NOTAS:

[630] _Sic_, por «Deyanira».

SCENA QUINTA

SILUIA DE SOSA, VITORIA, EUFROSINA.

_Sil._--Vitoria, Vitoria.

_Vit._--Quién me llama? qué me quieren ya? nunca me han

de dexar.

_Sil._--Amiga, vas al rio?

_Vit._--Voy, qué me quereis?

_Sil._--Hermana, quieres ir a casa de mi tia?

_Vit._--No puedo ir aora, qué camino es esse para el rio?

qué dira quien me viere con el cantaro en la cabeça?

_Sil._--Todo se facilita con dexarlo en vna casa de

camino, y no es mucho el trabajo, de más que yo te daré

vna cosa.

_Vit._--Qué cosa?

_Sil._--Ve tú, que no nos desconcertaremos.

_Vit._--Me dareis de vuestro jabon frances para labar la

cabeça?

_Sil._--Sí daré, y del estoraque para que perfumes. Irás?

_Vit._--Prometeislo?

_Sil._--Prometo.

_Vit._--Sea en buen hora, yo iré.

_Sil._--Ruegote, hermana, mucho que no hagas otra cosa,

porque me importa.

_Vit._--Perded cuydado.

_Sil._--Hermana, dirasle a mi primo que le beso las

manos mil vezes y que si sabe alguna cosa del negocio que

le encomendé, que le suplico me haga merced de verme,

porque tengo que hablar con él sobre esso y que no passe

de mañana. Se te acordará?

_Vit._--Qué gran cosa para no acordarseme; teneisme por

niña?

_Sil._--Mira, amiga, que en ninguna manera hagas otra

cosa.

_Vit._--Ved si me lo podeis dezir otra vez; qué importuna

sois.

_Sil._--Ya va [a] aquel recaudo, señora.

_Euf._--Estará en casa?

_Sil._--Dizeme mi tia que todo el dia está recogido en

su aposento, y su entretenimiento es tomar vna vihuela,

que la tañe y canta marauillosamente, y haze muy buenos

versos; y en esto se ocupa lo más del tiempo.

_Euf._--Teneis algunas coplas suyas?

_Sil._--El otro dia cantauan vna quartilla las moças con

su hermana, y él le añadio otras que me embiaron, y dixo

que las boluiesse luego; mas yo no lo he hecho, y pienso

que las traygo.

_Euf._--Por qué no me las mostrastes? Enseñámelas.

_Sil._--Veislas aqui. Esta es la copla que las moças

cantauan, y las añadidas éstas:

Cauallero que sois mio,

Señora no quiso Dios,

Pues yo lloraré por vos.

Dentro en mi pecho esculpida

Vuestra figura poseeo:

Acabar puede mi vida

Primero que mi deseo;

Con los ojos de alma os veo,

Con los del cuerpo por vos

Lloraré, pues quiso Dios.

_Sil._--Qué os parecen?

_Euf._--Muy buenas.

_Sil._--Pues dizen que las compuso diziendo y haziendo, y

que no tiene otro descanso ni sale de casa ni trata con

nadie; y es con tanto estremo, que le pesa a su madre

verlo tan melancolico, y piensa que lo causa deseos de ir

a la Corte.

_Euf._--Y se ha de ir tan presto?

_Sil._--Cómo es esso? dize el otro que no ay para él otra

muerte sino verse donde no os vea. Pareceme a mí que no

tiene pensamiento de ausentarse.

_Euf._--Sabeis que deseo mucho comunicar a su hermana?

hazed que venga acá vn dia.

_Sil._--Todas las vezes que quisieredes, y más que no os

ha de desagradar su persona, y se parecen mucho ambos.

_Euf._--Vamos al terrado, y dexemos la costura.

_Sil._--Dios me ha venido a ver con esso.

_Euf._--No veis qué gracioso está el rio aora sobre tarde?

_Sil._--Por estremo.

_Euf._--Y aquellos arenales solitarios y contemplatiuos a

la orilla del agua, quién tuuiera libertad para ir aora a

ellos a coger de sus blancas guijas!

_Sil._--Sabeis lo que más me agrada? la harmonia que

hazen estos paxarillos de vna parte y de otra.

_Euf._--No ay más que desear, yo soy perdida por oir un

ruiseñor que canta en nuestra morera.

_Sil._--Quereis que vamos el Sabado primero a nuestra

Señora de Esperança? Pedid licencia a vuestro padre.

_Euf._--Sabeis adonde yo querria que fuessemos, y seria

mejor? al Espiritu Santo, y ordenariamos que fuesse allá

vuestra prima.

_Sil._--Quereis hazer esso?

_Euf._--Yo os diré cómo será: diré que me duele la cabeça

y que prometi ir a rezar vna deuocion, y pondremos a mi

ama por intercesora, y vos y ella ordenareis el armuerço.

_Sil._--Esso será muy bien, y mañana embiaré a combidar a

mi prima.

_Euf._--Ay.

Castigado me ha mi madre

Por vos, gentil Cauallero.

Mándame que no os hable,

No lo haré, que mucho os quiero.

_Sil._--Qué cosas hiziera aora vn alma que yo sé, si os

oyera.

_Euf._--Yo soy muy aficionada a esta copla por el tono.

_Sil._--Y tambien por la letra; en la harpa la cantais

lindamente.

_Euf._--O si fuera yo aora hombre, para meterme esta

noche en vn barco, y irme por esse rio a publicar mis

ansias con mi harpa. Cautiua suerte fue la de las mugeres.

_Sil._--En buena fe, señora, no puede ser más, pues estan

siempre sujetas y encarceladas. No hizieran los hombres

para sí esta ley; al diablo que los ofrezco, todos en vn

cordel.

_Euf._--Fuera de vno.

_Sil._--Ya os dolia, señora.

_Euf._--Como proximo. Qué estudiante es aquel que alli

va, conoceislo?

_Sil._--El diablo me lo dio a conocer; pienso que es

aqui nuestro vezino, y preciase de muy aficionado, segun

me quiere dar a entender Vitoria entre juego y burlas,

y viene de ordinario a su casa vna manada de visiones

dellos. Y con las fiestas y musicas que hazen, tales que

parecen diablos, segun ella dize, y vuestro padre algunas

veces se enfada de oirlos, porque confina el aposento en

que viuen con el suyo.

_Euf._--Bien de espacio estuuiera quien se ocupara en

amores de estudiante, que todos son grasientos. Quién es

el otro del cauallo y borceguies amarillos?

_Sil._--De aquí es de la ciudad, hijo de vn arrendador

vecino de mi madre, y dizen que es muy rico.

_Euf._--Qué vano que va, pensará que mata a quantas ve.

Miró acá; o gran ventura!

_Sil._--Tengolo yo muy amartelado, señor. Otro anda aqui

muy erguido, de cabello tan rizado, que es contento

verlo, muy perdido por mi; quando me ve da de los pies

al cauallo y lo corre hazia donde estoy: mas yo nunca le

veo galan sino es el Domingo; es deudo de vnas parientas

mias, y dizenme ellas que matará por mí su perro.

_Euf._--Pues mirad acullá, quién es aquella de los

escuderos tan aliñada?

_Sil._--Es muger de vn escriuano.

_Euf._--Grande autoridad lleua, pareceme que viue

confiada de sí.

_Sil._--Es muy asseada y anda siempre tocada de rodetes,

y pienso que se alegra que la hablen, y a mí me han dicho

que es vna gran parlera.

_Euf._--Alli viene otra con vnas chinelas bien airosa;

pareceme muger soltera.

_Sil._--Es la de nuestro çapatero, y dizen allá no sé qué

con vn estudiante vezino suyo; podria ser mentira, que,

mal pecado, no vienen ellos a otra cosa a esta tierra

sino a deshonrar a muchas.

_Euf._--Siempre es menos de lo que dizen; que ellos

precianse de acreditarse a costa de la fama agena, que es

la mayor baxeza que vn hombre puede hazer.

_Sil._--Señora, quereis ver vn siruiente de vuestra

Vitoria?

_Euf._--Quál es?

_Sil._--Aquel de los borceguies bueltos.

_Euf._--Mal apersonado es el picaro: talle tiene de darle

muchos palos.

_Sil._--El otro dia me pedia ella consejo; dezia que era

oficial y que se queria casar con ella, sin que lleuasse

más que su persona; mas pareceme que le quiere poco o

nada.

_Euf._--Son muçuelas locas, que cada dia quieren el suyo.

Mirad que viene mi padre.

_Sil._--Retiremonos, porque no tenga que reñir.

SCENA SEXTA

CARIOFILO, ZELOTIPO.

_Car._--Pidiome aora mi moça zelos, y yo puseme más

vano que vn pabon. Lleuela con traça, de manera que

quedamos concertados. En pago desto me mandó que le dé

a Zelotipo vn recaudo de su prima, deue de ser sobre su

pretension. Quiero ir a buscarlo, que quiça viene esto

por Eufrosina; mas yo, aunque lo esfuerço, no tengo

mucha esperança del hecho, si bien con las mugeres nada

se acaba por razon, porque nunca se inclinan sino a lo

que más se aparta della. Demas que el atreuimiento nunca

carecio de buen fruto, y la mayor parte de las cosas del

mundo se hazen más por ventura que por orden de nuestro

juizio; y assi es risa pensar ninguno que por quentas y

reglas de discrecion ha de hazer nada, pues siempre vemos

los efetos diferentes de lo que imaginamos. Lo cierto

es encomendarlo a Dios, como dizen, y echarse a nadar,

preuenirse para lo que viniere y seguir la derrota de los

hados, que es la ordenacion diuina, y con esto dame buena

ventura y echame en la calle. A la ventana está Zelotipo,

voy a hablarle; qué me recomendó, señor?

_Zel._--Pues qué ay?

_Car._--Yo vengo a [a]diuinar, a [a]diuinar, pague pena

quien no acertare.

_Zel._--Quereis que esté yo siempre de humor para

celebrar vuestras gracias?

_Car._--Sé que no está aora la luna sobre el horno. Pues

no va por ahi el gato a sus hijos. Primero vereis los

libros que la vieja truxo a Tarquino Prisco que deis en

el blanco.

_Zel._--Mis penas me bastan para tener en qué entender.

_Car._--Háblole yo en vno, y respondeme en otro; qué

tiene que ver lo que respondeis a lo que yo os digo?

dadme albricias, y nos entenderemos a coplas.

_Zel._--Ya os digo que no estoy tan ocioso que pueda

tratar negocios agenos; en los mios tengo bien en que

ocuparme.

_Car._--Y si os truxesse yo para ellos y su remedio vna

yerua?

_Zel._--Apolo, inuentor de la medicina, dize que no la ay.

_Car._--No lo alcançaron todo los antiguos, aunque

se desuelassen mucho sobre esso. Prueuolo por la

cosmografia, que dezian que las dos Zonas vezinas a

los polos por muy frias, y la torrida de entre los dos

tropicos por muy calida, eran inhabitables, y nosotros

hemos visto lo contrario; y como cada dia se descubre

vn Piru, podria yo soñar, como Alexandro para curar a

Tolomeo, y hallar vna yerua más prouechosa que el palo de

la China, pues los Fisicos dizen que ay en estos barrios

Cohimbranos muchas de gran virtud.

_Zel._--Ninguna la tendra para mí, quanto más que si es

para oluidar este amor, antes quiero morir con él.

_Car._--Qué dezis? dessos sois? yo os dexaré a que obre

en vos naturaleza; porque mal se cura quien desprecia la

medicina y desconfia del medico; pero con todo vos me

haueis de pagar muy bien la nueua que os traigo, porque

es de gran precio: quedamos aora yo y la gentil Vitoria

concertados.

_Zel._--Hagaos buen prouecho, que yo no os tengo inuidia;

essa era la gran nueua de mucho prouecho? cómo sois

gracioso sin serlo y fuera de sazon!

_Car._--Pues quereis saber quánto os importa? que me

dixo que dezia vuestra prima que fuesedes alla, que le

conuiene mucho hablar con vos, y sobre mí, que no es sin

misterio.

_Zel._--Ya os he dicho que no os burleis conmigo, pues

sabeis lo rendido que estoy; porque si tal creyesse poco

era perder la vida con el alboroço, como la otra Matrona

con el contento de ver el hijo que tenia por muerto.

_Car._--Mirad acá, monseñor, yo no puedo hazer más que

dezir lo que me dizen; si no me creeis, id a buscar a

Vitoria.

_Zel._--Y es verdad?

_Car._--Passa assi lo que os digo.

_Zel._--O poderoso enamorado de Psichis, y tú, piadosa

Venus, no me niegues la cinta que diste a Iuno, para que

me salue en esta tormenta.

_Car._--A quien Dios quiere dar bien, a casa se le viene;

de mi consejo, quando te dan la ocasion ásela del copete;

la tardança en todas las cosas es dañosa, si bien algunas

vezes da opinion de prudentes, y muchas se pierde por

pereza lo que se ha ganado por justicia; dezid esta noche

como dizen los muchachos: dormiré, dormiré, y buenas

nueuas hallaré, y por la mañana idos allá, Dios delante,

que a quien él quiere ayudar, el viento le compone la

leña, y quedaos en buen hora, que tengo que hazer; mañana

nos veremos.

SCENA SETIMA

SILUA DE SOSA, ZELOTIPO, EUFROSINA.

_Sil._--Beso las manos de quien viene tan gentilhombre.

_Zel._--Yo beso las de quien espero recebir nueuas de

mucho contento, que no se puede esperar menos de su buena

persona, si no me engaño.

_Sil._--En qué lo conoceis?

_Zel._--En essa gracia y agrado diferente de otros dias.

_Sil._--Mucho me deueis, primo.

_Zel._--Conozco que os deuo la vida, y creed, señora,

que me precio de muy agradecido, y os doy por testigo el

tiempo. Contadme, señora prima, mis bienes, si los tengo,

que aun no sé qué crea ni qué espere, antes que el deseo

de saberlo me mate.

_Sil._--Qué me dareis vos?

_Zel._--No sé poner precio a cosas que no le tienen.

_Sil._--Ya sé que sois elegante en hablar; aora en fin

quiero fiarme de vos. Eufrosina leyó la carta; sabiendo

que era vuestra se puso braua como Ecuba quando vio

sacrificar a Policena, y a Polidoro muerto en la playa.

_Zel._--Esse es el bien?

_Sil._--Escuchadme, que mayor le tenemos de lo que

penseis; yo tambien hizeme enojada, y fui luego a

quemarla por escusar el peligro que muchas vezes viene

por estos testigos.

_Zel._--O, quién se viera alli juntamente quemado como

Plaucio con Ostilia! matara assi vn fuego con otro.

_Sil._--Finalmente, quando bolui me confessó no podia

resistir el amor que os tenia.

_Zel._--O, bienauenturados oidos que tal oyen, dichosos

males destinados para tantos bienes! Mejor nueua es esta

que las tres que dieron juntas a Filipo Rey de Macedonia.

O fortuna, si me quitareis que no llegue a lograrte,

sea con la muerte, que ya recibire contento, pues

[he] alcançado de la vida lo más que tenia que darme.

Contadme, señora prima, muy menudamente por estenso todo

lo que passastes y lo que ordena de mí esta adorada mia.

_Euf._--Silua de Sosa?

_Sil._--Señora.

_Euf._--Qué hazeis? O estais ocupada? perdonadme, que no

lo sabía.

_Zel._--Beso las manos de V. m. y ya que mi buena ventura

me dio este dicho[so] acierto sea para alcançar de V. m.

que me tenga por suyo.

_Euf._--O, perdonadme el estoruaros, que en verdad que no

sabia que estauades aqui.

_Zel._--El perdon, señora, yo lo pido de mis

atreuimientos, obras de essa perfecion que veo y

contemplo, y esta tan grande deuda de mi ventura, que

assi lo oso dezir a V. m. la reconozco para que sea

mayor, con que me doy por obligado de nueuo, despues de

auer mucho que lo estoy en mis pensamientos a perder

la vida en seruicio de V. m. y no la memoria desta

obligacion.

_Euf._--Mirad lo que prometeis, que las palabras son

faciles de dezir y dificultosas de cumplir.

_Zel._--Esso es a quien no le salen del alma, mas bien

seguro estoy que nunca en mí falte esta verdad, quanto

más que cuando en algun tiempo pudiesse auer defeto en mi

fe, qué mayor pena se me puede seguir que tener delante

de V. m. culpas? y más yo, que me precio tanto de buena

eleccion y juizio, por lo que con él he alcançado a

sentir y sabe Dios lo que me questa?

_Euf._--Son estas cosas de tanto peligro, que de mi

consejo deueis escusarlas, por vuestro descanso y el mio.

_Zel._--Voluntad determinada ningun peligro teme;

demas, señora, que en esto no veo otro sino es que

vuestra condicion no me sea fauorable, y si yo la viesse

inclinada a hazerme merced no ay temor en los temores que

para mí lo sea.

_Euf._--Como el tiempo descubre y aprueua lo que ay en la

voluntad, sin él mal puedo juzgar y menos conocer.

_Zel._--Aora acabo de saber quán grande bien fuera que

la naturaleza pusiera vna puerta en el pecho para que

se mostrara la pureza del coraçon, para que viendolo

no mereciera el tiempo que a él se le deue. En esta

turbacion que se ve en mí está claro el sentimiento del

mío; concedelde, señora, el acetarlo por vuestro, y

dexad a mí el cargo de su lealtad, que yo os hago pleito

omenaje de defender al mundo esta fortaleza de mi fe por

vuestra.

_Euf._--Sí haré, con tal que me lo agradezcais y tengais

memoria de lo que en esto hago por vos, assi para

estimarlo como para sepultarlo en secreto.

_Zel._--Es tan grande mi reconocimiento, que aun passando

desta vida (si es posible) no podré oluidar esta ventura,

y si por mis memorias y agradecimiento que se os deue lo

es mereceros, ya me sois deudora, porque me tiene tan

rendido mi aficion, que el mayor trabajo que siento es

pensar cómo afinaré con demostraciones euidentes esta

verdad.

_Euf._--Quiera Dios que sea como dezis, y no sean

vuestros intentos a costa de mi inocencia. De mi parte os

prometo hazer lo que merecieredes; voyme, no parezca mal

hablaros tanto.

_Zel._--Aora veo quánto la esperança de la gloria alibia

todas las penas presentes; señora prima, mirad por mí, no

enloquezca.

_Sil._--Alégrome mucho de veros tan contentos; idos en

buen hora, que ando ocupada en ordenar la reposteria a su

padre de Eufrosina, que va a cumplir un voto a Santiago,

y a holgarse en su encomienda; despues de su partida

tendremos lugar para todo.

_Zel._--Pues no se os oluide hazer recuerdo de mí.

_Sil._--Yo tengo esse cuidado.

_Zel._--Teniendolo me dareis la vida.

SCENA OCTAUA

CARIOFILO SOLO.

_Car._--Esta borracha de Filtria siempre me da (como

dizen) por vna verdad diez mentiras; quiere aora de nueuo

darme hambre, como á gabilan, de mi muchacha; no sé con

qué fin lo haze, ni á qué mira; parecela que me siente

aficionado y traeme en mil quimeras, y al fin toda es

nada: queda tan descansada y segura en mentir, como quien

ni teme ni deue; maldita la verguença que tiene: tened

por cierto que tratar con éstas es lo propio que con el

mismo embuste y maraña. Escusado es pensar ningun hombre

que ha de saber tanto como la más ignorante muger del

mundo, pues la primera, en naciendo nos vendió, y ellas

en lo que no quieren nunca se engañan. Las alcaguetas no

se puede dezir quán mala ralea es y la dificultad que

tiene conseruallas en amistad, porque tienen por ley el

prouerbio: quien da y no da siempre, quanto da, tanto

pierde. Aunque les ayais dado los ojos de la cara, en

sintiendo la bolsa vacia, muerto es el ahijado por quien

teniamos el compadrado; por esso dize Plauto con razon,

que no ha de auer piedad que lo sea para las tales. Traen

vn latin, _beati_ que tienen, y de otra manera aullan

y os dizen: a essotra puerta, que ésta no se abre, que

quien me quiere, dizeme lo que sabe y dame lo que tiene,

y si no ay que dar, que hará? Ahorquese en buen dia claro

y comanle lobos; con esto quién suplirá tanto como es

menester? la dama pela por vna parte, ellas desuellan

por la otra, y donde quitan y no ponen, mira qué será?

Yo no puedo ya viuir con Filtria, porque soy vn Lazaro

y ha quinze dias que me dize mal el juego, y no leuanto

cabeça; quiero pagarle con palabras, y ella sabe más

durmiendo que yo despierto, y no me vale mi engaño:

pideme descaradamente y pagame con mentiras. O pesar

de mi quinto abuelo! sirue vn hombre toda su vida á un

Principe trabajando, porque no le eche menos vn momento,

estirandose delante dél como melcocha, echando los bofes

porque le vea, sufriendo mil afrentas por ponersele

delante, mudando los pies como grulla, durmiendo con

los ojos abiertos como liebre, y le lleua lo mejor de

su edad, muchas vezes sin fruto, y si le paga, despues

de dar vozes sobre su largo seruicio, dize que le haze

merced, y es sobre su sudor, y halla razones para que aun

le quede deuiendo; y vna perra destas os mete en peligros

del alma y de la vida, a costa de vuestra diligencia y

buena dicha, y nunca se tiene por pagada, y muchas vezes

la comprais mentiras, sin valerme andar siempre preuenido

de cautelas. Y como la necessidad haze a los hombres

sabios, a mí nunca me faltan escusas; sé dilatar promesas

por estremo, dar color a engaños como un Vlises; soy vn

laberinto de colores retoricos y terminos logicos, y un

abismo de las ideas de Platon: nada me aprouecha, y tengo

por cierto que todo lo que se compra es más barato: pero

si yo no supiera assi granjear en mis tratos y amainar

sus tempestades, anduuiera á los grillos, como raposa.

Bien sé que es cosa más real dar que recebir, mas naci

para entender y desear, como otros muchos para tener

y no saber lograrlo ni vsar dello; desquentos son del

mundo, congojas generales, que á solo Dios pertenece el

remedio: voy passando assi mi viage como mejor puedo;

compro mis gustos con mi trabajo, como otros con su

dinero. En estas maculas manuales hallo la ganancia más

cierta y a menos costa, porque son boçales en mis traças:

loquillas, elebadas y golosas, auenturan sus personas á

qualquiera siete, todo lo creen; pagaisle con bien te

quiero, y quando mucho, en señal de amor y reconocimiento

con vnas memorias de plata, sortija de bufalo, cuentas

para el cuello, y con qualquiera cosa de poca costa las

obligais mucho. Aora estotra mi madama Laura Polinia

me embia quanto puede hurtar a su padre, y piensa ella

que me tiene assido para casamiento; mas yo echariame

antes en la mar, sólo por no ver al villano ruin de su

padre. Pues la madre, tambien es de las lindas, a mí me

maten si no beue como tata[631] y más dinero huuo en la

casa de los Medicis de lo que su padre deue de tener por

más que gane en su oficio de platero, aunque lo tienen

por muy rico; goçaréla este verano, a la entrada del

invierno ireme a la corte, y ojos que le vieron ir no

lo veran más en Francia. Zelotipo anda muy próspero con

Eufrosina; fuesse su padre en romeria a Santiago aurá

dos meses; hablale todas las noches por las rejas de

vna ventana, escriuele cada dia, y segun me dize, ayer

mandó hacer una llaue falsa para entrar con ella. Si el

rapagon entra reboluerale ochenta hojas: el padre está

caçando y holgándose, confiado en la vigilancia de vna

vieja que tiene por aya, que no ve ni oye, y a quien ella

y Siluia de Sosa hazen del cielo cebolla, y piensa que

la tiene para honra y casamiento muy cerrada y guardada.

Estas, por la mayor parte matan á sus padres antes de

tiempo y son unos ministros de Dios con quien castiga

las culpas que ellos cometieron: porque quien con hierro

mata con hierro ha de morir, aunque aora ni ay padre para

hijo ni hijo para padre, cada vno va por su parte, como

cangrejos; en los padres falta el amor y en los hijos la

obediencia, y no ay cosa que tanto me canse como vnos

perdidos por hazer mayorazgos, ansiados por dexar casa

fundada nueuamente, con grandes clausulas de firmezas:

porque dizen queda alli su nombre viuo, y el alma quiçá

está muerta en el infierno, padeciendo los gustos del

heredero, que queda dandoles pocas gracias, y tal ha de

ser la señora Eufrosina, que es la niña de los ojos de su

padre, porque nunca hijo muy regalado dexó de ser hiel

á los padres que en ellos ponen su gusto con demasia.

Aora quién dirá que vna dama como Eufrosina, discreta,

noble, virtuosa, se venciesse por un hombre desigual

a su calidad, sin tener respeto más que a su aficion?

en fin, son cosas que trae el mundo, venturas con que

nacen las personas, juego de passa passa de la fortuna

con los estados humanos: por esso ninguno desespere de

la merced de Dios. Este es vn caso de que muchos pueden

tomar exemplo para muchas cosas; de ninguna muger ay que

fiar, y de todo hombre ay mucho que temer. No hay ley que

assegure tanto como quitar las ocasiones del daño. El

saber y la cuenta y razon humana nunca aciertan el hecho,

si no es teniendo a Dios por padrino. Mas quién es este

que veo venir hazia acá? dame el ayre que lo conozco:

pareceme Galindo, mayordomo de don Tristan; quiero irme a

él, que sin duda me traera cartas de la corte.

Orígenes de la novela, Tomo III · 第 182 / 502 题