III

Y suben el telón del segundo acto.

La adolescencia loca,

con sus brios de férvida osadía,

se levanta gigante

en medio de la lucha

desafiando al mundo con los años

que tiene por delante.

Se propone vencer, porque confía

en ese amor sin fin

que engendra un ideal,

y en el firme y seguro pedestal

de una amistad sin cerco ni confín.

Ante sus ojos el mundo que soñó

se desvanece pronto,

y en su lugar, irguiéndose asesino,

otro mundo de prosas y mentiras

acaba de matar

del pecho joven el último ideal

....................................

Ya vemos asomar los dedos lívidos

de la cruel tragedia,

que por entre la puerta sin cerrojos

del corazón humano

intenta introducir toda la mano.

Y la vemos entrar,

muy abiertos los ojos,

la faz idiotizada,

pensando cuán inútil

será toda defensa meditada.

¡Oh maldecida mano

que llaman experiencia!

¡Qué caro cuesta el aprender tu ciencia!

...................................

Y con estas palabras el telón

vuelve lento a caer,

sin que el público sepa

lo que entre bastidores puede haber.

Parnaso Filipino Antología de Poetas del Archipelago Magellanico · 第 119 / 368 题