LA AJORCA DE ORO

I

Ella era hermosa, hermosa con esa hermosura que inspira el vértigo;

hermosa con esa hermosura que no se parece en nada á la que soñamos en

los ángeles, y que, sin embargo, es sobrenatural; hermosura diabólica,

que tal vez presta el demonio á algunos seres para hacerlos sus

instrumentos en la tierra.

Él la amaba: la amaba con ese amor que no conoce freno ni límites; la

amaba con ese amor en que se busca un goce y sólo se encuentran

martirios....

Ella era caprichosa, caprichosa y extravagante, como todas las mujeres

del mundo.

Él, supersticioso, supersticioso y valiente....

Ella se llamaba María Antúnez.

Él Pedro Alfonso de Orellana.

Los dos eran toledanos, y los dos vivían en la misma ciudad que los vió

nacer....

Spanish Tales for Beginners · 第 71 / 187 题