ACTO QUARTO

SCENA PRIMERA

SILUIA DE SOSA.

_Sil._--En grandes cuydados me veo con estos amores

de mi primo, porque no les hallo camino ni fundamento.

Por una parte me parece que es en donayre todo lo que

dize, y creo que su intento es ennoblecerse más con

esto: porque ya ninguno se contenta con su suerte, ni se

quiere preciar della, y su fin es procurar más altura.

Que aqui estoy yo que no deuo nada a la hermosura y talle

de Eufrosina, y que no le despreciara ni le fuera tan

costosa, antes lo tuuiera en buena dicha, por sus buenas

partes. Mas no tienen por bueno sino lo que más cuesta;

y deste gusto dañado nacen los trabajos: que para quien

se quiere acomodar con la naturaleza, poco basta, y el

gusto y el descanso consiste en el estado humilde, como

el dessasossiego y cuydado en estado soberuio. Por otra

parte pienso que no puede más y, tengo dolor dél: porque

le veo tan consumido y tan diferente de lo que era,

que no ay duda sino que muere por Eufrosina: porque lo

fingido no dura mucho y ello mismo se descubre. Yo temo

su muerte, si se ve desesperado de mí, segun lo mucho que

muestra sentir, y me duele el coraçon de verlo tal. Bien

entiendo que le puedo remediar, por lo que he conocido de

Eufrosina, que no la pesa de saber que la quiere bien, y

las mujeres nunca tuuimos juyzio ni le tendremos. Ella

no ha menester más que oirse alabar de hermosa, como

quien piensa que mata a quantos la ven; y assi no dudo

creer que le tenia amor, y la siento eleuada, porque

siempre busca cómo hablar en él; y toma por traza hazer

burla de su persona, como si yo fuesse inocente y no la

entendiesse; y de poco acá se ha hecho más ventanera que

solia ser, con el dessasossiego que consigo trae. Algunas

horas la hallo pensatiua, agena de la libertad y descuydo

con que antes se reia y holgaua, como quien no tenia

cuydados ni cuenta con nada. Quando haze labor, canta

uersos sentidos. En los libros que lee, todo su fin es

buscar passos de amores, y gusta mucho dellos. Repara en

los versos tristes y en las sentencias de entendimientos

sutiles. De noche no puede dormir y habla en cosas que

dan a entender lo que trae en el pensamiento. Todo esto

es nueuo en ella, y pareceme tan mal como pareciera

bien a mi primo si lo viera. Qué flaco sufrimiento es

el nuestro, que si no tiene particular gusto a que se

amarre y haga fuerte, no ay inconueniente que lo enfrene.

Hermosura, sangre delicada, ociosidad y regalo son los

medios de todos los estremos que estas muy señoras suelen

tener; si quieren bien, no miran sino a lo que desean.

Todo lo que les dizen creen, por lo que de sí presumen;

y en fin todo es viento. Viene la vejez y seca aquella

flor, y como rosa, que en vn dia nace y se marchita, assi

passa nuestra hermosura. Ved aora a qué proposito viene

que se sujetasse mi primo al amor de Eufrosina la primera

vez que la vio, de manera que la voluntad, entendimiento

y razon se hizieron luego a la vanda del apetito, que lo

tiene tan sin libertad, que confessando el peligro, sin

esperança jura que no puede escusarse de seguillo, y yo

lo creo y me compadece. Triste de mí! y quién supiera el

fin destos tratos, que siempre son peligrosos. Si él se

cassase con ella, no me estaria a mí mal, que no será tan

ruin que no me lo agradezca; mas es tan incierto y está

tan lexos, que de aqui allá no nos duela la cabeça. Quién

me mete a mí aora en estas rebueltas? allá se auengan;

si se quisieren bien, quieranse; yo no lo estoruaré ni

lo aprouaré, al menos en quanto más no viere; quierome

entretener en esta mi costura y cantar por apartarme

destos cuydados, que quien canta sus males espanta.

_Aquel Cauallero

Que de amor me habla,

Quierole en el alma._

Sé que es mucho mio,

Creo su verdad,

Dios me dió en empeño

A su libertad.

De mi voluntad

A su dulce habla,

_Quierole en el alma_.

Tieneme fe dada

De ser mio sin fin;

No viuo engañada,

Ni él lo está de mí.

Dize lo venci

Con ojos y habla:

_Quierole en el alma_.

SCENA SEGUNDA

EUFROSINA, SILUIA DE SOSA.

_Euf._--Yo quiero oir esta musica, buena está aora

vuestra alma para pedirle mercedes.

_Sil._--Pues, señora, no hemos de estar siempre de vna

manera.

_Euf._--Tal sea mi vida como me parece esso; quiero

acompañaros, quando no sea más de por oiros. ¿Quién me ha

rebuelto mi azafate? Donde vos estuuieredes siempre ha de

auer rebueltas.

_Sil._--Mejor me ayude Dios que yo he puesto mis manos en

él.

_Euf._--Ay, si os dieran tormento, y cómo dixerades la

verdad!

_Sil._--En buena fe que ya estaua assi quando yo vine.

_Euf._--Mirad qué mentira; si se os cayera vn diente cada

vez que la decis, ya no tuuierades ninguno; y es sin duda

que me tomariades de mis agujas, que a vos nada se os

escapa.

_Sil._--Mejor viua yo y me dé Dios salud.

_Euf._--Segun esso no viuireis. Aora veis esto? Quién me

ha quitado de aqui el alfiler grande?

_Sil._--Su mulata ó alguna de essotras, que todo lo

rebueluen y barajan, ó lo perderia ella, que nunca lo

prende.

_Euf._--Esse es buen dissimular; mostrad, que yo lo

conocere. Ay, esse es.

_Sil._--Lo que yo sé, señora, que en la otra sala lo

hallé.

_Euf._--No, sino que vos hallais más en mi agugero.

Veamos qué teneis hecho en vuestras labores. Ay, hermana,

y cómo sois desaliñada, y perdonadme; mirad cómo teneis

ahajada esta costura, que no está para ver.

_Sil._--Vistes tan grande mal? pues sí, desaliñada es

la niña! ensucianmela essas criadas, que me la andan

arrojando por cima de las arcas: y nunca tiene ventura de

estar queda en vn lugar, por más que lo riña y vocee.

_Euf._--Qué cierto es que no vereis assi la mia!

_Sil._--Quién alabará la nouia?

_Euf._--Mas no lo podeis negar. Graciosa es esta labor.

_Sil._--Estos ramos le dan mucha gracia.

_Euf._--Pues quando tengan la cenefa que los acompañe, ha

de parecer muy bien.

_Sil._--Bien sé yo quién ha de llorar en otra ocasion.

_Euf._--Mirad lo que dize esta desuergonçada.

_Sil._--Tal me sucediesse, y guardad, señora, no se

os rebuelua el estomago; mas qué cierto es que lo

quisierades oy antes que mañana, y os agrada tanto, que

no lo creeis.

_Euf._--En buena fe, que antes querria ser monja.

_Sil._--Ya anda por aqui el amor; y quién os lo quita?

_Euf._--Mi señor padre, que no querra.

_Sil._--Ay, quién lo creyesse!

_Euf._--Por qué no? pues sé muy bien quán poco dura esta

vida, y que hoy somos y mañana no, y de vna hora a otra

nos desconocemos. Passa el verdor de la edad en dos dias;

y quando no pensamos estamos en la vejez, y toda nuestra

hermosura se acaba. En el alma consiste la verdadera y

durable belleza. Todo lo demas que tenemos es sombra, que

passa en vn momento. Si de tanto tiempo como ocupamos

en las vanidades del mundo considerassemos alguna hora

quán poco dura todo y con quánto trabajo se goza, y

conociessemos este engaño tan claro, no es possible sino

que tuuieramos más cordura en nuestro proceder, aunque

pienso que no aprouechan consideraciones; porque anda la

comun inclinación tan habituada a malos exercicios, que

los que más conocimiento alcançan del mal lo suelen hazer

peor. Hazemos siempre las cuentas de lexos, sin reparar

en el cargo; repartimos la vida en vanos fundamentos, que

llorando seguimos; damos poder a la costumbre, fuerça a

naturaleza, disculpa a nuestras inclinaciones. De manera

que hazemos nosotros otra ley que compite con la de Dios,

todo para mayor trabajo: que el mundo y el pecado nunca

dieron descanso.

_Sil._--Quién haze aora a Eufrosina predicador? pero qué

cierto es esto de ánimos descontentos é indeterminados

en su gusto, que como no lo tienen en lo que pretenden,

luego tratan de consuelos espirituales. Qué lexos

estan destas espiritualidades los ánimos diuertidos y

enfrascados en sus apetitos!

_Euf._--Esto es cosa llana, que vna monja buena Religiosa

viue fuera de toda desuentura y muy contenta, siruiendo

a Dios con muy cierta esperança de eterno premio; porque

quien más cerca está del fuego, más se calienta, y no

puede tener disgusto a que luego no le socorra el fauor

diuino; y vale más un momento de consuelo espiritual que

quantos tormentos falsos el mundo puede dar y tiene.

_Sil._--Señora, bien parla Marta despues de harta; vos

como estais segura desso, tratais bien del arnes. Ser

penitente es el trabajo, que confessor quienquiera lo

será, y el mayor parece ligero a quien no lo passa.

_Euf._--Esso es verdad, mas no contradize serlo tambien

lo que yo digo: porque todos venimos a este mundo a

purgar el pecado de nuestros primeros padres, y por este

medio habilitarnos para la vida eterna, para que fuimos

criados, y las religiosas caminan por el atajo y se ven

más cerca de conseguir este efeto, y no se ocupan en

otra cosa sino en exercicios para conseguirlo. Y lo que

á los del siglo parece más aspero en el hombre, que es

professar pobreza, castidad y obediencia, viuir como

encarceladas sin salir del monasterio, ir siete veces al

coro cada dia a alabar a su Criador, bien considerado es

el mayor descanso desta vida: porque dadme vos miserias

como las que padece la muger casada, por más rica que

sea, en criar los hijos, casar las hijas, sufrir y pagar

las amas y criadas. Pues sugecion no puede ser mayor

que la que tiene a su marido, zelada de los cuñados,

reprehendida de sus hermanos, notada de los parientes,

perseguida de la suegra; y el dia que sale de casa, le

questa la licencia mil enfados y de donde fue trae otros

tantos; y todo por el mundo que siguen, de que esperan

por premio doblado tormento, y con tanta desuentura,

quanta en este purgatorio ay que sentir. Pues sólo por el

descanso de espiritu de la monja, en buena fee que tiene

tanta ventaja seguir la Religion, y no el siglo, como la

verdad a la mentira.

_Sil._--Lo contrario diran algunas, que las entran contra

su voluntad.

_Euf._--Esso es porque ninguno viue contento con su

suerte, si la considera con las esperanças del mundo. Mas

quien tantea la vida con la razon de espiritu dirá lo que

yo digo, y ojala me la dexaran seguir a mí aora.

_Sil._--Pecado fuera comer la tierra essa hermosura y mal

lograr essa gallardia.

_Euf._--En esso va poco y se auentura a perder mucho.

_Sil._--Qué cosa ha de ser quando la veamos con vn

hermoso hijo a los pechos? que de tal arbol, tal fruto; y

no puede ser mayor gusto que ver la simiente en grano.

_Euf._--Y qué caro que les cuesta a las cuytadas de las

madres! No vais más lexos de la mia, que desde que me

pario no tuuo vn dia de salud y le resultó la muerte; y

assi sólo por no parir, querria ser monja cien vezes.

_Sil._--Ya otras han dicho esso y se casaron; si yo no me

muero, no me acostaré antes que os azeche y vea lo que

passa.

_Euf._--Vos lo hauiades de hazer?

_Sil._--Y como que espero hazerlo y reirme mucho quando

oyere llorar, pesandome por no ser vos.

_Euf._--Vuestro dia os vendra.

_Sil._--Ya fuesse antes oy que mañana.

_Euf._--Quien assi lo dize no lo niega.

_Sil._--Es mal hora que me haga de rogar con lo que yo

deseo.

_Euf._--Qué carta es esta que teneis en el pecho?

_Sil._--Dadlo acá, señora, dadlo acá, que no os importa.

_Euf._--Primero veré si es de amores.

_Sil._--Por vida mia no verá, si yo puedo.

_Euf._--Assi yo viua como la veré.

_Sil._--Por Dios le pido que me dé mi carta; y pues yo no

veo las suyas, por qué ha de ver las mias?

_Euf._--Quiero yo ver ésta.

_Sil._--Parecele bien esto? pues deme quantos golpes

quisiere, que no he dexar que la vea en ninguna manera

del mundo.

_Euf._--Pienso que quereis jugar; vos ya no me la habeis

de quitar por fuerça, y por vida de mi señor padre que si

porfiais, que me enoge de veras.

_Sil._--Hazed vuestra voluntad. Yo no sé qué desgracia es

la mia o qué cautiuerio, que todo lo ha de ver; porque yo

soy vna necia. Algun dia he de ser señora de mí. Y si yo

no esperara esto, con mis manos me matara; yo me ire en

casa de mi madre por escusar estas cosas.

_Euf._--Señora, no se deshaga por amor de mí, que no es

el mal tan grande. Tambien yo soy para guardar secreto,

y no sabria encubriros ninguno mio. Mas no todas son

almas de cantaro como yo soy. Veis ahi vuestra carta tan

preciada.

_Sil._--Holgose mucho, riase aora y haga burla a su

placer.

_Euf._--Mas, fuera de enojo, quereis dezirme cuya es?

_Sil._--Es de su dueño.

_Euf._--Qué graciosa sois! Pensais vos que es bueno

mostraros afrentada, como que no hizierades conmigo otro

tanto, y yo lo sufriera?

_Sil._--Pues assi es la moça sufrida para burlarse con

ella quando no quiere.

_Euf._--Teneis bien de qué quexaros; pero la carta yo os

prometo que es muy discreta. Respondistes ya?

_Sil._--Señora, no querais saber lo que no os importa, ni

de ninguno más de lo que os quisiere dezir.

_Euf._--Por qué? no soy muger para guardar secreto? poca

confiança hazeis de mí, más fiara yo de vos.

_Sil._--Amistad y secreto no se guarda entre desiguales,

sino es de menor a mayor, por temor o interes.

_Euf._--Fiad de mí, que soy muger de mi palabra.

_Sil._--Eela aqui con sus demasiadas importunaciones como

el otro dia.

_Euf._--Aora no más, no más; que me maten si no es de

aquel loco; y vos, señora, daisle ocasion para estos

atreuimientos y recibis papeles? Bien está, ya no le

culpo a él; holgaos y tened placer, vereis como ando

vendida.

_Sil._--Por cierto que no sé qué me haga ni qué le diga;

tomóme por fuerça la carta estando yo sin pensamiento de

darla, y luego bueluese contra mí?

_Euf._--Essa es vna gentil escusa. Recibio la carta del

otro cabeça de viento, y quexase de lo que le digo?

_Sil._--Digo la verdad, que si la tomé fue que me la

arrojó en el regazo.

_Euf._--Por esso no fuera bien quemalla?

_Sil._--Para hazello la traia, mas holgueme de leerla

antes. Este fue el pecado que me engañó, mas prometo de

irla luego a quemar con la memoria destas cosas, veremos

si me dexa.

SCENA TERCERA

EUFROSINA SOLA.

_Euf._--O, cómo me siento perseguida de pensamientos en

que no puedo ni sé tomar resolucion cierta. Por esso se

dize no ay vida sin muerte, placer sin pesar, descanso

sin trabajo, luz sin escuridad. Triste de mí, que busqué

el cuchillo con que me degollé, descubriendome yo misma

a las espias del amor; sin sus cuydados estaua en quanto

no las oí. Hirio mis oidos, alborotaron sus vientos

el mar de mis deseos; y yo, inocente destos nueuos y

estraños mouimientos, no osé tomar puerto. Trabaja esta

tormenta por dar conmigo de Caribdis en Scila. Desde que

supe la pretension de Zelotipo y su aficion conformose

mi voluntad tanto con ella, que quanto más trabajo por

negallo menos puedo encubrir quán inclinada estoy a su

intento. Hurto a la memoria los pensamientos que dél me

ofrece, cuestame mucho y valeme poco; y aora me tiene tan

vencida con las razones desta carta, que le rindo por

fuerça las armas de mi resistencia; porque como el amor

reyna en el alma aficionada a la discrecion, venciose

la mia a su modo de dezir discreto, y yo teniendo los

sentidos eleuados en esta imaginacion, negueme por

obedecerle, y no soy en esto la primera, ni seré la

postrera. Fedra amó su entenado; de Pasiphe nació el

Minotauro; Europa quiso bien el toro Cretense; Simiramis

a su propio hijo; Canaze y Biblis amaron a sus hermanos,

Mirra a su propio padre. Mayores monstruos son éstos que

amar vn hombre galan y discreto que por su persona merece

lo que otro por sus grandes rentas. Y que no sea mi

igual, tambien Diana amó a Orion, Aurora a Zefalo, Venus

a Adonis, pobres caçadores; porque conocieron que en la

persona está el verdadero merecimiento: pues por qué no

haré yo lo mismo? Demás que Zelotipo es de noble linage,

y si no es rico, basta la hazienda que yo tengo, y no

pretendo ni quiero riquezas, sino contento, y vn hombre

con vna capa y espada, de condicion y entendimiento a mi

gusto. Todos los libros que leo de antiguas y modernas

historias estan llenos de las hazañas deste Rey de los

humanos. Quiça si le obedezco me dara descanso, y si le

niego el vassallage podria mudar la voluntad Zelotipo,

que el mucho desden resfria el amor; y segun siento

sujeta la mia, no podre resistir sus venganças y será

peor. Por otra parte, si entro en esto, no see que será

de mí: dare mala vejez a mi padre, que me quiere tanto;

si me quiero escusar, ya no soy señora de mí para poderlo

hazer. El ánimo dudoso a muchas partes se inclina. No sé

para qué somos buenas las mugeres; los hombres pretenden

lo que apetecen, todo les está bien. Nosotras encubrimos

los deseos y apetecemos lo que más nos vedan. En fin,

he de obedecer a quien todos obedecen; si me culparen,

compañeras hallaré. Siempre oi dezir que voluntad es

vida. El mirar mucho en los casamientos por riquezas

haze que aya en el mundo tantas mal casadas. Puede ser

que esto venga ordenado de Dios para más descanso mio,

que dél viene todo el bien. Qué haré, en fin? quiero

descubrirme a Siluia de Sosa, que es mi amiga; mas qué

dirá aora de mis desdenes y desprecios? querráse vengar

de los pesares que le he hecho. Triste de mí, que aun en

esto es la fortuna mi contraria, que no sé si me hará

contradicion; mas a todo me he de poner, pues assi lo

quiere el amor.

SCENA QUARTA

EUFROSINA, SILUIA DE SOSA.

_Euf._--Venis ya más mansa, señora? Estais muy enojada?

_Sil._--No mucho, pero yo me guardaré de que tengamos más

estas pendencias.

_Euf._--Bien sabeis, hermana, como despues que murio mi

madre no he tenido otra amiga ni otra conuersacion sino

es la vuestra.

_Sil._--Y yo, señora.

_Euf._--Dexadme dezir; y siendo assi bien creereis la

confiança que en vos deuo tener, y con ella os confiesso

que no puedo ya encubrir lo que siento; perdonadme

estos desatinos de amor, castigadme si os pareciere

mal; y si cortesia y voluntad os obligan a hazer por mí

alguna cosa, sea en esto, en que consiste mi vida y el

contento della, que yo quiero con tanto estremo a vuestro

primo, que me fuerça a hazer tan grande error como es

confesarlo. En vuestras manos me pongo para que ordeneis

de mí lo que os pareciere con juyzio claro y libre, pues

yo no le tengo ya.

_Sil._--Triste de mí, qué he hecho? aun esto ha de venir

a más mal. Mis pecados me metieron en este laberinto.

_Euf._--Mirad, hermana, bien para mi disculpa quán

natural es de mugeres delicadas de ingenio y sangre noble

ser vencidas deste tirano amor. Por él quebró Hisifele

sus leyes, Medea mató a su hermano, Filis se mató por

Demofon, por Hercules Dianira[630] y Dido por Eneas;

entre las quales bien puedo passar, pero no me disculpo;

ofrezcome a la pena que me dieredes, que será más piadosa

que la del amor que siento.

_Sil._--Cómo temi yo esto y cómo lo adiuiné!

_Euf._--Luego como me dixistes que vuestro primo estaua

aficionado de mí, pienso que burlando lo hize de veras

dueño desta alma, y todas vuestras burlas fueron besos

del fingido Ascanio. Aora ved qué haré.

_Sil._--Mucho me pesa, señora, veros tan adentro en essa

passion, y por parecerme que estauades lexos dessos

cuydados y assegurada de vuestra condicion tan essenta,

os hablaua burlando como vistes; y si yo considerara la

sutileza del amor, nunca tal dixera; mas quién auia de

imaginar que cosas de tanta burla vinieran a tantas veras?

_Euf._--Pues qué, no es verdad que él me quiere bien?

_Sil._--Esso no lo negaré, porque no os he de mentir;

antes lo que yo conozco dél es que no puede llegar a más

el amor del que os tiene.

_Euf._--No sé si os engañais, que los hombres todos son

engaños.

_Sil._--Essos son para quien se han de vsar; mas con

vos, señora, y con essa hermosura no se pueden tratar,

pues sola la gracia de essos ojos vencerá a los brutos

animales. Si oyessedes a mi primo dar razones sobre esso

y dezir que ninguno os conoce sino él!

_Euf._--Quién pudiera saber la verdad!

_Sil._--Mala está de ver. Con mi vida asseguraré yo

que os adora, y lo podeis creer; assi tuuiera yo lo

que desseo. Si lo oyerades hablar en esso conmigo, yo

asseguro que me confessarades lo que digo: porque sus

palabras son diferentes de las de otros. Ver los suspiros

que daua salir tan claros del alma, que parece que la

arrancaban, el poco concierto dellos, vnas razones tan

comedidas y sujetas, que ellas mismas mostrauan su dolor,

vnos deseos couardes, vnas desconfianças sentidas, vnos

pensamientos tan puros, que como os digo, señora, si lo

oyessedes, yo fiadora que confesseis que le sois deudora.

Mas con todo esto no querria que os metiessedes en cosas

de que despues no podais salir.

_Euf._--Ya aora no puedo, y si quereis que viua, no me

aconsejeis esso, antes me holgaria mucho oirlo y que no

me sintiesse.

_Sil._--Facilmente se puede hazer.

_Euf._--Como no me he visto en otra tal, para nada tengo

traça.

_Sil._--Mas no sea dessa manera, pues assi lo quereis,

sino habladle.

_Euf._--No tengo coraçon para tanto.

_Sil._--Yo os diré cómo será, y que le parezca que lo

hazeis acaso; quando él venga acá y estemos hablando,

entraos conmigo, como que no sabeis que está él alli, y

lo vereis temblar y no acertar a dezir palabra, porque

en tratando de vos pierde el color, y tiene los ojos que

parece que quiere llorar, y se oluida de todo.

_Euf._--Aduertid que si le hablo, temo que luego no

ha de hazer caso de mí: porque estas cosas cuanto más

cuestan más se estiman.

_Sil._--Donde ay verdadero amor no cabe desprecio, y a

los amores las dificultades de los principios los hazen

publicos: porque las mugeres quieren que las merezcan con

pretensiones largas, y por esto los hombres hazen finezas

públicas, que dañan adelante. Yo, señora, no quisiera

hazer cosa que vuestro padre viniera a saber, antes

morirme. Lo mejor es que dexemos esto y no nos empeñemos

más.

_Euf._--Hablais como libre desta passion y como quien le

duele poco el mal ageno, pues no os lo merezco tan poco.

Quándo esperais que vendra acá?

_Sil._--No sé en buena fee, porque yo lo escandalicé

tanto sobre la carta, que será possible no se atreua a

venir tan presto.

_Euf._--No sé si fuera bueno embiarlo a llamar, aunque en

esto hallo inconuenientes.

_Sil._--Harelo si vos quereis; mas ya he dicho que es

menester gran recato, porque no nos entiendan.

_Euf._--Yo assi querria.

_Sil._--Vitoria va al rio, quiero embiarle vn recaudo con

ella.

_Euf._--Pues conocele?

_Sil._--Bonito es él para que no le conozcan; mas no

querria que sospechasse alguna malicia, que son estas

moças parleras; en fin, quiero dezirselo.

Orígenes de la novela, Tomo III · 第 181 / 502 题