ORACIÓN DEL MEDIODÍA

Padre y señor. Tú, Mitra, el del ojo sanguíneo,

gran arquero celeste

que lo penetras todo con tu dardo lumíneo;

tú, el de la roja veste

con orlas y con flecos de eternas igniciones;

tú, Helios, y tú, Osiris,

por quien vive el imperio de las constelaciones

y se hace en las alturas el milagro del iris;

tú, bello emperador,

envíanos tus dones,

tus púrpuras de gloria y tu vital calor.

Derrite en tus brasas todos los corazones,

para que al fin, señor,

salgan del frío ártico de su inercia y desdén,

y en su nuevo ecuador

reciban el espíritu del arte nuevo. Amén.

Parnaso Filipino Antología de Poetas del Archipelago Magellanico · 第 94 / 368 题