III

Es el tiempo propicio de segar las espigas doradas

que en ya próximos días, formarán las hogazas del mortal sacrificio.

En la áurea patena, y formado con trigos de América,

yazga el pan de la Misa sobre el cáliz teñido con la sangre de España.

Pueblos fuertes, robustos, hincarán las rodillas en tierra,

ante el hondo milagro del amor que las almas auna

en la elíptica curva de la breve existencia.

Es el tiempo oportuno de coger y exprimir los racimos

cosechados enmedio del fragor de sociales contiendas,

en el dulce sosiego de la huerta nativa,

al amparo solícito de la madre Esperanza.

Esto anuncian las águilas con su ramo de paz en el pico

y la Muerte--su presa--en las garras.

Parnaso Filipino Antología de Poetas del Archipelago Magellanico · 第 221 / 368 题