AL VOLCAN APO

Guarda silencio el coloso, silencio largo y profundo.

Ni siquiera se estremece su ardiente seno iracundo

al paso del fiero _baguio_[29] que desvasta en un segundo,

azotando en su locura la enorme esfera del mundo.

Velado por blancas nubes yace en un frío mutismo;

ningún rumor de amenaza se escapa de su hondo abismo

¿Está en vísperas y acaso se reconcentra en sí mismo

y prepara en sus entrañas un horrendo cataclismo?

Preguntádselo a las tribus que moran en sus laderas

y os dirán que el Apo duerme con sus ansiedades fieras

que las lavas de sus hornos sólo se desbordarán

el año en que ellos olviden, en su propio menoscabo,

la tradición milenaria de dar a feudo un esclavo

arrojándole a las fauces insaciables del volcán.

1917.

[Nota 29: Ciclón.]

Parnaso Filipino Antología de Poetas del Archipelago Magellanico · 第 176 / 368 题