante Minore_. El traductor

de la segunda parte fué, según N. Antonio, Jerónimo de Auner, poeta

valenciano. No consta el de la primera.

Ambas partes fueron reimpresas en Sevilla, 1552.

[220] Le menciona Clemencín en sus notas al _Quijote_ (t. I, pág. 121),

diciendo que había visto «el original en folio escrito de mano del

mismo Oliva», con sus enmiendas interlineales, y firmado en Lucena á 2

de agosto del año 1604. «Oliva (añade) evitó los numerosos defectos de

Urrea: tradujo fielmente; su versificación es fácil, armoniosa, y su

libro, á pesar de algunos pequeños lunares, harto más digno de ver la

luz pública que los de otros muchos traductores de su tiempo». Sobre

los demás poemas citados en el texto, véase el _Catálogo_ de Gayangos y

nuestras bibliografías generales.

[221] Todo lo relativo á las versiones francesas del ciclo de Alejandro

está magistralmente expuesto en la obra de Pablo Meyer: _Alexandre le

Grand dans la littérature française du moyen âge_ (Paris, Vieweg, 1886).

El primer tomo contiene los textos y el segundo la historia de la

leyenda.

[222] Véase el precioso estudio de Alfredo Morel-Fatio, _Recherches sur

le texte et les sources du «Libro de Alexandre»_ (_Romania_, t. IV,

1875).

[223] _Dictys Cretensis sive Lucii Septimi Ephemerides belli Troiani...

Accedit Daretis Phrygii de excidio Troiae historia... Bonnae, impensis.

E. Weberii, 1837._

[224] «Todos aquellos que verdaderamente quisieredes saber la estoria

de Troya (dice la traducción castellana del poema de Benoît de

Sainte-More) non leades por un libro que Omero fiso; et desirvos he

por qual rason. Sabet que Omero fue un gran sabidor et fiso un libro,

en que escrivio toda la estoria de Troya, assi commo el aprendio; et

puso en el commo fuera cercada et destroyda et que nunca despues fuera

poblada. Mas este libro fiso el despues mas de cient annos que la villa

fue destroyda; et por ende non pudo saber verdaderamente la estoria en

commo passara. Et fue despues este libro quemado en Atenas. Mas leet el

de Dytis, aquel que verdaderamente escrivio estoria de Troya en commo

passaua, por ser natural de dentro de la cibdad, et estudo presente a

todo el destruymiento, et veya todas las batallas et los grandes fechos

que se y fasian, et escrivia siempre de noche por su mano en qual guisa

el fecho pasaua». (Apud Amador de los Ríos, _Historia Crítica_, t. IV,

p. 346).

[225] Fué publicado por A. Joly (_Benoît de Sainte-More et le Roman

de Troie..._ Paris, A. Franck, 1870). Vid. sobre el poema de Benoît,

_Romania_, XVIII, 70.

[226] Sobre el desarrollo de este ciclo en Italia véase la introducción

de E. Gorra á sus _Testi inediti di storia trojana_ (Turín, 1887).

[227] _Über die Spanische versionen der Historia Trojana, Von Dr. Adolf

Mussafia._ Viena, 1817.

[228] Es el que perteneció á la librería del Marqués de Santillana

y existe hoy en la Biblioteca Nacional, procedente de la de Osuna.

Otro códice bilingüe (gallego y castellano) figura en mi biblioteca

de Santander. De uno y otro procede la correcta edición recientemente

publicada por el Sr. Martínez Salazar.

[229] _Crónica Troyana. Códice gallego del siglo XIV de la Biblioteca

Nacional de Madrid, con apuntes gramaticales y vocabulario, por

D. Manuel R. Rodríguez. Publícalo á expensas de la Excelentísima

Diputación de esta provincia Andrés Martínez Salazar. La Coruña,

Imprenta de la Casa de Misericordia, 1900._ Dos tomos 4.º grande.

[230] Códice de la Biblioteca Nacional de Madrid, procedente de la de

Osuna. D. A. Paz y Meliá ha publicado en la _Revue Hispanique_ (núm.

17, primer trimestre de 1899) las poesías y algunos extractos de la

prosa de esta _Crónica_.

[231] Ms. de Osuna, hoy en la Biblioteca Nacional. Otro posee D. Pablo

Gil en Zaragoza, y otro, falto de bastantes hojas, vimos estos últimos

años.

[232] Poseo un códice que parece el mismo que el autor presentó al

Conde de Benavente. Es en gran folio, papel fuerte, escrito á dos

columnas; consta de 174 hojas. Dice el traductor en el _prohemio_ que

antes se habían hecho otras versiones, pero menguadas en algunas cosas,

y ofrece en la suya no añadir ni quitar nada «segunt Guido de Colupnia

(_sic_) en su volumen en lengua latina copiló».

[233] _Crónica Troyana, en que se cōtiene la total y lamentable

destruycion de la nombrada Troya. En Medina. Por Francisco del Canto.

M. D. L. XXXVII. A costa de Benito Boyer, mercader de libros._

No he visto edición posterior á ésta. La más antigua parece ser la

de Pamplona, por Arnao Guillen de Brocar, sin año, citada en el

_Registrum_ de D. Fernando Colón.

[234] Entre estas adiciones son notables las relativas á Hércules,

Eneas y Bruto. La fabulosa historia de este último procede de la

_Historia Britonum_, de Godofre de Monmouth.

[235] _Los diez y siete libros de Daris del Belo Troyano, agora

nuevamente sacado de las antiguas y verdaderas ystorias, en verso,

por Ginés Pérez de Hita, vecino de la ciudad de Murcia. Año 1596._

(Ms. de la Biblioteca Nacional, rubricado en todas sus planas para la

impresión).

[236] Este poema en quintillas y en diez cantos se halla en el rarísimo

tomo de _Obras de Ioachin Romero de Cepeda_ (Sevilla, Andrés Pescioni,

1582).

[237] _La antigua, memorable y sangrienta destruicion de Troya.

Recopilada de diversos autores por Ioachin Romero de Cepeda... A

imitacion de Dares, troyano, y Dictis, cretense griego... Ansimismo

son autores Eusebio, Strabon, Diodoro Siculo. Repartida en diez

narraciones y veinte cantos. Toledo, Pero Lopez de Haro, 1583_, 8.º.

Las narraciones están en prosa, y los que llama _cantos_ son veinte

romances.

[238] _Libro del esforçado cauallero conde Partinuplés, que fue

emperador de Constantinopla._ La más antigua edición que Gayangos cita

es de Alcalá de Henares, por Arnao Guillen de Brocar, 1513.

De la catalana no se conoce impresión anterior á la de Tarragona, 1588

(«_Açi comença la general historia del esforçat caualler Partinobles

compte de Bles. Novamement traduyda de llengua castellana en la nostra

catalana. Estampat en Tarragona por Felip Roberte, estamper. Any 1588.

A costa de Llatzer Salom, llibrater_).

[239] Véase el eruditísimo estudio que precede á la edición de du Méril:

_Floire et Blanceflor. Poèmes du XIII^e siècle. Publiés d'après les

manuscrits, avec une introduction, des notes et un glossaire, par M.

Edelstand du Méril._ París, Jannet, 1865.

[240] _Revue Hispanique_, 1902, p. 587.

[241] _Pétrarque_ (dice el más antiguo historiador municipal de

Montpellier) _fit son cours en droit à Montpellier pendant quatre ans,

comme lui-mesme le témoigne, et pour se delasser et divertir en cette

sérieuse estude, il polit et donna des grâces nouvelles, aux heures

de sa récreation, a l'ancien roman de Pierre de Provence et de la

belle Maguelone, que Bernard de Treviez avait fait couler en son temps

parmi les dames, pour les porter plus agréablement à la charité et aux

fondations pieuses._

(_Idée de la ville de Montpellier, par Pierre Gariel_, p 113, segunda

parte. Citado por Fauriel, _Histoire de la Poésie Provençale_. París,

1846. Tomo III, p. 507. Vid. también el discurso de Víctor Le Clerc

_Sobre el estado de las letras en el siglo XIV_, en el tomo XXIV de la

_Histoire Littéraire de la France_, p. 563).

[242] Brunet describe cuatro ediciones incunables, sin fecha. En una

de ellas, que al parecer salió de las prensas de Lyon por los años de

1478, consta la fecha en que fué escrita la redacción actual de la

novela (1453).

[243] La edición más antigua de que hay noticia entre las castellanas

es la siguiente, mencionada en el _Registrum_ de D. Fernando Colón:

_Historia de la linda Magalona, hija del rey de Nápoles, et del

esforçado cauallero Pierres de Provencia. Burgos, 1519, a 26 de Julio_.

Del mismo año, con fecha de 10 de diciembre, hay otra de Sevilla, por

Jacobo Cromberger.

De la versión castellana proceden una portuguesa que se imprimió en

Lisboa, 1783, 4.º, y otra más antigua catalana: _La historia del

Caualler Pierres de Provença, fill del conde de Provença y de la gentil

Magalona, filla del rey de Nápoles, traduyda de llengua castellana

en la llengua catalana por Honorat Comalda. Barcelona, en casa de

Sebastián Cormellas_, 1650, 4.º.

[244] _Tum et de pestiferis libris, cujusmodi sunt in Hispania:

«Amadisus», «Splandianus», «Florisandus», «Tirantus», «Tristanus»,

quarum ineptiarum nullus est finis; quotidie prodeunt novae:

«Celestina», laena nequitiarum parens, «Carcer Amorum»; in Gallia:

«Lancilotus á Lacu», «Paris et Vienna», «Ponthus et Sydonia», «Petrus

Provincialis et Magvelona», «Melusina, domina inexorabilis»; in hac

Belgica: «Florius et Albus Flos», «Leonella et Canamorus», «Curias et

Floreta», «Pyramus et Thisbe»; sunt in, vernaculas linguas transfusi

ex latino quidam, velut infacetissimae «Facetiae Poggii», «Euryalus et

Lucretia», «Centum fabulae Boccatii», quos omnes libros concripserunt

homines otiosi, male feriati, imperiti, vitiis ac spurcitiae dediti;

in queis miror quid delectet, nisi tam nobis flagitia blandirentur»._

(_Vivis Opera_, t. IV de la ed. de Valencia, p. 87).

[245] _La Istoria d'l noble cauallero Paris e d'la muy hermosa doncella

Viana. Comiença la historia de Paris e Viana: la qual es muy agradable

e placentera de leer y especialmēte para aquellas personas que son

verdaderos enamorados: segun que se sigue en la presente obra._ (Al

fin) _Fue impresso el presente libro de Paris e Viana en la muy noble

e mas leal ciudad de Burgos por Alonso de Melgar. Acabose a VIII dias

del mes de Noviembre. Año de nuestro Salvador jesu christo de mil e

quinientos e XXIIII años_ (Museo Británico).

De la traducción catalana poseyó un ejemplar, falto de hojas, el

insigne erudito y poeta don Mariano Aguiló (_Historia de las (sic)

amors e vida del cavaller Paris: e de Viana, filla del dalfi de

França_). Conjeturaba Aguiló que la edición era de Barcelona, por Diego

de Gumiel, hacia 1497, por ser muy semejante á la que este impresor

hizo del _Tirant lo Blanch_ en el referido año.

[246] Publicados por D. Eduardo Saavedra (_Revista Histórica_, de

Barcelona, febrero de 1876).

[247] Hubo por lo menos cinco ediciones, la primera de Sevilla, por

Jacobo Cromberger, 1528.

[248] Falta en el _Romancero_ de Durán y en la _Primavera_ de Wolf.

Le publicó el mismo Wolf en su importante memoria _Ueber eine Samlung

Spanischer Romanzen in fliegenden Blättern auf der Universitats

Biblioteck zu Praga_, 1850 (P. 251). Por otro texto que parece menos

antiguo se reprodujo en el primer tomo del _Ensayo de Gallardo_ (i,

1215-1219).

[249] _La historia de los nobles caualleros Oliveros de Castilla y

Artus dalgarbe._ (Al fin) _Fue acabada la presente obra en la muy noble

e leal cibdad de Burgos a XXV. días del mes de mayo. Año de nuestra

redempcion mil.CCCC. XCIX (Printed in facsimile at De Vinne Press from

the copy in the library of Archer M. Huntington nineteen hundred and

two)._

[250] Vid. R. Foulché Delbosc, _Revue Hispanique_, p. 587.

[251] Vid. _Histoire littéraire de la France_, t. xxii, pp. 288-300.

Contribuyó mucho á la popularidad de esta leyenda el haberla insertado

Vicente de Beauvais en su _Speculum Historiale_ (lib. XXIII, caps.

162-166 y 169).

[252] Vid. sobre esta bárbara costumbre la magistral monografía de D.

Eduardo de Hinojosa, en sus _Estudios sobre la historia del Derecho

español_ (Madrid, 1903), pp. 144-177.

[253] Sobre las innumerables versiones de la leyenda de _El Muerto

agradecido_ debe consultarse el libro de Simrock, _Der gute Gerhard und

die dankbaren Todten_ (Bonn, 1856), y las demás fuentes indicadas por

Alejandro de Ancona en su estudio sobre _Il novellino_. Hállase también

en Straparola (noche XI, novela 2.ª) y en un cuento catalán publicado

por Maspons y Labrós (_Rondallayre_, II, 34).

Comparetti (_Prefazione alla novella di Messer Dianese_, Pisa, 1868)

cree de origen clásico esta fábula y busca sus orígenes en Cicerón, _De

Divinatione_, I, 27, y Valerio Máximo, I, 7, 3. Benfey la deriva de la

literatura india y Simrock de la mitología germánica.

En la literatura francesa aparece, antes del _Oliveros_, en _Richars li

Biaus_, poema del siglo XIII.

Véase, finalmente, sobre este tema, _Romania_, XVIII, 197.

[254] «_Aquí comiēça la espantosa y admirable vida de Roberto el

Diablo. Burgos á XXI dias del mes de junio de mil quinientos e

nueve años_» (En el _Registrum_ de D. Fernando Colón). Continúa

reimprimiéndose todavía, aunque muy abreviada y estropeada, como

todos los libros de cordel. Hay una traducción portuguesa de Jerónimo

Moreyra de Carvalho: _Historia do grande Roberto, duque de Normandia e

emperador de Roma_. Lisboa, 1733, 4.º.

[255] Desde el 47 en adelante, anunciándose la intercalación de este

modo: «Agora deja la hestoria de fablar una pieza de todas las otras

razones, por contar del caballero que dijeron del Cisne, cuyo fijo

fué é de cuál tierra vino, é de los fechos que fizo en el imperio de

Alemania, é de cómo casó con Beatriz, é de cómo lo llevó el cisne á

la tierra de su padre, donde lo trajiera, é de la vida que despues

fizo la duquesa su mujer con su fija Ida, que fué casada con el conde

de Tolosa, de que hobo un fijo á que dijeron Gudufre, que fizo muchos

buenos fechos en la tierra santa de Ultramar, ansi como la hestoria lo

contará de aquí adelante». (PP. 26-94 de la edición de Gayangos).

[256] También este género de parto monstruoso con el número simbólico

de siete es un lugar común en los cuentos populares. Véase lo que sobre

ello escribió D. Ramón Menéndez Pidal en su admirable libro _La leyenda

de los Infantes de Lara_ (1895), y lo que yo mismo expuse al ilustrar

la comedia de Lope de Vega, _Los Porceles de Murcia_.

[257] _Dos obras didácticas y dos leyendas sacadas de manuscritos de

la Biblioteca de El Escorial. Dalas á luz la Sociedad de Bibliófilos

Españoles._ Madrid, 1878.

[258] La ha reimpreso Knust al fin del volumen mencionado en la nota

anterior, tomando por texto la edición de Toledo, de 1526.

[259] Esta leyenda no ha sido de las más populares en España. Fuera del

texto antiguo, apenas puede citarse otra cosa que una mala comedia de

fines del siglo XVII ó principios del XVIII, _Las cuatro Estrellas de

Roma, y el Martirio más sangriento de San Eustachio, de un ingenio de

Talavera de la Reina_.

[260] _Eine altspanische Darstellung der Crescentiasage._ En los

_Sitzungsberichte der K.K. Akademie der Wissenschaften: Philos. Histor.

Classe_, vol. 53. Viena, 1867. Pp. 508-562.

[261] Publicado por Amador de los Ríos, _Historia critica_, t. v, pp.

391-468.

[262] Vid. el análisis de _Florence_ en el tomo XXVI de la _Histoire

littéraire de la France_, 335-350.

[263] Por nuestra absoluta incompetencia nos abstenemos de penetrar en

esta oscurísima región de los orígenes célticos. Pueden consultarse,

entre otras obras famosas:

_The Mabinogion, from the Llyfr Coch o Hergest, and other ancient Welsh

Manuscripts, with an english translation and notes, by lady Charlotte

Guest. London and Llandovery, 1837-1849._ Los _Mabinogion_, nombre que

se daba en el país de Gales á este género de relatos fabulosos, han

llegado á nuestros días en dos principales manuscritos: uno del siglo

XIII y otro del XIV. Sobre el texto de este último, conocido con el

nombre de _Libro Rojo de Hergest_, y perteneciente al colegio de Jesús

de Oxford, ha hecho su edición Lady Guest.

Esta colección fué traducida en parte al francés por M. de la

Villemarqué (_Contes populaires des anciens Bretons_, 1842); libro

refundido después en otro más importante, que se titula _Les Romans

de la Table Ronde et les contes des anciens Bretons_ (París, Didier,

1859). Villemarqué, crítico muy ameno é ingenioso, pero que concedia

á la imaginación más parte de la que en estas investigaciones le

corresponde, popularizó esta rica é interesante materia en los libros

titulados _Mirdhin ou l'enchanteur Merlin_, _Les Bardes Bretons, poèmes

du sixième siècle_, _La Légende Celtique et la poésie des cloîtres

en Irlande_, _en Cambrie et en Bretagne_, obras deliciosas, pero que

conviene leer con precaución al decir de los inteligentes, porque

propenden á exagerar la antigüedad y el carácter indígena de los

fragmentos y relatos de la poesía céltica.

De aquí el desdén acaso excesivo con que hablan de él los celtistas

modernos, por ejemplo J. Loth, nuevo traductor de los _Mabinogion_ y

colaborador de d'Arbois de Jubainville en el _Cours de littérature

celtique_ (Paris, Thorin, 1883 y ss).. El segundo tomo de esta

obra (1884) contiene el estudio del ciclo mitológico irlandés y la

mitología céltica. En el tercero (1889) da principio la versión de los

_Mabinogion_.

[264] G. París, _La littérature française au moyen âge_, 2.ª ed. París,

1890. Pp. 91-92.

[265] _Poëmes et Légendes du moyen âge_, pp. 117 y 139-40.

Los trabajos críticos de estos últimos años han renovado por completo

el estudio del _Tristán_. Véanse especialmente los tomos XV, XVI y XVII

de la _Romania_, donde aparecieron varios de ellos y se da cuenta de

los restantes.

[266] El tomo XXX de la _Histoire littéraire de la France_, publicado

en 1888, contiene el análisis hecho por Gastón París de todas las

novelas en verso del ciclo bretón, con referencias á las que ya habían

sido analizadas en tomos anteriores, y es hasta la fecha el trabajo

capital sobre el asunto.

Como obra amena é instructiva de vulgarización conserva siempre su

valor el libro de Paulino París, _Les Romans de la Table Ronde mis

en nouveau langage et accompagnés de recherches sur l'origins et le

caractère de ces grandes compositions_ (Paris, Techener, 1868-77, cinco

volúmenes).

[267] _Allegat ergo pro se lingua «oil», quod propter sui faciliorem,

ac delectabiliorem vulgaritatem, quicquid redactum, sive inventum

est ad vulgare prosaicum, suum est: videlicet biblia cum Trojanorum

Romanorumque gestibus compilata, et Arturi regis ambages pulcerrimæ, et

quam plures aliæ historiæ ac doctrinæ_ (_De vulgari eloquio_, lib I,

cap. X).

[268] Milá y Fontanals, _De los Trovadores en España_ (Barcelona,

1861), pp. 269-277.

[269] Varnhagen, en su ligero opúsculo _Da litteratura dos livros de

cavallarias_ (Viena, 1872), cita de pasada un códice de la Ambrosiana,

de Milán, escrito en 1380, que contiene la última parte del _Lanzarote

en valenciano_ (?); pero debe de haber algún error en cuanto á la

lengua, porque ninguno de los que han tratado _ex professo_ de

literatura catalana le menciona, ni siquiera A. Morel Fatio en la muy

esmerada reseña inserta en la colección de Gröber, _Grundriss der

Romanischen Philologie_.

Los textos novelísticos en catalán son sumamente escasos. Aun de

cuentos devotos apenas pueden citarse otros que la conocida leyenda del

paje de Santa Isabel (_Romania_, V, 453) y la _Historia de la filla del

rey de Hungría_ (asunto del célebre poema la _Manekine_, compuesto en

el siglo XIII por Felipe de Beaumonoir), del cual se han impreso dos

versiones, la una en el tomo XIII de _Documentos del Archivo de Aragón_

(pp. 63 y ss.) y otra en Palma, 1873, por D. Bartolomé Muntaner. En

un códice sustraído con otros de la Biblioteca Colombina, y que para

actualmente en la Nacional de París (fondo español núm. 475), hay otra

variante del mismo tema con el título de _La istoria de la filla del

emperador Contasti_.

[270] _Il Canzoniere Portoghese Colocci-Brancuti pubblicato nelle parti

che completamo il codice Vaticano 4803 da Enrico Molteni._ Halle,

Nieemeyer, 1880, pp. 6-9.

[271] _Lays de Bretanha. Capitulo inedito do Cancioneiro da Ajuda_,

Porto, 1900 (tirada aparte de la _Revista Lusitana_, VI).

[272] No antes, porque el _Tristán_ francés en prosa fué compuesto

entre 1210 y 1230, y no empezó á vulgarizarse por Europa antes de 1250.

[273] Todos ellos están reunidos en los _Monumenta Portugalliæ

Historica a sæculo octavo usque ad quintumdecimum jussu Academiæ

Scientiarum Olisiponensis edita.--Scriptores_, vol. I (Lisboa, 1860).

Esta publicación, dirigida por Alejandro Herculano, ha hecho inútiles

las antiguas ediciones de Lavaña y Faria y Sousa, aunque todavía tienen

estimación bibliográfica.

[274] _Memoria sobre a origem provavel dos Livros de Linhagens_ (Apud

_Scriptores_, p. 133).

[275] _Scriptores_, pp. 180-181.

[276] _Scriptores_, p. 238.

Las noticias relativas á los héroes de la Tabla Redonda se hallan más

adelante (pp. 242-245). La narración de la batalla entre Artús y su

sobrino _Mordech_ en el monte de Camblet, termina así: «Aqui morreo

Modrech e todollos boos caualleros de huma parte e da outra. El rey

Artur teve o campo e foy malferido de tres lançadas e de huma espadada

que lhe deu Modrech, e fezesse levar a Isla Avalom por Saar. Daqui

adiante nom fallamos del se he vivo se he morto, nem Merlin non disse

dell mais nem eu nom sey ende mais. Os bretōes dizem que ainda he vivo.

Esta batalha foy na era de quinhentos e oitenta annos».

¡No difiere poco esta fecha de la era de 1042, propuesta por los

_Anales Toledanos_!

[277] T. Braga, _Curso de historia da litteratura portugueza_, 1885, p.

145.

[278] _A historia dos cavalleiros da Mesa Redonda e da demanda do Santo

Graal_, ed. R. von Reinhardstoettner (Berlín, 1887).

[279] Varnahagen, _Cancioneirinho de Trovas antigas_, Viena, 1870, pp.

165-167.

[280] _Historia del rey Vespesiano_ (Al fin). _Esta istoria hordenaron

Yacop e Josep Abarimatia que a todas estas cosas fueron presentes, e

Jafet que de su mano la escribió... Este libro fue emprimido en la muy

noble e muy leal cibdad de Sevilla por Pedro Brun, savoyano, anno del

Señor de mill. CCCC. XC. VIII. a XXV dias de Agosto._

[281] Vid. _Floresta de varios romances colligidos por Th. Braga._

Porto, 1869, pp. 36-38.

[282] _España Sagrada_, t. XXII, p. 381.

[283] «En la _Grande et General Estoria_ se extractan de la crónica de

Monmouth, á la que da el rey el título de _Estoria de las Bretañas_,

todas las proezas atribuidas al hijo de Silvio, no olvidadas tampoco

las historias de Corineo y Locrino, de doña Guendolonea y Mandon,

Porex y Flerex, Belmo y Brenio, etc.».--Amador de los Ríos, _Historia

Critica_, V, p. 29.

[284] Ed. de Baist, p. 42.

[285] _Crónica de Don Pedro Niño, conde de Buelna, por Gutierre Diez de

Games, su alférez. La publica D. Eugenio de Llaguno Amírola_... Madrid,

Sancha, 1782, pp. 29-30.

[286] Para esta sucinta indicación de una de las partes inéditas de

la llamada crónica de D. Pedro Niño me valgo de un códice del siglo

XVI que poseo. (_Este libro ha nombre el Victorial, y fabla en él de

los quatro Principes que fueron mayores en el mundo, quién fueron,

y de algunos otros breuemente por enxiemplo a los buenos caualleros

y fidalgos que han de usar officio de armas y arte de caualleria,

trayendo a concordia de fablar de un noble caballero, al qual fin este

libro fice._)

La traducción francesa de los condes de Circourt y de Puymagre (_La

Victorial_, París, Palmé 1867) está completa, conforme al manuscrito

de la Academia de la Historia. Mengua es que el original castellano de

tan ameno é interesante libro no haya sido impreso en su integridad

todavía. Esperamos que en alguno de los tomos sucesivos de la presente

Biblioteca ha de subsanarse la falta.

[287] Vid. t. XXX de la _Histoire littéraire de la France_, pp. 113-118.

[288] Clemencín, _Elogio de la Reina Católica_, en el tomo VI de

_Memorias de la Academia de la Historia_, p. 458.

[289] Libro rarísimo, del cual no se conoce más ejemplar que el que

perteneció á D. Pedro José Pidal y conservan sus herederos. Al fin

dice: «Fue impresa la presente obra en la muy noble e más leal cibdad

de Burgos, cabeça de Castilla, por Juan de Burgos. A diez dias del

mes de febrero del año de nuestra saluacion de mill e quatrocientos e

noventa e ocho años».

Los preliminares, la tabla de capítulos y el final de este _Baladro_

se hallan reproducidos en la publicación de Gastón París, de que doy

cuenta en la nota que sigue.

[290] _Merlin, roman en prose du XIII^e siècle, publié avec la mise

en prose du Poème de Merlin, de Robert de Boron... par Gaston Paris

et Jacob Ulrich._ París, Didot, 1886. Publicado por la _Société des

anciens textes français_. Pp. LXXIII-XCI.

[291] «_Aquí se acaba el primero y el segundo libro de la Demanda del

Sancto Grial con el Baladro del famosísimo poeta e nigromante Merlin

con sus profecias. Ay, por consiguiente, todo el libro de la Demanda

del Sancto Grial, en el qual se contiene el principio e fin de la

Mesa Redonda, e acabamiento e vidas de ciento e cinquenta caballeros

compañeros della. El qual fue impreso en la muy noble y leal ciudad de

Seuilla, y acabose en el año de la Encarnación de Nuestro Redemptor

Jesu Christo de mil e quinientos e treynta e cinco años. A doce días

del mes de octubre._» (Biblioteca Nacional). En el Museo Británico

existe otra edición anterior, de Toledo, por Juan de Villaquirán, 1515.

[292] No hemos manejado más edición que la de Sevilla, 1534, por

Dominico de Robertis, con el título de _Crónica nuevamente emendada y

añadida del buen caballero don Tristan de Leonís y del rey don Tristan

de Leonís, el joven, su hijo_. Contiene, en efecto, una segunda parte,

de autor español desconocido, que comienza en la corte del rey Artús,

pero que tiene á España por teatro de la mayor parte de las aventuras.

Los nombres geográficos de Pamplona, Logroño, Burgos, Nájera y la

Coruña; los apellidos de Velasco, Guzmán, Mendoza y Torrente; la

intervención del Miramamolín de África, enamorado de la hermosura de la

infanta Doña María, no dejan duda sobre el carácter indígena de esta

ficción, que, por lo demás, vale poco y no sale de los lugares comunes

propios de la decadencia del género caballeresco.

[293] La más antigua edición parece ser la de Toledo, por Juan Varela

de Salamanca, á 27 días de julio de 1513. En algunas ediciones del

siglo XVII (Alcalá, 1604; Sevilla, 1629) se da por autor de ella á Nuño

de Garay, que á lo sumo sería refundidor.

[294] En el tomo I de su _Lexique Roman_, con el título de _Roman de

Jaufre_ (pp. 48-173).

[295] _Histoire Littéraire de la France_, t. XXII, pp. 224-234.

[296] _Histoire Littéraire de la France_, t. XXX, pp. 215-217.

[297] _Voyage au Purgatoire de St. Patrice. Visions de Tundal et de St.

Paul. Textes languedociens du quinzième siècle, publiés par A. Jeanroy

et A. Vignaux._ Toulouse, 1903.

La traducción latina se halla en el raro libro del irlandés O'Sullivan,

_Historiæ Catholicæ Iberniæ Compendium_ (Lisboa, 1621), fols. 15-31.

[298] La primera de estas versiones fué publicada por D. Próspero

Bofarull en el tomo XIII de la _Colección de Documentos inéditos del

Archivo de la Corona de Aragón_ (pp. 81-105); la segunda por Baist

(_Zeitschrift für romanische Philol._, IV, pp. 318-229).

[299] _Estoria d'hun cavaleyro a que chamavā Tungulu, ao qual forom

mostradas visibilmente e nō per outra revelaçāo todas as penas do

inferno e do purgatorio. E outrosi todos os bēēs e glorias que ha no

sancto parayso, andando sempre hu angeo cō el. Esto lhe foy demonstrado

por tal que se ouvesse de correger e emendar dos seus peccados e de

suas maldades_ (Ms. de la Biblioteca Nacional de Lisboa, procedente del

monasterio de Alcobaza). En otro de la misma procedencia, existente

en el Archivo de la Torre do Tombo, se lee una versión distinta de la

misma leyenda. La primera se atribuye á Fr. Hilario de Lourinham; la

segunda á Fr. Hermenegildo de Payopelle.

[300] _Historia del virtuoso cavallero dō Tungano: y de las grādes

cosas y espātosas que vido en el infierno: y en el purgatorio: y en

el Parayso... Fue impressa la presente obra en la Imperial ciudad

d' Toledo por Ramon de Petras. A tres dias del mes de Julio. Año de

mil y quinientos y veynte y seys Años_ (N.º 1682 del Catálogo de

Salvá). Sobre la _Visión de Tundal_ véase el estudio de A. Mussafia

(_Sitzungsberichte der Kais. Akad. der Wissench._ Viena, 1871, pp.

157-206).

[301] _La vida del bienauenturado sant Amaro, y de los peligros que

passó hasta que llegó al Parayso terrenal._ (Al fin) _Fue impressa la

presente vida del bienauēturado sant Amaro en la muy noble y mas leal

ciudad de Burgos. En casa de Juan de Junta a veynte dias del mes de

febrero mil quinientos y LII años_ (Reproducido fotolitográficamente

por el Sr. Sancho Rayón). Continúa reimprimiéndose como libro popular.

La tradición del purgatorio de S. Patricio, juntamente con la leyenda

italiana del paraíso de la Reina Sibila, se encuentra también en la

célebre novela italiana _Guerino il Meschino_, compuesta por Andrea da

Barberino en 1391 y que continúa siendo popular hoy mismo. Existe de

ella una traducción castellana sumamente rara:

«_Cronica d'l noble cauallero Guarino mesquino. En la qual trata de

las Hazañas y auenturas que le acontecieron por todas las [=ptes]. del

mundo y en el purgatorio de Sant patricio, en 'l monte de Norça donde

está la Sibila._ (Al fin) _Acabose la famosa historia d'l valiēte y muy

virtuoso cauallero Guarino_ _llamado Mesquino la qual se imprimio en la

muy noble y muy leal cibdad de Seuilla en casa de Andres de Burgos. En

el año de [=nro]. Señor jesu X[=po] d' mil y quinētos e XLVIII a diez

dias de mayo»._

El traductor fué, según en la dedicatoria se declara, Alonso Hernández

Alemán, vecino de Sevilla. La primera edición es la de Sevilla, 1512,

citada en el _Registrum_ de D. Fernando Colón.

Sobre la leyenda del Paraíso de la Reina Sibila vid. Gastón París,

_Légendes du Moyen Age_, París, 1903, pp. 66-111.

[302] Propiamente lo que dice Cervantes es que fué el primero que se

_imprimió_, y esto todavía parece más dudoso, porque del _Amadís_ no

se conoce edición anterior á 1508. Los dos libros de caballerías más

antiguos que hasta ahora conocen los bibliógrafos son el _Tirant lo

Blanch_, de Valencia (1490), y el _Baladro del sabio Merlín_, de Burgos

(1498).

[303] _Cronica del muy esforçado y esclarescido cavallero Cifar

nuevamente impresa. En la qual se cuentan sus famosos fechos de

caualleria. Por los quales e por sus muchas e buenas virtudes vino a

ser rey del reyno de Menton. Assi mesmo en esta hystoria se contienen

muchas e catholicas doctrinas e buenos enxemplos: assi para caualleros

como para las otras personas de cualquier estado. Y esso mesmo se

cuentan los señalados fechos en caualleria de Garfín, e Roboán hijos

del cauallero Cifar. En especial se cuenta la historia de Roboán,

el qual fue tal cauallero que vino a ser emperador del imperio de

Tigrida._ (Al fin): «_Fue impressa esta presente historia en Seuilla

por Jacobo Cromberger, aleman. E acabosse a IX dias del mes de Junio

año de mill. d. e xii años._ Fol., 100 hojas á dos columnas, letra de

Tortis. Valiéndose del ejemplar probablemente único que de esta novela

posee la Biblioteca Nacional de París, la reimprimió Enrique Michelant,

en Tubinga, 1872 (tomo 112 de la _Bibliothek des Litterarischen

Vereíns_ de Stuttgart)». Pero esta reimpresión salió incorrectísima, en

tal grado que parece que el editor ignoraba la lengua castellana y ni

siquiera sabía disolver las abreviaturas. Á cada paso se tropieza con

formas tan monstruosas como _muchón_ por _mucho_, _fechón_ por _fecho_

y otros desatinos semejantes. Esperamos que el Sr. Wagner publique

pronto una edición crítica y esmerada de tan importante texto.

[304] Véase la descripción del primero en el _Catalogue des Manuscrits

espagnols de la Bibliothèque Nationale de Paris_ de A. Morel-Fatio (n.º

615). El de nuestra Biblioteca Nacional procede de la de Osuna. Sobre

la relación entre los tres textos véase á Wagner en la memoria que

citaré inmediatamente.

[305] _The Sources of el Cavallero Cifar_ (_Revue Hispanique_, tomo X,

1903).

[306] Á las obras allí citadas sobre este argumento debe añadirse un

curioso poema del siglo XVIII: «_El Eustaquio ó la Religión Laureada.

Poema Épico por el P. Fr. Antonio Montiel, Lector jubilado en su

provincia de Menores Observantes de Granada_». Málaga, 1796. 2 tomos.

[307] En su precioso estudio sobre la leyenda del marido de dos mujeres

no menciona Gastón París (_La Poésie du Moyen Age_, 2.ª ser., 1885, pp.

109 y ss.) la versión del Cifar.

[308] Vid. Knust, _Dos obras didácticas y dos leyendas_, p. 109.

[309] _Omnes praefatas urbes, quaedam scilicet sine pugna, quasdam

vero cum magno bello et maxima arte, Karolus tunc acquisivit, praeter

praefatam Lucernam, urbem munitam, quæ est in valle viridi, quam capere

usque ad ultimum nequivit. Novissime vero venit ad eam et obsedit eam,

et sedit circa eam quatuor mensium spatio, et facta prece Deo et Sancto

Jacobo ceciderunt muri eius, et est deserta usque in hodiernum diem._

(Véase el comentario geográfico que sobre este pasaje hace Dozy en la

tercera edición de sus _Recherches_, II, 384-385).

[310] Sobre las diferencias entre ambas versiones vide G. París, _Le

Lai de l'Oiselet_ (_Légendes du Moyen-Âge_, p. 225).

[311] En su reseña de la literatura española, publicada en la colección

de Gröber (_Grundriss der romanischen Philologie_, II, pp. 416 y 439,

Strasburgo, 1898), Baist es el primer crítico que ha hecho plena

justicia al _Cifar_, aunque algo había dicho el Conde de Puymaigre en

_La Cour Littéraire de Don Juan II_ (Paris, 1873, tomo I, p. 81),

[312] _Los quatro libros del virtuoso cauallero Amadis de Gaula:

Complidos._

Colofón: «_Acabanse los quatro libros... Fueron emprimidos en la muy

noble y muy leal ciudad de Çaragoça: por George Coci, Aleman... mil y

quinientos y ocho años_». Fol. gót.

El ejemplar que pasa por único de esta edición, desconocida hasta que

en 1872 fué descubierta en Ferrara y adquirida por el barón Seillière

en 10.000 francos, fué anunciado por el librero de Londres Quaritch, en

su Catálogo de Febrero de 1895, en 200 libras esterlinas. Ignoro quién

sea su poseedor actual.

La edición de Salamanca, de 1510, es hipotética. No así la de Sevilla,

1511, citada en el _Registrum_ de D. Fernando Colón.

Para las restantes, véase el catálogo de Gayangos, tal como lo

reimprimió adicionado en el tomo I del _Ensayo de Gallardo_.

La más estimada por la corrección del texto es la de Venecia:

_Los quatro libros de Amadis de Gaula nueuamēte impressos e

hystoriados. 1533._

(Al fin). «Acabanse aqui los quatro libros del esforçado e muy

virtuoso cauallero Amadis de Gaula, fijo del rey Perion y de la reyna

Elisena: en los quales se fallan muy por estenso las grādes aventuras

y terribles batallas que en sus tiēpos por el se acabaron e vencieron,

e por otros muchos caualleros assi de su linaje como amigos suyos.

El qual fue impresso en la muy ínclita y singular ciudad de Venecia

por maestro Juan Antonio de Sabia, impressor de libros a las espensas

de M. Juā Batista Pedrezano e cōpañō, mercadante de libros. Está al

pie del puēte de Rialto, e tiene por enseña una torre. Acabose en el

año de MDXXXIII, a dias siete del mes de Setiembre... Fue reuisto,

corrigiēdolo de las letras que trocadas de los impressores erā por el

Vicario del ualle de Cabeçuela Frācisco Delicado, natural de la peña de

Martos».

Las últimas ediciones antiguas del _Amadís_ que citan los bibliógrafos

son la de Sevilla, 1586, y la de Burgos, 1587. Modernamente ha sido

reimpreso tres veces (Madrid, 1838; Barcelona, 1847-1848, en el _Tesoro

de Autores ilustres_, de Oliveres; Madrid, 1857, en la colección de

Rivadeneyra, siguiendo el texto de la edición veneciana).

[313] Los que niegan á Montalvo la paternidad del libro cuarto

entienden que esta declaración se refiere sólo al _Espandián_; pero la

gramática no lo tolera, puesto que visto concierta con _libro_ y no con

_Sergas_.

[314] Basta leer estos versos (_Cancionero de Baena_, edición de

Leipzig, t. II, p. 320) para convencerse de que se refieren á Enrique

II y no á Enrique III, como han supuesto algunos; Enrique II es el que

guerreó treinta años continuos, el que murió de cincuenta y cinco años,

el que estuvo casado con la reina doña Juana, el que dejó á su hijo

casado con una infanta de Aragón. Nada de esto cuadra á D. Enrique _el

Doliente_.

[315] En la novela catalana de _Curial y Güelfa_, que pertenece

probablemente á la segunda mitad del siglo XV, se cita (pág. 498) á

_Amadís_ y _Oriana_ entre los famosos amadores, juntamente con Píramo

y Tisbe, Flores y Blanca Flor, Tristán é Isolda, Lanzarote y Ginebra,

Frondino y Brissona, Fedra é Hipólito, Aquiles y Pirro, Troilo y

Briseyda, Paris y Viana.

Los primeros trovadores portugueses que citan el _Amadís_ son Nuño

Pereira y Francisco de Silveira, que en 1482 sostuvieron con otros

poetas en los palacios de Santarem el certamen de _Cuidar y suspirar_,

con que empieza el _Cancionero de Resende_ (tomo I de la edición de

Stuttgart, pp. 7-14):

Se o disesse _Oryana_

E Iseu allegar posso...

Alegays-me vos Iseu

E _Oriana_ com ella,

E falays no cuidar seu,

Como que nunca ly eu

Sospirar Tristán por ella...

[316] En la _Crónica del rey Don Rodrigo_, que Pedro del Corral compuso

por los años de 1443, hay evidentes imitaciones del Amadís.

[317] Amador de los Ríos, _Sevilla Pintoresca_, 1844, p. 236.

[318] _Diccionario histórico de los profesores de las Bellas Artes en

España_, por D. Juan Agustín Cean Bermúdez, Madrid, 1800, t. V, p. 299.

El mismo Cean Bermúdez, en su _Carta sobre la pintura de la escuela

sevillana_ (Cádiz, 1806. p. 19), da esta definición de la palabra

sargas: «Llamaban sargas á unos lienzos crudos, en los que, sin aparejo

alguno, usaban de colores bien molidos con agua, y que después de secos

mezclaban con agua, cola ó con agua de engrudo, sirviéndoles de blanco

el yeso muerto».

[319] «Estas cousas diz o Commentador, que primeiramente esta Istoria

ajunton e escreveo, vāo assy escriptas pela mais chā maneira... jaa

seja que muitos auctores cubiçosos de alargar suas obras, forneciam

seus livros recontando tempos, que os Principes passavam em convites,

e assy de festas e jogos, e tempos alegres, de que se nem seguia outra

cousa se nom a deleitaçam d'elles mesmos, assi como som os primeiros

feitos de Ingraterra, que se chamava Gram Bretanha, e assi o _Liuro

d'Amadis, como que somente este fosse feito a prazer de um homem, que

se chamava Vasco de Lobeira, em tempo d' el Rei Dom Fernando, sendo

todas las cousas do dito livro fingidas do autor_». (Cap. LXIII).

(_Collecçāo de livres ineditos de historia portugueza... publicados

de ordem da Academia Real das Sciencias de Lisboa, por José Correa da

Serra_, t. II, Lisboa, 1792, p. 422).

[320] _Kritischer Versuch über den Roman Amadis von Gallien, von

Dr. Ludwig Braunfels_, Leipzig, 1876. Sobre esta obra publicó un

elegante artículo D. Juan Valera en _La Academia_ (1877), el cual fué

reproducido en sus _Disertaciones y juicios literarios_ (Madrid, 1878),

pp. 319-347.

Entre los trabajos anteriores al de Braunfels merece especial

consideración la tesis doctoral de Eugenio Baret: _De l'Amadis de

Gaule et de son influence sur les mœurs et la littérature au XVI^e et

au XVII^e siècle, d'après la version espagnole de García Ordóñez de

Montalvo, avec une notice bibliographique, la seule complète, de la

suite des «Amadis»_. (Paris, 1853. Cf. la recensión de Teodoro Müller

en los _Götting. gelehrt. Anzeigen_, 1854).

Wolf cita con grande elogio las observaciones bibliográficas de

Adalberto de Keller en su esmerada edición del primer libro del

_Amadis_ alemán (Stuttgardt, 1857, 8.º). No la conozco.

[321] Ms. A-6-2 de la Biblioteca Pública de Lisboa, citado por Teófilo

Braga, _Amadis de Gaula_, página 203.

[322] El diplomático brasileño F. A. de Varnhagen, en su insustancial

ensayo _Da litteratura dos livros de cavallarias, estudo breve e

consciencioso_ (Viena, 1872), todavía tuvo valor para atribuir al

infante don Alfonso y á Vasco de Lobeira estos sonetos, enmendando

la plana al hijo de Ferreira y mostrando desconocer de todo punto la

historia de las formas métricas en el Parnaso peninsular (p. 62).

[323] «Os dous sonetos que vāo no fol. 24 fez meu pay na linguagem que

se costumava neste Reyno en tempo del Rey Don Dinis, que he a mesma em

que foi composta a historia de Amadis de Gaula por Vasco de Lobeira,

natural da cidade do Porto, _cujo original anda na casa de Aveiro_.

Divulgarāōse em nome do Inffante Don Affonso, filho primogenito del

Rey Don Dinis, por quā mal este princepe recebera (como se vê da mesma

historia) ser a fermosa Briolanja em seus amores maltratada». (_Poemas

Lusitanos_, hoja 4.ª sin numerar).

[324] _Historia das Novellas Portuguesas de Cavalleria, por Theophilo

Braga. Formaçāo do Amadis de Gaula_. Porto, 1873, p. 227. Hay del mismo

autor otros tres escritos sobre el origen portugués del _Amadis_,

coleccionados en sus _Questōes de litteratura e arte portugueza_

(Lisboa, sin año, pp. 98-122). En el segundo replica á la impugnación

de Braunfels; en el tercero estudia la canción de Leonoreta, sobre la

cual le llamó la atención Ernesto Monaci.

[325] La traducción latina de los _Diálogos de Medallas_ es de Andrés

Scotto. En el original castellano dice Antonio Agustín: «A los quales

doy yo en esto tanto crédito como á Amadis de Gaula, el qual dizen

los portugueses que lo compiló Vasco Lobera». Y replica el otro

interlocutor: «Esse es otro secreto que pocos lo saben». (_Antonii

Augustini Archiepiscopi Tarraconensis, Opera Omnia_, Luca, 1774, t.

VIII, pp. 23-24).

[326] «Y Don Hernando, segundo duque de Berganza (nieto del rey D.

Alonso de Portugal, de donde aquella Real Casa salió, y rebisabuelo

del gran Príncipe, duque Don Teodosio II, que hoy es), también como

los demás fué escritor, que escribió á _Amadis de Gaula_, como lo supe

yo de aquella Real Casa y de su Alteza la señora doña Catalina su

biznieta; y bien creo yo que tan alta y generosa composición había de

ser de buena casta, que hombre rudo no pudo hacerla; y así me alegré de

lo saber, como fabulosamente el mismo Doncel del Mar de se hallar hijo

del Rey». (_Memorial Histórico Español_, t. XI, Madrid, 1859, p. 141).

[327] Acaso Lope recordaba confusamente que el _Palmerín de Oliva_

y el _Primaleón_ habían sido escritos por una dama, aunque no era

portuguesa, sino de Ciudad-Rodrigo.

[328] «E por seu mandado trasladou de francés em a nossa lingua Pero

Lobeiro (_sic_), Tabaliáo d'Elvas, _o livro de Amadis_ que (a parecer

de varōes doctos) he o melhor que saiu a luz de fabulosas historias».

(_Agiolog. Lusit._, t. I, p. 410, Lisboa, 1652). _Apud_ T. Braga,

_Amadis de Gaula_, 189.

[329] En un artículo de la _Quarterly Review_ citado por Baret, _De

l'Amadis_, p. 35, y por Gayangos en su _Discurso preliminar sobre los

libros de Caballerías_ (p. XXIV).

[330] _Lais de Bretanha_, p. 27.

[331] _Grundriss_, de Gröber, II b, pp. 416-438-441.

[332] _Studien zur Geschichte der Spanischen und Portugiesischen

Nationalliteratur_, Berlín, 1859, p. 174 y ss. En la traducción

castellana de Unamuno, t. I, p. 197 y ss.

[333] Baret quiere derivar este nombre del bretón _Lych-warch_.

[334] Aun en esta parte no le abandona la graciosa castidad de su

estilo. Pero es evidente que aquel célebre pasaje del lib. I, cap.

XXXV: «Assi que se puede bien decir que en aquella verde yerba, encima

de aquel manto, más por gracia y comedimiento de Oriana que por la

desenvoltura ni osadía de Amadis, fue fecha dueña la más fermosa

doncella del mundo», procede en línea recta de estas palabras del

Tristán: «_Fit sa volonté de la belle Iseult et lui tolut le dous nom

de pucelle_».

[335] Más adelante tendremos ocasión de apuntar otras. Convendría un

estudio minucioso del _Amadís_ en comparación con las novelas bretonas,

especialmente con el _Lanzarote_, y un índice de personajes y lugares

que facilitara el cotejo.

[336] «_Il est tant certain, qu'il fut_ (_el_ Amadís) _premier dans

nostre langue françoise, estant Amadis Gaulois et non espagnol; et

qu'ainsi soit, j'en ai trouvé encore quelques restes de un vieil

livre escrit à la main en langage picard, sur lequel j'estime que les

espagnols ont fait leur traduction_».

[337] Tomo XXIV de la _Histoire Littéraire de la France_, p. 540.

[338] «_Aurodonna et filii quartam partem ecclesiae de Sozello

Monasterio S. Joanni de Perdorada donant_». (_Monumenta Portugalliæ

historica. Diplomata et chartae_, p. 315).

[339] _Histoire Littéraire de la France_, t. XXII, pp. 758-765.

[340] Introducción al poema de _Flores y Blanca-Flor_, p. CCIV.

[341] Flórez, _España Sagrada_, t. XIV, 1758, p. 136.

[342] Por parecerme demasiado absurdas no he hecho mención de algunas

opiniones acerca del origen del _Amadís_. Así el abate Quadrio (_Della

Storia e Ragione d'ogni Poesia_, IV, 520) menciona la de Luis Lollino,

Obispo de Belluno, el cual sostenía «che fosse quest'Opera lavoro d'un

incantatore di Mauritania, che sotto falso nome di christiano, essendo

mahometano, e pieno di vanità magiche, lo componesse in lingua antica

di Spagna».

El P. Sarmiento, en una disertación todavía inédita, que cita Gayangos,

«unas veces quiero que Lobeira sea gallego y no portugués (en esto

no andaba del todo descaminado, puesto que de la provincia de Orense

procedía), otras que el _Amadís_ sea la narración verídica de las

amorosas aventuras de un caballero natural de la Coruña, llamado Juan

Fernández de Andeiro (el que mató á puñaladas al Maestre de Avis en

la corte del Rey Don Fernando); cuándo se le atribuye á Vasco Perez

de Camoens, poeta del siglo XIV; cuándo al Canciller Ayala, y aun al

Obispo de Burgos, D. Alonso de Cartagena». Esta última opinión apuntó

D. Bartolomé Gallardo varias veces, persuadido de que el Cartagena

del _Cancionero General_ era el Obispo de Burgos y _Oriana_ su dama.

Para eludir el texto del Canciller Ayala, se empeñaba, con fútiles

razones, en leer _Tristán_, donde los dos códices del _Rimado_ dicen

uniformemente _Amadis_.

Pero entre todas las conjeturas no puede negarse la palma del desatino

á la de cierto abate Jacquin en unos _Entretiens sur les romans_,

citados por Pellicer (_Discurso preliminar_, en su edición del

_Quijote_, 1797, p. 44), donde se atribuye el _Amadís_ á ¡Santa Teresa

de Jesús! (nacida en 1515). Sin duda el abate francés había oído

campanas y no sabía dónde, pues consta, por testimonio del P. Francisco

de Ribera, biógrafo de la Santa (ampliando lo que ella misma dice en

su _Vida_), que «se dio á estos libros con gran gusto, y gastaba en

ellos mucho tiempo, y como su ingenio era tan excelente, ansí bebió

aquel lenguaje y estilo, que dentro de pocos meses ella y su hermano

Rodrigo Cepeda compusieron un libro de caballerías con sus aventuras y

ficciones, y salió tal, que había harto que decir despues dél» (Lib. I,

cap. V). No hay especie tan disparatada que no haya nacido de algo y no

tenga algunas sombras y lejos de verdad.

No han faltado interpretaciones alegóricas del _Amadís_, para que aun

en esta desgracia fuese parecido al _Quijote_. Un erudito de Oporto, D.

José Gomes Monteiro, citado por T. Braga (_Amadís de Gaula_, p. 256),

veía en el famoso libro una especie de poema simbólico de las Cruzadas.

Amadís, Galaor y el Endriago eran Ricardo Corazón de León, Saladino y

Santo Tomás de Canterbery.

El mismo Braga, que al principio patrocinaba estas fantasías, echó á

volar en 1869 otra todavía más estupenda, de la cual afortunadamente ha

prescindido después. En una nota á los _Cantos populares do Archipelago

Açoriano_ (p. 405), dice, al parecer en serio: «La novela de _Amadís de

Gaula_ es la historia de la persecución de los Albigenses ó del partido

democrático del siglo XII».

[343] La mención de la artillería en el _Amadís_ («en señal de alegría

fueron tirados muchos tiros de lombardas») no prueba, como creyó

Clemencín, que la obra sea posterior á 1342, en que, con ocasión del

cerco de Algeciras, hablan por primera vez nuestras crónicas de «pellas

de fierro lanzadas con los truenos», porque este detalle pudo añadirle

Garci Ordóñez de Montalvo en su refundición.

[344] El _Amadís_ y el _Esplandián_, como obras de larga composición,

debieron de ocupar á Montalvo muchos años, según conjeturó

Clemencín (_Quijote_, I, 107). Este pasaje del capítulo LII del

libro IV no cuadra al tiempo de los Reyes Católicos, pero se ajusta

maravillosamente al de Enrique IV:

«Pero ¡mal pecado! los tiempos de agora mucho al contrario son de los

pasados, segun el poco amor e menos verdad que en las gentes contra sus

Reyes se halla; y esto debe causar la costelacion del mundo ser mas

envejecida, que perdida la mayor parte de la virtud, no puede llevar

el fruto que debia, asi como la cansada tierra, que ni el mucho labrar

ni la escogida simiente pueden defender los cardos y las espinas con

las otras yerbas de poco provecho que en ella nacen. Pues roguemos

a aquel Señor poderoso que ponga en ello remedio; e si a nosotros

como indinos oir no le place, que oya aquellos que aun dentro en las

fraguas sin dellas haber salido se fallan, que los faga nacer con tanto

encendimiento de caridad e amor, como en aquestos pasados habia; e a

los Reyes que, apartadas sus iras e sus pasiones, con justa mano e

piadosa los traten y sostengan».

Ni en el _Amadís_ ni en las _Sergas_ se menciona acontecimiento ninguno

posterior á la conquista de Granada y á la expulsión de los judíos,

que está expresamente recordada en la exclamación con que finaliza el

cap. CII del _Esplandián_: «No retiniendo sus tesoros, echaron del otro

cabo de las mares aquellos infieles que tantos años el reino de Granada

tomado y usurpado contra toda ley y justicia tuvieron; y no contentos

con esto, limpiaron de aquella sucia lepra, de aquella malvada herejia

que en sus reinos sembrada por muchos años estaba».

No es inverosímil, por consiguiente, que ambas novelas fuesen impresas

dentro del siglo XV, aunque hasta ahora no hayan sido descubiertas

tales ediciones.

[345] No se ha de perder de vista, sin embargo, que el _Amadís_ se

escribió dos siglos antes de que el Concilio de Trento declarase nulos

los matrimonios clandestinos. De este género es el de Amadís y Oriana,

en que faltan los testigos, pero no la _forma esencial_ del sacramento,

que es el mutuo consenso por palabras de presente. El autor prefirió

sin duda el matrimonio secreto por ser más novelesco, pero procede con

toda la corrección canónica que su tiempo permitía, haciendo que el

santo ermitaño Nasciano imponga á Oriana una penitencia por el pecado

de _clandestinidad_, aunque reconociendo la validez del matrimonio.

«Mas ella le dijo llorando cómo al tiempo que Amadís la quitara de

Arcalaus el encantador, donde primero la conoció, _tenia dél palabra

como de marido se podia e debia alcanzar_. Desto fue el ermitaño muy

ledo, e fue causa de mucho bien para muchas gentes... Entonces _la

absolvió, e le dio penitencia cual convenía_» (lib. III, cap. IX). Y

en el libro IV, capítulo XXXII, vuelve á confirmarlo el mismo ermitaño

hablando con el rey Lisuarte: «Cuando esto fue oido por el Rey, mucho

fue maravillado e dijo: ¡Oh padre Nasciano! ¿es verdad que mi hija es

casada con Amadis?--Por cierto, verdad es (dijo él) que _él es marido

de vuestra fija_, y el doncel Esplandian es vuestro nieto». Si esta

doctrina no hubiese sido enteramente ortodoxa, la Inquisición no la

hubiese dejado pasar, tratándose de materia tan delicada.

[346] Dice el cínico Brantôme en su libro, demasiado conocido, _Les

dames galantes_, que «quisiera tener tantos centenares de escudos en

la bolsa como mujeres, así seglares como religiosas, había pervertido

la lectura del _Amadis_». Aunque Brantôme no sea autoridad muy abonada

en estas materias, su testimonio es curioso porque concuerda con el de

nuestros moralistas del siglo XVI. Y, en efecto, la experiencia enseña

que los libros más peligrosos para la gente moza é inexperta suelen

ser los que no lo parecen. La licencia brutal tiene atractivo para muy

pocos; el _idealismo_ que pudiéramos llamar _sensual_, con aparente

paradoja, es mayor escollo para las almas delicadas.

[347] Por lo general, Montalvo pasa como sobre ascuas por esta clase de

escenas, y da á entender que los detalles le repugnaban; por ejemplo,

en el cap. XII del primer libro: «Galaor holgó con la doncella aquella

noche a su placer, e sin que más aqui os sea recontado, porque en los

autos semejantes, que a virtud de honestad no son conformes, con razon

debe hombre por ellos ligeramente pasar, teniendolos en aquel pequeño

grado que merecen ser tenidos». ¿Podrá indicar esta salvedad que

suprimió algo del texto primitivo?

[348] Esta tesis sostuvo el malogrado profesor D. Francisco de Paula

Canalejas en su tratadito sobre _Los Poemas Caballerescos y los libros

de caballerías_ (Madrid, 1878), p. 196 y ss.

Sobre la psicología del amor en el _Amadís_ formularon algunas

ingeniosas observaciones St. Marc Girardin en el tomo III de su _Cours

de Littérature Dramatique_, cap. XXXIX, y un crítico belga menos

conocido de lo que merece, León de Monge, en el segundo tomo de sus

_Etudes Morales et Littéraires. Epopées et romans chevaleresques_

(Bruselas, 1889), pp. 256-275.

[349] Dice don Cuadragante, en nombre de los parciales de Amadís, al

rey Lisuarte: «Qué mal os acordais de cuando vos sacó de las manos de

Madanfabul, de donde otro ninguno os sacar pudiera, y del vencimiento

que os hizo haber en la batalla del rey Cildadan, y de cuanta sangre él

y sus hermanos é parientes allí perdieron, e cómo quitó a mí de vuestro

estorbo... y que todo esto se olvidase de vuestra memoria, habiendo

mal galardon; pues si estos que digo contra vos en aquella batalla

fuéramos, e no fuera Amadis de vuestra parte, mirad lo que dende vos

pudiera venir». (Lib. II, cap. XX).

Me parece indudable que el autor del _Amadís_ se inspiró aquí en

las palabras que á Bernardo atribuye la primera _Crónica General_,

recordando él mismo sus servicios en ocasión idéntica, es decir, cuando

va á dejar el servicio del rey Alfonso el Casto: «Et dixol Bernaldo:

Sennor, por quantos servicios vos yo fis, me devedes dar mio padre, ca

bien sabedes vos de cómo yo vos acorri con el mio cavallo en Venavente,

quando vos mataron el vuestro, e la batalla que ovistes con el moro

Ores... Otrossi quando fuistes desa ves lidiar con el moro Alchaman

que yasie sobre Zamora, bien sabedes lo que yo y fiz por vuestro amor,

etc.».

Es la única derivación de la epopeya castellana que he creído notar en

el _Amadís_.

[350] Paréceme evidente que el autor del _Amadís_ se inspiró para este

retrato en la descripción que hace la _Gran Conquista de Ultramar_

(libro II, cap. CCXLII) de la sierpe que mató Baldovín, hermano de

Godofredo de Bullón. «Habia una muy gran sierpe... en aquella tierra

del monte Tigris en una peña muy alta. E esta era una bestia fiera,

muy grande e muy espantosa ademas, que estaba en una cueva. E tenia

en el cuerpo treinta pies de largo e en la cola, que habia muy gorda,

doce palmos, con que daba tan grande herida que no habia cosa viva que

alcanzase que no la matase de un golpe; las uñas... de cuatro palmos, e

cortaban como navajas, e eran tan agudas como alesnas... El su cuerpo

era como concha, e tan duro que ninguna arma no gelo podría falsar...

E avia cabellos luengos cuanto un palmo, e duros... la cabeza grande

e ancha... e las orejas mayores que una adarga... E daba tan grandes

voces que se podrian oir grandes dos leguas; e traia en la frente una

piedra que relumbraba tanto, que podria hombre ver de noche la su

claridad a dos leguas e media; e no pasaba ninguno por aquel camino

que della pudiese escapar a vida. E habia destruido esa tierra yerma

aderredor tres jornadas».

Si tuviéramos seguridad de que la historia del Endriago estaba ya en el

_Amadís_ primitivo, y no fué una de las interpolaciones de Montalvo,

tendríamos una fecha importante para circunscribir la época de la

composición del libro, puesto que sabemos con certeza que la _Gran

Conquista de Ultramar_ se tradujo entre 1284 y 1295, principio y fin

del reinado de D. Sancho IV.

[351] «Pues que asi fue que saliendo un dia a caza, como acostumbrado

lo tengo, a la parte que del Castillejo se llama, que por ser la tierra

tan pedregosa y recia de andar, en ella más que en ninguna otra parte

de caza se halla; y alli llegado, hallé una lechuza, y aunque viento

hacía, a ella mi falcon lancé, etc.».

[352] Para todo lo relativo á la bibliografía de los libros de

caballerías en lengua castellana y portuguesa, es trabajo casi único

el de Gayangos (adicionado por él mismo en el primer tomo del Ensayo

de Gallardo); pero ya necesita ser refundido por completo, como sin

duda lo hará el Sr. Bonilla en esta misma colección. Salvá, en su

_Catálogo_, describe los que poseía, que no eran muchos, pero entre

los cuales había algunos de singular rareza. Para las traducciones

extranjeras deben consultarse los Manuales de Brunet y Graesse, y

para las italianas en especial las bibliografías de novelas y poemas

caballerescos de Ferrario y Melzi.

[353] _Arte de Galanteria. Escreuiola D. Francisco de Portogal.

Offrecida a las Damas de Palacio por D. Lucas de Portogal Comendador,

de la villa de Fronteira, y Maestresala del Principe nuestro Señor. En

Lisboa, en la Emprenta de Ivan de la Costa. M. DC. LXX_ (1670). Pág. 96.

De otros extremos de algunos apasionados, especialmente portugueses,

por los libros de caballerías hace curiosa mención Francisco Rodríguez

Lobo en el primero de los diálogos de su _Corte na Aldêa_: «Un curioso

en Italia (segun un autor de credito cuenta), estando con su muger a

el fuego, leyendo al Ariosto, lloraron la muerte de Zerbino con tanto

sentimiento, que acudió la vecindad a saber la causa. Y en lo que toca

a exemplo, un capitan valeroso hubo en Portogal, que no lo tuvo mejor

el Imperio Romano, que con la imitacion de un cavallero fingido fue

el mayor de sus tiempos imitando las virtudes que del se escribieron

(alude, sin duda, al Condestable Nuño Álvarez Pereira, que había tomado

por prototipo á Galaaz, el de la _Demanda del Santo Grial_). Muchas

doncellas guardaron extremos de firmeza y fidelidad, por aver leido

de otras semejantes en los libros de cavallerias. En la milicia de la

India, teniendo un Capitan Portugues cercada una ciudad de enemigos,

ciertos soldados camaradas, que albergavan juntos, traian entre las

armas un libro de cavallerias con que passaran el tiempo: uno dellos,

que sabia menos que los demas, de aquella lectura, tenía todo lo que

oia leer por verdadero (que hay algunos inocentes que les parece que

no puede aver mentiras impressas). Los otros, ayudando a su simpleza,

le decian que assi era; llegó la ocasion del assalto, en que el buen

soldado, invidioso y animado de lo que oia leer, se encendio en desseo

de mostrar su valor y hacer una cavalleria de que quedasse memoria, y

assi se metio entre los enemigos con tanta furia, y los comenzó a herir

tan reciamente con la espada, que en poco espacio se empeñó de tal

suerte, que con mucho trabajo y peligro de los compañeros, y de otros

muchos soldados, le ampararon la vida, recogiendolo con mucha honra

y no pocas heridas; y reprehendiendole los amigos aquella temeridad,

respondió: Ea, dexadme, que no hice la mitad de lo que cada noche leeis

de qualquier caballero de vuestro libro. Y él dalli adelante fue muy

valeroso».

_Corte en Aldea y Noches de Invierno, de Francisco Rodriguez Lobo. De

Portugues en Castellano por Iuan Bautista de Morales. En Valencia,

en la oficina de Salvador Fauli. Año M. DCC. XCVIII._ Pp. 18-20.

La primera edición portuguesa de esta obra es de 1619; la primera

castellana, de Montilla, 1622.

[354] «Quando fue a Roma por Embaxador, lleuaua solamente, yendo por la

posta, en un portamanteo, _Amadis de Gaula y Celestina_, de quien dixo

_alguno_ que le hallaua mas sustancia que a las Epistolas de San Pablo.

Estando un dia a la comida del Cardenal D. Henrique, que era inquisidor

general, le perguntó (sic) Ilulano: «¿affirmaos vos en aquello que

haueis dicho?», y él le respondió: «Señor, hay muchos dias que no me

afirmo en nada», que hay muchos que ni a la ley de Dios perdonan por

parecer discretos». (_Arte de Galanteria_ de D. Francisco de Portugal,

p. 49).

Muchas veces he visto citado este texto, pero suprimiendo siempre los

últimos renglones, sin los cuales la Inquisición no hubiera dejado

pasar el irreverente disparate de las Epístolas de San Pablo, puestas

en cotejo con la Celestina. De todos modos, quien lo dijo no fué D.

Diego, sino un caballero anónimo, portugués por las señas.

[355] Todo el pasaje es muy interesante, como muestra de la crítica del

siglo XVI, pero por abreviar omito las observaciones gramaticales, en

las cuales se trasluce que el estilo del _Amadís_ parecía ya arcaico en

tiempo del Emperador, lo cual prueba el rápido cambio de la lengua. Del

argumento dice lo siguiente:

«Cuanto a las cosas, siendo esto asi, que los que escriben mentiras

las deben escribir de suerte que se alleguen, cuanto fuere posible, a

la verdad, de tal manera que puedan vender sus mentiras por verdades,

nuestro autor de _Amadis_, una vez por descuido y otras no sé por

qué, dize cosas tan a la clara mentirosas, que de ninguna manera las

podeis tener por verdaderas. Inorancia es muy grande dezir, como dize

al principio del libro, que aquella historia que quiere escribir,

acontezió no muchos años despues de la pasion de nuestro Redentor,

siendo asi que algunas de las provincias de que él en su libro haze

menzion i hace cristianas se convirtieron a la fe muchos años despues

de la Pasion. Descuido creo que sea el no guardar el decoro en los

amores de Perion con Elisena: porque no acordandose que a ella haze

hija de Rei, estando en casa de su Padre, le da tanta libertad i la

haze tan deshonesta, que con la primera plática, la primera noche,

se la trae á la cama. Descuidase tambien en que, no acordandose que

aquella cosa que cuenta era muy secreta, y pasaba en casa del padre de

la Dama, haze que el rey Perion arroje en tierra el espada y el escudo,

luego que conoce a su señora, no mirando que al ruido que harian, de

razon se habian de despertar los que dormian zerca y venir a ver qué

cosa era. Tambien es descuido dezir que el Rey miraba la hermosura del

cuerpo de Elisena con la lumbre de tres antorchas que estaban ardiendo

en la camara, no acordandose que habia dicho que no habia otra claridad

en la camara sino la que de la luna entraba por entre la puerta; y

no mirando que no hay mujer, por deshonesta que sea, que la primera

vez que se vee con un hombre, por mucho que lo quiera, se deje ver de

aquella manera. De la mesma manera se descuida, haziendo que el Rey no

eche menos el espada hasta la partida, habiendosela hurtado diez dias

antes; porque no se acordó que lo haze con caballero andante, al cual

es tan aneja la espada como al escribano la pluma. Pues siendo esto

asi, ¿n'os paresze que sin levantarle falso testimonio se puede dezir

que peca en las cosas?».

(_Diálogo de la Lengua_, ed. de Usoz, Madrid, 1860, pp. 185-187).

[356] _Le fonti dell Orlando Furioso. Ricerche e Studi di Pio Rajna.

Seconda edizione corretta e acresciuta._ Florencia, 1900, pp. 155, 465,

y en otros varios lugares que es fácil hallar por el índice.

[357] _Amadigi del signor Bernardo Tasso. A l'invictissimo e cattolico

Re Filippo. Con privilegio. In Vinegia, apresso Gabriel Giolito de

Ferrari, 1560_, 4.º. Fue reimpreso en Venecia, 1581 y 1583, y en

Bérgamo, 1755, cuatro volúmenes en dozavo, con la vida del autor y

otras ilustraciones del abate Pierantonio Serassi.

Hay un larguísimo análisis del _Amadís_ del Tasso en el tomo V de la

_Histoire Littéraire de l'Italie_, de Ginguené (París, 1824), pp.

62-115, que habla con exagerado encomio de este poema.

[358] Torquato Tasso parece haber heredado la afición de su padre al

_Amadís_, puesto que en la _Apología_ de su _Jerusalem Libertada_,

que escribió contestando á los reparos de la Academia de la Crusca,

hace dél este magnífico elogio: «Sappiate dunque che essendo mio Padre

nella Corte di Spagna, per servizio del Principe di Salerno, suo

padrone, fu persuaso da i principali di quella Corte a ridurre in poema

l'istoria favolosa dell' Amadigi, la quale, per giudizio di molti, e

mio particolarmente, _é la più bella che si legga fra quelle di questo

genere_, e forse la più giovevole; perchè nell' affetto, nel costume si

lascia addietro tutte l'altre, e nella varietà degli accidenti non cede

ad alcuna che da poi o prima sia stata scritta». (_Opere di Torquato

Tasso_, tomo IV, Florencia, 1724, página 178, col. 2.ª).

[359] En una de sus cartas burlescas, fechada en octubre de 1513, dice

el famoso bufón D. Francesillo de Zúñiga: «El Emperador está mejor de

su cuartana, y fue por una purga que yo le ordené, que es la cosa más

probada y averiguada que para los cuartanarios se puede dar, y fue que

le mandé que cuando le viniese el frío, _que le leyese el Amadis_ el

duque de Arcos, porque tiene gentil lengua, y le contase cuentos el

marqués de Aguilar». (_Curiosidades bibliográficas_, en la colección

Rivadeneyra, p. 57, col. 2.ª).

Sobre lectura de libros de caballerías ante el Emperador, refiere

esta curiosa anécdota D. Luis Zapata en su _Miscelánea_ (_Memorial

Histórico Español_, tomo XI, pág. 116): «Doña Maria Manuel era dama

de la Emperatriz nuestra señora, y leyendo ante la Emperatriz una

siesta un libro de caballerías al Emperador, dijo: «Capitulo de cómo

D. Cristóbal Osorio, hijo del Marques de Villanueva, casaria con

doña Maria Manuel, dama de la Emperatriz y reina de España, si el

Emperador para después de los dias de su padre le hiciese merced de la

encomienda de Estepa». El Emperador dijo: «Torna a leer ese capitulo,

Doña Maria». Ella tornó a lo mismo, de la misma manera, y la Emperatriz

añadio diciendo: «Señor, muy buen capitulo y muy justo es aquello». El

Emperador dijo: «Leed más adelante, que no sabéis bien leer, que dice:

sea mucho enhorabuena». Entonces ella besó las manos al Emperador y a

la Emperatriz por la merced».

[360] Alúdese aquí, por supuesto, al antiguo moralista francés Juan

Luis Guez de Balzac (nacido en 1594), autor del _Sócrates cristiano_ y

de otros libros tan famosos en su tiempo como poco leídos hoy, pero que

tienen importancia en la historia de la prosa clásica del siglo XVII.

[361] Es notable en este punto el texto del P. Possevino (_Biblioteca

selecta_, 1603, pp. 397-398), citado en varias monografías sobre el

_Amadís_:

«Iude igitur quo non intrarunt Lancelotus a Lacu, Perseforestus,

Tristanus, Giro Cortesius, _Amadisius Primaleo_, Boccaciique Decamero

et Ariosti poema? Ne hic enumerem aliorum ignobiliorum Poetarum carmina

male texta et caro vendita. Et plerisque igitur istis omnibus ut

suavius venena influerent, dedit de spiritu suo Diabolus, eloquentia,

et inventione fabularum ditans ingenia quæ tam miseræ supellectilis

officinæ fuerunt. In uno _Amadisio_ ista intueamur... Venerat hic liber

aliena lingua in Gallias... Sparserat enim eo in libro, quisquis ejus

fuit auctor, amores foedos, inauditos congressus equestres, magicas

artes. Sic his mentes illis corpora pertraxit in nassam, in qua

innumeræ propemodum animæ perierunt alternum. Nam sic ablegata sunt

studia sacrarum rerum, divinæque historiæ oblivioni sunt traditæ atque

horum loco _Pantogrueles_ et ramenta quæque Tartari successerunt...

Quin etiam visum est peccatum leve, atque adeo festivum sapere si

quis Magiam _Urgandœ et Arcelai_, _Meliæ_, magni _Apollidonis_ passim

recenseret; ut interim desideria sensim irreperent eadem experiendi,

Magosque accersendi qui novas ipsi humanarum mentium libarent

primitias, et homines ad ipsam imaginem Dei factos revocarent ab uno

unius Dei syncerissimo cultu».

[362] Philarète Chasles, _Études sur le seizième siècle en France_

(París. 1876), pp. 113-114.

[363] Bonnefon, _Montaigne et ses amis_ (Paris, 1808), tomo I, p. 248,

y el estudio del mismo autor sobre la biblioteca de Montaigne en la

_Revue d'Histoire Littéraire de la France_, 1895, pp. 313-371.

[364] «Je ne sçais s'il en advient aux antres comme à moy, mais

quand j'oys nos architectes s'enfler de ces gros mots de _pilastre_,

_architrave_, _corniches_, _d'ouvrage corynthien et dorique_ et

semblables de leur jargon, que mon imagination se saisisse incontinent

du _palais d'Apollidon_ et par effet je treuve que ce son les chestives

pièces de la port de ma cuisine». (_Essais_, lib. I, cap. L).

[365] Sobre la bibliografía alemana de nuestros libros de caballerías

puede consultarse el libro del Dr. Adam Schneider, _Spaniens

Anteil an der Deutschen Litteratur des 16. und 17. Jahrhunderts_

(Strasburgo, 1898), págs. 165-205, y sobre la influencia literaria las

eruditas y penetrantes observaciones de Arturo Farinelli en su obra,

desgraciadamente no terminada, _Spanien und die Spanische Litteratur

in Lichte der deutschen Kritik und Poesie_ (Berlín, 1892), parte 1.ª,

págs. 23-25.

[366] Sobre todo lo relativo á las traducciones inglesas de libros

españoles durante el siglo XVI debe consultarse principalmente la

docta tesis del joven norteamericano J. Garrett Underhill, _Spanish

Literature in the England of the Tudors_ (Nueva York, 1899).

[367] _Amadis of Gaul, by Vasco Lobeira, from the spanish versión of

Garci Ordóñez de Montalvo, by Robert Southey._ Londres, 1803, cuatro

volúmenes en dozavo.

Del mismo año hay un poema inglés sobre Amadís, que no conozco:

_Amadis de Gaul, a poem in three books; freely translated from the

first part of the french version of N. de Herberay, sieur des Essars;

with notes, by Will. Stewart Rose_ (Londres, 1803).

[368] Rodríguez de Castro, _Biblioteca Rabínico Española_, t. I, p. 639.

[369] Ochoa, _Catálogo de los mss. españoles de las Bibliotecas

de París_ (1844), p. 537.--Morel-Fatio, _Catalogue des manuscrits

espagnols de la Bibliothèque National_ (1892), p. 616.

[370] _Historia de la literatura española_, t. VII, pp. 382-385.

[371] _Curial y Güelfa; Novela catalana del quinzen segle, publicada

á despeses y per encarrech de la «Real Academia de Buenas Letras» per

Antoni Rubió y Lluch, soci numerari de dita corporació, Barcelona_,

1901.

Además de estos libros en prosa se escribieron en catalán algunas

narraciones en versos cortos pareados de nueve y de seis sílabas

(_novas rimadas_), que por su forma especial corresponden á la historia

de la poesía lírica. Á este género pertenece la _Faula_ de Guillem de

Torrella, publicada en parte por Milá (OBRAS, tomo III, págs. 364-378),

composición agradable y llena de reminiscencias del ciclo de la Tabla

Redonda, interviniendo en ella el propio rey Artus y el hada Morgana.

Parece ser de la segunda mitad del siglo XIV. En cuanto al _Blandin

de Cornouailles_, tanto Pablo Meyer como Milá y Fontanals, opinan que

su autor fué un catalán que quiso escribir en provenzal. También es

más provenzal que catalana, y al parecer traducida del francés á fines

del siglo XIV ó principios del XV, la _Storia del amat Frondino et de

Brissona, on se contenen quatre libres d'amors ab alguns cansons en

frances_, publicada por Meyer en la _Romania_ (1891, tomo XX, págs. 599

y ss.). Es una novelita sentimental mezclada de prosa y verso, y tiene

de curioso el empleo de la forma epistolar. _Frondino_ y _Brissona_

están citados en el _Curial_ (pág. 498); como famosos amantes, al lado

de _Amadís_ y _Oriana_.

[372] Vide Milá y Fontanals, _De los Trovadores en España_, 2.ª ed.,

pp. 109-110.

[373] El libro comienza de esta suerte: «_Fonch ja ha lonch temps,

segons jo he llegit, en Cathalunya, un gentil hom_...». etc. Según

se ponga coma antes ó después de Cataluña, resultará que el padre de

_Curial_ era catalán ó que el autor había leído la historia en Cataluña.

[374] _Obras completas del Dr. D. Manuel Milá y Fontanals, Tomo III.

Estudios sobre historia, lengua y literatura de Cataluña_ (pp. 485-492).

[375] Es singular, y prueba la portentosa memoria de Cervantes (que

no siempre ha de ser la memoria cualidad de los tontos), el que se

acordase de este insignificante personaje, que sólo una vez está

mencionado en el enorme libro del _Tirante_ (cap. CXXXII): «Toda

la gent se arma e pujaren a cavall per partir. Primerament ixque

la bandera del Emperador portada per un cavaller qui era nomenat

_Fonsequa_, sobre un gran e maravellos cavall tot blanch».

[376] _Detriante_ dice la primera edición del _Quijote_ y repitieron

todas las sucesivas hasta la de Bowle, que escribió, como es debido,

_de Tirante_. Pero el primero que propuso la enmienda fué el académico

francés Fréret, autor del curioso prólogo que lleva la traducción

francesa de aquel libro de caballerías hecha por el Conde de Caylus.

[377] Es en extremo forzada la interpretación que da á este pasaje

D. Juan Calderón en su curioso y á veces atinado libro, _Cervantes

vindicado en ciento y quince pasajes del texto del Ingenioso

Hidalgo... que no han entendido, ó que han entendido mal, algunos de

sus comentadores ó críticos_ (Madrid, 1854), pp. 19-27. Supone que la

expresión _con todo eso_ no tiene fuerza adversativa; que el verbo

_merecía_ está usado como neutro, y que la frase «que le echaran

á galeras» es una oración incidente determinativa del sustantivo

_necedades_, por lo cual debe omitirse la coma después de _industria_.

Con todos estos desesperados recursos viene á resultar la siguiente

frialdad indigna de Cervantes: «por todas estas razones os digo que

el tal autor tenía mérito (merecía), puesto que de industria (esto

es, sabiendo lo que traía entre manos) no hizo tantas necedades como

otros dignos de ir á galeras por toda su vida». Para atormentar así los

textos vale más confesar lisa y llanamente que no se entienden.

[378] Es libro rarísimo, del cual existe un ejemplar en la biblioteca

de la Universidad de Valencia y otro en el Museo Británico. D. José

Salamanca poseyó otro procedente del colegio de la Sapiencia de Roma.

Pero todavía es más rara la segunda edición de Barcelona, 1497, que

puede verse descrita detalladamente en el tomo primero del _Ensayo_

de Gallardo (núm. 1.218) con presencia del ejemplar que, procedente

de la Biblioteca de Oporto, estuvo algún tiempo en poder del mismo

Salamanca y no sabemos dónde se encuentra hoy. No menos peregrina es

la traducción castellana impresa en Valencia, 1511, por Diego Gumiel,

de la cual he visto un solo ejemplar, que perteneció al Marqués de

Casa-Mena y posee actualmente el bibliófilo barcelonés D. Isidro

Bonsoms. Otro ejemplar, falto de hojas, se vendió en Londres, en

1854, en la subasta de la librería de Lord Stuart de Rothsay, antiguo

ministro de Inglaterra en Lisboa.

El texto original del _Tirante_, conforme á la edición príncipe de

Valencia, fué reimpreso con mucha corrección y elegancia por D. Mariano

Aguiló en cuatro tomos de su _Biblioteca catalana_, que, como casi

todos los de la misma serie, carecen todavía de portadas y preliminares.

[379] Si algo puso de su cosecha Juan de Galba, sería en lo que toca á

las hazañas de Tirante en Túnez y Tremecen, episodio ciertamente muy

largo y no indispensable para la acción. Pero los últimos capítulos,

que comprenden la vuelta de Tirante á Constantinopla, su casamiento y

su muerte, no es verosímil que nadie sino Martorell los escribiera,

porque son esenciales en el plan y propósito del libro.

[380] Vide Dunlop-Liebrecht, _Geschichte der Prosadichtung_, p. 175, y

G. París, _Histoire Littéraire de la France_, t. XXX, pp. 191-192.

[381] Véase el extenso análisis que de este poema hizo Littré en el

tomo XXII de la _Histoire Littéraire de la France_, pp. 841-851.

[382] Extensamente analizado en el tomo XXII de la _Histoire Littéraire

de la France_, pp 796-806.

[383] J. M. Warren, _A History of the Novel previous to the seventeenth

century_ (Nueva York, 1895), página 175.

[384] _Histoire du vaillant chevalier Tiran le Blanc, traduite de

l'espagnol. À Londres._ Dos tomos en 8.º sin año, que al parecer fueron

impresos hacia 1737, y no en Londres, sino en París. Por lo licencioso

del libro se le puso este pie de imprenta falso. Fué reimpreso en

París, 1775; tres tomitos en 12.º.

[385] Vide _Giornale Storico della letteratura italiana_, t. XXII, pp.

70-73.

[386] _Le fonti dell'Orlando Furioso_, 2.ª ed., pp. 149-53. En

Dunlop-Liebrecht, p. 172.

[387] _Les hauts faits d'Esplandian. Suite d' Amadis des Gaules. A

Amsterdam, chez Jean-François Jolly_,1751. 2 ts. en 8.º.

[388] Como sólo trazo un bosquejo general de la novela, y no intento

escribir una monografía del género caballeresco, empresa reservada

(como dicho queda) á mejor pluma, no entraré en el análisis de

ninguno de los libros secundarios de los diversos ciclos. De los

argumentos de varios de ellos se da sucinta pero interesante noticia

en la _History of fiction_ de Dunlop, y en el discurso preliminar de

Gayangos. Hay también compendios de algunos de ellos en la curiosa y

enorme enciclopedia novelística que lleva el título de _Bibliothèque

universelle des romans_, publicada en 112 volúmenes desde 1775 á 1789.

Hubo una tentativa de continuación desde 1798 á 1805.

[389] _Sales Españolas ó Agudezas del ingenio nacional, recogidas por

A. Paz y Meliá. Primera serie._ Madrid, 1890, pág. 80.

[390] _Sueño de Feliciano de Silva. En el qual le fueron Representadas

las excelencias del amor; agora nuevamente puesto de prosa en metro

castellano por un su cierto servidor que porque tan notable ficion

fuesse mas manifiesta a todos quiso tomar este pequeño trabajo. Con

otro Romance en que la muerte de Hector brevemente es contada; segun

los mas verdaderos hystoriadores de Troya affirman; hecho por el mesmo

autor. Año M. D. XLIIII_ (1544).

Pliego suelto en 4.º, de ocho hojas á dos columnas (Núm. 4.498 de

Gallardo).

[391] También en su _Segunda comedia de Celestina_, cuya primara

edición es de 1534, intercaló Feliciano de Silva un episodio pastoril,

como veremos más adelante.

[392] _Anonymus, lusitanus, scripsit fabulam ex his unam, quibus

otiosi homines superioribus saeculis valde gaudebant lectis, nempe

«Penalva» nuncupatum, in quo occisus magnus ille fabulosorum heroum

Amadisius refertur heros: unde Castellani per jocum usurpare solebant,

Lusitani tantum gladio tantum virum occumbere potuisse: quo Lusitanorum

philautiæ palpum obtruderent_ (_Bibliotheca Hisp. Nova_, tomo II, pág.

404).

[393] Existe en la Biblioteca Imperial de Viena y Wolf lo describe

minuciosamente en sus _Studien_ (pp. 185-186).

[394] Lo mismo puede decirse del _Primaleón_, que tiene capítulos

indecentísimos, en que las doncellas quedan _fechas dueñas_ con la

mayor facilidad del mundo. Nada de esto escandalizaba al maleante

clérigo Francisco Delicado, y, en efecto, era un idilio en comparación

de su _Lozana Andaluza_, uno de los libros más obscenos que se han

escrito en lengua castellana. «Todo él (dice hablando del _Primaleon_)

es un doctrinal de andantes caballeros, donde éstos podran deprender,

leyendo, a mantener justicia y verdad, _e mas la mesurada vida que

han de tener con las dueñas y doncellas, la cortesia y crianza con

las damas_, asi mesmo los atavios que han de usar asi de armas como

de caballos, la gentil conversacion y el moderamiento de la ira, la

observancia y religion de las armas».

Fué Delicado, á pesar de su tendencia groseramente realista, muy

afecto á los libros de caballerías, que defiende con mucho brío en sus

curiosos prólogos: «Algunos, fingiendo ser sabidos, menosprecian estas

coronicas diziendo ser fablillas. Fablilla es ser el hombre ynorante, y

no conoscer qué cosa sean los buenos amaestramientos de los caballeros

que fueron mesurados, y leales mantenedores de derechos, y tenedores de

fe; y, si como dizen que no fueron tales hombres que asi hayan obrado,

seanlo ellos y deprendan a ser hazañosos en estos dechados, porque el

caballero y el Rey y el Emperador no han juez: su juez es su palabra».

[395] «Porque estas cosas que cuentan los componedores en la lengua

española, si bien dizen que son fechos de estrangeros, dizenlo por

dar más autoridad a la obra, llamándola Greciana por semejança de sus

antiguos hechos. Mas componen los estraños acaecimientos de algunos

caualleros de los Reynos de Spaña, como de aquellos que han fecho

cosas estremadas, como lo fué el rey don Enrique e su fijo don Iuan e|

primero deste nombre, Rey de Castilla, que se asemejan a los fechos

de Palmerin con el Rey de Granada; y otro Primaleon como lo fue el

Conde de Cabra, señor de Vaena, don Diego Fernandez de Cordoua; y a

don Duardos fue semejante otro su pariente don Gonçalo Fernandez de

Cordoua; y assi tomando de cada uno sus hazañas fizo esta Philosophia

para los caualleros que seguirla quisieren, y fue tan marauillosamente

fingida esta ystoria llena de doctrina pora (sic, por para) los

caualleros e amadores de dueñas».

[396] También el famoso predicador Fr. Hortensio Félix Paravicino,

á quien llamaron el _Góngora del púlpito_, lo cual no sé si ha de

entenderse como alabanza ó como censura, pues confieso que no he leído

sus sermones, aunque sí sus insípidas poesías, sacó del _Primaleón_ el

argumento de una comedia fantástica, á modo de libreto de ópera, con el

título de _La Gridonia ó cielo de amor vengado_, «invención real», como

él la llama por haber sido escrita en breve plazo por orden expresa

de Felipe IV. Hállase en el tomo de sus _Obras posthumas, divinas y

humanas_, donde se disimuló su nombre con el de D. Félix de Arteaga

(1641).

[397] La identificación que algunos eruditos del siglo XVI hicieron

entre la Lusitania antigua y el Portugal moderno, confundiendo el todo

con la parte, es tan absurda, que puede hacer pasar por portugués á

cualquier vecino de Mérida, de Salamanca ó de Ávila. Hubo en Lusitania

una población llamada _Augustobriga_, pero estaba, según el itinerario

de Antonino, en el camino de Mérida á Zaragoza, y generalmente se la

reduce á Villar del Pedroso, en los montes de Toledo. Otra había en el

país de los Arevacos, al Oriente de Numancia, y era _mansión_ en la vía

romana de Astorga á Césaraugusta.

[398] _Opusculo acerca de Palmeirin de Inglaterra e do seu autor

no qual se prova haver sido a referida obra composta originalmente

em portuguez. Por Manuel Odorico Mendes, da Cidade de S. Luiz do

Maranhão._ Lisboa, 1860.

[399] _Discurso sobre el Palmerín de Inglaterra y su verdadero autor,

presentado á la Real Academia de Ciencias de Lisboa, por Nicolás Díaz

de Benjumea, académico correspondiente extranjero. Lisboa, imprenta de

la Real Academia de Ciencias_, 1860.

Antes había publicado Benjumea otros trabajos sobre la misma materia,

que están refundidos en éste.

[400] Este _Palmerín de Inglaterra_ castellano es de la mayor rareza.

No se conocen de él más ejemplares que el del Museo Británico y el que

perteneció á Salvá (núm. 1 646 de su _Catálogo_), cuyo actual paradero

ignoro.

[401] «_Desculpa de huns amores, que tinha em Pariz com hūa dama

Francesa da Rainha Dona Leonor, per nome Torsi sendo Portugues pella

qual fez a historia das Damas Francesas no seu Palmeirim._» (Al fin del

tomo III de la edición portuguesa del _Palmerin de Inglaterra_, hecha

en 1786, donde están reimpresos sus _Diálogos_, cuya primera edición

(póstuma) es de Évora, 1624).

[402] _Cronica de Palmeirin de Inglaterra, primeira e segunda parte, a

que se ajuntāo as mais obras do mesmo autor._ Lisboa, 1786, tres tomos

en 8.º prolongado.

[403] Propiamente Juan Maugin no fué el autor, sino el corrector de

esta versión, según declara la portada.

_Le premier livre de Palmerín d'Olive, fils du roi Florendos de

Macedone et de la belle Griane, fille de Remicius empereur de

Constantinople, histoire plaisante de singulière recreation; traduite

iadis par un auteur incertain de Castillan en françoys, lourd et

inusité, sans art ou disposition quelconque, maintenant reueuë et

mise en son entier selon nostre vulgaire par Iean Maugin. Paris, de

l'imprimerie de Ieanne de Marnef, vefue de Denis Ianot, 1546._ Fol.

[404] Así lo afirma el Sr. Garrett Underhill, que ha hecho estudio

especial de este fecundo traductor (_Spanish Literature in the

England of the Tudors_, pág. 294 y ss.). Al parecer, el _Palmerín de

Inglaterra_ va adicionado con la tercera parte de Diego Fernandes,

traducida del italiano por Mambrino de Roseo. El _Primaleón_ tiene

también una secuela de origen italiano, _Darineo de Grecia_.

[405] _Il Palmerino di M. Ludovico Dolce. In Venetia appresso Gio.

Battista Sessa, M. D. LXI._ 4.º (reimpreso en 1597).

_Primaleone figliuolo di Palmerino di messer Lodovico Dolce. In

Venetia, appresso Gio. Battista et Marchio Sessa fratelli. M. D. LXII._

4.º. Existen ejemplares de esta misma edición con el título y el año

cambiados:

_L'Imprese et Torniamenti con gli illusiti fatti d'arme di Primaleone

figliuolo del invitto imperator Palmerino, et di molti altri

famosissimi cavalieri del suo tempo. Ridotto in ottava rima da M.

Lodovico Dolce di nuovo con diligentia ristampato. In Vinegia M. D.

XCVII, appresso Giov. Bat. e Bernar. Sessa._

[406] _Palmerin of England, translated from the portuguese of Fr. de

Moraes, by Rob. Southey._ Londres, 1807. Cuatro vols. en 12.º.

[407] Tanto las cinco partes del _Florambel de Lucea_ como el _Don

Valerián de Hungría_ pasaron inmediatamente al italiano, las primeras

por obra del infatigable traductor Mambrino Roseo (1559-60), el segundo

por diligencia de Pietro Lauro (1558). El lugar de impresión fué, como

de costumbre, Venecia, que era el gran centro editorial para esta clase

de libros.

[408] Son varios los pasajes de las _Quinquagenas_ en que se consigna

esta reprobación:

«Non relates cosas que inciten a pecado; e tales son esas de los

caualleros de la tabla rredonda, y otras que andan por este mundo, de

Amadis, e otros tractados vanos e fabulosos, llenos de mentiras, e

fundados en amores, e luxuria, e fanforrerias, en que vno mata e vençe

a muchos: e se cuentan tantos e tan grandes disparates, como le vienen

al vano çelebro del que los compone, en que haze desbariar e cogitar a

los neçios, que en leellos se detienen, e mueven a esos e a las mugeres

flacas de sienes a caer en errores lividinosos, e incurrir en pecados

que no cometieran si esas liçiones no oyeran». (P. 233).

_Sancto consejo seria

que dexassen de leer

y tambien de se vender

esos libros de Amadis._

«Razon muy grande es, sancto y provechoso, de mucha vtilidad y

nesçessario seria dexar de leer esos libros de Amadis; y que essos ni

otros semejantes no se vendiesen, ni los oviese, porque es una de las

cosas con que el diablo enbauca, e enbelesa y entretiene los neçios

y los aparta de las leçiones honestas y de buen exemplo... Sçiençia,

o mal saber, es la de esos libros viçiosos, reprouada por los sabios

varones e honestos; e alabada por los vanos e aderentes a la poçilga

de Venus... Ya el libro de Amadis ha crescido tanto y en tanta manera,

que es un linaje el que dél en libros vanos ha proçedido, que es más

copiosa casta que la de los de Rojas, como suelen dezir que porque son

muchos acostumbran dezir «mas son que los de Rojas». Y Amadis es tan

acresçentado que tiene hijos y nietos, e tanta moltitud de fabulosa

estirpe, que paresce que las mentiras e fabulas griegas se van passando

a España, y asi van cresçiendo como espuma, e quanto más cresçieren

menos valor tienen tales fiçiones; aunque no para los libreros e

impresores, porque antes les compran esos disparates, e se los pagan,

que no los libros autenticos e provechosos de leçiones fructuosas e

sanctas». (PP. 481-486).

(_Las Quinquagenas de la nobleza de España por el capitán Gonzalo

Fernandez de Oviedo y Valdés, alcayde de la fortaleza de Sancto

Domingo, publicadas por la Real Academia de la Historia_... Madrid,

1880. Tomo I y único hasta ahora).

[409] También Juan de Barros se arrepintió, andando el tiempo, de este

pecado de su juventud, y como grave historiador condenó los libros

de caballerías, según puede verse en estas líneas que traduzco de su

_Espelho de Casados_ (ed. de Tito de Noronha, introd., p. IV): «Cuando

los mancebos comienzan a tener entendimiento del mundo, gastan el

tiempo en libros innecesarios y poco provechosos para sí ni para otros,

como la fabulosa historia de _Amadis_, las patrañas del _Santo Grial_,

las simplezas insulsas del _Palmerín_, _Primaleon y Florisando_ y

otros a este tenor, los cuales habian de ser totalmente exterminados

porque de ninguna cosa sirven, habiendo tantos otros de que se puede

sacar partido, asi como de San Agustin y de San Jeronimo y de Seneca,

y para pasar el tiempo en mayores hazañas que las de _Esplandian_,

lean a Livio, Valerio, Curcio, Suetonio, Eutropio y otros muchos

historiadores, donde se hallarán mayores hazañas provechosas para los

que desean saber, y ademas avisos y muy necesarias doctrinas». Hay

edición asequible y moderna del _Clarimundo_ (Lisboa, 1790, cuatro

tomos en 8.º).

[410] Compuso además un poema inédito (y digno de estarlo), _El

Victorioso Carlos V_, cuyo argumento es la guerra del Emperador contra

los protestantes alemanes. Tradujo, como á su tiempo veremos, la

_Arcadia_ de Sanazaro y el _Caballero Determinado_ de Olivier de la

Marche. Se ha perdido una novela original suya, al parecer del género

pastoril, _La famosa Epila_.

[411] _Primera parte del libro del invencible caballero Don Clarisel de

las Flores y de Austrasia, escrito por D. Jerónimo de Urrea, caballero

aragonés._ Sevilla, 1879 (Publicado por la Sociedad de Bibliófilos

Andaluces). No comprende este tomo más que los XXV primeros capítulos

de los XCII de la primera parte de _Don Florisel_ contenida en el

códice del Sr. D. Francisco Caballero Infante, que sirvió para la

publicación. Las partes segunda y tercera, que ocupan sendos volúmenes

en folio, de la misma letra que el primero, se conservan en la

biblioteca de la Universidad de Zaragoza, y de ellos da cabal idea la

Memoria del Sr. Borao.

[412] _Noticia de D. Jerónimo Jiménez de Urrea, y de su novela

caballeresca inédita Don Clarisel de las Flores, por D. Jerónimo

Borao_... Zaragoza, imp. de C. Ariño, 1866.

[413] Casi todas estas imitaciones del _Orlando_ están hábilmente

agrupadas por el Sr. Borao (página 124 de su Memoria): «Aquella

Cristilena tan ingrata con Orfelín después de haber sabido tan por

sí propia su amor, y aquella Aquilina, tan infamemente desleal con

su esposo Silván, recuerdan á Lidia, princesa de ese reino, que mata

á desaires al gran guerrero Alcestes después de haberle obligado á

trabajos como los de Hércules; aquella Coronea, reina de los palacios

de Plutón; aquella Verecundia, señora de los Valles del Deleite, y

aquella Recisunda, reina goda que mantenía costumbres intolerables

contra los hombres, recuerdan á la Orontea del canto XX y á la Marfisa

de los cantos XIX y XXXVIII; aquella celada resplandeciente de que se

apoderó valientemente Clarisel recuerda el escudo deslumbrador con que

Ruger venció á la orca que iba á devorar á Angélica; aquellas rosas

blanca y roja del sabio Altineo, que denotaban con sus cambios de

color la lealtad ó deslealtad de la mujer ausente, recuerdan el vaso

de Melisa que, bebido sin derramarse el líquido, anunciaba fidelidad;

aquella flecha de Paris y aquella yerba do Astrafelis, que hacían

olvidar el antiguo amor é inclinaban á otro nuevo, recuerdan la fuente

helada en que bebió Reinaldo, de que resultó desdeñar á Angélica; aquel

fruto olvidador de Escocia recuerda la otra fuente en que el desdén, en

forma de caballero, hizo beber al mismo Reinaldo».

[414] Así parece que constaba en la primera edición, sólo conocida

hasta ahora por la anotación del Registrum de D. Fernando Colón:

«Cronica de Lepolemo llamado el Cavallero de la Cruz, hijo del

emperador de Alemania, compuesta en arabigo por Xarton _y trasladada en

castellano por Alonso de Salazar_. Valencia, 1521, a, 10 de abril».

En Valencia terminó otra impresión del mismo libro Juan Jofré, á 2

de septiembre de 1525, y en ella se advierte que «fue mejorado y de

nuevo reconocido por el bachiller Molina», que será probablemente el

traductor bien conocido de los _Triunfos_ de Apiano; de las Epístolas

de San Jerónimo y de otras varias obras.

[415] Obtuvo, más bien que mereció, los honores de una traducción

italiana, que apuntaré porque no la registran nuestras bibliografías:

«_Istoria di Don Cristaliano di Spagna, e dell Infante Lucescanio, suo

fratello, figliuoli dell' Imperatore di Trabisonda, tradotta dallo

Spagnuolo nelle lingua Italiana, novamente ristampata e con somma

diligenza corretta. Venezia, apresso Lucio Spineda: 1609_». Dos tomos

en 8.º. Es segunda edición como se ve. También el original castellano

tuvo dos (Valladolid, 1545; Alcalá de Henares, 1586).

[416] En el _Romancero Historiado_ de Lucas Rodríguez (Alcalá de

Henares, 1585) hay trece romances largos y desmayados sobre las

aventuras del Caballero del Febo (n. 338-350). _El Castillo de

Lindabridis_, comedia de D. Pedro Calderón, funda también su argumento

en un episodio del _Espejo de príncipes_.

[417] Fácil sería adicionar con más títulos esta lista, pero todos é

casi todos constan en el catálogo de Gayangos. Mencionaremos sólo el

_Don Philesbian de Candaria_, de autor desconocido (1543), por ser casi

el único libro de caballerías que se cita en el _Quijote_ de Avellaneda.

[418] _El Satreyano de Martin Caro del Rincon, pagador de artilleria

de la Real Magestad, el qual trata de los valerosos hechos en armas y

dulces y agradables amores de Pironiso, principe de Satreia y de otros

caualleros y damas de su tiempo. Dirigido al illustrisimo señor don

Juan Manrique de Lara, señor de la villa de San Leonardo y su tierra_

(son 49 cantos en octava rima). Existe manuscrito en la Biblioteca

Nacional, donde se halla también, procedente de la de Segovia, el

_Canto de los amores de Felixis y Grisaida_, que es un poema en 19

libros, de autor anónimo.

[419] En la última octava da á entender que ya era médico, y parece

imposible que á tal edad lo fuese:

Mas porque mis cuidados y fatiga,

Y el acudir forzoso _á mi ejercicio_,

_Que es conservar las vidas_, más me obliga,

Dejo á los más ociosos este oficio...

Debe de haber equivocación en la fecha de su nacimiento, que Morejón y

otros fijan en 1573.

El _Florando de Castilla_ fué reimpreso por D. Adolfo de Castro en el

tomo de _Curiosidades bibliográficas_ de la colección Rivadeneyra.

[420] Completaré la cita con el final de este pasaje, que en la pág. CI

omití por tener aquí lugar más propio:

«_Eruditio non est expectanda ab hominibus_ (los autores de libros

de caballerías), _qui ne umbram quidem eruditionis viderant; jam

quum narrant, ¿quæ potest esse delectatio in rebus, quas tam apertè

et stultè confingunt? hic occidit solus viginti, ille triginta;

alius sexcentis vulneribus confossus, ac pro mortuo jam derelictus,

surgit protinus, et postridie sanitati viribusque redditus, singulari

certamine duos Gigantes prosternit; tum procedit onustus auro, argento,

serico, gemmis, quantum nec oneraria navis posset portare. ¿Quae

insania est, iis duci aut teneri? Deinde argutum nihil est, praeter

quaedam verba ex penitissimis Veneris scriniis deprompta, quæ in

tempore dicuntur ad permovendam, concutiendamque quam ames, si fortè

sit paullo constantior: si propter hæc leguntur, satius erit libros de

arte lenonia (sit honos auribus) scribi; nam in aliis rebus; ¿arguta

quæ possunt proficisci ab scriptore omnis bonae artis experte? Nec

ullum audivi afirmantem illos sibi libros placere, nisi qui nullos

attigisset bonos; et ipse interdum legi, nec ullum reperi vel bonae

mentis, vel melioris ingenii, vestigium_ (tomo IV de la ed. de

Valencia, p. 87).

Se ve que además del peligro moral, lo que preocupaba á Vives y á la

mayor parte de los sabios de su tiempo contra los libros de caballerías

era la ignorancia de sus autores, ingenios legos la mayor parte y

ayunos de cultura clásica.

[421] Hablando de la aridez de las crónicas y compilaciones historiales

de su tiempo, dice que muchos se retraían de leerlas por lo pesado de

su estilo, y se daban á la vana lección de los libros fabulosos de

caballerías:

«_Idcirco nec eos, nisi homo curiosus legit, et cognoscendi temporum

cupidus; qui vero relegant, non inveniunt, ut satius ducant libros

legere aperte mendaces, et meris nugis refertos, propter aliquod stili

lenocinium, ut «Amadisum» et «Florisandum» hispanos, «Loncilotum»

et «Mensam Rotundam» gallicam, «Rolandum» italicum; qui libri ab

hominibus sunt otiosis conficti, pleni eo mendaciorum genere, quod nec

ad sciendum quidquam conferat; nec ad bene, vel sentiendum de rebus,

vel vivendum, tantum ad inanem quandam, et praesentem titillationem

voluptatis; quos legunt tamen homines corruptis ingeniis ab otio atque

indulgentia quadam sui, non aliter quàm delicati quidam stomachi, et

quibus plurimum est indultum, saccareis modo et melleis quibusdam

condituris sustentantur, cibum omnem solidum respuentes_» (_De Causis

corruptarum artium_, lib. II, cap. VI, p. 109 del tomo VI de la edición

de Valencia).

[422] _Nam et aetas nostra sacerdotem vidit, cui persuasissimum esset,

nihil omnino esse falsum, quod semel typis fuisset excusum. Non enim

est, ajebat, tantum facinus Reipublicae administros commissuros, ut

non solum divulgari mendacia sinerent, sed suo etiam communirent

privilegio, quo illa tutius mentes mortalium pervagarentur. Quo sane

argumento permotus animum induxit credere, ab Amadisio et Clariano res

eas vere gestas, quæ in illorum libris commentitiis referuntur_ (_De

locis Theologicis_, libro XI, cap. VI).

[423] «_Nec de fabulis istis polissimum excrucior, quas modo dixi,

quamvis ineruditis, et nihil omnino conferentibus, non dico ad bene,

beateque vivendum, sed ne ad recte quidem de rebus humanis sentiendum.

Quid enim conferant, merae ac vanae nugae ab hominibus otiosis fictae,

a corruptis ingeniis versataes? Sed acerbissimus est dolor, et vix

omnino consolabilis, quod dum quidem (utinam tam prudenter, quam

ferventer) incommodum hoc rejicere, ac devitare cupiunt non pro fabulis

veras et graves historias edunt, id quod esset plebi utilissimum; sed

libros mysteriorum ecclesiae plenos, a quibus arcendi profani erant:

id quod est, mea quidem sententia, pestilentissimum, eo vero magis,

quo vulgus eos libellos securius legit, quia probatos non videt modo a

civili magistratu, verum etiam ab iis, qui doctrinæ censores sunt in

Christi Republica definiti_» (Ib.).

La primera edición de la obra _de Locis_ es de Salamanca, 1563. Sigo el

texto de la de Padua, 1734, página 333.

Quien haya leído la _Censura_ de Melchor Cano sobre el Catecismo de

Carranza comprenderá que su alusión va contra los libros místicos en

romance, y particularmente contra los de Fr. Luis de Granada.

[424] Prólogo al _Apólogo de la Ociosidad y del Trabajo_ del

protonotario Luis Mexia, en las _Obras de Francisco Cervantes de

Salazar_, Madrid, Sancha, 1772, p. IX. (La primera edición es de Alcalá

de Henares, 1546). Análogos conceptos expresa Venegas en la prefación

que escribió para _la moral y muy graciosa historia del Momo_, obra de

León Bautista Alberti, florentino, traducida al castellano por Agustín

de Almazán (1553).

Á Venegas siguió casi literalmente su discípulo Francisco Cervantes

de Salazar en una de sus adiciones á la versión que hizo de la

_Introducción y camino para la sabiduría_, de Luis Vives: «Tras el

sabroso hablar de los libros de caballerías bebemos mil vicios como

sabrosa ponzoña: porque de alli viene el aborrecer los libros sanctos

y contemplativos, y el desear verse en actos feos, cuales son los que

aquellos libros tratan... Guarda el padre a su hija, como dicen, tras

siete paredes, para que quitada la ocasion de hablar con los hombres

sea más buena; y dexandola un _Amadis_ en las manos, donde deprende

mil maldades y desea peores cosas, que quiza en toda la vida, aunque

tratara con los hombres, pudiera saber, ni desear; y vase tras el gusto

de aquello, que no querria hacer otra cosa; ocupando el tiempo que

habia de gastar en ser laboriosa y sierva de Dios, no se acuerda de

rezar ni de otra virtud, deseando ser otra _Oriana_ como alli y verse

servida de otro _Amadis_. Tras este deseo viene luego procurarlo; de

lo cual estuviera bien descuidada si no tuviera donde lo deprendiera.

En lo mesmo corren tambien lanzas parejas los mozos, los cuales con

los avisos de tan malos libros, encendidos con el deseo natural, no

tratan sino cómo deshonrarán la doncella y afrentarán la casada. De

todo esto son causa estos libros, los cuales plega a Dios, por el bien

de nuestras almas, vieden los que para ello tienen poder». (P. 24 de la

ed. de Sancha, ya citada).

[425] _Libro de la Conversion de la Magdalena, en que se ponen los tres

estados que tuvo de Pecadora, y de Penitente, y de Gracia... Compuesto

por el Maestro Fray Pedro Malón de Chaide, de la orden de S. Agustin...

En Lisboa, impresso por Pedro Crasbeeck. Año 1601._ Pág. 2 vta. y ss.

La primera edición de este clásico libro parece ser la de Barcelona,

1588.

[426] _Libro llamado auiso de | priuados y doctrina de cortesanos.

Compuesto por el illustre señor don Antonio de Guevara | obispo de

Mōdoñedo, predicador y chronista y del cōsejo de su magestad... M. D.

XXXIX_ (Valladolid, por Juan de Villaquiran). Hoja 7 sin foliar.

[427] _Historia Imperial y Cesarea... compuesta por el Magnifico

Cavallero Pedro Mexia, vezino de la Ciudad de Seuilla... Año 1655...

En Madrid, por Melchor Sanchez._ Pág. 205. La primera edición es de

Sevilla, 1545.

[428] _Summa de philosophia natural, en la qual assi mismo se tracta

de Astrologia y Astronomia, y otras sciēcias. En estilo nūca visto,

nueuamēte sacada. Por el magnifico cauallero Alonso de Fuentes... 1547_

(Sevilla, por Juan de León). Fols. CXV y CXVI.

[429] _Rhetoricorum libri IIII. Benedicti Ariae Montani... Antuarpiae,

ex officina Christophori Plantini. M. D. LXIX._ Pág. 64.

[430] _El Caballero Celestial_, de que hablaré en seguida, es una

alegoría mística, y se prohibió por razones teológicas. El _Peregrino

y Ginebra_, traducido del italiano por Hernando Díaz, no es libro de

caballerías, sino una novela erótica.

[431] Colofón: _Fenesce el quarto libro y ultimo del pelegrinaje humano

trasladado de françes en castellano por el rreuerendo padre presentado

fray vinçente de maçuelo a ynstancia del honorable señor maestre

henrrico aleman que con grand diligencia lo hizo imprimir en la villa

de tholosa en el año del señor de mill e quatroçientos e LXXXX._ Fol.

gót.

[432] _El cavallero determinado traducido de lengua Francesa en

Castellano por don Hernando de Acuña y dirigido al Emperador don Carlos

Quinto Maximo._ Anvers, por Juan Steelsio, 1553. 4.º, con grabados en

madera, que se repiten en todas las posteriores de Barcelona, Salamanca

y Madrid. La plantiniana de 1591 tiene grabados en cobre.

Sobre la colaboración de Carlos V en este trabajo véanse las _Lettres

sur la vie interieure de l'empereur Charles Quint, par Guillaume Van

Male, gentilhomme de sa chambre, publiées pour la première fois par

le baron de Reiffenberg_ (Bruselas, 1843, publicado por la Sociedad

de Bibliófilos Belgas). En la ep. VI, escrita en enero de 1551, dice

Van Male: «_Caesar maturat editionem libri, eui titulus erat Gallicus

«Le Chevalier deliberé». Hunc per otium a seipso traductum tradidit

Ferdinando Acunae, Saxonis custodi, ut ab eo aptarentur ad numeros

rithmi hispanici; quæ res cecidit felicissime. Caesari sine dubio,

debetur primaria traductionis industria, cum non solum linguam sed et

carmen et vocum significantiam mire expressit._

[433] _Discurso de la vida humana y aventvras del Cauallero

determinado, traducido de Francés, por don Ieronymo de Vrrea. Anvers,

en casa de Martin Nucio, M. D. LV. 8.º._

[434] Las partes primera y segunda fueron impresas en folio por Juan

Mey en Valencia, 1554, y reimpresas en octavo por Martín Nucio en

Amberes el mismo año.

[435] _Il Cavalier del Sole, che con l'arte militare dipinge la

peregrinazione della vita umana... tradotto di Spagnuolo in Italiano

per messer Pietro Lauro. In Vinegia, per Gioanbattista et Marchio

Sessa_, 1557. Tuvo tres reimpresiones: en 1584, 1590 y 1620.

Sobre la traducción alemana (_Der Edele Sonnenritter_), impresa en

Giesen, 1611, vid. Schneider en su citado libro _Spaniens Anteil_, p.

205.

[436] Para la bibliografía de todos estos libros puede verse, el

_Catálogo_ de Gayangos y las notas que puso en su traducción castellana

del Ticknor.

[437] Título XVII de los _Claros Varones de Castilla_.

[438] No hay inconveniente en admitir que el germen de la creación de

D, Quijote haya sido la locura de un sujeto real. De uno muy semejante

nos da cuenta D. Luis Zapata (_Miscelánea_, pág. 91): «Mas en nadie

estas cosas maravillaron en nuestros tiempos tanto como en un caballero

muy manso, muy cuerdo y muy honrado. Sale furioso de la corte sin

ninguna causa, y comienza á hacer las locuras de Orlando; arroja por

ahí sus vestidos, queda en cueros, mató un asno á cuchilladas, y andaba

con un bastón tras los labradores á palos, y no pudiendo escudriñar de

él la causa, decían que de una tía suya lo había heredado, y así es

cierto que hay dolencias y condiciones hereditarias».

[439] «Era aficionada (mi madre) a libros de caballerías, y no tan

mal tomaba este pensamiento como yo le tomé para mí; porque no perdia

su labor, sino desenvolviemonos para leer en ellos; y por ventura lo

hacia para no pensar en grandes trabajos que tenia, y ocupar sus hijos,

que no anduviesen en otras cosas perdidos. Desto le pesaba tanto a mi

padre, que se habia de tener aviso a que no lo viese. Yo comencé a

quedarme en costumbre de leerlos, y aquella pequeña falta que en ella

vi, me comenzo a enfriar los deseos, y comenzar a faltar en lo demas; y

pareciame no era malo, con gastar muchas horas del dia y de la noche en

tan vano ejercicio, aunque ascondida de mi padre. Era tan en extremo lo

que en esto me embebia, que si no tenia libro nuevo no me parece tenia

contento». (_Vida_, cap. II).

[440] «Diose, pues, a estos libros con gran gusto, y gastaba en

ellos mucho tiempo, y como su ingenio era tan excelente, ansi bebio

aquel lenguaje y estilo, que dentro de pocos meses ella y su hermano

Rodrigo Cepeda compusieron un libro de caballerias con sus aventuras y

ficciones, y salió tal que hubo que decir dél», (_Vida de Sta. Teresa_,

libro I, cap. V).

[441] _Diálogo de la lengua_ (ed. de Usoz), pág. 180.

[442] _Obras de Fr. Luis de Granada_, ed. Rivadeneyra, tomo I, pág. 327.

[443] _Trezena parte de las Comedias de Lope de Vega_... 1620. _El

Desconfiado_ es la quinta de las comedias incluidas en este tomo.

[444] _Corte en aldea y noches de invierno_ (Traducción de Juan

Bautista de Morales), Valencia, 1793, página 17.

Orígenes de la novela, Tomo I · 第 30 / 55 题