II

Al final del corredor está la recámara de un estudiante. El joven,

pálido de lecturas, que medita sobre los libros abiertos, de codos en

la mesa. Humea la lámpara. La ventana está abierta sobre la última

estrella. El Coronelito, al entrar, pregunta y señala:

--¿Adónde cae?

El estudiante vuelve a la ventana su perfil lívido de sorpresa

dramática. El Coronelito, sin esperar otra respuesta, salta sobre el

alféizar, y grita con humor travieso:

--¡Ándele, pendejo!

Nachito se consterna:

--¡Su madre!

--¡Jip!

El Coronelito, con una brama, echa el cuerpo fuera. Va por el aire. Cae

en un tejadillo. Quiebra muchas tejas. Escapa gateando. A Nachito que

asoma timorato la alcuza llorona, se le arruga completamente la cara:

--¡Hay que ser gato!

Tirano Banderas: Novela de tierra caliente · 第 70 / 179 题