Dulac y Miguel Nieto han presentido
la vida de este símbolo, y han dado
la tristeza febril de lo vivido
a la quimera de lo que han pintado.
(Mujeres y panteras son afines
en la crueldad de sus inclinaciones...
Gustan de palpitantes corazones
para la esplendidez de sus festines.)
(Por eso, en las tragedias de la vida,
a la caricia femenil vá unida
la garra sanguinaria de la fiera;
y estar entre los brazos de la amada,
es cual sentir la carne desgarrada
por la zarpa brutal de una pantera.)