CARTA DE FLORIANO A BELISEA

Ha querido vuestra misericordia, angel mio y mi señora

Belisea, hazer tanto por mí en hauer querido ver me y

oyr me, y tener memoria deste tan enfermo de vuestro

amor, y tan preso de vuestra hermosura, y tan subjecto a

vuestro poder, que mi ningun merescimiento sabe ya más

que os pedir. Pero puesto que para mí es sobrado lo que

hasta aqui aueys hecho, para vos es tan poco, que si más

no hazeys por este vuestro paciente, hauiendo començado

a poner la mano en su cura, él no puede dexar de tornar

a empeorar, y a morir en la empeora. Porque dado que

para mí sea el fauor muy sobrado, como mis desseos sean

los más nobles y encumbrados de todos los amantes, aun

el fauor no ha allegado a les dar cumplido remedio;

porque toda cosa que sea menos que vos, no puede suplir

la minima necessidad de mis desseos. E suplico os que,

pues vuestro poder no suelta mi coraçon, que vuestra

misericordia y hermosura lo acabe de sanar, o vuestra

justicia de castigar. Allá os lleua essa mensajera

vuestro anillo, no porque no le aya bien menester en

vuestra absencia para sustentar la penada vida, como

reliquia vuestra, pero como él no me sana sino da fuerças

para esperar de vos la salud, ansi os le embio para que

allá no haga falta. Y para que vos sepays quel vuestro

enfermo no queda sin peligro de muerte, y ansi torneys

por vuestra honra, en que no se os muera el que vuestra

mano començó a dar la salud. Essotra joya que os lleua la

mesma mensajera no os la embio por seruicio, sino para

que en vos torne a recobrar la piedra tan rica y buena la

virtud natural que en mí perdia. Y sepa yo, mi señora, de

vuestra salud, para que la mia torne a auiuar se. Y no me

atreuo a pedir os que me mandeys que os vea, pero mirad

que la presencia de la vista del sabio y poderoso médico

es gran parte para el aliuio del paciente. E perdonad

me si excedo de lo que me mandastes, en mostrar que os

amo, no como me distes licencia, porque si en ella os doy

pena, sabed que ni de mí se puede sacar sino pena, ni

puedo (obuiando a mi contentamiento) guiar por el aranzel

de vuestro casto amor. Y pues si esto es peccado, e yo no

puedo arrepentir me dél, concluyd con matarme, o perdonad

mis importunidades. Y socorred a este que más lagrimas

echa escriuiendo que letras lleua este papel, pues tras

estas lluuias vienen los rayos del coraçon, que me ponen

a la muerte.

_Bel._--O, la más sin ventura de las mugeres! ay, que

muero!

_Just._--Y calla, no quiero más estar escuchando, que

cierto ha hablado altamente. A, señora, señora! o, sin

abrigo, mezquina yo, que está muerta! Pero qué papel es

éste? carta deue ser de Floriano, y en estos papeles le

deue aquella Marcelia traer algun mal. O, qué traspassada

está! quiero echarle desta agua rosada en el rostro; ya

comiença a tornar en sí. A, señora, esfuerça por vn solo

Dios; cata que te tractas mal. Yo quiero yr a llamar a mi

señor Lucendo, porque ya no cabe en razon dissimular con

este tu mal; porque tengo temor que alguna vez te quedes

ayslada.

_Bel._--Buelue acá, no me dexes, que yo me esforçaré;

dame de vestir, que no me va bien en la cama.

_Just._--De carmesi te tengo aparejadas aqui las ropas,

porque me paresce que has bien menester acorro para

alegrar te oy.

_Bel._--Ya bien pienso que me dexará primero el viuir

que esta tristeza. Cierra essa puerta de essa quadra y

vestireme; pero dime, diste lo que te mandé a aquella

dueña?

_Just._--Sí, señora, y luego se fue.

_Bel._--Y tú oyste lo que ella e yo passamos a solas?

_Just._--Señora, no sé más de que por mucho que le

pregunté lo que la querias, no pude sacar le más de que

me encargó que te regozijasse, y te hiziesse tomar todo

el más plazer que pudiesse, y aun me encomendó que te

vistiesse vestiduras de colorado.

_Bel._--Y para qué fin?

_Just._--Porque muchas vezes de la alegria exterior

redunda alegria y aliuio al triste de coraçon; y el

spiritu alegre haze enmocescer los viejos y refresca a

los moços; y por el contrario, el spiritu triste consume

el viuir, no sólo del hombre, pero de los sensibles

brutos.

_Bel._--Pues dime, y ella no te dio parte de lo que me

queria?

_Just._--Dixo me tan solamente que yua muy alegre con el

don que le diste, y con el sí que le prometiste.

_Bel._--Qué sí?

_Just._--De que holgauas que aquel buen cauallero

Floriano te viniesse a hablar de media noche arriba en el

jardin.

_Bel._--Ay, que nunca tal sí le di; y pues ella no lleua

las palabras como se las dizen, tampoco yo le atendere

aun a lo que le prometi.

_Just._--Cata, señora, que peor es, concedida vna cosa,

no atender la, que no el no prometerla; porque dizen

que al buey por el cuerno, y al hombre le tienen por la

palabra. Y pues tú le dixiste que le mandasse venir, e yo

espero en Dios que será para bien, no te arrepientas de

lo dicho, pues que antes no lo miraste.

_Bel._--Cata que yo no le dixe sino que viniesse, que por

la portezilla del jardin le oyria, y aun aquello fué por

escabullirme de sus importunidades.

_Just._--Pues di me: sí que para hablarle. Ya que te

pones a ello, y él no dexará ya de venir, ni ella de se

lo dezir, mejor es que sea donde ni él en ser visto de

los que passan corra peligro, ni tu honra detrimento en

que se sepa.

_Bel._--Ay, que no es de donzellas andar a tales horas

escondiendo los hombres.

_Just._--Por ninguna via es licito a ti, si a esso

miramos; pero ya que se haze, prudencia es hazer lo

sagazmente: porque más vale que sólo sea tachada nuestra

vida de solo Dios, que no de Dios y de las gentes, que

nada callan y en nada perdonan.

_Bel._--Perplexa estoy; porque negar le la habla, voy

contra lo que prometi, y tambien (pues no te quiero celar

cosa) no hallo sossiego en mí. Y quiero ver de dónde

nascen estos mis desaboramientos; porque la sensualidad,

en mí ya muy mandona, me persuade y aun fuerça a esto.

_Just._--Anda, señora, un dia en el año dexa te gouernar

por mi mal seso y buen desseo de tu descanso, y bien, y

honra, y aun por ventura a mayor seruicio de Dios. Porque

dizen: que si no fueres casto, sey cauto, y con razon,

porque de la honra ha de hazer el hombre gran caudal.

Pero, mudando plática, por mi salud que esse volante con

essos pinjantes, acompañado con la saboyana y verdugado

de carmesi, te pone tal, que quisiera ser me yo agora

quien yo me sé, para gozar de ver cosa tan bella.

_Bel._--Calla ya, boua, que no estoy para essas burlas.

_Just._--Pues esfuerça te a estarlo, y escucha, que mi

señor Lucendo está a la puerta de la quadra.

_Bel._--Pues abre presto, y dexa me sola, que quiero

rezar las horas de nuestra señora.

_Luc._--Di, Justina, qué hazia mi hija?

_Just._--Señor, queda rezando.

_Luc._--Y qué tal está?

_Just._--Señor, no anda muy buena; que porque anda triste

la hize vestir de colorado.

_Luc._--Bien heziste; pero qué siente?

_Just._--No lo alcanço, pero deurias la de mandar a

solazar por el jardin algunos ratos.

_Luc._--Y quién se lo quitó nunca? que ella se tiene la

llave, y sabe que me haze plazer. Pero anda ve, di que

se vista el capellan para la missa, que luego salgo, que

quiero ver a Belisea. Qué hazes tú, hija? nunca acabas de

rezar? cata que no te haze prouecho a la cabeça.

_Bel._--Señor, poco ha que comence las horas de la reyna

del cielo, que rezo cada dia, que, mal peccado, no soy

tan deuota como me pintas.

_Luc._--Pues dizen me que no has dormido esta noche, y

aun que no has tenido sossiego en la cama.

_Bel._--Por pensar que lo ha hecho la calor, me he

leuantado algo tarde.

_Luc._--Bien estoy en esso; pero para qué permites que

tan de mañana te entren a quitar el sueño de la vida,

en especial mugeres de fuera? Porque ya de mañana diz

que vino a te despertar vna vecina, y tú, de bien

acondicionada, a todas das audiencia; no lo hagas, ansi

te gozes. Pero dime: venia te a pedir alguna cosa? que

pienso que te han olido por santera. Y si comienças a

darles crédito, nunca acabarán de molestar te con lloros,

diziendo que mueren de hambre, aunque a la verdad las

necessidades de las gentes oy en dia son grandes. Pero ay

algunas personas que el dar les para ayuda de passar su

vida las haze holgazanas y viciosas; porque desque abren

boca al pedir y los ojos cierran a la verguença, atan

las manos al trabajar y los pies a la solicitud, y ansi

vienen a caer en mil inconuenientes.

_Just._--Agora os digo yo que el viejo está en la cuenta;

por mi salud que creo que tiene tanta opinion de la hija,

que aunque la hallasse el galan en la cama, no pensasse

que era para mal; pues eche se a dormir, que quiças

quando buscare tocinos no hallará estacas, y aun que en

lugar de virginidad con que la case, le dara la hija un

nieto que crie, si las cosas van adelante por los passos

que Marcelia las encamina; pero allá lo ayan; agora me

voy a lo que me mandó, y no quiero escuchar les más.

_Bel._--Ay, señor, como ya te he dicho que ni soy tal que

me tengan por tan misericordiosa, ni aun tan poco sin tu

expresso mandado no osaria disponer de cosa.

_Luc._--Anda, hija, que como yo te ame tanto, y tú

sepas que lo tendre yo por bueno, basta esto para que

sin scrupulo pueda tu prudencia hacer por tres viuos y

defunctos el bien que yo con occupaciones y negocios no

puedo todas vezes. Pero qué te quería aquella muger? y

quién era?

_Bel._--Señor, es vna que fue casada con vn criado de

casa, que agora dias ha que embiudó, y es vna buena

muger, por cierto, segun lo que de ella me dizen.

_Luc._--Su nombre?

_Bel._--Marcelia.

_Luc._--Ya, ya, conozco la como a ti. Pues essa bien

tiene por qué reconoscer seruicio a esta casa; que en

no sé qué mala famezilla la rastreó la justicia agora

vn año, y era en cosa fea, y que no librara bien si no

entendiera yo en ello. Y piensa, hija, que de estas que

ansi moças quedan viudas tienen trabajo y aun peligro,

mayormente si les sabe la casa la ociosidad, madrastra de

las virtudes y abogada y madre de los vicios.

_Bel._--En esso ni sé cosa, ni quiero tomar cargo de

peccados agenos; basta me que a todos tendre por buenos,

mientras no les viere fuera del camino de la virtud, y

aun ay lo vere. Y si suelda tiene el defecto, lo tengo de

interpretar a la mejor parte, y no creerme por lo que el

vulgo afama, por no tener que errar, ni hallar de qué me

arrepentir.

_Luc._--Pues por tu vida, hija, qué buscaua?

_Bel._--Rogar me que le recibiesse vna su hija.

_Luc._--Ya creo que estará grandezilla, y aun muy libre

para lleuar tus recogimientos. Pero allá te auen, con

tanto que ésta venga las menos vezes que ser pueda a ti,

y a tu cama nunca, porque éstas tienen otras oraciones

que tú ni sabes ni entiendes. Y asuadas que luego te

buscasse la madre, que vosotras llamays, y te vendiesse

del ojo, y otras cosas deste jaez.

_Bel._--No vuo nada de esso; pero a la verdad dixo me

que pensaua que tenia algun friaje que me causaua estos

desasosiegos.

_Luc._--Bien conozco yo vuas de mi majuelo. Pero mudando

plática, me di, qué te ha parescido sobre lo que te hablé

este dia?

_Bel._--Y qué, señor?

_Luc._--Bien muestras el poco cuydado que tengas

deste mundo, ni aun me paresce mal ver las doncellas

oluidadizas en cosas de casamiento. Ya tú sabes quántos

te me piden y con quánta importunidad, y con ser de los

principales de la corte, y aun del reyno, con ninguno he

concluydo, por dos cosas que ya te dixe este dia. La vna,

por no te apartar de mí, y la otra, porque en todo te

quiero consolar y complazer.

_Bel._--Ya pensé que era esso oluidado.

_Luc._--Yo quisiera poder, hija mia, oluidarlo, por no me

necessitar a te acordar al fin de mis dias partir de mí,

visto que yo podré turar muy poco.

_Bel._--Pues el morir a ninguno perdona, nuestro señor

querrá que, para quitar te de essos cuydados, yo vaya

delante en essa jornada.

_Luc._--Dexando essos juyzios a Dios, me di en esto lo

que te parezca, pues ya no paresce bien ni a mí ni a ti

no te buscar vn marido, y tal compañero con que yo gane

contigo otro hijo más. Porque hemos de disponer nos segun

la voluntad de Dios, segun lo que la naturaleza pide, que

yo tracte para mí de la sepultura y para ti del principio

del viuir.

_Bel._--Pues suplico te que ya que essa es tu voluntad,

de querer tambien esperar la mia, que por el sí de mi

respuesta me esperes solos otros dos meses. Y en tanto,

que no me hables del partirme de ti, si quieres que de

mis malas disposiciones yo sane y no vaya la soga tras el

calderon, como dizen, de manera que lo vengas a perder

todo con enterrar me primero.

_Luc._--Cata que lo yerras; porque dado que, para mi

consolacion, y aun la tuya, nos parezca bueno esso; pero

no cumple a la razon sino que se haga, y quiero lo hazer

de mi mano.

_Bel._--Pues ansi lo confio yo en Dios; pero tiempo ay.

_Luc._--Pues que ansi quieres, aunque hago mal en dexar

me gouernar por ti en esto, pero no te quiero dar más

pena. Y anda acá, que nos aguarda con la missa el

capellan.

_Bel._--Vamos donde mandares.

Orígenes de la novela, Tomo III · 第 276 / 502 题