"--He aquí el hierro--le digo al herrero--
y forja otra hoz".
"--Ya me duelen--contesta--los brazos
y débil estoy".
"--Forjarás la segur. ¿No recuerdas
que el hierro es tu honor;
que del hierro has vivido y el hierro
dió a tu fragua inmortal tradición?
Herrero: a toda hora
es el hierro quien manda: ¡es el dios!
Si te cruzas de brazos, si doblas
el cuello al sopor,
en tu abulia torpe ya no escucharás
la solemne voz
del hierro, tu amigo... Escúchame, herrero,
y forja otra hoz."
.......................................
La segunda segur, la de hierro,
fabricada está.
Es como la ceja borrascosa y dura
de un fiero titán.
En mis manos tiene un brillo de relámpago
y en mi pecho enciende redentor afán,
y en su empuñadura, cuando ya la cojo,
siento el loco empuje de una tempestad.