Hemos visto que, durante una parte de la jornada, el obrero solo
produce el valor diario de su fuerza de trabajo, esto es, el valor
de las subsistencias necesarias para su sostenimiento. Como hay una
división del trabajo social organizada por sí misma en el medio en que
trabaja, el obrero produce su subsistencia, no directamente, sino bajo
la forma de una mercancía particular, hilados, por ejemplo, cuyo valor
es igual al de sus medios de subsistencia, o al del dinero con que los
compra.
En esta parte de la jornada, mayor o menor según el valor medio de su
subsistencia diaria, el obrero, trabajando o no trabajando para un
capitalista, no hace más que reemplazar un valor por otro; en realidad,
la producción de valor durante este tiempo es una simple reproducción.
Llamamos _tiempo de trabajo necesario_ a la parte de la jornada en que
se verifica esta reproducción, y _trabajo necesario_ al trabajo gastado
en este tiempo: necesario para el trabajador, que, sea cualquiera la
forma social de su trabajo, gana la vida en ese tiempo, y necesario
para el mundo capitalista, cuya base es la existencia del trabajador.
La parte de la jornada de trabajo que traspasa los límites del
trabajo necesario, no forma ningún valor para el obrero, forma la
supervalía para el capitalista; llamamos _tiempo extra_ a esa parte de
la jornada, y _sobretrabajo_ al trabajo gastado en ella. Si el valor
en general es una simple materialización de tiempo de trabajo, la
supervalía es una simple materialización de tiempo de trabajo extra,
es sobretrabajo realizado. Las diferentes formas económicas que la
sociedad ha revestido, por ejemplo, la esclavitud y el salariado, solo
se distinguen por la forma de imponer y de usurpar este sobretrabajo al
productor inmediato.
_Grado de explotación de la fuerza de trabajo._
Por una parte, el valor del capital variable es igual al valor de la
fuerza de trabajo que compra, y el valor de esta fuerza determina la
parte necesaria de la jornada de trabajo; por otra, la supervalía es
determinada por la duración de la parte extra de esta misma jornada,
por el sobretrabajo. Luego el tipo de la supervalía, expresado por
la relación de aquella con el capital variable, lo está también por
la relación, igual a la anterior, del sobretrabajo con el trabajo
necesario.
El tipo de la supervalía es, por consecuencia, la expresión exacta del
grado de explotación de la fuerza de trabajo por el capital, o del
trabajador por el capitalista; pero no se debe confundir el grado de
explotación con la magnitud absoluta de esta. Supongamos que el trabajo
necesario es igual a cinco horas y que el sobretrabajo es también igual
a cinco horas; el grado de explotación expresado por la relación de
5 a 5, es de 100 por 100, y la magnitud absoluta de la explotación
es de cinco horas. Si, por el contrario, el trabajo necesario y el
sobretrabajo son cada uno de seis horas, el grado de explotación
expresado por la relación de 6 a 6 no varía, sigue siendo de 100 por
100, en tanto que la magnitud absoluta de la explotación, que antes era
de cinco horas, crece en una hora, es decir, en un 20 por 100.
Para calcular el tipo de la supervalía consideramos el valor del
producto sin tener en cuenta el valor del capital constante, que ya
existía y que no hace más que reaparecer; el valor que queda entonces
es el único valor realmente creado durante la producción de la
mercancía. Conocida la supervalía, es preciso restarla de este valor
para encontrar el capital variable; conociendo el capital variable,
habrá que restar este para encontrar la supervalía. Conocidos ambos,
solo hay que calcular la relación de la supervalía con el capital
variable, es decir, dividir la supervalía por el capital variable, y
multiplicando por 100 el cociente que resulte, se tiene el tanto por
ciento del tipo de la supervalía.
II. _Los elementos del valor del producto expresados en partes de este
producto y en fracciones de la jornada de trabajo._
Volvamos al ejemplo que en el capítulo séptimo nos sirvió para mostrar
cómo el capitalista convierte su dinero en capital. El trabajo
necesario del hilandero ascendía a seis horas, lo mismo que su
sobretrabajo; por consiguiente, el obrero trabaja media jornada para sí
y media para el capitalista; el grado de explotación es de 100 por 100.
El producto de la jornada es 10 kilogramos de hilados, que valen 40
pesetas; los ocho décimos de este valor, 32 pesetas, están formados
por el valor de los medios de producción consumidos: 26 pesetas por la
compra del algodón y 6 pesetas por el desperfecto de las brocas. Por
lo tanto, estas 32 pesetas representan el valor que no hace más que
reaparecer; es decir, que los ocho décimos del valor de los hilados
consisten en capital constante. Los dos décimos que restan son el nuevo
valor de 8 pesetas creado durante la hilanza y por la hilanza. Una
mitad de este valor reemplaza el valor diario de la fuerza de trabajo,
que ha sido adelantado, es decir, el capital variable de 4 pesetas;
la otra mitad constituye la supervalía de 4 pesetas. El valor de 40
pesetas en hilados es igual a 32 pesetas de capital constante, más 4
pesetas de capital variable, y, por último, más 4 pesetas de supervalía.
Puesto que el valor total de 40 pesetas está representado por 10
kilogramos de hilados, los diferentes elementos de este valor, que
acabamos de indicar, pueden representarse en partes del mismo producto.
Si existe un valor de 40 pesetas en 10 kilogramos de hilados, los ocho
décimos de este valor o su parte constante de 32 pesetas, existían
en ocho décimos del producto o en 8 kilogramos de hilados. Estos 8
kilogramos representan, pues, el valor del algodón comprado y el
desperfecto de las brocas; en total, 32 pesetas, lo cual corresponde
a 6 kilogramos y medio de hilados, que representan las 26 pesetas
de algodón, y kilogramo y medio, que representa las 6 pesetas del
desperfecto de las brocas.
En 6 kilogramos y medio de hilados solo se encuentran realmente 6
kilogramos y medio de algodón, que valen 16 pesetas y 90 céntimos, pero
los 10 kilogramos cuestan 26 pesetas; la diferencia de 9 pesetas y 10
céntimos equivale al algodón contenido en los otros 3 kilogramos y
medio de hilados. Pero los 6 kilogramos y medio de hilados representan
todo el algodón contenido en el producto total de 10 kilogramos de
hilados; en efecto, a 4 pesetas kilogramo, valen 20 pesetas, como
los 10 kilogramos de algodón; en cambio, no representan nada más.
Puede considerarse que no contienen una partícula del valor de los
instrumentos de trabajo utilizados, ni del nuevo valor creado por la
hilanza. De igual modo, kilogramo y medio de hilados valen 6 pesetas,
como las brocas gastadas en doce horas de hilanza; en este caso,
kilogramo y medio representa el valor de los instrumentos de trabajo
utilizados mientras dura la producción de 10 kilogramos de hilados;
pero no representa más que esto, y no contiene ni una partícula del
valor nuevo creado por la hilanza.
En resumen, ocho décimos del producto u 8 kilogramos de hilados
se considera que no contienen nada del valor nuevo creado por el
trabajo del hilandero. Y, de hecho, cuando el capitalista los vende
en 32 pesetas y recobra con esta suma lo que ha gastado en medios de
producción, aparece evidente que 8 kilogramos de hilados son brocas y
algodón bajo otra forma. Por otra parte, los dos décimos restantes, o
sean los 2 kilogramos de hilados, representan, por consecuencia, el
valor que queda, el valor nuevo de 8 pesetas creado en las doce horas
de trabajo. El trabajo del hilandero, materializado en el producto de
10 kilogramos de hilados, se concentra ahora en 2 kilogramos, en dos
décimos del producto, de los cuales un décimo, esto es, un kilogramo,
representa el valor de la fuerza de trabajo empleada, es decir, las 4
pesetas del capital variable adelantado, y el otro décimo las 4 pesetas
de supervalía.
Puesto que doce horas de trabajo crean un valor de 8 pesetas,
ascendiendo el valor de los hilados a 40 pesetas, representa sesenta
horas de trabajo. Esto es porque, además de las doce horas de hilanza,
en las 40 pesetas está comprendido el tiempo de trabajo que contenían
los medios de producción consumidos: cuatro jornadas de doce horas o
sean cuarenta y ocho horas de trabajo, que precedieron a la operación
de la hilanza y se realizaron en un valor de 32 pesetas.
Se puede, pues, descomponer el resultado de la producción, el producto,
en una cantidad que representa únicamente el trabajo contenido en los
medios de producción, o parte constante del capital; en otra cantidad
que solo representa el trabajo necesario añadido durante la producción,
o parte variable del capital, y, por último, en una cantidad que
representa el sobretrabajo añadido o supervalía.
El producto total fabricado en un tiempo determinado, por ejemplo, en
una jornada, descompuesto de esta suerte en partes que representan
los diversos elementos de su valor, puede también representarse en
fracciones de la jornada de trabajo.
El hilandero produce en doce horas 10 kilogramos de hilados; por
consiguiente, en una hora y doce minutos produce 1 kilogramo, y en
siete horas cuarenta y cinco minutos 6 kilogramos y medio de hilados,
es decir, una parte del producto que vale por sí sola todo el algodón
empleado en la jornada. De igual suerte, la parte producida en la hora
y cuarenta y cinco minutos siguientes es igual a kilogramo y medio de
hilados, y representa, por lo tanto, el valor de las brocas utilizadas
durante las doce horas de trabajo. De la misma manera, el hilandero
produce en la hora y los doce minutos que siguen 1 kilogramo de
hilados, que representa un valor igual a todo el valor que ha creado en
las seis horas de trabajo necesario. Finalmente, en los últimos setenta
y dos minutos produce otro kilogramo de hilados, cuyo valor es igual a
la supervalía producida en sus seis horas de sobretrabajo.
Nótese bien que lo que produce en estos setenta y dos minutos es un
kilogramo de hilados, cuyo valor entero es igual a la supervalía que
la jornada de trabajo rinde al capitalista; pero el valor entero de
este kilogramo se compone, además del valor que resulta del trabajo del
hilandero, del valor del trabajo anterior, que produjo el algodón y las
brocas consumidas para su fabricación.