LA ESPERANZA

Nácar de luna que en los cielos, riela,

oriflama brillante sobre el mar,

nieve en la cima que el calor deshiela,

pebetero encendido ante el altar,

presto a los caminantes mi consuelo,

acompañando a Fé y a Caridad;

las tres llevamos por camino el cielo,

formando una gloriosa trinidad.

Soy la princesa del ropaje verde

que renueva en el hombre la confianza,

cuando el naufragio del vivir le pierde;

le hago entrever la mística bonanza,

mientras la sierpe del dolor le muerde;

soy la última en morir: soy la Esperanza.

1921.

Parnaso Filipino Antología de Poetas del Archipelago Magellanico · 第 127 / 368 题