[602] Parece que sobra aquí la conjunción _y_.
[603] En el original dice _luzir_.
SCENA QUINTA
ANDRADE.
_And._--Mi amo Zelotipo anda muy lastimado pocos dias
ha; muero por saber la causa, y no la puedo entender;
solia no encubrirme pensamiento suyo, y aora no sé
qué demonio tiene o qué no, que no está para pedirle
mercedes. La noche passada no cerró los ojos; vino de
fuera quando quería amanecer, y el cuydado de Andrade
velar como grulla para abrirle la puerta, porque no le
sintiessen en casa, que, mal pecado, esta es siempre la
vida que yo tengo con él, y por esso se dize: negra es
la cena en la casa agena, y mas negra a quien la cena; y
viuir siruiendo es más tristeza que morir, porque no ay
señor que no tenga por razon su voluntad, y no sólo la
aueis de sufrir, mas alabarsela, si no quereis seruir de
valde; y yo tan necio, que perseuero con éste y no me voy
aprender oficio, sabiendo muy bien que quien en Palacio
enuejece, en hospital muere; pero en fin, quierole bien,
que parece que me cortó el ombligo. Mas si por desgracia
le huuiessen acuchillado en alguna encrucijada? que son
los gages que lleuan los que rondan toda la noche, porque
estos estudiantes son desesperados y andan en quadrilla
armados como reloges, no sé qué juzgue ni qué haga; él
entró sin hablarme palabra fuera de su costumbre; paseose
por la sala, suspiraua, daua golpes con las manos, y
tirauase los dedos; yo me afligia de verle con tales
estremos, imaginando que estaua loco; en fin, despues que
se mitigó algo la furia, rendido se acostó por buscar
algun consuelo. Quando empeço a ser de dia, durmio sin
despertar hasta que le llamaron para la mesa, y no comio
dos vocados; alguna cosa le sucedio que le quema la
sangre, y no puede ser menos; yo de muy agudo cortéme,
preguntéselo, respondiome con darme dos golpes; y tuue
por buena suerte no me diesse más, porque por vna paja se
pega fuego al molino y poca hiel haze amarga mucha miel.
Retiréme luego sacando pies, que a quien has de rogar no
deues enojar, y al criado lo que le toca es obedecer a
su señor y no darle consejos, que ellos sufren mal y lo
reciben peor; lo que importa es mirar cada vno lo que le
conuiene, y del mal ageno no tener cuydado. Experiencia
tengo desto, aprovechéme della, apartéme como pude de la
primera furia, porque de pequeña herida se haze grande
llaga; hizeme mudo, consideré que quando el martillo[604]
da la yunque sufre y no hay bien ni mal que cien años
dure; de colera de señor y de justicia guardar el primer
impetu, que despues en quanto la piedra va y viene,
Dios dara de sus bienes. Embiame aora con vn recado a
Cariofilo, otra tal cabeça como la suya; fue su compañero
en la Corte; es hijo de vezino desta ciudad; aurá quinze
dias que vinieron a holgarse a su tierra, porque les
faltó la moneda que ellos gastan sin dolor, a costa de
barba larga y sudor ageno; conuieneme bolar con los pies,
porque no cobre lo que ayer perdi; que éstos gustan de
quebrar sus pesadumbres en nosotros, y assi arde lo verde
por lo seco, paga el justo por el pecador, seruis de
noche y de dia, y más aueis de pagar su disgusto, sentir
sus dolores como propios. Yo no siruiera a mi amo, mas
como ha dias que estoy en su casa, no querria perder lo
seruido, porque a piedra mouediza nunca la cubre moho;
y como allá dizen, mal amo has de guardar por miedo de
no empeorar, yo lo he de sufrir hasta ver dónde llega su
ruindad; porque por otra parte passo vida de Rey, y si
está contento, es todo buena ventura, su caudal tengo
en mi poder y gasto sin cuenta; assi passo, fiandome de
sus esperanças; no es segura ganancia, pero voyme por el
hilo de las gentes; entendido he, por mis pecados, que
no ay para ellos buen proceder ni vida tan ajustada que
baste a que nos hagan merced, que assi llaman todos al
pagar el seruicio, porque las conciencias son largas y
las manos cortas; quanto mayor obligacion nos tienen,
tanto más nos aborrecen. Si nos nacen canas siruiendo,
dizen ellos que nos criaron y que entonces empeçamos a
seruir; con cualquier achaque nos despiden, y si nos
bueluen a recebir, publican que es por misericordia, y
se ha de merecer de nueuo. Los muy justificados ponen
el juyzio de nuestro seruicio, que ellos vieron y saben
quál es, en el Confessor, que nunca supo el trabajo que
es seruir; luego vienen Letrados liberales del sudor
ageno y Harpias de su interes, y rebueluen Bartulos y
Baldos, y hallan vna ley que les desobliga hasta de
los mandamientos de Dios, que no sufren entendimientos
nuevos. Assi que venga el diablo y escoja; y con razon se
dize que el bien del amo no es heredad cierta; lo mejor
era no seruir a ninguno, mas todos lo dizen y lo desean,
y la codicia vence al conocimiento que tenemos de lo que
nos conuiene ver. Los pensamientos de mi amo, el mundo
es poco para él, dize que ha de traer de la India montes
de oro; pues no será tan ruin que lleuandome consigo, no
me haga bien, diziendo, como me ha dicho muchas vezes,
que hará y acontecera; si no lo cumpliere, no me faltará
con qué pasar la vida, Dios me ayudará y con su fauor
confio venir con mucho dinero y comprar en mi tierra
vn par de buenas casas, y ser más honrado que todos, y
comer gallinas y perdizes. Esta es la casa de su padre de
Cariofilo: quiero llamar.