SCENA PRIMERA
SILUIA DE SOSA.
_Sil._--En grandes cuydados me veo con estos amores
de mi primo, porque no les hallo camino ni fundamento.
Por una parte me parece que es en donayre todo lo que
dize, y creo que su intento es ennoblecerse más con
esto: porque ya ninguno se contenta con su suerte, ni se
quiere preciar della, y su fin es procurar más altura.
Que aqui estoy yo que no deuo nada a la hermosura y talle
de Eufrosina, y que no le despreciara ni le fuera tan
costosa, antes lo tuuiera en buena dicha, por sus buenas
partes. Mas no tienen por bueno sino lo que más cuesta;
y deste gusto dañado nacen los trabajos: que para quien
se quiere acomodar con la naturaleza, poco basta, y el
gusto y el descanso consiste en el estado humilde, como
el dessasossiego y cuydado en estado soberuio. Por otra
parte pienso que no puede más y, tengo dolor dél: porque
le veo tan consumido y tan diferente de lo que era,
que no ay duda sino que muere por Eufrosina: porque lo
fingido no dura mucho y ello mismo se descubre. Yo temo
su muerte, si se ve desesperado de mí, segun lo mucho que
muestra sentir, y me duele el coraçon de verlo tal. Bien
entiendo que le puedo remediar, por lo que he conocido de
Eufrosina, que no la pesa de saber que la quiere bien, y
las mujeres nunca tuuimos juyzio ni le tendremos. Ella
no ha menester más que oirse alabar de hermosa, como
quien piensa que mata a quantos la ven; y assi no dudo
creer que le tenia amor, y la siento eleuada, porque
siempre busca cómo hablar en él; y toma por traza hazer
burla de su persona, como si yo fuesse inocente y no la
entendiesse; y de poco acá se ha hecho más ventanera que
solia ser, con el dessasossiego que consigo trae. Algunas
horas la hallo pensatiua, agena de la libertad y descuydo
con que antes se reia y holgaua, como quien no tenia
cuydados ni cuenta con nada. Quando haze labor, canta
uersos sentidos. En los libros que lee, todo su fin es
buscar passos de amores, y gusta mucho dellos. Repara en
los versos tristes y en las sentencias de entendimientos
sutiles. De noche no puede dormir y habla en cosas que
dan a entender lo que trae en el pensamiento. Todo esto
es nueuo en ella, y pareceme tan mal como pareciera
bien a mi primo si lo viera. Qué flaco sufrimiento es
el nuestro, que si no tiene particular gusto a que se
amarre y haga fuerte, no ay inconueniente que lo enfrene.
Hermosura, sangre delicada, ociosidad y regalo son los
medios de todos los estremos que estas muy señoras suelen
tener; si quieren bien, no miran sino a lo que desean.
Todo lo que les dizen creen, por lo que de sí presumen;
y en fin todo es viento. Viene la vejez y seca aquella
flor, y como rosa, que en vn dia nace y se marchita, assi
passa nuestra hermosura. Ved aora a qué proposito viene
que se sujetasse mi primo al amor de Eufrosina la primera
vez que la vio, de manera que la voluntad, entendimiento
y razon se hizieron luego a la vanda del apetito, que lo
tiene tan sin libertad, que confessando el peligro, sin
esperança jura que no puede escusarse de seguillo, y yo
lo creo y me compadece. Triste de mí! y quién supiera el
fin destos tratos, que siempre son peligrosos. Si él se
cassase con ella, no me estaria a mí mal, que no será tan
ruin que no me lo agradezca; mas es tan incierto y está
tan lexos, que de aqui allá no nos duela la cabeça. Quién
me mete a mí aora en estas rebueltas? allá se auengan;
si se quisieren bien, quieranse; yo no lo estoruaré ni
lo aprouaré, al menos en quanto más no viere; quierome
entretener en esta mi costura y cantar por apartarme
destos cuydados, que quien canta sus males espanta.
_Aquel Cauallero
Que de amor me habla,
Quierole en el alma._
Sé que es mucho mio,
Creo su verdad,
Dios me dió en empeño
A su libertad.
De mi voluntad
A su dulce habla,
_Quierole en el alma_.
Tieneme fe dada
De ser mio sin fin;
No viuo engañada,
Ni él lo está de mí.
Dize lo venci
Con ojos y habla:
_Quierole en el alma_.
SCENA SEGUNDA
EUFROSINA, SILUIA DE SOSA.
_Euf._--Yo quiero oir esta musica, buena está aora
vuestra alma para pedirle mercedes.
_Sil._--Pues, señora, no hemos de estar siempre de vna
manera.
_Euf._--Tal sea mi vida como me parece esso; quiero
acompañaros, quando no sea más de por oiros. ¿Quién me ha
rebuelto mi azafate? Donde vos estuuieredes siempre ha de
auer rebueltas.
_Sil._--Mejor me ayude Dios que yo he puesto mis manos en
él.
_Euf._--Ay, si os dieran tormento, y cómo dixerades la
verdad!
_Sil._--En buena fe que ya estaua assi quando yo vine.
_Euf._--Mirad qué mentira; si se os cayera vn diente cada
vez que la decis, ya no tuuierades ninguno; y es sin duda
que me tomariades de mis agujas, que a vos nada se os
escapa.
_Sil._--Mejor viua yo y me dé Dios salud.
_Euf._--Segun esso no viuireis. Aora veis esto? Quién me
ha quitado de aqui el alfiler grande?
_Sil._--Su mulata ó alguna de essotras, que todo lo
rebueluen y barajan, ó lo perderia ella, que nunca lo
prende.
_Euf._--Esse es buen dissimular; mostrad, que yo lo
conocere. Ay, esse es.
_Sil._--Lo que yo sé, señora, que en la otra sala lo
hallé.
_Euf._--No, sino que vos hallais más en mi agugero.
Veamos qué teneis hecho en vuestras labores. Ay, hermana,
y cómo sois desaliñada, y perdonadme; mirad cómo teneis
ahajada esta costura, que no está para ver.
_Sil._--Vistes tan grande mal? pues sí, desaliñada es
la niña! ensucianmela essas criadas, que me la andan
arrojando por cima de las arcas: y nunca tiene ventura de
estar queda en vn lugar, por más que lo riña y vocee.
_Euf._--Qué cierto es que no vereis assi la mia!
_Sil._--Quién alabará la nouia?
_Euf._--Mas no lo podeis negar. Graciosa es esta labor.
_Sil._--Estos ramos le dan mucha gracia.
_Euf._--Pues quando tengan la cenefa que los acompañe, ha
de parecer muy bien.
_Sil._--Bien sé yo quién ha de llorar en otra ocasion.
_Euf._--Mirad lo que dize esta desuergonçada.
_Sil._--Tal me sucediesse, y guardad, señora, no se
os rebuelua el estomago; mas qué cierto es que lo
quisierades oy antes que mañana, y os agrada tanto, que
no lo creeis.
_Euf._--En buena fe, que antes querria ser monja.
_Sil._--Ya anda por aqui el amor; y quién os lo quita?
_Euf._--Mi señor padre, que no querra.
_Sil._--Ay, quién lo creyesse!
_Euf._--Por qué no? pues sé muy bien quán poco dura esta
vida, y que hoy somos y mañana no, y de vna hora a otra
nos desconocemos. Passa el verdor de la edad en dos dias;
y quando no pensamos estamos en la vejez, y toda nuestra
hermosura se acaba. En el alma consiste la verdadera y
durable belleza. Todo lo demas que tenemos es sombra, que
passa en vn momento. Si de tanto tiempo como ocupamos
en las vanidades del mundo considerassemos alguna hora
quán poco dura todo y con quánto trabajo se goza, y
conociessemos este engaño tan claro, no es possible sino
que tuuieramos más cordura en nuestro proceder, aunque
pienso que no aprouechan consideraciones; porque anda la
comun inclinación tan habituada a malos exercicios, que
los que más conocimiento alcançan del mal lo suelen hazer
peor. Hazemos siempre las cuentas de lexos, sin reparar
en el cargo; repartimos la vida en vanos fundamentos, que
llorando seguimos; damos poder a la costumbre, fuerça a
naturaleza, disculpa a nuestras inclinaciones. De manera
que hazemos nosotros otra ley que compite con la de Dios,
todo para mayor trabajo: que el mundo y el pecado nunca
dieron descanso.
_Sil._--Quién haze aora a Eufrosina predicador? pero qué
cierto es esto de ánimos descontentos é indeterminados
en su gusto, que como no lo tienen en lo que pretenden,
luego tratan de consuelos espirituales. Qué lexos
estan destas espiritualidades los ánimos diuertidos y
enfrascados en sus apetitos!
_Euf._--Esto es cosa llana, que vna monja buena Religiosa
viue fuera de toda desuentura y muy contenta, siruiendo
a Dios con muy cierta esperança de eterno premio; porque
quien más cerca está del fuego, más se calienta, y no
puede tener disgusto a que luego no le socorra el fauor
diuino; y vale más un momento de consuelo espiritual que
quantos tormentos falsos el mundo puede dar y tiene.
_Sil._--Señora, bien parla Marta despues de harta; vos
como estais segura desso, tratais bien del arnes. Ser
penitente es el trabajo, que confessor quienquiera lo
será, y el mayor parece ligero a quien no lo passa.
_Euf._--Esso es verdad, mas no contradize serlo tambien
lo que yo digo: porque todos venimos a este mundo a
purgar el pecado de nuestros primeros padres, y por este
medio habilitarnos para la vida eterna, para que fuimos
criados, y las religiosas caminan por el atajo y se ven
más cerca de conseguir este efeto, y no se ocupan en
otra cosa sino en exercicios para conseguirlo. Y lo que
á los del siglo parece más aspero en el hombre, que es
professar pobreza, castidad y obediencia, viuir como
encarceladas sin salir del monasterio, ir siete veces al
coro cada dia a alabar a su Criador, bien considerado es
el mayor descanso desta vida: porque dadme vos miserias
como las que padece la muger casada, por más rica que
sea, en criar los hijos, casar las hijas, sufrir y pagar
las amas y criadas. Pues sugecion no puede ser mayor
que la que tiene a su marido, zelada de los cuñados,
reprehendida de sus hermanos, notada de los parientes,
perseguida de la suegra; y el dia que sale de casa, le
questa la licencia mil enfados y de donde fue trae otros
tantos; y todo por el mundo que siguen, de que esperan
por premio doblado tormento, y con tanta desuentura,
quanta en este purgatorio ay que sentir. Pues sólo por el
descanso de espiritu de la monja, en buena fee que tiene
tanta ventaja seguir la Religion, y no el siglo, como la
verdad a la mentira.
_Sil._--Lo contrario diran algunas, que las entran contra
su voluntad.
_Euf._--Esso es porque ninguno viue contento con su
suerte, si la considera con las esperanças del mundo. Mas
quien tantea la vida con la razon de espiritu dirá lo que
yo digo, y ojala me la dexaran seguir a mí aora.
_Sil._--Pecado fuera comer la tierra essa hermosura y mal
lograr essa gallardia.
_Euf._--En esso va poco y se auentura a perder mucho.
_Sil._--Qué cosa ha de ser quando la veamos con vn
hermoso hijo a los pechos? que de tal arbol, tal fruto; y
no puede ser mayor gusto que ver la simiente en grano.
_Euf._--Y qué caro que les cuesta a las cuytadas de las
madres! No vais más lexos de la mia, que desde que me
pario no tuuo vn dia de salud y le resultó la muerte; y
assi sólo por no parir, querria ser monja cien vezes.
_Sil._--Ya otras han dicho esso y se casaron; si yo no me
muero, no me acostaré antes que os azeche y vea lo que
passa.
_Euf._--Vos lo hauiades de hazer?
_Sil._--Y como que espero hazerlo y reirme mucho quando
oyere llorar, pesandome por no ser vos.
_Euf._--Vuestro dia os vendra.
_Sil._--Ya fuesse antes oy que mañana.
_Euf._--Quien assi lo dize no lo niega.
_Sil._--Es mal hora que me haga de rogar con lo que yo
deseo.
_Euf._--Qué carta es esta que teneis en el pecho?
_Sil._--Dadlo acá, señora, dadlo acá, que no os importa.
_Euf._--Primero veré si es de amores.
_Sil._--Por vida mia no verá, si yo puedo.
_Euf._--Assi yo viua como la veré.
_Sil._--Por Dios le pido que me dé mi carta; y pues yo no
veo las suyas, por qué ha de ver las mias?
_Euf._--Quiero yo ver ésta.
_Sil._--Parecele bien esto? pues deme quantos golpes
quisiere, que no he dexar que la vea en ninguna manera
del mundo.
_Euf._--Pienso que quereis jugar; vos ya no me la habeis
de quitar por fuerça, y por vida de mi señor padre que si
porfiais, que me enoge de veras.
_Sil._--Hazed vuestra voluntad. Yo no sé qué desgracia es
la mia o qué cautiuerio, que todo lo ha de ver; porque yo
soy vna necia. Algun dia he de ser señora de mí. Y si yo
no esperara esto, con mis manos me matara; yo me ire en
casa de mi madre por escusar estas cosas.
_Euf._--Señora, no se deshaga por amor de mí, que no es
el mal tan grande. Tambien yo soy para guardar secreto,
y no sabria encubriros ninguno mio. Mas no todas son
almas de cantaro como yo soy. Veis ahi vuestra carta tan
preciada.
_Sil._--Holgose mucho, riase aora y haga burla a su
placer.
_Euf._--Mas, fuera de enojo, quereis dezirme cuya es?
_Sil._--Es de su dueño.
_Euf._--Qué graciosa sois! Pensais vos que es bueno
mostraros afrentada, como que no hizierades conmigo otro
tanto, y yo lo sufriera?
_Sil._--Pues assi es la moça sufrida para burlarse con
ella quando no quiere.
_Euf._--Teneis bien de qué quexaros; pero la carta yo os
prometo que es muy discreta. Respondistes ya?
_Sil._--Señora, no querais saber lo que no os importa, ni
de ninguno más de lo que os quisiere dezir.
_Euf._--Por qué? no soy muger para guardar secreto? poca
confiança hazeis de mí, más fiara yo de vos.
_Sil._--Amistad y secreto no se guarda entre desiguales,
sino es de menor a mayor, por temor o interes.
_Euf._--Fiad de mí, que soy muger de mi palabra.
_Sil._--Eela aqui con sus demasiadas importunaciones como
el otro dia.
_Euf._--Aora no más, no más; que me maten si no es de
aquel loco; y vos, señora, daisle ocasion para estos
atreuimientos y recibis papeles? Bien está, ya no le
culpo a él; holgaos y tened placer, vereis como ando
vendida.
_Sil._--Por cierto que no sé qué me haga ni qué le diga;
tomóme por fuerça la carta estando yo sin pensamiento de
darla, y luego bueluese contra mí?
_Euf._--Essa es vna gentil escusa. Recibio la carta del
otro cabeça de viento, y quexase de lo que le digo?
_Sil._--Digo la verdad, que si la tomé fue que me la
arrojó en el regazo.
_Euf._--Por esso no fuera bien quemalla?
_Sil._--Para hazello la traia, mas holgueme de leerla
antes. Este fue el pecado que me engañó, mas prometo de
irla luego a quemar con la memoria destas cosas, veremos
si me dexa.
SCENA TERCERA
EUFROSINA SOLA.
_Euf._--O, cómo me siento perseguida de pensamientos en
que no puedo ni sé tomar resolucion cierta. Por esso se
dize no ay vida sin muerte, placer sin pesar, descanso
sin trabajo, luz sin escuridad. Triste de mí, que busqué
el cuchillo con que me degollé, descubriendome yo misma
a las espias del amor; sin sus cuydados estaua en quanto
no las oí. Hirio mis oidos, alborotaron sus vientos
el mar de mis deseos; y yo, inocente destos nueuos y
estraños mouimientos, no osé tomar puerto. Trabaja esta
tormenta por dar conmigo de Caribdis en Scila. Desde que
supe la pretension de Zelotipo y su aficion conformose
mi voluntad tanto con ella, que quanto más trabajo por
negallo menos puedo encubrir quán inclinada estoy a su
intento. Hurto a la memoria los pensamientos que dél me
ofrece, cuestame mucho y valeme poco; y aora me tiene tan
vencida con las razones desta carta, que le rindo por
fuerça las armas de mi resistencia; porque como el amor
reyna en el alma aficionada a la discrecion, venciose
la mia a su modo de dezir discreto, y yo teniendo los
sentidos eleuados en esta imaginacion, negueme por
obedecerle, y no soy en esto la primera, ni seré la
postrera. Fedra amó su entenado; de Pasiphe nació el
Minotauro; Europa quiso bien el toro Cretense; Simiramis
a su propio hijo; Canaze y Biblis amaron a sus hermanos,
Mirra a su propio padre. Mayores monstruos son éstos que
amar vn hombre galan y discreto que por su persona merece
lo que otro por sus grandes rentas. Y que no sea mi
igual, tambien Diana amó a Orion, Aurora a Zefalo, Venus
a Adonis, pobres caçadores; porque conocieron que en la
persona está el verdadero merecimiento: pues por qué no
haré yo lo mismo? Demás que Zelotipo es de noble linage,
y si no es rico, basta la hazienda que yo tengo, y no
pretendo ni quiero riquezas, sino contento, y vn hombre
con vna capa y espada, de condicion y entendimiento a mi
gusto. Todos los libros que leo de antiguas y modernas
historias estan llenos de las hazañas deste Rey de los
humanos. Quiça si le obedezco me dara descanso, y si le
niego el vassallage podria mudar la voluntad Zelotipo,
que el mucho desden resfria el amor; y segun siento
sujeta la mia, no podre resistir sus venganças y será
peor. Por otra parte, si entro en esto, no see que será
de mí: dare mala vejez a mi padre, que me quiere tanto;
si me quiero escusar, ya no soy señora de mí para poderlo
hazer. El ánimo dudoso a muchas partes se inclina. No sé
para qué somos buenas las mugeres; los hombres pretenden
lo que apetecen, todo les está bien. Nosotras encubrimos
los deseos y apetecemos lo que más nos vedan. En fin,
he de obedecer a quien todos obedecen; si me culparen,
compañeras hallaré. Siempre oi dezir que voluntad es
vida. El mirar mucho en los casamientos por riquezas
haze que aya en el mundo tantas mal casadas. Puede ser
que esto venga ordenado de Dios para más descanso mio,
que dél viene todo el bien. Qué haré, en fin? quiero
descubrirme a Siluia de Sosa, que es mi amiga; mas qué
dirá aora de mis desdenes y desprecios? querráse vengar
de los pesares que le he hecho. Triste de mí, que aun en
esto es la fortuna mi contraria, que no sé si me hará
contradicion; mas a todo me he de poner, pues assi lo
quiere el amor.
SCENA QUARTA
EUFROSINA, SILUIA DE SOSA.
_Euf._--Venis ya más mansa, señora? Estais muy enojada?
_Sil._--No mucho, pero yo me guardaré de que tengamos más
estas pendencias.
_Euf._--Bien sabeis, hermana, como despues que murio mi
madre no he tenido otra amiga ni otra conuersacion sino
es la vuestra.
_Sil._--Y yo, señora.
_Euf._--Dexadme dezir; y siendo assi bien creereis la
confiança que en vos deuo tener, y con ella os confiesso
que no puedo ya encubrir lo que siento; perdonadme
estos desatinos de amor, castigadme si os pareciere
mal; y si cortesia y voluntad os obligan a hazer por mí
alguna cosa, sea en esto, en que consiste mi vida y el
contento della, que yo quiero con tanto estremo a vuestro
primo, que me fuerça a hazer tan grande error como es
confesarlo. En vuestras manos me pongo para que ordeneis
de mí lo que os pareciere con juyzio claro y libre, pues
yo no le tengo ya.
_Sil._--Triste de mí, qué he hecho? aun esto ha de venir
a más mal. Mis pecados me metieron en este laberinto.
_Euf._--Mirad, hermana, bien para mi disculpa quán
natural es de mugeres delicadas de ingenio y sangre noble
ser vencidas deste tirano amor. Por él quebró Hisifele
sus leyes, Medea mató a su hermano, Filis se mató por
Demofon, por Hercules Dianira[630] y Dido por Eneas;
entre las quales bien puedo passar, pero no me disculpo;
ofrezcome a la pena que me dieredes, que será más piadosa
que la del amor que siento.
_Sil._--Cómo temi yo esto y cómo lo adiuiné!
_Euf._--Luego como me dixistes que vuestro primo estaua
aficionado de mí, pienso que burlando lo hize de veras
dueño desta alma, y todas vuestras burlas fueron besos
del fingido Ascanio. Aora ved qué haré.
_Sil._--Mucho me pesa, señora, veros tan adentro en essa
passion, y por parecerme que estauades lexos dessos
cuydados y assegurada de vuestra condicion tan essenta,
os hablaua burlando como vistes; y si yo considerara la
sutileza del amor, nunca tal dixera; mas quién auia de
imaginar que cosas de tanta burla vinieran a tantas veras?
_Euf._--Pues qué, no es verdad que él me quiere bien?
_Sil._--Esso no lo negaré, porque no os he de mentir;
antes lo que yo conozco dél es que no puede llegar a más
el amor del que os tiene.
_Euf._--No sé si os engañais, que los hombres todos son
engaños.
_Sil._--Essos son para quien se han de vsar; mas con
vos, señora, y con essa hermosura no se pueden tratar,
pues sola la gracia de essos ojos vencerá a los brutos
animales. Si oyessedes a mi primo dar razones sobre esso
y dezir que ninguno os conoce sino él!
_Euf._--Quién pudiera saber la verdad!
_Sil._--Mala está de ver. Con mi vida asseguraré yo
que os adora, y lo podeis creer; assi tuuiera yo lo
que desseo. Si lo oyerades hablar en esso conmigo, yo
asseguro que me confessarades lo que digo: porque sus
palabras son diferentes de las de otros. Ver los suspiros
que daua salir tan claros del alma, que parece que la
arrancaban, el poco concierto dellos, vnas razones tan
comedidas y sujetas, que ellas mismas mostrauan su dolor,
vnos deseos couardes, vnas desconfianças sentidas, vnos
pensamientos tan puros, que como os digo, señora, si lo
oyessedes, yo fiadora que confesseis que le sois deudora.
Mas con todo esto no querria que os metiessedes en cosas
de que despues no podais salir.
_Euf._--Ya aora no puedo, y si quereis que viua, no me
aconsejeis esso, antes me holgaria mucho oirlo y que no
me sintiesse.
_Sil._--Facilmente se puede hazer.
_Euf._--Como no me he visto en otra tal, para nada tengo
traça.
_Sil._--Mas no sea dessa manera, pues assi lo quereis,
sino habladle.
_Euf._--No tengo coraçon para tanto.
_Sil._--Yo os diré cómo será, y que le parezca que lo
hazeis acaso; quando él venga acá y estemos hablando,
entraos conmigo, como que no sabeis que está él alli, y
lo vereis temblar y no acertar a dezir palabra, porque
en tratando de vos pierde el color, y tiene los ojos que
parece que quiere llorar, y se oluida de todo.
_Euf._--Aduertid que si le hablo, temo que luego no
ha de hazer caso de mí: porque estas cosas cuanto más
cuestan más se estiman.
_Sil._--Donde ay verdadero amor no cabe desprecio, y a
los amores las dificultades de los principios los hazen
publicos: porque las mugeres quieren que las merezcan con
pretensiones largas, y por esto los hombres hazen finezas
públicas, que dañan adelante. Yo, señora, no quisiera
hazer cosa que vuestro padre viniera a saber, antes
morirme. Lo mejor es que dexemos esto y no nos empeñemos
más.
_Euf._--Hablais como libre desta passion y como quien le
duele poco el mal ageno, pues no os lo merezco tan poco.
Quándo esperais que vendra acá?
_Sil._--No sé en buena fee, porque yo lo escandalicé
tanto sobre la carta, que será possible no se atreua a
venir tan presto.
_Euf._--No sé si fuera bueno embiarlo a llamar, aunque en
esto hallo inconuenientes.
_Sil._--Harelo si vos quereis; mas ya he dicho que es
menester gran recato, porque no nos entiendan.
_Euf._--Yo assi querria.
_Sil._--Vitoria va al rio, quiero embiarle vn recaudo con
ella.
_Euf._--Pues conocele?
_Sil._--Bonito es él para que no le conozcan; mas no
querria que sospechasse alguna malicia, que son estas
moças parleras; en fin, quiero dezirselo.