EN LA HORA DEL CREPÚSCULO

Se oye un lamento de agoreras aves

bajo el palio del cielo tropical,

y se aspira un olor de brisas suaves

que estremece el silencio sepulcral.

Sobre el lejano mar las negras naves

sombras son en la calma vesperal;

en la fronda un rumor de notas graves,

que deslíe un liróforo oriental.

Es la hora del crepúsculo. Silente

gime el aura rindiendo vasallaje

a Febo que desciende al Occidente.

Eternamente fúlgida y doliente,

es la tarde del trópico salvaje

que muere lenta, lenta, lentamente...

Parnaso Filipino Antología de Poetas del Archipelago Magellanico · 第 128 / 368 题