II

El Señor Inspector atravesó la estancia cambiando con unos y otros

guiños, mamolas y leperadas en voz baja. El General Banderas había

entrado en la recámara, estaba entrando, se hallaba de espaldas, podía

volverse, y todos se advertían presos en la acción de una guiñolada

dramática. El Coronel Licenciado López de Salamanca, Inspector de

Policía, pasaba poco de los treinta años: Era hombre agudo, con letras

universitarias y jocoso platicar: Nieto de encomenderos españoles,

arrastraba una herencia sentimental y absurda de orgullo y premáticas

de casta. De este heredado desprecio por el indio se nutre el mestizo

criollaje dueño de la tierra, cuerpo de nobleza llamado en aquellas

Repúblicas, Patriciado. El Coronel Inspector entró, recobrado en su

máscara de personaje:

--A la orden, mi General.

Tirano Randeras con un gesto le ordenó que dejase abierta la puerta.

Luego quedó en silencio. Luego habló con escandido temoso de cada

palabra:

--Diga no más. ¿Se ha celebrado el mitote de las Juventudes? ¿Qué loros

hablaron?

--Abrió los discursos el Licenciado Sánchez Ocaña. Muy revolucionario.

--¿Con qué tópicos? Abrevie.

--Redención del Indio. Comunismo precolombiano. Marsellesa del Mar

Pacífico. Fraternidad de las razas amarillas. ¡Macanas!

--¿Qué otros loros?

--No hubo espacio para más. Sobrevino la consecuente boluca de

gachupines y nacionales, dando lugar a la intervención de los gendarmes.

--¿Se han hecho arrestos?

--A Don Roque, y algún otro, los he mandado conducir a mi despacho,

para tenerlos asegurados de las iras populares.

--Muy conveniente. Aun cuando antagonistas en ideas, son sujetos

ameritados y vidas que deben salvaguardarse. Si arreciase la ira

popular, deles alojamiento en Santa Mónica. No tema excederse. Mañana,

si conviniese, pasaría yo en persona a sacarlos de la prisión y a

satisfacerles con excusas personales y oficiales. Repito que no tema

excederse. ¿Y qué tenemos del Honorable Cuerpo Diplomático? ¿Rememora

el asunto que le tengo platicado, referente al Señor Ministro de

España? Muy conviene que nos aseguremos con prendas.

--Esta misma tarde se ha realizado algún trabajo.

--Obró diligente, y le felicito. Expóngame la situación.

--Se le ha dado luneta de sombra al guarango andaluz, entre buja y

torero, al que dicen Currito Mi-Alma.

--¿Qué filiación tiene ese personaje?

--Es el niño bonito que entra y sale como perro faldero en la Legación

de España. La Prensa tiene hablado con cierto choteo.

El Tirano se recogió con un gesto austero:

--Esas murmuraciones no me son plato favorecido. Adelante.

--Pues no más que a ese niño torero lo han detenido esta tarde por

hallarle culpado de escándalo público. Ofrecieron alguna duda sus

manifestaciones, y se procedió a un registro domiciliario.

--Sobreentendido. Adelante. ¿Resultado del registro?

--Tengo hecho inventario en esta hoja.

--Acérquese al candil y lea.

El Coronel Licenciado, comenzó a leer un poco gangoso, iniciando

someramente el tono de las viejas beatas:

--Un paquete de cartas. Dos retratos con dedicatoria. Un bastón con

puño de oro y cifras. Una cigarrera con cifras y corona. Un collar,

dos brazaletes. Una peluca con rizos rubios, otra morena. Una caja

de lunares. Dos trajes de señora. Alguna ropa interior de seda, con

lazadas.

Tirano Banderas recogido en un gesto cuáquero, fulminó su excomunión:

--¡Aberraciones repugnantes!

Tirano Banderas: Novela de tierra caliente · 第 48 / 179 题