I. Trabajo necesario y sobretrabajo. -- Grado de explotación de
la fuerza de trabajo. -- II. Los elementos del valor del producto
expresados en partes de este producto y en fracciones de la jornada de
trabajo. -- III. La «última hora». -- IV. El producto neto.
Vemos, pues, por una parte, el capital constante que suministra
a la fuerza de trabajo los medios de materializarse; medios cuyo
valor, reapareciendo solamente, es igual antes y después del acto de
producción; por otra, el capital variable, que antes de la producción
equivale al precio de compra de la fuerza de trabajo, y después
es igual a este valor, reproducido con un aumento mayor o menor.
Resultando la supervalía del aumento que experimenta el capital
variable, es evidente que la relación de la supervalía con el capital
variable determina la proporción en que tiene lugar este aumento.
Consideremos las cifras del capítulo séptimo. Siendo 4 pesetas la
parte de capital empleado en la compra de la fuerza de trabajo de un
hombre durante una jornada o día de trabajo, en una palabra, siendo el
capital variable y la supervalía 4 pesetas, esta última cifra expresa
la magnitud absoluta de la supervalía producida por un trabajador en
un día de trabajo; la magnitud proporcional, es decir, la magnitud
comparada con la del capital variable antes del aumento de valor, está
expresada por la relación de 4 a 4, esto es, de un 100 por 100. A
esta magnitud proporcional es a lo que llamamos tipo de la supervalía.
No se debe confundir el tipo de la supervalía, que es la relación de
esta con la parte variable del capital adelantado y que solo expresa
directamente el grado de explotación del trabajo, con el tipo del
beneficio, que es la relación de la supervalía con el total del capital
adelantado.