¡Y tu, la hija menor, oh, Filipinas!
Vive alerta en el seno de tu actual nodriza,
fórmate exhuberante, potente y democrática,
y si algún día libre te ves de la tutela,
y falta luz a España para alumbrar sus mundos,
puedes brindarle, entonces, el sol de tu bandera...!
1921.