IV

El cholo, con leve carrerilla de pies descalzos, se junta al

Coronelito: Platican, alertados, en la vera de un maguey culebrón:

--¿Zacarías, quieres ayudarme a salir de un mal paso?

--¡Patroncito, bastantemente lo sabe!

--La cabeza me huele a pólvora. Envidias son de mi compadre Santos

Banderas. ¿Tú quieres ayudarme?

--¡No más que diga, y obedecerle!

--¿Cómo proporcionarme un caballo?

--Tres veredas hay, patroncito: Se compra, se pide a un amigo o se le

toma.

--Sin plata no se compra. El amigo nos falta. ¿Y dónde descubres tú

un guaco para bolearle? Tengo sobre los pasos una punta de cabrones.

¡Verás no más! La idea que traía formada es que me subieses en canoa a

Potrero Negrete.

--Pues a no dilatarlo, mi jefe. La canoa tengo en los bejucales.

--Debo decirte que te juegas la respiración, Zacarías.

--¡Para lo que dan por ella, patroncito!

V

Husmea el perro en torno del maguey culebrón, y bajo la techumbre de

palmas engresca el crío, que pide la teta, puesto de pie, al flanco de

la madre. Zacarías aseñó a la mujer para que se llegase:

--¡Me camino con el patrón!

Apagó la voz la chinita:

--¿Compromiso grande?

--Esa pinta descubre.

--Recuerda, si te dilatas, que no me dejas un centavo.

--¡Y qué hacerle, chinita! Llevas a colgar alguna cosa.

--¡Como no lleve la frazada del catre!

--Empeñas el relojito.

--¡Con el vidrio partido, no dan un boliviano!

El Cruzado se descolgaba el cebollón de níquel, sujeto por una cadena

oxidada. Y antes que la chinita, adelantose a tomarlo el Coronel de la

Gándara:

--¡Tan bruja estás, Zacarías!

Suspiró la comadre:

--¡Todo se lo lleva el naipe, mi jefecito! ¡Todo se lo lleva la ciega

ofuscación de este hombre!

--¡Sí que no vale un boliviano!

El Coronelito voltea el reloj por la cadena, y con risa jocunda lo

manda al cenagal, entre los marranos:

--¡Qué valedor!

La comadre aprobaba mansamente. Había velado el tiro con el propósito

de ir luego a catearlo. El Coronelito se quitó una sortija:

--Con esto podrás remediarte.

La chinita se echó por tierra, besando las manos al valedor.

Tirano Banderas: Novela de tierra caliente · 第 80 / 179 题