ORACIÓN VESPERAL

Madona crepuscular

que de nostalgias te vistes,

cuando, tristes,

caen las rosas del otro lado del mar;

Madona, tú que, si pasas

sobre el camino del hombre,

dejas en toda frente prendidas las tenues gasas

de unas "saudades" sin nombre;

¡Madona! ¡Madona mía!

la de los ojos cargados de resplandores violeta,

fuente de melancolía

del poeta;

tiende tus pálidas manos

al que en tus velos de reina clara un dardo de ironía,

porque no entiende tu culto ni sabe de tus arcanos,

¡santa mía!

Dale a besar tus anillos

en que Véspero escintila,

tus collares, tus zarcillos,

tu boca roja y tranquila...

Y cuando tu seducción

divina y crepuscular

conquiste para tu rito algún nuevo corazón

que sepa quimerizar,

extiende sobre el neófito tus manos en bendición,

¡oh Madona!,

y alrededor de su sien

pon las perlas de nostalgia que tiemblan en tu corona,

por toda tu vida. Amén.

Parnaso Filipino Antología de Poetas del Archipelago Magellanico · 第 95 / 368 题